A las autoridades que extorsionan las suspenden de sus funciones, como ha ocurrido con las que, con prepotencia y abuso, han quitado dinero a nuestros paisanos que vienen de Estados Unidos.
Y eso si es que los funcionarios de los que dependen, se enteran. Les una pena mínima.
Deberían encarcelarlos, pues de hecho están robando. Y peor porque son funcionarios públicos que se escudan en su puesto.
Cero tolerancia a los extorsionadores y una pena ejemplar. (José Óscar Martínez García, Reforma, Tu Opinión Reforma, p. 4)