¡Ahí vienen más recortes! En medio de la crisis presupuestal del Sector Salud y la falta de medicinas, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió aplicar un nuevo despido masivo de burócratas. Desde temprano y en distintos bloques fueron convocados ayer a Palacio Nacional los directores administrativos de las diversas dependencias federales, tanto Secretarías de Estado como organismos sectorizados. Ahí los esperaban los colaboradores de Carlos Urzúa para darles la mala noticia. Lo que les dijeron los estrategas de la Secretaría de Hacienda fue que tendrán que aplicar oootro recorte, esta vez hasta del 20 por ciento, en el llamado Capítulo 1000 del Presupuesto, que es el que se refiere a los servicios personales: sueldos, remuneraciones, prestaciones, estímulos y todo lo que tiene que ver con la nómina. Nada bien cayó entre los funcionarios el anuncio de la nueva reducción del personal en las dependencias, primero, porque ya de por sí andan bastante apretados del cinturón; y, segundo, porque todo ese dinero que supuestamente se está ahorrando, en realidad el gobierno lo está usando para los caprichos presidenciales. (F. Bartolomé, Reforma, p.8)
El desplante de Pompeo.- El miércoles, muy seguro, el canciller Marcelo Ebrard sostuvo que ayer jueves se reuniría con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, para tratar el tema migratorio. Aseguró Ebrard Casaubon que en su pasada visita a Washington, Pompeo no pudo reunirse, “porque estaba en otras cosas (…) entonces quedamos de vernos, nos pusimos de acuerdo para que sea mañana (ayer)”… Pero ayer, ya en Washington, resulta que el señor Mike se disculpó –informó la Cancillería mexicana–, pues tuvo que acudir a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional. Así que don Marcelo tuvo que plantearle las inquietudes de México al segundo de bordo, John Sullivan. (El Financiero, p.39)
El control de las aduanas.- La salida de Ricardo Peralta Saucedo del Sistema de Administración Tributaria para ocupar la vacante de subsecretario de Gobierno en la Secretaría de Gobernación podría reavivar la disputa sobre el manejo de las aduanas, una posición en donde la Secretaría de Marina ha querido ganar influencia. Peralta Saucedo se desempeñaba como administrador general de Aduanas, el número 1 en la administración aduanera. De momento, mientras se anuncia el relevo, el funcionario con mayor rango dentro de la estructura aduanera es el almirante en retiro Juan Ramón Alcalá Pignol, quien hace exactamente un mes sustituyó a Arnoldo Martínez al frente de la Administración Central de Operación Aduanera en el SAT. Mandos de la Marina han buscado desde el inicio de la administración tomar el control de las aduanas, sin embargo, de momento la solución ha sido que los servidores públicos civiles se encarguen de la administración y los marinos de lo relacionado con la seguridad. ¿Continuará este equilibrio? (Reporte Índigo Cinco Días, p.3)
La buena, para Gobernación.- El nombramiento de Ricardo Peralta Saucedo como subsecretario de Gobierno de la Segob es un reconocimiento a su trabajo y a los resultados logrados en tan poco tiempo en la Administración General de Aduanas: logró, en tres meses, una recaudación 35% mayor que el mismo lapso el año pasado, 300 mil millones de pesos? Además, a pesar de la política buleadora de Trump, se acordaron posiciones de despacho conjuntas en la frontera, lo que es considerada una acción inédita. ¿Alguien supera esos números? ¿Será? (24 Horas, p.2)
Pide Encinas dejar partidismo.- Vaya que Alejandro Encinas no para en recorrer el país en busca de personas desaparecidas. Y es que el subsecretario de Derechos Humanos de la Segob estuvo toda la mañana en Nayarit con familiares de víctimas, quienes le demandaron hacer todo lo que esté a su alcance para localizar a sus hijos. Dicen que durante el recorrido pidió tanto a colaboradores como a los demandantes dejar de lado colores partidistas. Por cierto, ésta fue la razón por la que Encinas no pudo asistir a la presentación del nuevo subsecretario de Gobernación, Ricardo Peralta, en el Palacio de Cobián. (La Razón de México, p.2)
La mejor defensa es el ataque, como apunta el proverbio inspirado en las estrategias militares de Sun Tzu. Y eso hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia de prensa del jueves, cuando acusó a la prensa de pertenecer al hampa -y sugerir que la crítica es una acción delictiva-, por recoger la crisis del sector salud bajo el enfoque de la austeridad. El Presidente atacó al mensajero para defender su política de austeridad, en donde amarra los fundamentos de su narrativa moral. La austeridad la plantea como antítesis de la corrupción, aunque no es lo mismo. Se puede ser austero y corrupto a la vez, y al revés. La austeridad promovida dogmáticamente por López Obrador ha dado resultados varios. Ha contribuido de manera muy positiva a elevar el costo del dispendio y los abusos, pero también, al seguir ideológicamente el gobierno sus postulados, a paralizar áreas productivas y afectar la eficiencia gubernamental. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, p.42)
El hampa del periodismo es el que inventa el desabasto de medicamentos, los despidos y los recortes en el sector salud. Es un invento, una mentira, dice el presidente López Obrador y refuta lo que dice en su carta de renuncia Germán Martínez y lo que publican “los periódicos, los columnistas” basado en que, en la tumultuosa reunión de las madrugadas en Palacio Nacional, funcionarios del sector salud le dijeron que no habían despedido a nadie. El propio Presidente matiza y dice que “sí hay desabasto de medicamentos, pero les diría que estaba peor antes”, lo cual es falso. Desde hacía años, el abasto de medicinas en el sector salud se había regularizado a partir de las compras consolidadas encabezadas por el IMSS. El desabasto comenzó cuando el gobierno entrante, incluso antes de asumir el poder, le pidió al de Peña Nieto que ya no siguieran comprando los medicamentos que se habían licitado en agosto pasado. El propio Presidente informó de ello en su momento, cuando vetó a cuatro empresas para participar en licitaciones del sector, con la intención de comprarle a empresas cercanas (o sea a las de Carlos Lomelí). (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, p.10)
No hay duda de que López Obrador es un hombre que sabe llegar al corazón de millones de mexicanos. Tiene un formidable instinto popular. Es su principal fortaleza. Una y otra vez han chocado sus declaraciones con datos oficiales o de agencias especializadas. Llámese crecimiento económico, empleo, consumo, recaudación, seguridad o salud. Ya es costumbre —y hasta motivo de chascarrillo— la frase que utiliza para rebatir indicadores que no le favorecen. “Yo tengo otros datos”, dice. Ayer negó en la mañanera que haya despidos de médicos y enfermeras, luego que una reportera mencionó reportes sobre el corredero de trabajadores en hospitales públicos en 24 estados. Sin el menor rubor, el Presidente afirmó que eso es cosa del “hampa del periodismo” para afectar a su gobierno. (Francisco Garfias, Excélsior, p.4)
Andrés Manuel López Obrador es un hombre de ternas. Salvo contadas excepciones (casi todos, integrantes de su staff) escoge a sus colaboradores luego de una auscultación profunda, meditada. Cuando Olga Sánchez Cordero quiso integrar a su equipo de trabajo, el entonces Presidente electo le pidió considerar en su terna de probables subsecretarios de Gobernación al exsenador Zoé Robledo Aburto. La ministra en retiro, experta en los rituales de la política tradicional, entendió que AMLO tenía un preferido que derrotaría a cualquiera de sus prospectos. Las eternas ternas de la 4T. Sánchez Cordero había logrado colar a sus cercanos en distintas propuestas que analizaba la oficina presidencial. Ricardo Peralta Saucedo era su candidato para la fiscalía anticorrupción, pero AMLO tenía la posición prometida para María de la Luz Mijangos, esposa de Jaime Cárdenas Gracia. Ambos, reconocidos académicos, expertos en derecho electoral y cercanos a Bernardo Bátiz. (Alberto Aguirre, El Economista, p.39)
Esta semana tuvo gran realce mediático el decreto por el cual el Presidente de la República renunciaba –palabra que empleó en su conferencia mañanera del lunes– a la facultad de condonar impuestos a grandes contribuyentes. Por esa facultad que les otorga el artículo 39 del Código Fiscal de la Federación, los presidentes Enrique Peña y Felipe Calderón habrían condonado alrededor de 400 mil millones de pesos a personas morales y físicas. Muchos aplaudimos la medida anunciada en Palacio, pero la sonrisa se borra de los labios al leer el documento que firmó el Presidente. En realidad no renunció a nada ni anuló nada. (Pablo Hiriart, El Financiero, p. 40)
Esta semana, se aprobó en el Congreso el paquete de legislación secundaria que permite la operación de la Guardia Nacional (GN). Ya tenemos GN ¿Qué sabemos sobre ella? ¿Qué podemos intuir sobre sus características a partir de su ley orgánica? Van algunos comentarios: 1. Formalmente, la GN es civil, pero tendrá un indudable talante militar. Su jefe portará el título de comandante (a manera de contraste, la Guardia Civil española es presidida por un director general). Sus integrantes se organizarán en batallones, compañías, secciones, pelotones y escuadras. Los miembros de las fuerzas armadas que se sumen a la GN no tendrán que pedir licencia al Ejército o la Marina, sino solo “separarse funcionalmente” de su cuerpo de origen (lo que sea que eso quiera decir). La formación de los guardias nacionales podrá recibirse en los planteles educativos y centros de adiestramiento militares. Y eso sin contar que dos terceras partes de los elementos iniciales provendrán de las fuerzas armadas. (Alejandro Hope, El Universal, p.11)
Navarrete, en el INAP.- El exsecretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, ha reanudado sus actividades académicas con charlas y conferencias en centros de estudios superiores. El también exsecretario del Trabajo recibe con frecuencia invitaciones para reflexionar sobre temas de interés nacional, entre ellos el de la seguridad. De hecho, la próxima semana hablará sobre el tema de la seguridad y la violencia ante la comunidad del Instituto Nacional de Administración Pública. Son temas que maneja y que estuvieron bajo su responsabilidad en la recta final de la pasada administración federal. (La Crónica de Hoy, p. 3)