Recibe Sheinbaum a la presidenta de Honduras; migración, el tema
En Palacio Nacional continúan las visitas de jefas y jefes de Estado. Hace tres semanas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo recibió con alfombra roja al mandatario francés Emmanuel Macron, y mañana, la mandataria tendrá otra visita internacional: la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, quien fue recibida ayer por el canciller Juan Ramón de la Fuente con todos los honores protocolarios. Los cercanos a la oficina presidencial afirman que estas agendas buscan algo más que fotos diplomáticas y en el caso de la reunión de la presidenta Sheinbaum con su homóloga hondureña se planea hablar del tema de migración, pues a ambos países la política migratoria de Estados Unidos los ha puesto en jaque para disminuir las caravanas migrantes. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
Que la titular de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, tendrá un día movido con el megabloqueo que anunciaron para hoy en 25 entidades transportistas y campesinos para exigir seguridad en carreteras y precios competitivos a sus productos; la situación obligó a aerolíneas y empresas de autobuses a emitir alertas para que los usuarios planeen viajes y desplazamientos. Por lo pronto, la funcionaria federal llamó a los inconformes a retomar las mesas de diálogo con la finalidad de avanzar en la atención de sus planteamientos y, sobre todo, evitar acciones que afecten a la ciudadanía, las actividades comerciales y el libre tránsito. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Reunión de presidentas
Con la novedad de que mañana martes la presidenta Claudia Sheinbaum recibirá en Palacio Nacional a su homóloga de Honduras, Xiomara Castro, quien ayer fue recibida por el canciller Juan Ramón de la Fuente en la Base Aérea Militar 19. De acuerdo con la cancillería, México y Honduras fortalecen su fraternal relación bilateral para beneficio de sus pueblos y en favor de la armonía y la cooperación para el desarrollo de la región. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 45)
¡Ay nanita! (otra vez)
Parece que el país más poderoso del mundo, encabezado por un gobierno que pretende ser muy macho, le tiene miedo a todo, especialmente a extranjeros de “color”, a regímenes que no son obedientes y, por lo tanto, “ narcoterroristas”; también a ese otro espectro que parece haber resucitado: el “socialismo”.
El gobierno intensifica su reclutamiento de agentes para “proteger a America de extranjeros criminales. Protege tu patria y defiende tu cultura”, invita el Departamento de Seguridad Interna en un anuncio. En otro, la imagen del tío Sam expresa: “ America te necesita. America ha sido invadida por criminales y depredadores. Te necesitamos para sacarlos”.
Incluso, la amenaza es tan grave que requiere hasta citas bíblicas mientras se muestran escenas de agentes federales armados filmados en blanco y negro, todo acompañado de una ruta sonora tipo country rezando por las fuerzas que se requieren para defender a este país –todo parte de un nuevo video de reclutamiento para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) del Departamento de Seguridad Interna (https://x.com/DHSgov/status/19922 88980457361699). Si alguien pensaba que se había logrado la separación de Estado e Iglesia, pues aparentemente, según este gobierno, Dios quiere oficiales cazando con armas a Jesús y María, entre otros inmigrantes y refugiados.
Mientras tanto, los países de donde provienen esos “invasores” son responsables de otra amenaza a Estados Unidos por ser desobedientes frente a Washington y son acusados de envenenar a los muy saludables e inocentes estadunidenses. El ahora llamado Departamento de Guerra (es cierto que es un nombre más preciso que el anterior, el de Defensa, en una nación que ha realizado más conflictos armados que cualquiera otra en las décadas recientes) despliega portaviones, buques de guerra, aviones caza, más de 15 mil tropas, helicópteros, junto con fuerzas encubiertas en el Caribe con una misión oficial que parece cambiar diario: a veces es sólo una guerra antinarcóticos, otras el retorno de la Doctrina Monroe y/o impulsar el cambio de régimen en Venezuela (por ahora).
Pero además de la invasión de inmigrantes y de países desobedientes que exportan “drogas”, hay un enemigo interno que no deja de asustar: el “socialismo”. Tan preocupante es, que la gran mayoría de la Cámara de Representantes (incluido el líder y decenas de demócratas) se tuvo que proclamar en contra del socialismo el viernes pasado, poco antes de que llegara ese peligroso socialista democrático y alcalde electo de Nueva York, Zhoran Mamdani, a visitar al presidente. La resolución legislativa aprobada se llama “denunciando los horrores del socialismo” y concluye con la afirmación de que Estados Unidos fue fundado sobre la “santidad del individuo” opuesto al “sistema colectivista del socialismo” y, por lo tanto, “el Congreso denuncia al socialismo en todas sus formas y se opone a la implementación de políticas socialistas en Estados Unidos”.
Poco después, la bancada republicana de la Cámara baja difundió por redes sociales una imagen de una águila con la hoz y el martillo en sus garras, con el lema: “Resiste el socialismo. Salva a America”
Tal vez tienen razón sobre todas estas amenazas. El socialismo es visto favorablemente por una mayoría de los jóvenes y de los demócratas, según sondeos recientes. Y el triunfo de Mamdani en la ciudad más grande del país confirma los temores de la derecha. Más aún, éste es literalmente un país construido y transformado por inmigrantes desde sus inicios hasta hoy. A veces las dos cosas se mezclan, ideas radicales como los derechos a la educación, la salud y trabajo digno para todo empleado y sus familias, que a veces fueron “importadas” por inmigrantes a este país. Esta semana pasada, por ejemplo, se conmemoró el aniversario de la muerte de Ricardo Flores Magón en una cárcel estadunidense, como también la del gran organizador laboral inmigrante Joe Hill –ambos anarcosindicalistas, rebeldes y “peligrosos”. Asustan (a algunos) hasta hoy. (David Brooks, La Jornada, Mundo, p. 29)
Las remesas son uno de los pilares más sólidos de la economía mexicana. En 2024, los ingresos hacia México alcanzaron un nuevo récord histórico: 64,745 millones de dólares, lo que representa un crecimiento de 165% en solo una década. Aunque en el último semestre se observó una ligera caída de 5% respecto del año anterior, es indudable que estos recursos constituyen el sustento diario de millones de hogares. Las remesas permiten financiar educación, salud, vivienda y representan, para muchas familias, el capital semilla que impulsa pequeños negocios locales.
Casi la mitad de estos recursos provienen de California y Texas, y se distribuyen principalmente en catorce entidades federativas, donde sobresalen Michoacán, Guanajuato y Jalisco; tan sólo éstas tres recibieron uno de cada cuatro pesos enviados desde el extranjero en 2024. A septiembre de 2025, México ha recibido 45,681 millones de dólares a través de 116 millones de operaciones, lo que implica un ticket promedio por envío de más de 400 dólares. De acuerdo con la ENIGH 2022, estos ingresos se concentran en hogares rurales y semi-rurales (67.3%), con mayor proporción de jefatura femenina, y presencia más alta de menores y adultos mayores, grupos que suelen presentar mayores niveles de vulnerabilidad.
Paradójicamente, quienes más dependen de las remesas se encuentran en regiones con baja inclusión financiera, donde los servicios bancarios son escasos y el uso de efectivo es predominante. Esto convierte a las instituciones financieras en actores estratégicos, no solo para facilitar la dispersión eficiente de recursos, sino también para protegerlos frente a riesgos como el fraude, el robo o el lavado de dinero.
Ahí es donde la prevención de operaciones ilícitas adquiere un papel fundamental. El volumen creciente de remesas, su dispersión en localidades de difícil supervisión y el uso de efectivo pueden generar vulnerabilidades que requieren controles robustos.
En este ecosistema destacan empresas como Grupo Coppel y Grupo Elektra, estrechamente vinculadas a la historia de las remesas y al propósito de UNIFIMEX. Su presencia en comunidades con alta dependencia remesera ha sido decisiva para acercar servicios financieros donde no los había y permitir que los envíos lleguen no solo rápido, sino seguros.
También es importante destacar, que en los grupos de trabajo de UNIFIMEX estamos trabajando para fortalecer la regulación y alinearla a los modelos de prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo (PLD-FT) para que aplique de manera transversal a todos participantes en el sistema financiero que intervienen en el pago de remesas. Además, estamos desarrollando mejores prácticas gremiales para garantizar canales seguros, de esta manera no solo se protege el sistema financiero, sino que también se salvaguarda el ingreso de millones de hogares que dependen legítimamente de estos recursos.
Como presidenta ejecutiva de UNIFIMEX, celebro el trabajo de nuestras instituciones financieras. La llegada de remesas a México es más que expresiones de solidaridad sino que los convierten en palancas de desarrollo económico, inclusión y seguridad financiera. Nuestra tarea colectiva es seguir impulsando más educación financiera, mayor formalización y herramientas tecnológicas que multipliquen el impacto social de cada dólar que llega. Así honramos a quienes desde fuera del país sostienen a sus familias y, al mismo tiempo, construimos un México más próspero, seguro e igualitario. (Soraya Pérez, El Economista, Empresas y Negocios, p. 45)
México avanza hacia una política exterior discreta pero efectiva que privilegia eficacia y visión de Estado. Bajo la conducción de Juan Ramón de la Fuente, la cancillería evita protagonismos y reafirma un principio clave: la Secretaría de Relaciones Exteriores no debe ser plataforma presidencial. El último canciller que llegó a la presidencia fue Pedro Lascuráin en 1913, y sólo por unas horas.
Bono democrático como palanca. La alta aprobación de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo fortalece la posición negociadora del país. Su liderazgo funciona como activo internacional en un entorno marcado por fuerte competencia geoeconómica, tensiones migratorias y presiones de seguridad desde EU. Ese respaldo permite avanzar con mayor firmeza en Norteamérica y Europa, y da confianza a socios que buscan certidumbre.
Diplomacia militar discreta y eficiente. La política exterior cuenta con aliados naturales en las Fuerzas Armadas. El general Ricardo Trevilla Trejo, secretario de la Defensa Nacional, y el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, secretario de Marina, sostienen una relación profesional con el Comando Norte. A través de ejercicios conjuntos e intercambio de información, esta diplomacia castrense silenciosa reduce fricciones y sostiene la arquitectura de seguridad con EU.
Diplomacia económica en marcha. La coordinación discreta entre el canciller y Marcelo Ebrard, secretario de Economía, ha permitido afinar el Plan México y preparar posiciones para la revisión del T-MEC en 2026. El diálogo con Altagracia Gómez y el CCE articula una agenda público-privada orientada a atraer inversión estratégica y fortalecer cadenas de suministro.
Equilibrio en la diplomacia. Un rasgo de esta etapa es el balance entre diplomacia de carrera y diplomacia política. Ambos, profesionales del Servicio Exterior y perfiles políticos, se deben al Estado y al gobierno en turno. Por ejemplo, la designación de Carlos García de Alba en Brasil, diplomático de carrera respetado, fue bien recibida porque envía una señal de profesionalismo diplomático. Las representaciones en el exterior han permitido al presidente en turno, desde Luis Echeverría, sacar de la política a liderazgos que pueden complicar su gestión. Lo que se lamenta fuertemente es que políticos locales, de cuestionables trayectorias, ocupen embajadas que pueden ocupar diplomáticos, políticos destacados o intelectuales progresistas. Ya se les puede agradecer y pedir, discretamente, su renuncia a muchos de esos políticos que ya sirvieron diligentemente a la República.
Política exterior efectiva. Esta diplomacia discreta está generando resultados, una relación de respeto y alta cooperación en seguridad con EU, negociaciones comerciales encauzadas con Washington, la renovación del TLCUEM en marcha y una recomposición inteligente con España tras años de tensión retórica. México proyecta sobriedad y visión de Estado. En tiempos de incertidumbre global, la eficacia silenciosa confirma que la diplomacia también se ejerce con disciplina, discreción y resultados.
Agenda estratégica: Desde Cuarto de Guerra felicitamos a todos los Generales y Almirantes que ascendieron el pasado 20 de noviembre. (Gerardo Rodríguez, El Heraldo de México, País, p. 7)
En los 30 años que tengo de seguir noticias de la Iglesia Católica, pocas había visto que el mensaje de un dirigente de los obispos mexicanos tuviera tan alto impacto en el círculo cercano al Papa, en la curia vaticana, entre empresarios del país, académicos, la clase política nacional pero sobre todo en Palacio Nacional.
El mensaje de Don Ramón Castro Castro, presidente de la Conferencia Episcopal Mexicana, fue tan fuerte y sonó tan alto que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, solicitó “de manera muy respetuosa al obispo de Cuernavaca asistir a una reunión el miércoles pasado para platicar de manera institucional sobre sus dichos.
En Roma, en el primer círculo del Papa León XIV, se comentó el mensaje del obispo Ramón Castro. El portal de noticias oficial Vatican News calificó como el mensaje de la CEM como “un llamado profético a toda la sociedad a deponer las ideologías y construir la paz y la reconciliación a través del diálogo, reafirmando que la Iglesia debe ser “sinodal, profética y cercana al pueblo que sufre”.
El portal de noticias de la Santa Sede retoma los dichos de los obispos mexicanos: “La parte más contundente es donde los pastores denuncian una narrativa oficial que “no corresponde a la experiencia cotidiana de millones de mexicanos”.
El Episcopado señala la violencia cotidiana y la persistencia del crimen organizado en México que “ha extendido sus tentáculos a muchos rincones del país”, manteniendo a vastas regiones “bajo el dominio de los violentos”.
Esta realidad, señala el mensaje de los obispos, se concreta en la continuidad de asesinatos, desapariciones, desplazamientos forzados y el incremento de la extorsión sistemática que afecta a todos los estratos sociales.
Algunos obispos asistentes a la CXIX Asamblea Plenaria comentaron que “Don Ramón había soltado una bomba en una de las sesiones plenarias y que muchos miembros de la jerarquía católica pidieron al obispo de Cuernavaca hacer de todos lo expresado por él. Que sea tu mensaje el mensaje de los obispos mexicanos en estos momentos que vive el país”.
Quienes conocen a Don Ramón Castro dicen que es un obispo muy congruente en su compromiso por la paz y la justicia; un diplomático de carrera que busca siempre el camino de conciliación y del diálogo, un pastor cercano a su pueblo, sobre todo a los más pobres y los que sufren a causa de la violencia en su diócesis.
El tono de este mensaje que dio la vuelta al mundo católico y no católico fue un punto y aparte de cómo la Iglesia católica se solidariza y acompaña a los que sufren por la violencia en México, pero también en solidaridad con aquellos que exigen mayores resultados al gobierno. Pero sobre todo un punto de quiebre en la interpretación de la realidad.
La motivación del mensaje, explica alguien cercano a Don Ramón, es el dolor que muchos obispos enfrentan en sus diócesis y la tristeza (o cinismo o impotencia) de escuchar todos los días por parte del gobierno otra narrativa fuera de la realidad.
Tras el mensaje, la secretaría de Gobernación, Rosa Icela Rodriguez, llamó a los dirigentes de la Iglesia Católica a una reunión para intercambiar opiniones sobre el mensaje en el que se dijo. No sabe qué pasó en esta plática, esperemos que Rosa Icela Rodríguez, quien ha sido muy respetuosa con la Iglesia y los obispos, no pretenda acallar las voces críticas, sino encontrar puntos comunes de acción.
Y vaya que los pastores hablaron fuerte y claro:”Los obispos expresan su dolor por los sacerdotes y agentes de pastoral que han sido “amenazados y asesinados” y por la migración forzada que obliga a miles de mexicanos y centroamericanos a huir, siendo víctimas de “secuestro, trata y muerte”. En este contexto de “degradación social”, también han elevado su clamor profética en defensa de la familia, alertando sobre la implementación de “políticas públicas educativas actuales” y una “visión antropológica ajena” que “diluye la identidad sexual” y atenta contra la “dignidad integral de la persona humana”.
Como católico admiramos la Valentía de las palabras de nuestros pastores y su solidaridad con los que sufren a causa de la violencia. Ojalá el gobierno de la 4T entienda este sentido y haga más, mucho más por pacificar a México vea en la jerarquía católica a un aliado para salir de este pesadilla de violencia, muerte e inseguridad que vivimos. (Luis Vega, La Prensa, Editorial, p. 14)