Opinión Migración 190126

American curios

Resistencia en la nieve

Un anuncio circula por las redes sociales, en color púrpura, que sólo dice: “nadie jamás pensó que la revolución empezaría en Mineápolis, con la excepción de Prince (el roquero era oriundo de la ciudad)”.

Algo sucede en la principal ciudad de Minesota que podría marcar una derrota del asalto de la derecha contra este país gracias a las fuerzas de resistencia popular.

A pesar del envío de unos 2 mil agentes federales del Servicio de Control de Migración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y otras agencias para capturar y aterrorizar no sólo a inmigrantes vulnerables, sino confrontar a los defensores de los derechos y libertades fundamentales de este país, con el asesinato videograbado de una ciudadana estadunidense blanca por un agente del ICE, el uso brutal de gases lacrimógeno y pimienta sin justificación, el anuncio del despliegue de hasta mil agentes más (el total sería de cinco veces más grande que la fuerza policiaca local) y hasta la amenaza de enviar a militares para suprimir las protestas, los habitantes de Mineápolis no cesan de expresar en las calles su repudio a lo que llaman una “invasión” armada de su ciudad por el gobierno federal.

Aunque las autoridades locales han cerrado escuelas para proteger a los niños de Mineápolis, no de alguna pandilla o asesinos, o de una enfermedad contagiosa, sino de agentes federales armados, 80 por ciento de los comercios de inmigrantes han cerrado temporalmente, reportó The Guardian, y familias enteras tienen miedo de salir de sus casas, lo extraordinario es que la resistencia ha rehusado ceder en las calles, en los foros políticos y sociales y sigue organizándose para la autodefensa y apoyo mutuo de comunidades.

“Nosotros tenemos silbatos, ellos tienen balas”, es una de las consignas en las protestas contra la presencia de ICE (los silbatos son para alertar a vecinos de la presencia de agentes y ahora símbolo de resistencia) y las redadas antimigrantes violentas por agentes enmascarados, armados y no identificados después del asesinato de la ciudadana Renee Good.

Más aún, decenas de miles, tal vez cientos de miles, han participado en marchas y manifestaciones por todo el país en solidaridad con la resistencia en Mineápolis.

Ante ello, el comandante en jefe amenazó con invocar la Ley de Insurrección de 1807, que permite al presidente desplegar fuerzas armadas para controlar disturbios, o sea, enviar tropas militares contra sus propios ciudadanos. Por ahora, el mandatario ha decidido no tomar ese paso y aún no se descarta, pero muestra el carácter del bully en Washington y también el miedo.

Para algunos como la historiadora Heather Cox Richardson, entre otros, cuando no funciona la intimidación de un gobierno autoritario y el público rehúsa obedecer, como es el caso de Mineápolis, el equilibrio de poder empieza a cambiar.

El mandatario tiene razón de que ese estado siempre ha sido “peligroso” para la derecha en este país. El Partido Demócrata estatal empezó como el Farmer Labor Party, uniendo a bases trabajadoras y granjeros en la primera parte del siglo XX, nutrido desde antes por inmigrantes escandinavos y finlandeses socialistas junto con otras corrientes populistas (en su definición original de la defensa de los intereses de las mayorías trabajadoras). El socialismo democrático renació en ese estado con las campañas de Bernie Sanders en años recientes y sigue siendo cuna del liberalismo, a la cual pertenecen el gobernador Tim Walz, quien fue el candidato a la vicepresidencia con la candidata presidencial Kamala Harris en 2024, y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, ambos ahora bajo investigación del Departamento de Justicia por atreverse a repudiar la invasión de ICE ordenada por el presidente.

Este lunes es Día de Martin Luther King Jr, feriado oficial. Sin duda, estaría hoy en las calles de Mineápolis, tal vez bailando un poco a la música de Prince, y es parte de los ecos históricos y contemporáneos de luchas por la justicia nutridos durante más de un siglo por inmigrantes de Finlandia, Somalia y México, y sus herederos en la nieve y hielo de Minesota. (David Brooks, La Jornada, Mundo, p. 23)

Confidencial

Pide alcalde sacar algunas embajadas de la MH

El alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, anunció que solicitarán a la cancillería la reubicación de las embajadas de Venezuela, Cuba y Nicaragua fuera de la demarcación. El panista afirmó que no se puede recibir de brazos abiertos a quienes “representan gobiernos criminales y dictaduras que han abusado del pueblo”. Eso sí, reconoció que la solicitud quizá no cambiará nada, y tiene razón, pues la ‘4T’ ha demostrado su apoyo a los régimenes que gobiernan esos países. Pero además porque sabe bien que no tiene ninguna atribución en política exterior. Por cierto, no dijo ni pío de la embajada de EU cuando endurecieron las redadas contra migrantes, incluidos mexicanos. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 33)

No es normal / Cómo vacunarnos contra Trump

La mejor vacuna que México tiene para impedir las peticiones incrementalmente humillantes y tóxicas que Trump nos hace es diseñar una estrategia que aumente la dependencia económica que EU tiene de México, al tiempo que nosotros reducimos la que tenemos de ellos.

Avanzar en esa dirección requiere reconcebir el objetivo del equipo negociador mexicano: pasar de la mentalidad de “mantener la relación comercial con EU a toda costa” a la de hacer que EU se vuelva dependiente de México en áreas críticas y difíciles de reemplazar.

Es decir, debemos dejar de pensar que estamos negociando un tratado bilateral. Lo que realmente debemos negociar es un camino para que EU se vuelva asimétricamente dependiente.

Para lograrlo, México debe orientar su economía a dominar en áreas en las que EU cojea y que le son críticas para desarrollar tecnología propia. Por ejemplo, México podría crear un ecosistema de diseño e ingeniería de productos que haga que EU dependa de ingenieros mexicanos para diseñar ciertos insumos de su producción. México no tiene que diseñar productos muy avanzados, solo productos muy necesarios.

Un área de alto potencial podría ser convertirnos en el principal proveedor de componentes químicos básicos de medicamentos genéricos y esenciales para EU. Esto haría que las cadenas de suministro médico de EU se volvieran vulnerables a nosotros.

A ello podría agregarse una política explícita para posicionar a México como el principal centro de procesamiento y refinación de litio, cobre y minerales raros (provenientes de México y de otros lugares) antes de que lleguen a EU. Esto nos volvería irremplazables para la creación de baterías y vehículos eléctricos en EU.

Otra área que podría explorarse es controlar cadenas de suministro agrícolas clave para EU. Esto requeriría invertir en tecnología que nos permita convertirnos en el proveedor líder, durante todo el año, de productos de alta demanda (aguacates, frutos rojos, tomates, etcétera) y de productos agrícolas orgánicos.

México también podría explotar sus recursos naturales para convertirse en un socio crítico en la solución de la crisis hídrica que enfrenta el suroeste de EU. Esto requeriría colaborar en proyectos compartidos de tratamiento de agua hasta lograr que, en ciertos años, a EU le sea imposible tener agua suficiente sin colaborar con nosotros.

La poca inversión pública que existe debe orientarse a consolidarnos como un centro logístico en rutas clave para las cadenas de suministro de EU. El reto no es mejorar toda la logística mexicana, sino aquella que sea neurálgica para EU.

Finalmente, un área donde México puede crear una enorme dependencia de EU es la migración. Al paso actual, no pasará mucho tiempo antes de que EU necesite crear un programa de trabajadores temporales para que sus industrias se mantengan a flote. México debe planear y financiar un programa que haga que EU dependa de un flujo constante y legal de mano de obra calificada y semicalificada mexicana.

Una vez que México haya desarrollado productos, procesos o diseños que sean indispensables para EU debe buscar venderlos a otros países, particularmente en Latinoamérica. Eso cerrará el círculo de volver a México un país más libre de EU. (Viri Ríos, Milenio, Fronteras, p. 13)

Dinero

Trump da un respiro de 48 horas

El presidente Trump estuvo muy entretenido el fin de semana peleando con Europa para apropiarse de Groenlandia; en la creación de su propia mini ONU; en las manifestaciones antimigra de Mineápolis; en la destitución del jefe de la Reserva Federal y otras “nimiedades”. Venturosamente olvidó a México, nos concedió una tregua de 48 horas. La presidenta Sheinbaum aprovechó el respiro en varios asuntos, entre ellos, se reunió con un grupo de economistas para escuchar su opinión sobre un tema crucial: ¿qué hacer para que crezca la economía? El Banco de México y otras instituciones anticipan un panorama de escaso o nulo crecimiento en 2026. Ni siquiera llegará a 2 por ciento, que ha sido una especie de tope insalvable en los sexenios recientes. El éxito del Plan México en buena parte depende de una economía que añada puntos al PIB. Fue un brainstorm en el que Claudia estuvo acompañada por un nutrido número de funcionarios y los secretarios de Estado Juan Ramón de la Fuente, Marcelo Ebrard, Luz Elena González Escobar, Alicia Bárcena Ibarra, Rosaura Ruiz Gutiérrez, y el titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, José Antonio Peña Merino. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p.6)

Teléfono Rojo / Se niegan a ir a Estados Unidos políticos bajo sospecha

Lo saben los políticos mexicanos.

Sobre todo quienes están bajo sospecha.

Para Estados Unidos y en concreto para el presidente Donald Trump ya no es suficiente tener información sobre conductas inadecuadas o, peor, nexos con el crimen organizado.

Se actúa y punto.

Pero aquí la información es sólo parte de un ángulo.

Más de medio centenar de políticos de todo nivel -gobernadores, senadores, diputados, alcaldes, regidores y demás- han sido informados de la cancelación de sus visas.

El señalamiento les llega de distinta manera.

Aquí hemos dado datos de la gobernadora del sureste regresada del Aeropuerto Internacional de Cancún porque, le informó la línea aérea, su franquicia había sido cancelada.

Quería volar a Miami para pasar con su familia Navidad y Año Nuevo lejos del ruido de sus paisanos y en la comodidad de un modo de vida donde las fechas son especiales.

-Ni modo, mi´hija. Nos quedamos en México -se resignó la mandataria ante su descendiente y pues ni modo, a estar en familia en la casa de gobierno.

RIESGOS DE DETENCIÓN

¿Cuál es la preocupación ahora?

Múltiple.

El primer impacto afecta al país porque ni el Senado de la República ni la Cámara de Diputados tienen legisladores suficientes para integrar la delegación a las reuniones interparlamentarias México-Estados Unidos.

¿Por qué?

Porque nuestros próceres -y ponga usted por delante a morenistas- temen correr el riesgo de la gobernadora de su partido al ser detenida en el aeropuerto.

En segunda instancia no autorizarles el ingreso al país de Donald Trump por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, el temible ICE.

Y, peor aún, tercera circunstancia, ser detenidos con razón o sin ella como ocurrió al general Salvador Cienfuegos, con quien una agencia estadounidense se vengó porque como titular de la Defensa Nacional se negó a firmar acuerdos y colaborar.

Prefirió hacerlo a través del Departamento de Defensa de Estados Unidos y del Comando Norte, mientras la Secretaría de Marina (Semar) estrechaba relaciones con la DEA (Drug Enforcement Administration).

En fin, el temor a persecuciones la mantienen los políticos dentro y fuera de México.

Eso no es lo peor, pues pueden venir por ellos.

PROTECCIÓN A JÚNIORS

1.- Magnífica protección.

Un juez de Zacatecas otorgó suspensión definitiva a varios prominentes de la 4T para ser detenidos, incomunicados, desaparecidos -¿acaso no es un delito para todos?- y privación de la vida.

El Consejo de la Judicatura Federal, fruto del acordeón ha confirmado esta decisión a favor de Andrés Manuel López Beltrán y su hermano Gonzalo López Beltrán, hijos de ya sabe usted quién, el prócer de Macuspana.

Por supuesto hay muchos otros beneficiarios con este amparo judicial y no hace falta mencionarlos, son o delincuentes prófugos o señalados en múltiples delitos, entre ellos el huachicol fiscal.

¿Quién pidió el amparo?

El periodista Claudio Ochoa ha difundido información suficiente: un particular quien dio como domicilio la chocolatería de los hijos de Andrés López.

Y 2.- Dato notable:

Guerrero cerró el período vacacional decembrino con saldo blanco, un primer resultado para continuar con la coordinación entre los gobiernos federal y estatal, dijo la mandataria Evelyn Salgado.

Para ello instaló la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz en Guerrero y se dio posesión a Enrique Barney como comandante de la Octava Región Naval con sede en Acapulco. (José Ureña, 24 Horas, México, p. 3)

Año 1 de Trump: el arte de presionar

Aun año del arranque de su segundo mandato, Donald Trump no ha improvisado en su relación con México. Al contrario, ha sido notablemente consistente. Ha aplicado, casi línea por línea, la lógica que él mismo describió en The Art of the Deal (1987): presión máxima, posturas extremas y control de la narrativa pública, para la obtención de concesiones que luego serán presentadas como triunfos. La diferencia es que hoy el “deal o trato” no se negocia con un banco o un desarrollador inmobiliario, sino con un Estado vecino, altamente integrado a la economía estadounidense y vulnerable a diversos tipos de presión.

Para entender la estrategia de Trump frente a México conviene dejar de lado la indignación moral y concentrarse en el análisis estratégico. No se trata de si sus métodos son justos o generosos –no lo son–, sino de reconocer qué busca, cómo presiona y cuándo decide escalar. Trump no gobierna desde la diplomacia, sino desde la negociación dura.

Trump parte de una premisa básica: la relación con México es asimétrica y, por lo tanto, exprimible. México depende del acceso al mercado estadounidense, comparte una frontera compleja, difícil de controlar, y enfrenta problemas de seguridad que rebasan sus capacidades. Esa combinación le ofrece a Washington una caja de herramientas amplia: aranceles, sanciones financieras, designaciones legales y restricciones migratorias. Trump ha echado mano de todas ellas para mandar un mensaje sencillísimo: cuando Estados Unidos quiere resultados, sabe apretar donde más duele.

Uno de los rasgos claros de este primer año ha sido la conversión de problemas no comerciales –migración, narcotráfico, fentanilo– en instrumentos de presión económica. Los aranceles “condicionados” no buscan rediseñar el comercio bilateral, sino forzar acciones rápidas y visibles por parte de México. Funcionan porque son creíbles, generan costos inmediatos y suscitan escándalos; en suma, constituyen un garrote eficaz.

Otra pieza clave de su estrategia ha sido la redefinición del marco del conflicto. Designar a cárteles como organizaciones terroristas, clasificar al fentanilo con un lenguaje propio de armas de destrucción masiva, o afirmar que el Estado mexicano protege a políticos coludidos con el crimen organizado, no es mera provocación. Es un intento deliberado por mover el problema de la esfera criminal binacional a la de la seguridad nacional estadounidense. Cambiar el marco importa porque amplía el margen de maniobra de Trump y reduce, al menos retóricamente, las restricciones a la acción.

Eso no significa que Trump esté buscando una intervención militar directa en México. Más bien, mantiene esa posibilidad como una amenaza latente, como una carta sobre la mesa. Es presión psicológica pura: no hace falta jugarla para que funcione. Basta con que la contraparte sepa que existe.

En paralelo al ruido público, Trump ha avanzado en la construcción de capacidades. La creación de fuerzas conjuntas dentro del Comando Norte, el aumento de tareas de inteligencia y los sobrevuelos de reconocimiento no son, por sí mismos, actos hostiles. Aquí conviene distinguir entre el mero teatro y el riesgo real. Las frases incendiarias se olvidan; las capacidades institucionales persisten.

¿Cuáles son, entonces, los objetivos reales de Trump frente a México? Primero, obtener resultados rápidos y comunicables en migración y drogas que pueda vender como éxitos a su base electoral. Segundo, demostrar que la coerción funciona, que apretar tuercas da resultados. Tercero, disciplinar la relación bilateral de cara a negociaciones futuras, incluida la revisión del T-MEC, desde una posición de fuerza.

Trump no parece interesado, al menos por ahora, en dinamitar la relación económica. La integración es fructífera para ambos países. Tampoco hay que asumir que busca una intervención militar abierta, cuyo costo sería enorme. Su apuesta es más bien pragmática: mantener a México cooperando bajo presión, aceptando marcos definidos en Washington y entregando resultados que puedan ser presentados como logros de su administración.

Para México, el reto es mayúsculo. Responder al ruido es jugar en el terreno de Trump. Ceder sin condiciones es invitar a una siguiente amenaza. La estrategia menos mala –porque no hay estrategia perfecta– pasa por combinar firmeza en dimensiones como la soberanía, cooperación condicionada, control de la narrativa y activación de contrapesos en Estados Unidos que eleven el costo político de las escaladas. No es sencillo, pero es indispensable.

Trump no está improvisando; está negociando. Y como negociador experimentado de línea dura, tensa la cuerda hasta donde cree que no se va a romper. Entender esa lógica no garantiza el éxito, pero ignorarla sí garantiza el fracaso. (Eduardo Guerrero Gutiérrez, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 37)

CARTONES

Tal cual

Tal Cual

(Alarcón, El Heraldo de México, La Dos, p. 2)

Tiempo de canallas

Tiempo de canallas

(Fer, El Universal, Opinión, p. A21)