Opinión Migración 281125

Desde el Biopoder // Paso de migrantes

El paso de migrantes por territorio mexicano con destino a la frontera norte se mantiene en aumento, fenómeno que implica retos para las autoridades y para la sociedad, en general, en materia de respeto a los derechos humanos.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Migración (INM), en un periodo de seis años comprendidos entre 2019 y el inicio de este 2025, ingresaron a territorio mexicano más de 16 millones de personas.

Ante los flujos migratorios compuestos, en su mayoría por originarios de países centroamericanos, sudamericanos y hasta de Asia y África, organizaciones de la sociedad civil y académicos llaman a que se establezcan las bases para garantizar políticas de atención y protección.

Dentro del fenómeno migratorio, no se puede perder de vista la operación de grupos delictivos que trafican con los migrantes o que los reclutan con el objetivo de que realicen diferentes actividades, muchas de ellas, fuera de la ley.

Los investigadores de instituciones de educación superior del país tienen registros de posibles delincuentes de origen extranjero que simulan ser agentes federales, personal de las fuerzas de seguridad o integrantes del gobierno para engañar y extorsionar a los migrantes.

El fenómeno de la llamada migración irregular está presente y, por ahora, se concentra en la frontera sur de México y en algunas ciudades de la frontera norte. De manera adicional, se tienen registros de migrantes en estados del centro del país.

Sin duda que, en la actualidad, se presenta el fenómeno migratorio más grande registrado en México por el paso de personas que buscan mejores condiciones de vida luego de la violencia y problemas sociales que se registran en sus países de origen.

Los migrantes que pasan por México provienen de 181 países de los continentes americano, africano y asiático. Parte de los llamados “sin papeles” recorrieron diferentes poblaciones del país en 129 caravanas que buscan hacer un llamado para que se respeten los derechos humanos.

En conclusión, dentro de las rutas migratorias, Puebla es un estado que se encuentra en una zona estratégica y desde donde se pueden implementar acciones de apoyo hacia los que buscan cumplir sus sueños. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Opinión, Online)

En la mira

TIRO XL.- El Gobierno de México desactivó parcialmente el escenario catastrófico para el que se preparó en la frontera tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

TIRO XLI.- Aunque las imágenes de agentes migratorios estadounidenses sembrando el terror contra inmigrantes en ciudades del interior dieron la vuelta al mundo, la crisis migratoria masiva que se anticipaba en Juárez-El Paso no se materializó.

TIRO XLII.- Como parte de la estrategia “México te Abraza”, las autoridades instalaron albergues para recibir a un gran flujo de repatriados que Trump estaba expulsando, tras culpar a los migrantes de los males de Estados Unidos.

TIRO XLIII.- En la frontera de Juárez, se habilitó específicamente el albergue “El Punto”, el cual fue visitado esta semana por la delegada de Programas de Bienestar, Mayra Chávez, para supervisar sus operaciones.

TIRO XLIV.- Sin embargo, la afluencia real de personas fue muy inferior a lo proyectado. Desde su instalación el 20 de febrero y hasta esta semana, “El Punto” recibió solo 13,026 repatriados, una cifra muy por debajo de los más de 100,000 que se esperaban atender en la ciudad.

TIRO XLV.- Ante esta drástica reducción en el flujo de connacionales, el Gobierno de México inició ajustes operativos para reducir de manera ordenada la dimensión de la infraestructura desplegada. El objetivo fue adecuar los espacios al número real de personas que requerían el servicio.

TIRO XLVI.- La autoridad confirmó que el operativo se haría más pequeño conforme a la demanda, pero mantendría la flexibilidad para volver a ampliarse en el futuro si las circunstancias migratorias así lo requirieran. (El Pueblo.com, Opinión, Online)

En el Ring

LA AMENAZA MIGRATORIA QUE NO LLEGÓ AL CUADRILÁTERO

El Gobierno de México se puso la máscara y se alistó para un combate de apuesta contra el rudo más temido del norte: Donald Trump. Se esperaba un choque de tijera a todo lo que da, con una invasión de migrantes que iba a dejar sin aire a la frontera.

Pero, ¡sorpresa! El temido golpe bajo nunca llegó. Aunque los videos de los agentes migratorios gringos aplicando llaves de tortura a migrantes en su propia casa se hicieron virales, aquí en Juárez-El Paso la función fue más tranquila que una lucha de sordos.

En un movimiento de pura estrategia, México montó su corner con la campaña “México te Abraza”, instalando albergues de primera para recibir a los repatriados que el ‘Villano Trump’ estaba expulsando a diestra y siniestra, culpándolos de todos los males de su país.

En Juárez, el refugio principal se llamó “El Punto”, que hasta recibió la visita de la delegada Mayra Chávez para checar que todo estuviera en orden, como un juez de ring verificando que las cuerdas estén bien tensas.

Pero he aquí el giro inesperado de la trama: la afluencia de luchadores al albergue fue mínima.

Desde que abrió sus puertas el 20 de febrero, “El Punto” sólo recibió a 13,026 repatriados, una cifra que no llenaría ni la primera fila de butacas, y muy lejos de los más de 100,000 contrincantes que se esperaban.

Fue como prepararse para una función de lleno total y que sólo llegaran los del camerino.

Ante esta baja demanda, los organizadores del combate tuvieron que bajarle a la producción.

El Gobierno empezó a reducir el tamaño del cuadrilátero de manera ordenada, achicando el operativo para ajustarlo al flujo real de connacionales.

El mensaje fue claro: el albergue se hará más pequeño, pero si el rudo invisible decide aparecer, se puede volver a agrandar en un dos por tres, listo para la revancha.

Por ahora, la gran batalla anunciada se quedó en un simple calentamiento. (El Pueblo.com, Opinión, Online)

A Ras De Suelo // Un fiscal que nadie extrañará

Manero deja la Fiscalía General de la República (FGR). Su renuncia, disfrazada de designación como embajador presentada bajo presión, evitó una destitución que se perfilaba conforme al mecanismo legal de remoción. La verdad es que su gestión, marcada por un estilo centralizado, conflictos internos, pocos avances en casos clave y un uso discrecional de la acción penal, terminó por aislarlo políticamente y erosionar la credibilidad institucional.

La autonomía constitucional no garantiza per se un ejercicio independiente, técnico y profesional de la procuración de justicia; lo que nació como respuesta a la exigencia ciudadana de contar con una institución capaz de investigar sin subordinación al poder político, quedó perdido entre la retórica legal y las prácticas tradicionales de concentración de poder. Gertz, primer fiscal designado bajo la nueva figura de autonomía de la FGR, prefirió utilizarla como un espacio de poder personal para operar al margen de otras autoridades, limitando la coordinación al mínimo y debilitando con ello cualquier posibilidad de articular una política nacional de seguridad y justicia.

No hay que olvidar que llegó la FGR gracias una operación política cuidadosamente diseñada. Durante la transición de 2018 integró el equipo encargado de estructurar la nueva Secretaría de Seguridad, donde se proyectaba que ocuparía una subsecretaria bajo el mando de Alfonso Durazo. Desde ahí fue determinante para convencer al entonces presidente electo López Obrador, de que la Policía Federal era una institución irremediablemente corrompida y debía desaparecer. Al mismo tiempo, maniobró para evitar un cargo que no quería, asegurándose finalmente el nombramiento como Fiscal.

Según México Evalúa, en 2023 la FGR registró un nivel de impunidad de 93.6%. Esta cifra se refleja en el desempeño de sus Fiscalías Especiales y Unidades de Investigación: la de desaparición forzada judicializó solo el 1.84% de las 2,012 investigaciones iniciadas entre 2023; la especializada en migrantes abrió 10,409 carpetas sin una sola judicialización por desaparición de personas migrantes entre 2018 2024; en materia de tortura, de 5,833 indagatorias iniciadas, solo 75 llegaron ante un juez.

Bajo su administración, el presupuesto ejercido y el número de elementos de la FGR disminuyeron, mientras que las investigaciones pendientes se incrementaron alrededor de 60%, consolidando a la institución como un cuello de botella que no investiga, no acusa y no garantiza justicia.

Asimismo, se le acusa de usar el aparato del Estado para investigar a opositores, filtrar información para perjudicar facciones de la 4T, emplear la acción penal con fines personales -como la acusación por homicidio por omisión contra su cuñada-, presiones a empresarios, propiedad de numerosos inmuebles de alto valor, e incluso su inexplicable incorporación al nivel III del SNI.

Este relevo abre para la Presidenta un espacio estratégico: la posibilidad de consolidar la arquitectura de seguridad justicia que gobierno ha comenzado a construir. En ese contexto, Ernestina Godoy podría representar una opción favorable para lograr una coordinación más efectiva entre la SSPC la FGR y con ello contrarrestar los altos niveles de impunidad que caracterizan a nuestro sistema. Para lograrlo se requiere un modelo menos concentrado en la figura del titular y más apoyado en cuadros técnicos, protocolos, análisis de inteligencia y prácticas de investigación con estándares verificables.

En un país que demanda resultados y certezas, la transformación de la FGR es más que un cambio de titular; es la oportunidad de corregir un diseño institucional que nunca terminó de despegar. (Eunice Rendón, El Universal, Nación, p. 5)

Las Encuestas // Acción de gracias

Ayer se celebró uno de los días festivos más icónicos e importantes de Estados Unidos, Thanksgiving. En esta festividad familiar participa una porción importante de mexicanos que residen tanto en ese país como en México.

Mi primera experiencia de Thanksgiving la tuve cuando estaba por iniciar el doctorado en la Universidad de Michigan, en 1991.

Había un programa por el cual varias familias locales, o en los alrededores de Ann Arbor y Detroit, recibían estudiantes extranjeros para pasar el fin de semana largo en su hogar, dándoles la oportunidad de vivir la experiencia del Día de Acción de Gracias, el cual tradicionalmente se celebra el último jueves de noviembre, seguido por Black Friday, la jornada oficial de compras de la temporada navideña que tiene lugar el día siguiente.

Hugh, Nancy y sus dos hijos, que en ese entonces tenían 12 y 10 años de edad, me recibieron en su hogar en Fenton, Michigan, con una hospitalidad admirable. Yo tenía 23 años.

Recuerdo vívidamente la experiencia de preparar la cena y de sentarse a la mesa con el pavo y los diversos platillos que lo acompañan, incluidos los famosos gravy, cranberry sauce y pumpkin pie, entre otras delicias que asimilé rápidamente.

Durante varios años, mantuve el contacto con la familia, deseándoles siempre un muy feliz Thanksgiving.

Y durante esos años he visto a familiares, amigos y colegas celebrar esta festividad con mucho entusiasmo, aun de este lado de la frontera.

Los vínculos familiares entre ambos países son tales que muchos mexicanos saben de la importancia de esa celebración.

De acuerdo con las encuestas nacionales de El Financiero, realizadas mensualmente de 2019 a 2025, cuatro de cada diez mexicanos dicen tener familiares que viven en Estados Unidos. Y, en promedio, el 13 por ciento afirma que esos familiares envían dinero a México.

La cifra no es menor, y no lo ha sido ya por muchos años. Pero los porcentajes han mostrado altibajos, lo cual pareciera reflejar los tiempos políticos.

En promedio, para el periodo 2019-2025, el 60 por ciento dijo no tener familiares en el vecino país del norte. Pero en 2020 y 2025, el último y el primer año de Trump en su primera y segunda administración, el porcentaje ha sido más alto, de 65 y 68 por ciento, respectivamente.

Es probable que en una pregunta tan factual como esta, también pudiera haber un efecto de espiral de silencio. No todos quisieran dar señas sobre los seres cercanos bajo condiciones como las actuales.

Y no es para menos: al escribir los primeros párrafos fue inevitable pensar en las posibilidades de que agentes de ICE estén al pendiente de extranjeros asistiendo a centros comerciales a hacer compras de Good Friday. O historias noticiosas de personas viajando para estar con su familia en Thanksgiving y encontrarse con la deportación.

Las encuestas indican una caída en el porcentaje de personas que dicen tener familiares en EU que envían dinero, de 18 por ciento en 2024 a 11 por ciento en 2025. Se trata de una caída sustancial, y habría que preguntarse por qué.

Dos posibilidades: 1) que efectivamente haya un menor vínculo familiar, es decir, menos gente vinculada con familiares en el país vecino, aunque parece un cambio realmente masivo. 2) Que haya espiral del silencio entre ciertos segmentos, evitando decir que se tienen esos lazos para evitar problemas.

La segunda es una hipótesis realmente débil, pero es factible. Lo cierto es que en este año, con la política del gobierno de Trump hacia migrantes, se ha registrado el menor porcentaje de mexicanos que admite tener familia en EU que envía remesas.

Incluso el porcentaje de quienes dicen tener familia pero que no envían dinero bajó sustancialmente de 2019 a 2025, al inicio y final de la serie, al pasar de 31 a 20 por ciento.

Cualquiera que sea la razón, hoy hay muchos menos mexicanos que dicen tener familiares en Estados Unidos que hace seis años.

Ironías actuales de la celebración de Thanksgiving, símbolo del encuentro de pueblos y culturas en norteamérica. (Alejandro Moreno, El Financiero, Nacional, p. 45)