COMO UNA falta de sensibilidad por parte de Mario Delgado fue recibido el nombramiento de Francisco Garduño como funcionario dentro de la Secretaría de Educación Pública.
EL INCENDIO de la estación migratoria en Ciudad Juárez donde murieron 40 extranjeros por la negligencia de las autoridades, marcó la gestión de Garduño al frente del Instituto Nacional de Migración. No se puede olvidar que fue procesado por esa tragedia y tuvo que pedir disculpas públicas.
AHORA SERÁ el director general de los Centros de Formación para el Trabajo, que según Delgado, son clave para la reforma de la educación media superior… pese a que Garduño ha sido profesor, pero nunca ha tenido responsabilidad como autoridad educativa. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
SEP: Se sacan una espina, pero se clavan una daga
En este espacio le dimos a conocer el caso de José Gonzalo Espina Miranda, quien ocupaba el cargo de director general de Centros de Formación para el Trabajo de la Secretaría de Educación Pública, y cuyo patrimonio levantaba sospechas dentro del gobierno federal. Finalmente, el lunes el propio secretario de Educación, Mario Delgado, informó en su cuenta de X que la presidenta Claudia Sheinbaum nombró al tristemente célebre exdirector del Instituto Nacional de Migración (NM), Francisco Garduño, como el nuevo director general de Centros de Formación para el Trabajo. Durante la gestión de don Francisco en el INM, 40 personas murieron atrapadas en el incendio de una estación migratoria en Ciudad Juárez, Chihuahua, hecho por el que Garduño enfrentó un proceso judicial. Al menos, nos dicen, no le dieron la plaza del encargado de protección civil de las escuelas. La SEP se sacó una espina, pero se clavó una daga de fuego. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
“Me dio mucho gusto reunirme con Francisco Garduño, quien ha sido nombrado por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, como director general de Centros de Formación para el Trabajo. Francisco Garduño es un funcionario ejemplar y su participación en estos centros será fundamental para la reforma a la educación media superior que está en marcha con el Bachillerato Nacional”.
Con esas palabras, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, dio cuenta, el lunes, del regreso de Garduño al servicio público, luego de haberse desempeñado como director general del Instituto Nacional de Migración (INM), entre el 14 de junio de 2019 y el 30 de abril de 2025.
Durante ese periodo se incendió la estación migratoria de Ciudad Juárez. El 27 de marzo de 2023, 40 personas murieron y otras 28 resultaron gravemente heridas luego de que los encargados del centro de reclusión no abrieron las puertas para que los internos pudieran ponerse a salvo. Éstos, presuntamente, habían prendido fuego a sus colchonetas como medida de protesta por las lamentables condiciones de reclusión.
Nunca imaginaron que sus carceleros los dejarían a merced de las llamas. Imágenes de cámaras de videovigilancia obtenidas por los medios mostraron a personal del INM huyendo de lugar mientras los detenidos se quedaban encerrados.
Aunque Garduño fue sometido a un supuesto proceso de investigación, no fue removido del cargo. Es más, siguió al frente del Instituto con el cambio de sexenio, hasta fines de abril pasado, pese a que, meses antes, la presidenta Claudia Sheinbaum había anunciado que el exgobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes, encabezaría el organismo. El relevo ocurrió casi cinco meses después de que éste concluyó su periodo como mandatario estatal.
¡Qué suerte, la de Garduño! No enfrentó consecuencias, ni políticas ni legales, del incendio en Ciudad Juárez, pese a que, después de la tragedia, hubo graves denuncias de corrupción en torno de la operación del centro migratorio (en realidad, una cárcel). Tampoco tuvo prisa en entregar la estafeta, con todo y que fue reconvenido por la secretaria de Gobernación. Y, ahora, luego de pasar apenas ocho meses en la banca, ya consiguió dejar de vivir en el error, que, como dice el adagio de la política mexicana, es vivir fuera del presupuesto.
Nada de eso puede entenderse sin tomar en cuenta la añeja relación que Garduño tiene con el expresidente Andrés Manuel López Obrador (cuyo hijo Andy, por cierto, volvió a entrar a Palacio Nacional el mismo día en que Delgado anunció la incorporación a su equipo del exdirector general del INM).
Lo de menos es que Garduño no tenga la menor experiencia en materia educativa o laboral. De acuerdo con su biografía, es optometrista por el Instituto Politécnico Nacional y abogado por la Universidad Autónoma Metropolitana.
Tampoco, que el cargo que va a ocupar tenga que ver —al menos en el papel— con ayudar a los jóvenes a mejorar sus perspectivas laborales mediante la capacitación. Como si México estuviera boyante en la creación de empleos, el país ahora tendrá a Garduño como responsable de esa área, cuyos antecedentes están en la escuela de artes y oficios del cardenismo.
Y es que lo importante en la autodenominada Cuarta Transformación, para colocarse y mantenerse en el presupuesto, es la cercanía con el poder y, mejor aún, estar en la órbita del sol fundador del movimiento.
El calor que éste irradia es suficiente para aislar a cualquiera de enfrentar consecuencias en su paso por el servicio público. Y si no, que le pregunten a Hugo López-Gatell, instrumentador de la desastrosa política de salud pública durante la pandemia de covid, a quien nombraron titular de una embajada que no existe; a Ignacio Ovalle, quien encabezaba Segalmex cuando ocurrió el enorme desfalco en esa dependencia; a Juan Antonio Ferrer, extitular del Insabi, zona cero del desabasto de medicamentos, y a muchos más, cubiertos por el manto protector del caudillo tabasqueño.
Todos ellos cumplen con las características del “funcionario ejemplar” de la Cuatroté: lealtad sin capacidad, indolencia sin castigo, y denuncias de corrupción sin rendición de cuentas. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)
UN SOSPECHOSO EN LA SEP
Francisco Garduño, exdirector del Instituto Nacional de Migración, el responsable de la muerte de 40 migrantes en un centro de detención de en Ciudad Juárez, el mismo que no combatió el tráfico de personas durante su sexenio y permitió una corrupción extraordinaria de esa dependencia durante su gestión, investigado por autoridades de EU, fue designado ahora como alto funcionario de la SEP por Mario Delgado.
Es incomprensible, pero Garduño será el responsable de los Centros de Formación para el Trabajo de la Secretaría de Educación Pública, una actividad que Garduño no conoce en absoluto, y con la que no ha estado involucrado en toda su larga vida en la política, centrada sobre todo en áreas policiales y de seguridad. Y siempre cuestionada. Es otro premio para Palenque, y otro argumento de confrontación con Washington. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 10)
PROMESAS SIN CUMPLIR
Dentro de las múltiples promesas de Donald Trump en campaña estuvieron mayor empleo, menores tasas de interés, recuperación del poder adquisitivo, expulsión de los migrantes, devolver la industria al país y no comenzar nuevas guerras.
En materia económica (la que más le importa al electorado) no cumplió. La percepción de la sociedad es que la economía no crece. Trump prometió combatir la inflación desde el primer día y no cumplió. La inflación sólo disminuyó de forma marginal de 3% a 2.7%, lejos de la estimación de 2 por ciento. Los precios de la electricidad, alimentos y vivienda subieron. La confianza del consumidor disminuyó por cinco meses consecutivos y se encuentra en mínimos históricos.
En materia de migración, se endurecieron las políticas migratorias y se recrudeció la violencia y el estado de temor al interior del país. La administración prometió un millón de deportaciones al año y tampoco cumplió. La cifra del Departamento de Seguridad Nacional registró 622 expulsiones de migrantes, una cifra alta, pero no la prometida y el costo económico, legal y social ha sido muy alto.
El fracaso en materia de política exterior es brutal. Prometió no iniciar nuevas guerras y tiene conflictos diplomáticos y militares por todo el planeta. Bajo el llamado Corolario Trump de la Doctrina Monroe convirtió, de nueva cuenta, a América Latina en el patio trasero. El caso de Venezuela fue el laboratorio perfecto de las nuevas intervenciones y formas de expansionismo estadunidense.
En Ucrania la guerra sigue, no la terminó en sus famosas 24 horas. El cese al fuego en Gaza sigue lejos y la atención internacional volvió a desplazarse hacia Irán e Israel, reconfigurando prioridades y alianzas según criterios que no siempre coinciden con el interés inmediato de Estados Unidos. Mención aparte merece Groenlandia, Panamá y Colombia, que han sido hostigados por Estados Unidos. El rompimiento con las alianzas tradicionales, como la OTAN, pone de relieve la poca importancia que le otorga Trump al derecho internacional, los tratados multinacionales y los acuerdos previos.
Es gravísimo lo que ha sucedido en este primer año de Donald Trump, pero igualmente grave es entender cómo el sistema político de Estados Unidos y sus aliados tradicionales lo han permitido. (Kimberly Armengol Jensen, Excélsior, Global, p. 25)
El lunes por la tarde, Mario Delgado celebró la designación de Francisco Garduño como alto funcionario de la Secretaría de Educación Pública y al que, cínica y falsamente, calificó como un funcionario ejemplar, de lo que no tiene nada.
Su único mérito es haber sido uno de los más cercanos a Andrés Manuel López Obrador. Cofundador del PRD en 1989 y, desde entonces, integrado a su primer círculo como uno de sus operadores.
En 2000, al llegar a la Jefatura de Gobierno del entonces Distrito Federal, lo nombró director general de Reclusorios y Centros de Readaptación Social, donde amplió en cinco años el auge de la corrupción en los penales.
El 29 de julio de 2005 se fue con él a la campaña presidencial
A la derrota de 2006, fue parte de su gobierno legítimo y le siguió operando. Apareció como uno de los fundadores de Morena, el 2 de octubre de 2011
A su triunfo presidencial, el 1 de julio de 2018, lo designó titular del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social, que controlaba todas las cárceles federales, y el 19 de junio de 2019 comisionado del Instituto Nacional de Migración, desde donde llevó, con Hugo López-Gatell en Salud, la política más detestable y criminal de aquel gobierno.
Lo más grave fue la muerte de 40 inmigrantes al incendiarse uno de sus centros de detención, en Ciudad Juárez, por el que fue vinculado a proceso y nunca separado del cargo por el respaldo de López Obrador, quien lo defendió, se negó a destituirlo y a que los tribunales lo condenaran.
Ahora, el lunes por la noche apareció Mario Delgado, quien tras declararlo, le decía, funcionario ejemplar, lo nombró director general de Centros de Formación para el Trabajo de la SEP y dijo que será fundamental para la reforma en la educación, quehacer, el educativo, al que siempre ha sido ajeno, pero es la debilidad de Delgado, Palenque, la falta de dignidad de Garduño y su precariedad maternal.
RETALES
Ante el paso del tiempo, parte de los migrantes poblanos que se fueron en busca del sueño americano están regresando a sus lugares de origen, muchos de ellos con diferentes enfermedades crónico-degenerativas y otros, dentro de un ataúd o convertidos en ceniza en una urna.
Los cuerpos de los migrantes que se adelantaron en el camino llegan a tardar entre 15 días y un mes para ser repatriados desde diferentes aeropuertos norteamericanos y, en muchos casos, a los familiares se les avisa de un día para otro.
El dolor para las familias que perdieron a un ser querido aumenta porque, de manera general, los cuerpos son enviados a territorio mexicano en un avión sin que ningún familiar pueda acompañarlos.
Los restos de los migrantes llegan mucho antes de que los familiares que viven en Estados Unidos puedan encontrar un boleto de avión para Puebla o para la capital del país, ante lo cual, quienes se quedaron en los lugares de origen, son los que acuden a la terminal aérea para recibir el féretro de su ser querido.
El costo para trasladar los restos de los migrantes desde Estados Unidos a Puebla donde serán velados y luego llevados hasta el camposanto o incinerados, puede alcanzar el medio millón de pesos.
Si se opta por el traslado de las cenizas, el costo disminuye; sin embargo, la mayoría de las familias decide emplear todos sus ahorros y hasta pedir prestado para poder ver el cuerpo de su ser querido y luego darle el último adiós.
Los migrantes que fallecieron durante el mes de diciembre en alguna ciudad norteamericana, están comenzando a llegar en la segunda mitad de enero a través de vuelos especiales que aterrizan en el Aeropuerto de la Ciudad de México.
El dolor de hijos, nietos y hasta bisnietos, de sobrinos, padres y madres es indescriptible y ante la llegada de los restos comienzan a entornarse diferentes canciones que buscan recordar al ser querido y disminuir el dolor.
Cada cuerpo que viaja en el avión de regreso a México es la historia de ilusiones, algunas cumplidas y otras sin conseguirse; sin embargo, en todos los casos se puede comprobar lucha, esfuerzo y compromiso por cambiar su realidad, por mejorar la calidad de vida personal y la de sus familiares. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Online)
El Doctor Patán nunca ha ocultado su deseo de entrar a nómina con la 4T. Lo declaré en su día, cuando el primer piso de la Transformación: estaba decidido a lanzarme a la Presidencia del país no en 2024, porque esa dignidad le correspondía a la Compañera Presidenta con la Que Llegaron Todas (CPCLQLLT), pero sí en 2030. No cuajó. El silencio avasallador no del pueblo, que se mostró muy solidario con mi pre-pre campaña en redes sociales, pero sí, lo digo con el corazón encogido, de los compañeros del movimiento, me llevó a abandonar ese objetivo para centrarme en otros más modestos. Desde entonces, me he propuesto, entre otras responsabilidades, para un escaño en el Senado, para la Secretaría de Salud (me pareció que para lo de embarrar VapoRub anti COVID-19 del doctor Alcocer estaba incluso sobrecualificado, y que no era mal momento para un relevo generacional) e incluso para un cargo en Cultura. Nada. El silencio ha sido igual de categórico. Bueno, pues va la noticia: después de lo visto en los últimos días, me niego, más que nunca, a renunciar a ese sueño.
Por supuesto, lo de chambear con la Cuarta, que, como sabemos, va, tiene como primerísima motivación la de entregarme por completo al servicio del pueblo, igual que todos los compañeros del movimiento. Pero debo decir con toda franqueza, a calzón quitado, que la seguridad laboral que ofrece nuestro movimiento tampoco es un factor desdeñable. Los compañeros de la 4T son como los Marines del presupuesto: nunca dejan atrás a un camarada herido. Se le lleva en hombros hasta la siguiente quincena. ¿Que a Paco Garduño se le murieron incinerados 40 migrantes? Disculpa pública y a chambear a la SEP, nombrado por la CPCLQLLT. No podemos privarnos de un servidor público ejemplar por un traspié doloroso, sí, pero entendible. ¿Que se descarrila el Interoceánico, construido bajo la supervisión de mi Bobby, puesto en el cargo por su señor padre? Se le recuerda al Pueblo Bueno, desde su mañanera, que no cobraba, que nada más “daba acompañamiento”, que la culpa es de los ingenieros, y ¡bum!: listo para el siguiente proyecto de soberanía ferroviaria. ¿Que el secretario de Seguridad de mi Adán encabezaba el crimen organizado en Tabasco desde el gobierno? Al compañero senador se le da también acompañamiento, hasta que pase la tormenta, y adelante con su trabajo inmejorable en la Cámara alta. Lo mismo con Nacho Ovalle en Segalmex, engañado por unos priistas nefastérrimos y trasladado a Gobernación.
Sí: aquí nadie pierde la chamba, y la verdad es que a ciertas edades uno busca cierta estabilidad financiera y por tanto laboral, para la vejez. ¿Le superviso algún tren, compañera CPCLQLLT? Nada más que no sea supervisión técnica. No sea que pase algo y vayamos a darle argumentos a la oposición moralmente derrotada. (Julio Patán, El Heraldo de México, País, p. 8)
Justo al cumplirse un año de que Donald Trump asumiera la Presidencia de Estados Unidos, declarara a media docena de cárteles mexicanos como organizaciones terroristas internacionales y exigiera al Gobierno de México combatirlos, éste entregó por tercera ocasión a 37 integrantes y operadores de ellos —92 hasta ahora—, que fueron trasladados en siete aviones de las Fuerzas Armadas a media docena de ciudades estadounidenses, con la promesa de no solicitar pena de muerte para ninguno.
Entre ellos figuran Ricardo González Sauceda, El Ricky, líder regional del Noreste; Pedro Inzunza Noriega, El Señor de la Silla, hermano de Pedro Inzunza Noriega, del Beltrán Leyva, al igual que Juan Pablo Bastida, El Payo Zurita; Armando Gómez Núñez, Delta 1, del JNG; y Daniel Alfredo Blanco Joo, El Cubano, operador del Cártel de Sinaloa, aunque no Chapitos, ni cercanos a Nemesio Oseguera, del CJNG.
Mientras el primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaraba ayer en Davos que, ante las amenazas del presidente de Estados Unidos a Groenlandia y Dinamarca, su país los apoya firmemente, la Presidenta Sheinbaum recibía en Palacio Nacional a la gobernadora general canadiense, Mary Simon, y a su esposo, Whit Fraser, quien es representante del rey Carlos III, en una visita de cortesía a México.
En días recientes se ha especulado que la visita que Carney hizo hace unos días a China en busca de otros acuerdos comerciales con ese país, lo distanció más del mandatario republicando y que Canadá continúe como el país que, con México y EU, conforman el acuerdo trilateral en el T-MEC, cuya revisión y ratificación está por iniciarse.
Al mismo tiempo, el Parlamento Europeo anunció la suspensión del proceso de ratificación del acuerdo entre la Unión Europea y Estados Unidos, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sostuvo en Davos que los aranceles de 10 por ciento a países miembros de ese organismo, anunciados por Trump por apoyar a Groenlandia, “son un error, especialmente entre viejos aliados”.
Por fin llegó a la Comisión Permanente el nombramiento presidencial de Alejandro Gertz Manero como embajador en Reino Unido, Irlanda del Norte y organismos internacionales, al que la Primera Comisión de Asuntos Políticos e Internacionales dará luz verde con oposición priista.
Con un secretario en la SEP tan cuestionado, como Mario Delgado; un funcionario venezolano incrustado en esa dependencia y la incorporación, vía Palenque, de Francisco Garduño, titular del INM cuando se originó un incendio en la estación migratoria de Ciudad Juárez en el que perecieron 40 migrantes, sólo queda ver qué enseñanza recibe el alumnado de educación primaria. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 5)
Un año del regreso de Trump cabe en una consigna: “365 victorias”. El documento de la Casa Blanca no es un informe; es un mapa de prioridades. Y el mapa dice esto: gobernar como campaña permanente, con el Estado como palanca y el lenguaje como arma.
En migración, el balance se vuelve programa moral: deportaciones masivas, fin de catch-and-release, presiones a México y Canadá, y la promesa de “control” convertida en espectáculo. El costo humano —debido proceso, separación, miedo como política— queda fuera del inventario.
En el orden internacional, el giro es igual de claro: la diplomacia se vuelve transacción. Paz brokered, sanciones y aranceles como herramientas habituales; retirada climática y reconfiguración de alianzas bajo el lema America First. Se sustituye la idea de reglas por la de tratos: quien no paga, pierde.
Si la lista oficial fuera un termómetro, marca fiebre en dos puntos: cultura-gobierno y frontera. Por rubro, sus “logros” se reparten así: gobierno/cultura 21.6%, frontera-migración 14.2%, energía-clima 11.8%, política exterior 12.6%, economía 10.1%, defensa 8.8%, salud 6.8%, industria 6.3%, seguridad 4.1%, innovación 3.6%.
Tras la operación en Venezuela —y con el tono de “nadie puede detenernos” que ha acompañado sus mensajes— Trump ha vuelto a sugerir que México, Cuba e Irán están en su horizonte. En México, la coartada sería “seguridad”: cruzar la línea entre cooperación y acción unilateral contra cárteles, con el costo inmediato de soberanía, escalada y una crisis política interna que se paga en la frontera.
En Cuba, el guión aparece más nítido: ultimátums públicos, asfixia energética y la insinuación de un cambio de régimen como trofeo. En Irán, el salto puede venir de la combinación más explosiva: protestas reales, represión brutal y una Casa Blanca que dice “la ayuda viene en camino” sin precisar límites.
Cuando Trump publica algo en redes sociales, el riesgo no es hipotético: el presidente habla de “liberar” países, mientras afina el vocabulario de la intervención. La frase —“vería a un México, una Cuba y un Irán libres”— no describe un ideal sino una agenda imperial: convertir la libertad en mandato, y el mandato en operación.
Para México, la situación es incómoda: la migración dejó de ser un tema bilateral y se volvió moneda de cambio de la política interna estadounidense. Negociar ya no será “acordar”: será contener presiones —tarifas, visas, seguridad— y aceptar que cada crisis se intentará cobrar en la frontera.
Por ello, la respuesta estratégica no es sólo diplomática: es doméstica. Hay que retirar los pretextos que vuelven “vendible” una incursión —descontrol territorial, impunidad, complicidad—; fortalecer la democracia y el Estado de derecho; y golpear con contundencia al crimen organizado con inteligencia, coordinación y resultados verificables. La mejor política exterior —hoy— es poner en orden al país. (Valeria López Vela, La Razón, Mundo, p. 23)
La expulsión de 37 operadores de organizaciones criminales a Estados Unidos, realizada esta semana por el Gabinete de Seguridad, marca un nuevo punto de inflexión en la cooperación bilateral en materia de seguridad. El traslado se ejecutó conforme a la Ley de Seguridad Nacional y bajo mecanismos de colaboración binacional, con el compromiso explícito —a solicitud del Departamento de Justicia estadounidense— de no solicitar la pena de muerte.
Los detenidos fueron enviados a Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego, a bordo de siete aeronaves de las Fuerzas Armadas. Con este operativo, suman ya 92 criminales de alto impacto entregados a autoridades estadounidenses en la presente administración, una cifra que no tiene precedente en un periodo tan corto y que confirma un cambio estructural en la relación México-Estados Unidos.
El antecedente inmediato fue el primer traslado, realizado a finales de diciembre, de 55 personas privadas de la libertad consideradas de alto perfil, también a solicitud del gobierno estadounidense y bajo los mismos mecanismos de cooperación jurídica y de seguridad nacional. Ambos operativos se realizaron con custodia militar, coordinación directa con el Departamento de Justicia y con garantías diplomáticas formales para destrabar jurídicamente las entregas. Tal como se adelantó en esta columna la semana pasada, México abrió la puerta a una cooperación más profunda en la localización, detención y entrega de objetivos prioritarios para Washington, no como gesto político aislado, sino como parte de una reconfiguración de la agenda de seguridad compartida.
En paralelo, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha intensificado los operativos de alto impacto. En los últimos cuatro días fue detenido Alejandro “N”, uno de los 10 fugitivos más buscados por el FBI, con ficha roja y una recompensa de 250 mil dólares, requerido por autoridades de Carolina del Norte por homicidio en primer grado, robo con arma, secuestro y otros delitos graves. En Playa del Carmen, en una acción coordinada con Interpol, Semar, Defensa y la FGR, fue capturado Otmane Khalladi, buscado en Estados Unidos por fraude electrónico y lavado de dinero, quien ingresó al país con identidad falsa. En Badiraguato, Sinaloa, fuerzas federales detuvieron a Iván Valerio “N”, alias “Mantecas”, identificado como jefe de una facción ligada al grupo de los Beltrán Leyva. A estos casos se suman anuncios recientes de desarticulación de bandas criminales, aseguramientos de armamento y desmantelamiento de laboratorios de drogas, que forman parte de una estrategia de exhibición de resultados ante nuestro socio estadounidense.
La percepción en Washington acompaña esta dinámica. El embajador Ronald Johnson ha reconocido públicamente la cooperación operativa con México y ha vinculado estos resultados con la reducción del tráfico de fentanilo y el fortalecimiento de la seguridad fronteriza. En sus mensajes ha enfatizado que esta coordinación se da bajo el liderazgo directo de ambos presidentes, elevando el tema de seguridad a un nivel estratégico dentro de la relación bilateral. El reconocimiento diplomático es validación política del nuevo esquema de colaboración y una señal de que los flujos de información e inteligencia están funcionando con mayor profundidad que en años recientes.
Detrás de estos movimientos existe una presión sostenida de Estados Unidos para acelerar resultados. Llamadas directas entre Sheinbaum, Trump y sus secretarios, ofrecimientos reiterados de apoyo militar, advertencias públicas sobre la expansión de las redes criminales, alertas del Departamento de Transporte sobre el espacio aéreo mexicano y exigencias para priorizar la captura de objetivos buscados por agencias estadounidenses forman parte de un mismo paquete de presión hacia México.
Por el momento, lo que más importa a Estados Unidos son las organizaciones criminales y los narcotraficantes de alto perfil; sin embargo, lo que los funcionarios del gobierno de Trump han transmitido al gabinete de México es que, en una segunda fase, también quieren a sus cómplices: funcionarios, políticos y empresarios.
Estados Unidos ya tiene bajo custodia a figuras centrales del crimen organizado como Ismael “El Mayo” Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán, dos de sus hijos, Rafael Caro Quintero y decenas de operadores que pueden aportar información sobre esquemas de protección institucional. El valor de estos perfiles permite reconstruir redes completas, identificar complicidades y abrir líneas de investigación de mayor alcance.
En este contexto, está prevista para las próximas semanas la visita a México del director del FBI, Kash Patel, como parte del reforzamiento de los canales operativos y de intercambio de inteligencia entre ambos países. Y no se descarta que la visita de Estado de Claudia Sheinbaum a Washington se adelante y ocurra antes de la celebración del Mundial de Futbol y de la renegociación del T-MEC, prevista para mediados del año, en un intento por alinear las agendas de seguridad, comercio y migración en un solo paquete de negociación. La cooperación entró en una fase de mayor exposición y la Presidenta alinea sus fichas para jugarlas de la mejor manera posible, aunque casi siempre a la defensiva.
Posdata 1
El anuncio del secretario de Educación, Mario Delgado, sobre la incorporación de Francisco Garduño como director general de Centros de Formación para el Trabajo de la SEP desató una polémica más a todas las que arrastra el expresidente de Morena que se perfil para convertirse en candidato al gobierno de Colima en 2027. Delgado presentó a Garduño como “un funcionario ejemplar” en un mensaje público, destacando su papel en la implementación de la reforma a la educación media superior.
Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil y colectivos que acompañan a víctimas del incendio ocurrido en la estancia migratoria de Ciudad Juárez han rechazado el nombramiento, recordando que Garduño continúa imputado por el delito de ejercicio ilícito del servicio público tras el incendio de marzo de 2023, que dejó 40 migrantes muertos y que todavía está bajo proceso judicial.
El contraste entre la calificación de “funcionario ejemplar” y las críticas sobre que su designación envía un mensaje de desinterés por la verdad y la justicia profundiza la percepción de que la política de nombramientos públicos privilegia cuotas políticas sobre idoneidad profesional. El famoso 90% de lealtad y 10% de experiencia de Andrés Manuel López Obrador, aunque con Garduño el asunto es aún más delicado. (Mario Maldonado, El Universal, Nacional, A8)

(Xolo, 24 Horas, Pagina 2)

(Jabaz, Milenio, Al Frente, p. 3)

(Rocha, La Jornada, Política, p. 9)

(Magú, La Jornada, Política, p. 5)

(Chavo del Toro, El Economista, El Foro, p. 46)