Las rebanadas del pastel
El hígado de Donald Trump está a punto de explotar por la arrasadora victoria electoral (50.4 por ciento de los sufragios) del socialista, musulmán e inmigrante Zohran Mamdani, próximo alcalde de la Gran Manzana, quien dedicó su triunfo a los inmigrantes. En los comicios del pasado martes, la participación ciudadana fue la más alta de los últimos 56 años. Como bien dijo el senador Bernie Sanders, mentor del candidato triunfante, dicho resultado “es un mensaje que retumba a nivel nacional”. Además, el magnate y su pandilla republicana perdieron el estado de Virginia frente al Partido Demócrata, otro “mensaje contra las fuerzas del caos”, como dijo la ganadora, Abigail Spanberger. Nueva Jersey también quedó en manos de este último partido. Y ello se da en medio de la caída en picada del índice de aprobación del energúmeno de la Casa Blanca. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p. 28)
Acaba de cumplir treinta y cuatro años de edad. Era completamente desconocido hace apenas un año; hoy es mundialmente famoso. El 23 de octubre de 2024 anunció su candidatura para la alcaldía de la ciudad de Nueva York; antier, 4 de noviembre, ganó la elección por más de la mitad de los votos. ¿Cuál es su historia?
Zohran Mamdani nació el 18 de octubre de 1991 en Kampala, la capital de Uganda, hijo de inmigrantes de la India en África, radicados ahora en Estados Unidos, destacados los dos: Mahmood Mamdani, profesor de Ciencia Política en la Universidad de Columbia, y Mira Nair, directora de cine galardonada en los festivales de Cannes y de Venecia. Zohran vivió en Kampala hasta los cinco años, cuando sus padres emigraron a Ciudad del Cabo, en Sudáfrica. Tenía siete años cuando llegó con ellos a Nueva York. Ahí creció. Su vida fue, ha dicho, privilegiada. Estudió en una escuela del Upper West Side; terminó su bachillerato en la Bronx High School of Science de Kingsbridge Heights, donde fundó un equipo de cricket; cursó después la carrera de Estudios Africanos en Bowdoin College, Maine.
Al terminar la universidad, Mamdani fue consejero comunitario: ayudó a personas de bajos ingresos con notificaciones de desalojo que hacían esfuerzos por permanecer en sus hogares, lo que le permitió conocer de cerca la crisis de la vivienda y la asequibilidad.
También incursionó en la música: compuso hip-hop y rap, lanzó un sencillo titulado Nani bajo el pseudónimo de Mister Cardamom y produjo la banda sonora de la película Queen of Katwe, por la que fue nominado en los Guild of Music Supervisors Awards. Por esas fechas comenzó su carrera política, como miembro de los Socialistas Democráticos de América, una agrupación surgida tras la decepción de la derrota de Hillary Clinton frente a Trump, bajo la inspiración del senador Bernie Sanders. En 2018, año en que obtuvo la nacionalidad americana, fue jefe de campaña de la candidatura de Ross Barkan al senado del estado de Nueva York; en 2019 fue candidato para representar a Astoria y Long Island City; en 2020 fue electo a la Asamblea Estatal de Nueva York, con sede en Albany. Ese año conoció (por medio de una app) a una americana de origen sirio con quien se casó hace poco: la ceramista Rama Duwaji.
Mamdani anunció en octubre de 2024 su candidatura para la alcaldía de la ciudad de Nueva York. Era cercano a Alexandria Ocasio-Cortez. Con juventud y carisma, y dominio del lenguaje de las redes sociales, donde publicaba videos alegres y graciosos en TikTok y en Instagram, juntó un ejército de unos cien mil voluntarios (jóvenes, a menudo de color) que tuvieron contacto con más de tres millones de familias, a las que le pidieron su voto a cambio de tres cosas: congelación de las rentas de alquiler, acceso a autobuses gratuitos y guarderías sin costo para los niños menores de cinco años. En junio ganó las primarias del Partido Demócrata. Hizo campaña en urdu, hindi, árabe, español. Reivindicó su fe (sus padres tienen religioses distintas, él musulmán y ella hindú, aunque él mismo es musulmán). En los meses que siguieron –tras ser acusado de antisemita, terrorista y comunista– ganó el apoyo de los grandes del centro de su partido: Kamala Harris, Kathy Hochul, Barack Obama. El 1 de enero del año que viene tomará protesta como alcalde de Nueva York. (Carlos Tello Díaz, Milenio, Fronteras, p. 17)
Ha sido una semana difícil para el presidente de los Estados Unidos. ¿Eso puede complicarles a ustedes la semana?
No respondan muy rápido, particularmente quienes tienen planeados vuelos a ese país.
Los vientos fueron favorables para el señor Donald Trump hasta octubre, pero quizás el exceso de confianza provocó que tardara en mover sus piezas.
Ahora se suman adversidades sobre asuntos que no puede controlar o no quiere hacerlo para no alejar a la gente que lo apoya.
Dejen de lado por el momento las elecciones en Nueva York o el lío por los aranceles en la Suprema Corte. Ya iremos a eso.
Antes, revisen tres agendas que empujan en contra de sus políticas los líderes de empresas tradicionales: las armadoras de coches, de aviones y máquinas; los supermercados, las cadenas de TV y toda la industria agrupada en la US Chamber of Commerce.
Esta poderosa agrupación es presidida por Suzanne Clark y casualmente su apoyo –o la falta de éste– termina influyendo en el resultado de las elecciones políticas de ese país.
¿Qué enfurece en estos días a esta Cámara de Comercio de los Estados Unidos?
Que Trump no resuelva la urgente inmigración legal de trabajadores que necesitan sus negocios, tampoco la caída en la influencia y poder de su país en mercados que son de su interés y el cierre del gobierno que ayer derivó incluso en la orden de la Casa Blanca de disminuir 10 por ciento el tráfico aéreo en Estados Unidos, justamente cuando se vienen los vuelos por Navidad.
Las reducciones de vuelos comenzarán este viernes.
¿La razón? Los controladores aéreos no están recibiendo sueldo.
Esos agentes aeroportuarios continuamente estresados por las operaciones en las torres de control están obligados a trabajar aún sin salario. Pero muchos de ellos se reportan enfermos en estos días y no asisten a sus funciones, limitando las operaciones.
Estos problemas los advirtió hace 6 días la US Chamber of Commerce con una carta pública titulada: ‘Una economía que funciona bien requiere un gobierno que funcione‘.
Este cierre comenzó el 1 de octubre, cuando el Congreso y la Administración Trump no llegaron a acuerdos para continuar financiando al gobierno federal. Es la sexta vez desde 1995 que el gobierno se paraliza y se convirtió en el cierre gubernamental total más largo de la historia.
Neil Bradley, vicepresidente y director de políticas de la Cámara, dijo que el impacto para las empresas se acumula. Desde trámites de pasaportes y permisos, hasta ensayos clínicos y viajes aéreos fallan, agregó hace una semana.
Otra carta de la US Chamber, del 24 de octubre, reclamó el paulatino abandono de su país de posiciones clave en organismos internacionales.
El firmante fue el vicepresidente de Asuntos Internacionales de ese gremio, John Murphy.
Él escribió que las empresas estadounidenses dependen de los mercados internacionales, exportando bienes y servicios por valor de billones de dólares.
Añadió que ceder liderazgo en organizaciones que establecen “las reglas del juego para los negocios globales” pondría a las empresas estadounidenses en desventaja.
En otra misiva, Neil Bradley también reclamó el 16 de octubre que Trump no abra caminos para inmigrantes, ahora que su país necesita más trabajadores de todos los niveles de cualificación.
Expuso que existe la idea errónea de que los inmigrantes legales compiten con los trabajadores estadounidenses por los escasos puestos de trabajo, pero “la realidad es que contribuyen al crecimiento de la economía y de los salarios”.
Los trabajadores altamente cualificados con visas H-1B contribuyen al crecimiento de las empresas, lo que genera más empleo para todos. Y los trabajadores agrícolas ayudan a que las granjas, obras de construcción y hoteles sigan funcionando, denunció Bradley.
A los reclamos de empresarios sumen los resultados adversos para Trump en elecciones de esta semana que favorecen a los Demócratas que ganaron en Virginia, Nueva York y muy probablemente también en Nueva Jersey.
¿Otro lío gordo? La Corte Suprema se mostró escéptica ayer sobre la legalidad y viabilidad de la mayoría de los aranceles impuestos por el presidente contra los productos de otros países. La Corte pone a prueba la autoridad del presidente en esa materia, y al mundo en un escenario desconocido de incertidumbre regulatoria comercial. (Jonathan Ruiz Torre, El Financiero, Empresas, p. 22)
El escenario mundial es caótico y peligroso. Algunas de sus características son las siguientes: 1) Los líderes populistas desde el año 2000 se han duplicado en 40 países, 2) El conflicto de poder entre EU y China crea una competencia de aliados y enemigos, 3) La paz en Ucrania no llega porque Trump quiere la región ocupada por Rusia en Ucrania que tiene riqueza en tierras raras y otros insumos tecnológicos. Putin no lo acepta, 4) En el Medio Oriente se vive un conflicto de larga duración. La propuesta de Trump de hacer de Gaza un “resort” es delirante, 5) Putin quiere destruir a la Unión Europea y a la OTAN, 6) Los aranceles de Trump ya afectan a los consumidores de EU y del mundo, 7) EU se ha retirado de casi 50 acuerdos internacionales relacionados con la salud, la justicia, la educación y la cultura, la asistencia al desarrollo, el Cambio Climático, entre otros. Ello erosiona su influencia global, 8) El sistema de seguridad y cooperación internacional está en crisis.
Los países en desarrollo viven marginados del apoyo de las instituciones internacionales y de los países que, por su poder, ejercen liderazgo.
En el pasado muchos países en desarrollo realizaron reformas mediocres, agudizando la desigualdad.
A continuación, algunas cuestiones esenciales para los países en desarrollo.
1.- Calidad institucional: Significa el respeto a la ley y a los derechos de propiedad públicos y privados. Equilibrio entre el Estado y el mercado. Atención a la distribución de los ingresos.
2.- Prudencia macroeconómica: Para lograrla se requiere de políticas financieras, monetarias, fiscales y de endeudamiento que sean flexibles y eviten los desequilibrios.
3.- Coordinación de instrumentos de política económica: Es necesaria una sincronización de las políticas públicas para la regulación, las exportaciones, la producción, la innovación tecnológica. Conduce a crear una microeconomía competitiva que permite elevar la productividad global de la economía, la inversión productiva y redituable.
4.- Comercio y desarrollo: El proteccionismo estadounidense está afectando a todos los países que realizan exportaciones a EU. Es deseable, como ha sucedido en otras ocasiones, que a través de las instancias internacionales se hagan las rectificaciones convenientes.
5.- Instituciones financieras internacionales: Los países en desarrollo están infrarepresentados en estas instituciones y existen propuestas para su corrección, aunque hay resistencias por parte de EU que se opone a las reformas del Banco Mundial y del FMI.
6.- Migración: Los movimientos migratorios son útiles para la economía mundial. Por ello se requiere de un conjunto de normas que guíen el movimiento transfronterizo. Las remesas de emigrantes son un ingreso importante para sus países y para las familias receptoras de ellas.
7.- Cambio Climático: Los mortíferos fenómenos meteorológicos que se están presentando, producto del Cambio Climático, exigen la responsabilidad de aplicar políticas por parte de todos los países. (Sergio Mota Marín, El Economista, El Foro, p. 55)
Recordemos bien este nombre; es cierto que es difícil de pronunciar: Zoh-ran Mam-da-ni. Es un nombre que en los próximos años se convertirá, si no lo es ya, en un nombre muy amenazante para los republicanos en Estados Unidos. Se trata de un joven político estadounidense nacido en Uganda, tiene 34 años, es musulmán, inmigrante y socialista. Es miembro del Partido Demócrata y de la organización Socialistas Democráticos de América (DSA) y está casado con Rama Duwaji. Hay que decir que es súper carismático, siempre tiene una sonrisa en los labios, es sumamente vital y trabajador, y obsesivo de la política. Ciertamente, no es un político como los demás, aunque lo comparan mucho con Obama.
Otra de las obsesiones de Mamdani es el hip-hop. De hecho, compuso algunos temas de este género bajo el nombre artístico de “Young Cardamom” y en 2016 colaboró con el rapero ugandés HAB en el EP “Sidda Mukyaalo”, que en Uganda significa “No volver al pueblo”. En 2019, lanzó el sencillo “Nani”, un homenaje a su abuela, ex trabajadora social, con el seudónimo de Mr. Cardamom.
Seguramente se debe gracias a su buen oído musical y a su sensibilidad artística, misma que permea en sus programas políticos, que Zohran Mamdani logró el martes -como lo apuntaban las tendencias- convertirse en el próximo alcalde de Nueva York en una noche verdaderamente histórica. Más de un millón de neoyorkinos votó por él en una jornada en la que participaron más de dos millones de electores, cifra que no se superaba desde la década de los sesenta. Es el primer alcalde musulmán y el más joven del que se tenga memoria.
Entre quienes votaron por él, la mayoría fueron los jóvenes de la generación “Z”, que seguían fielmente las redes de un candidato seductor capaz de expresar sus ideas en 30 segundos y realizar videos perfectamente bien explicados en tres minutos. En ellos hablaba con mucha claridad de los problemas de la inflación. Otro de sus temas fue el del difícil y muy complejo alojamiento en Nueva York, además de la defensa “de las leyes santuario que protegen a los migrantes en momentos en que la Administración Trump ha lanzado feroces redadas en las que indocumentados en Nueva York son detenidos incluso cuando acuden a los tribunales a dar seguimiento a sus casos de solicitud de asilo” (Reforma).
Mamdani sí sabe comunicar y llegarle a la gente, pero no nada más respecto a los neoyorquinos. Por ejemplo, en Estambul, las mujeres, especialmente las jóvenes y de clase media, cayeron enamoradas de Mamdani por sus publicaciones en Instagram y por la forma en que miraba a su mujer. Lo mismo sucedió en Dakar. Ahora ellas han vuelto a creer en “el sueño americano”.
“Las personas que se ven reflejadas en él son las mismas que ahora están transformando la política en todo el sur global: jóvenes, desilusionadas, impacientes por la corrupción y la desigualdad, pero recién convencidas de que pueden construir algo mejor”, dijo William Shoki, escritor residente en Sudáfrica y editor del sitio web “África Is a Country” (The New York Times).
Algo que le funcionó mucho a Mamdani durante su campaña fue que se iba prácticamente todas las noches al Aeropuerto LaGuardia para reunirse con los taxistas de la ciudad, la mayoría musulmanes, con el objeto de hablar de sus problemas. El contacto era mágico, fluía y resultaba muy sincero. No hay que olvidar que Mamdani hizo huelga de hambre por ellos para conseguir la condonación de su deuda en 2021. Además “mantuvo un compromiso inquebrantable con la causa palestina cuando los neoyorquinos empezaron a simpatizar más con los palestinos que con los israelíes” (Anouska Patil, NYT).
A pesar de su triunfo tan abrumador, hay quienes todavía se preguntan si efectivamente ganó con el 50 por ciento de los votos. Pero de lo que no cabe duda es que las razones por las que ganó Mamdani incluyen el recambio generacional, promesas atractivas para atender preocupaciones del costo de vida y ¡su carisma!
Por su parte, Trump está furioso con el nuevo alcalde electo de Nueva York, lo llama “loco comunista”. Igualmente sus seguidores, sobre todo los ricos, que no dejan de vociferar sumamente irritados con relación a este “exrapero de segunda” y “progresista y musulmán”. (Guadalupe Loaeza, Reforma, Opinión, p. 9)