La alianza entre México y Cuba incluye, al parecer, un método que escapa al sector petrolero y de los famosos “médicos cubanos”; existe una preocupación entre diplomáticos sobre el fenómeno del cambio de nacionalidad.
El caso revelado por la periodista Dolia Estévez sobre la funcionaria Martha Susana Peón Sánchez, alias “susi iruegas”, hoy embajadora de México en Honduras, quien no ha renunciado a su nacionalidad cubana, al parecer no es la excepción.
En Houston, Texas, han aparecido personas nacidas en Cuba, pero con actas de nacimiento expedidas por oficinas del Registro Civil de México.
Un funcionario de la cancillería mexicana me compartió un documento oficial (CRI-01689.25), donde se alerta que “han detectado múltiples casos de personas” nacidas en Cuba, pero con actas mexicanas.
“Si bien, estas actas de nacimiento pueden ser consultadas en SIDEA (Sistema de Impresión de Actas) y contienen una CURP certificada, se observó que éstas no incluyen anotación marginal alguna sobre la inscripción de nacimiento ni número de certificado de nacimiento”, alerta su autor a la Secretaría de Relaciones Exteriores.
Entre el 15 y 21 de enero, el Consulado de Houston detectó 5 casos fraudulentos. Tres de ellos tienen registros en el estado de Aguascalientes, uno en Nayarit y uno en Puebla.
“Al entrevistar a las personas usuarias, expresaron haber nacido en Cuba y no tener vínculo alguno con México”, señala el documento.
“Tras indagaciones adicionales, (las personas entrevistadas) manifestaron que (las actas) fueron obtenidas de manera fraudulenta por una persona en Tapachula, Chiapas, quien se encarga de enviar actas de nacimiento mexicanas a nacionales cubanos, para realizar trámites en los Consulados de México”.
El Consulado General mexicano en Houston no es la excepción. También se han presentado casos similares en la Embajada de México en Costa Rica, señala el documento.
El Consulado General en Houston es encabezado por la priísta María Elena Orantes López, otra suertudota premiada por el régimen AMLO/Sheinbaum que, a través de una especie de lámpara de Aladino, le concedió tres deseos.
La migración masiva cubana, producto de la dictadura antes que cualquier otro pretexto, tendría que ser evaluada en México antes de que Estados Unidos exhiba estos casos para convertirlos en fichas de negociación, pero, sobre todo, el Estado está obligado a sancionar casos fraudulentos.
Los dogmas no deben ni seducir ni someter al mandato de la ley. La Constitución no permite que la señora Martha Susana Peón Sánchez, alias “susi iruegas”, se desempeñe como embajadora de México; para hacerlo tiene que renunciar a la nacionalidad cubana.
¿Cuántos nacidos en Cuba tienen actas de nacimiento mexicanas? (Fausto Pretelin Muñoz de Cote, El Economista, Geopolítica, p. 36)
La presencia del avión militar de EU Hércules C-130 en el aeropuerto de Toluca no fue una violación a la soberanía ni un operativo contra los cárteles. Fue parte de un esquema de cooperación previamente acordado entre México y Estados Unidos. El problema fue la mala explicación política.
Desde diciembre, la presidenta Claudia Sheinbaum envió al Senado una solicitud para autorizar dos ejercicios navales conjuntos: la participación de 60 marinos mexicanos en maniobras en EU y, de forma recíproca, ejercicios con fuerzas especiales estadunidenses en Champotón, Campeche. La Comisión de Marina elaboró el dictamen correspondiente, pero la falta de quórum impidió su aprobación, por lo que se decidió retirarlo. La fecha original de inicio era el 18 de enero y había sido prorrogada.
Ese mismo día, el Hércules aterrizó en Toluca, pero no para trasladar a marinos, sino a personal de la SSPC con autorización del CNSP. Se trató de un traslado para capacitación en EU, un procedimiento que no requiere aval del Senado, pues no implica salida de tropas militares ni el ingreso de fuerzas extranjeras al país.
Formalmente, no ha salido tropa mexicana al extranjero ni ha ingresado tropa estadunidense al territorio nacional. La autorización legislativa para los ejercicios navales sigue pendiente y podría resolverse en el inicio del periodo ordinario en febrero.
El conflicto fue político. Omar García Harfuch no logró explicar con claridad ni el contenido del vuelo ni por qué se eligió Toluca, en lugar de Santa Lucía o instalaciones militares del AICM. Esa confusión derivó en un severo llamado de atención de la Presidenta.
No pasó desapercibido para los cercanos al lopezobradorismo que celebraron el regaño. García Harfuch es el mejor posicionado en las encuestas presidenciales.
* Persisten las versiones sobre un supuesto distanciamiento entre García Harfuch, y el secretario de la Defensa, general Ricardo Trevilla Trejo. Se trata de una narrativa artificial, construida con fines políticos y, en el peor de los casos, alentada por intereses vinculados al crimen organizado que buscan fracturar la coordinación institucional.
La realidad es otra. Existe una relación funcional y una coordinación permanente entre la SSPC, la Defensa, la Marina y la GN. García Harfuch actúa como interlocutor civil del Gabinete de Seguridad, mientras que las operaciones recaen, conforme a la ley y a las jerarquías castrenses, en el Ejército, la Marina y la GN. No hay invasión de competencias ni choque de mandos.
La presidenta Claudia Sheinbaum conoce y respalda esta dinámica, y ha insistido públicamente en que la coordinación es sólida y efectiva, como lo reflejan los resultados en el combate a los cárteles.
* La extradición de 37 criminales a EU fue una ofrenda a Donald Trump, que ha mantenido su amenaza de atacar a los cárteles mexicanos por tierra. Entre los enviados destacan María del Rosario Navarro, La Señora; Armando Gómez Núñez, líder de Los Deltas; Pedro Inzunza Noriega, El Señor de la Silla, y Juan Pablo Saldívar Farías, El Z27. Muchos de los 37 seguían operando desde cárceles federales y estatales, evidencia de corrupción y falta de control. Con ellos suman 92 los extraditados, sin embargo, la presión de Washington continuará hasta no tener a narcopolíticos frente a jueces de su país.
* El nombramiento de Francisco Garduño en la SEP, por parte de Mario Delgado, es una burla a la justicia y un ejemplo de impunidad. Garduño carga con la responsabilidad política y administrativa por la muerte de 40 migrantes en una estación de control en Chihuahua. La impunidad en la 4T no sólo se tolera, se premia.
* Fue detenido por el Ejército mexicano, GN y fuerzas estatales, César Alejandro Sepúlveda Arellano, El Botox, líder de Los Blancos de Troya y brazo armado de Los Viagras. Extorsionaba a limoneros de Michoacán y lo más sorprendente, tuvo el descaro de pedir la intervención de Donald Trump, a través de un video, para erradicar “la corrupción” y frenar las acciones de las autoridades mexicanas contra su grupo criminal, nada más porque no lo dejaban extorsionar a gusto y limitaban sus ganancias.
DE IMAGINARIA
Este viernes, García Harfuch, el general Trevilla Trejo y el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles participarán en Washington en la reunión del Grupo de Seguridad Binacional México–Estados Unidos. (Miguel Ángel Godínez García, Excélsior, Nacional, p. 14)
Al final, dos de los alfiles más cercanos a López Obrador fueron liberados de la hoguera y con premio en metálico: ambos tendrán un papel de relevancia en la administración de Claudia Sheinbaum, que sigue en las complacencias de la mañanera que le impuso su antecesor.
Alejandro Gertz Manero, ex titular de la Fiscalía General de la República (FGR) y Francisco Garduño Yáñez, del Instituto Nacional de Migración, pasaron “a mejor vida” porque permanecerán en la nómina oficial del gobierno federal, de la cual decía Jorge Cruickshank García del entonces PPS, “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”.
Ambos personajes -Gertz y Garduño- que fueron artífices por la gracia del tabasqueño, hoy seguirán insertados en la administración de Sheinbaum como premio a la lealtad, en la que, no obstante la serie de pifias y errores graves cometidos por los dos, gozarán del manto protector que otorga el gobierno presidencial en turno.
Cuando fue titular de la FGR, Alejandro Gertz torció la ley y salvó de la horca a varios recomendados que tendrían que cumplir largas condenas por la imputación de delitos que pesaba sobre ellos, por ejemplo, Emilio Lozoya Austin, que fue extraditado a México por el caso de corrupción Odebrecht.
Tras permanecer en prisión en el Reclusorio Oriente por los delitos cometidos en contra de Pemex cuando fungió como director de la petrolera, Gertz aceptó a nombre del gobierno federal que encabezaba López Obrador la reparación del daño, posibilidad que le ofrecieron al indiciado.
Empero, meses después de haberse acogido a la propuesta y ser excarcelado, la propia
Fiscalía General de la República informó que Emilio Lozoya no había reparado el daño de más de 10 millones de dólares que en presunción ocasionó a Pemex por los casos Odebrecht y Agronitrogenados, razón por la que hasta el momento no ha recibido ningún beneficio en sus procesos.
Otro embrollo para Gertz Manero fue la no detención ni proceso judicial de Francisco Garduño (hoy “salvado por la campana”) director general del Instituto Nacional de Migración (INM) quien fue responsabilizado por el incendio en un edificio de la dependencia en Ciudad Juárez.
En la conflagración, ocurrida la noche del 27 de marzo 2023, murieron 40 migrantes, la mayoría de ellos de origen venezolano, que estaban recluidos en dicho centro y cuyo hecho causó indignación y generó dudas sobre el manejo del trato a los migrantes por parte de las autoridades mexicanas.
Para distraer la presión política internacional que se ejerció en contra del gobierno de López Obrador, un juez decidió abrir un proceso legal contra Francisco Garduño por el presunto delito de ejercicio indebido del servicio público.
El juez declaró que el funcionario de 74 años enfrentaría el juicio en libertad, pero que se presentaría ante los tribunales cada dos semanas como medida cautelar, y con ello disipar la serie de presiones que se ciñeron en la administración lopezobradorista.
Al final no hubo pena corporal ni económica para el protegido del pasado régimen, que sigue en gozo de todos los privilegios que da el ser elegido por los dioses en turno.
Para reforzar lo referido, el miércoles anterior Garduño Yáñez fue presentado con todos los honores por el titular de la Secretaría de Educación Pública, Mario Delgado, como director general de los Centros de Formación de la SEP “por órdenes de Claudia Sheinbaum”.
Y así, sin ser juzgados por los delitos que cometieron, uno por omisión y el otro por responsabilidad, seguirán en la palestra con salarios de lujo por los “méritos” que han entregado a los gobiernos de Morena.
Critican morenistas y sus corifeos la serie de componendas y de corrupción que cometieron las administraciones que los antecedieron. Sin embargo, sus gobiernos cojean de la misma pierna, solo que estos nunca lo reconocerán, y aunque renieguen que no son iguales, han dejado constancia de su peculiaridad en la resolución de asuntos y conflictos. (Marco Antonio García, Milenio Estado de México, Opinión, Online)
La corrupción en México goza de cabal salud. El sexenio pasado, el de López Obrador, el más corrupto en la historia de México, dejó escuela. Ya no hay pudor ni decoro, tampoco se intenta cuidar las formas ni guardar las apariencias. La impunidad que cobija la corrupción y excesos es sello de la 4T.
Con López Obrador se cometió el mayor desfalco en la historia del país: el huachicol fiscal. Un robo (según estimaciones del propio oficialismo) de más de 600 mil millones de pesos. También el segundo mayor boquete: Segalmex, un atraco que superó los 15 mil millones de pesos (el doble de la Estafa maestra, para ilustrar) y por el que ningún funcionario de alto nivel fue sancionado. Los casos son múltiples, y abarcan lo mismo las obras prioritarias del sexenio (Tren Maya, Dos Bocas, Tren Interoceánico…), que el círculo más íntimo del expresidente, comenzando por sus hijos, amigos y socios del Clan.
Tal cantidad de abusos normalizó la corrupción. De la austeridad solo quedó la narrativa, porque en los hechos el dispendio, los viajes de lujo, las casas de millonarios y el derroche se convirtieron en símbolo del oficialismo. Ya no se castiga, ni siquiera se persigue.
Esos antecedentes han colocado la vara moral por los suelos. Los casos abundan. Me centro en cuatro de esta semana que cierra, en los que ya no importan ni el decoro ni el buen gusto. El descaro es absoluto.
No importan los 14 muertos del Tren Interoceánico: no hay culpables. Están por cumplirse cuatro semanas del descarrilamiento que derivó en tragedia y el supervisor “honorífico” de la obra, como dijo López Obrador, Gonzalo López Beltrán, uno de sus hijos, no ha sido ni llamado a declarar ante las autoridades.
Tampoco parece importar la muerte de 40 migrantes en la estación migratoria de Ciudad Juárez en un incendio, porque los dejaron encerrados. El entonces titular del Instituto Nacional de Migración, Francisco Garduño, duerme tranquilo, luce sonriente, lo reconocen y premian, y le dan un nuevo cargo. Ahora lo han nombrado titular de una Dirección en la SEP.
Tampoco el presunto desvío de 900 mdp en Acapulco. La alcaldesa Abelina López usa costosas joyas, se burla de la gente con sus explicaciones; se sabe intocable.
O las 16 denuncias de acoso laboral en contra de la hasta hace unos días embajadora en el Reino Unido, Josefa González-Blanco.
No hay consecuencias. La corrupción e impunidad del sexenio de López Obrador dejó escuela y goza de cabal salud. (Manuel López San Martín, El Heraldo de México, País, p. 10)
Hay decisiones de gobierno que no solo indignan: retratan. Funcionan como radiografías completas del sistema político que las produce. El nombramiento de Francisco Garduño en la Secretaría de Educación Pública y el de Alejandro Gertz Manero como embajador de México en el Reino Unido, son exactamente eso: placas clínicas del obradorato, imágenes nítidas de un país donde la impunidad no es un error… es un método.
Ambos nombramientos revelan lo mismo. Ambos confirman que en México, la irresponsabilidad pública se “castiga” con ascensos y la deshonra con diplomacia.
Garduño: el pedagogo de la negligencia
Francisco Garduño llega a la SEP después de su paso por el Instituto Nacional de Migración (INAMI), donde ocurrió una de las tragedias más atroces del sexenio: más de 40 migrantes murieron calcinados en una estación migratoria con las puertas cerradas con llave. No fue un accidente. Fue negligencia institucional. Fue deshumanización. Fue crimen.
Pero en el país del “no somos iguales”, la negligencia no inhabilita: habilita, parece ser un mérito curricular. La indignación se vuelve más amarga cuando recordamos que la misma fuerza política que hoy calla ante esto, fue la que marchó, gritó y exigió justicia por la Guardería ABC. Entonces, la indignación era moral. Hoy, la moral es opcional. Lo que alguna vez fue causa terminó siendo pretexto.
Gertz Manero: el diplomático de la venganza
Y si el caso Garduño indigna, el de Alejandro Gertz Manero completa el retrato. El exfiscal general, personaje que ha transitado por el poder público durante décadas, fue premiado con la embajada en el Reino Unido después de haber convertido la Fiscalía en un despacho personal. Sus abusos fueron públicos, sus venganzas, evidentes, su capacidad para manipular la justicia, documentada. Llegó al extremo de encarcelar a la esposa de su hermano, quien pasó casi dos años en prisión por una justicia selectiva, torcida y al servicio de un hombre que confundió el cargo con un arma. Gertz se va a Londres con honores diplomáticos, como si su paso por la Fiscalía hubiera sido ejemplar y no una advertencia de lo que ocurre cuando el poder se ejerce sin límites.
Dos nombramientos, una misma lógica
Garduño y Gertz pertenecen a la misma clase política privilegiada que el obradorato dice combatir, pero que en realidad protege. Son parte de un grupo que se mantiene unido por complicidades, silencios y deudas mutuas. Viejos políticos que han sobrevivido a todos los gobiernos porque todos los gobiernos han necesitado a alguien dispuesto a hacer el trabajo sucio. Ambos representan la misma ecuación: si eres útil al poder, el poder te cuida; las víctimas, en cambio, son ignoradas
Y claro, en este contexto, el sarcasmo se vuelve inevitable. Porque en Morena los requisitos para gobernar parecen tener otros estándares, más flexibles, más creativos, más… adaptados a la realidad del movimiento:
* Si eres acusado de violación, como Cuauhtémoc Blanco, puedes ser diputado federal o como Félix Salgado Macedonio, senador, poner a tu hija en una gubernatura y luego aspirar a sucederla.
* Si tienes señalamientos de vínculos con el narcotráfico, como Rocha Moya o Américo Villarreal, no te preocupes: en la transformación hay espacio.
* Si administraste desfalcos multimillonarios como Ignacio Ovalle en SEGALMEX, el movimiento te perdona y te coloca en un nuevo cargo.
* Si como Adán Augusto López, estuviste involucrado en el escándalo del huachicol fiscal y en grupos criminales como “la barredora”, no solo no pasa nada: te conviertes en presidenciable y hasta coordinador de senadores.
* Si tu empresa —como Vector, de Alfonso Romo— fue señalada por autoridades estadounidenses por lavado de dinero, puedes ser jefe de la Oficina de la Presidencia.
Pero si eres víctima… serás ignorado e invisibilizado.
Los nombramientos de Garduño y Gertz no son errores: son mensajes. Son recordatorios de que la continuidad entre López Obrador y Claudia Sheinbaum no es un invento opositor, sino una realidad evidente. No hay ruptura. No hay cambio de estilo. No hay nueva ética pública. Hay, eso sí, un grupo político que se protege a sí mismo con una disciplina férrea, casi religiosa, donde la lealtad al líder pesa más que la lealtad a México.
Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿De verdad México se merece esto?
Porque si seguimos normalizando que la incompetencia se premie, que la corrupción se tolere, que la justicia se use como arma y que las víctimas se olviden, entonces no solo estamos aceptando este régimen… lo estamos perpetuando. (Adriana Dávila Fernández, El Universal, Opinión, Online)
La reforma político electoral que Morena impulsa, otra etapa más en la hoja de ruta que Andrés Manuel López Obrador trazó para cimentar un régimen distinto, suyo, pero no necesariamente mejor, camina.
La mentada Cuarta Transformación de la vida nacional no ha sucedido. Los mecanismos de arreglo entre los factores del poder, hoy casi todos dentro de Morena, son los mismos que antes.
La Presidenta Sheinbaum tiene, en sus liderazgos legislativos, aliados de ocasión a quienes la pluralidad de la representación proporcional, la que se pretende trastocar, les da lo necesario para decirle a la inquilina de Palacio Nacional, quizá, a lo mejor, pero, ante todo, la unidad con nuestros aliados del PT y PVEM.
Que si el pueblo quiere conocer a sus diputados de minoría, cosa suya. Acá lo que cuenta es que, sin el apoyo de los minúsculos asociados de Morena en las Cámaras, no habrá reforma.
Y para que ese respaldo se vea y se sienta, hay que ver el todo, el bosque entero con sus montes y valles, con sus gubernaturas y presidencias municipales, con sus embajadas, consulados y posiciones dentro de la administración pública. O sea, como antes.
La narrativa transformadora es tan válida como en su momento lo fue la institucional y revolucionaria o la del neoliberalismo con solidaridad. La operación es la operación, los equilibrios, los intercambios son iguales. Pero reparten más. Mientras alcance. Pero roban menos. ¿Será?
Pero no son fifís insensibles y déspotas, ya no se deleitan en el lujo de marcas inaccesibles para el pueblo ni andan en primera clase ni comen festines.
Pero los ves, antes ni eso, puro derroche privado. Pero tienen otros negocios familiares, modestos, dulces, que bien administrados dejan, porque cuando ayudan en el Gobierno no les pagan. Prédica descarrilada.
Antes a un mal procurador lo premiaban con su embajada. Antes a un comisionado de migración en cuya gestión alguien encerró a 40 migrantes en un centro de detención en llamas, no lo volverías a ver en la escena. Antes a un director del IMSS lo condenaban a priori por el incendio de una guardería. Ahora todo eso ya cambió.
Las negociaciones políticas para sacar la reforma política que el pueblo demanda, se dan, no en los foros de trascendencia nimia, ni en despachos oficiales, sucede entre curules velando por la prevalecía de clanes y sus intocables aliados.
El beneplácito para que el exfiscal general de la República siga haciendo tiempo a costa del erario, ahora en Londres, se tramita como en una oficialía de partes.
La SEP, cuna de leyendas nacionales también es guarida de funcionarios que, con el dinero de todos, pagaron millonarias indemnizaciones a las familias de migrantes calcinados para darles paz. Y pedirles silencio.
Antes no había consultas populares para la revocación de mandato de Presidenta o gobernadores. Ahora sí. Lo que pasa es que no veremos a nadie caer. Y funciona para apalancar la propaganda y la promoción de los buenos servidores. No como antes. (Carlos Urdiales, La Razón de México, México, p. 7)
Como en la era del priismo del presidencialismo imperial y el partido prácticamente único, se ha regresado a las filtraciones, las especulaciones, las intrigas palaciegas como deporte favorito de analistas, columnistas y demás parafernalia cortesana.
Diariamente se publican chismes, pronósticos, vinculados a las presiones que sufre la presidenta Sheinbaum, tanto las que proceden de Palenque, como las de Washington.
En realidad, la Presidenta ha sabido navegar entre esas supuestas corrientes tormentosas y antagónicas.
En la cuestión de los migrantes no existe ninguna bronca. Trump mantiene a Claudia acatando sus fobias contra los migrantes, la Presidenta los persigue en la frontera sur, en la norte y a lo largo y ancho del país; incluso premia al jefe de Migración, Francisco Garduño, con un hueso en la SEP, a pesar de estar involucrado en la muerte de 40 migrantes dentro de la estación de migración de Ciudad Juárez el 27 de marzo de 2024.
No tiene bronca tampoco con AMLO en acatar todas sus reformas legales y constitucionales, para abolir la estructura republicana y eso a Trump le vale Wilson.
En relación a la vulneración de las normas de respeto al comercio, fue más lejos que Trump e impuso un 25% y luego lo subió a 50%, para todas las mercancías chinas.
Cada día ocurren hechos de intromisión militar de los Estados Unidos en territorio y espacio mexicanos: aviones militares inmensos vuelan y aterrizan en aeropuertos con toda tranquilidad, después la Presidenta finge demencia y le tira la bolita a la Secretaría de Gobernación, a la Defensa, al Senado, etc.
Se volvió rutina la entrega sistemática de narcos reales o supuestos, sin apego a ningún debido proceso, simplemente los “trasladan”; parece que a Trump ese “goteo” no le es suficiente y está exigiendo peces gordos: gobernadores, integrantes del gabinete, jefes del congreso y parientes de AMLO. En ese tema sí hay una broncota. En ese mar tan convulso la Presidenta no puede nadar eternamente entre Trump y AMLO. Muy pronto veremos el desenlace.
En el affaire Cuba, la Presidenta no actúa bajo presión de AMLO al enviar millones de barriles de petróleo donados a la dinastía dictatorial de los Castro, sino bajo la coartada de apoyo humanitario; en eso la Presidenta es consecuente con sus antiguas casi genéticas convicciones castristas. Mucho más sólidas y antiguas que las de AMLO.
Pero la “solución trumpista” es todavía un enigma, aunque contempla el modelo Maduro, derrocando al dictador, pero preservando la dictadura, al poner de rodillas al aparato de la revolución bolivariana, a cambio de garantizarles impunidad a los siniestros hermanos Rodríguez, José y Delcy, incluyendo al lacayuno madurista Diosdado Cabello.
Ciertos especuladores “filtran” todos los días una “negociación” con Miguel Diaz Canel, donde le darían impunidad a él a y su camarilla, a cambio de establecer un protectorado tipo Venezuela, con inversión masiva en hotelería y otras actividades en la isla, lo que en realidad ya existe, pero sobre todo para empresas españolas, lo mismo que la exploración y extracción de petróleo. Elizabeth Burgos, gran figura del castrismo, directamente ligada a Fidel, me dijo que el 3 de enero significó la cancelación del castrismo.
Trump ha destruido el entramado de rega, instituciones creadas después de la segunda guerra mundial. Como dijo en Davos el primer ministro de Canadá, Mark Carney, es el fin de la era sustentada por la hegemonía estadounidense como una fase de ruptura, discurso elogiado por la presidenta Sheinbaum, a pesar de que aludió al viejo slogan de “proletarios del mundo uníos”, como la gran mentira que sustentó a los regímenes del socialismo soviético. Quizá es la carta oculta de Sheinbaum. (Joel Ortega Juárez, El Universal, Opinión, p. 15)
Hoy está claro. La política de avasallamiento del presidente Donald Trump no se explica ni se contiene, arguyendo que es sólo una forma de hablar. Es una forma de hablar y actuar, según la fortaleza o la debilidad del gobierno, presa de ella.
La contundente intervención militar estadunidense en Venezuela y la titubeante ofensiva trumpista contra Dinamarca y Europa en pos de un mayor control sobre Groenlandia marcan los polos de su pragmatismo y patentizan la administración proporcional del poder: donde puede, va por más; donde no, presiona al límite para algo lograr, sin importarle el ridículo. Avanza y recula, hace y dice según la talla del adversario en turno: gestiona desvergonzadamente el poder. Trump juega con fuego, pero no come lumbre, enciende y apaga incendios.
Ambos casos dejan enseñanzas. Lo importante para el efecto nacional es qué lecciones desprende de lo acontecido el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Importa la reflexión oficial porque, aun reconociendo cómo ha sorteado hasta ahora la circunstancia, los telefonazos postergan, pero no disuelven los amagos y la exportación de reos no sacia la gana de actuar directa y unilateralmente.
…
El punto delicado de la situación es que, resuelto de un modo u otro el asunto Venezuela y Groenlandia, Donald Trump girará su foco de atención. En tal circunstancia, no es aventurado señalar que en la agenda −por no decir, en la mira− del mandatario aparecen Canadá, México y, quizá, Cuba.
El recado de Trump al primer ministro canadiense, Mark Carney, es inequívoco. No fue una indirecta, fue una amenaza: “Canadá vive gracias a los Estados Unidos. Recuerda eso, Mark, la próxima vez que hagas una declaración.” Obviamente, al presidente estadounidense lo irritó no sólo lo dicho por Carney en Davos, sino también lo hecho por aquel en China. El canadiense hizo y dijo, mostró congruencia y eso, de seguro, representa un agravio para Trump.
En el caso de México las señales registradas en Davos son todo un aviso. El presidente del país vecino se manifestó confiado en derribar a los cárteles del narcotráfico e, incluso, consideró los ataques terrestres como “la parte fácil” de su ofensiva en contra de ellos. Por si ello no bastará y más allá de la irrelevancia que Trump concede al T-MEC, hubo dos malos augurios en torno a ese acuerdo trilateral. De un lado, la visión del secretario de Comercio estadunidense, Howard Lutnick, en torno a la globalización, señalando que esa fue una política fallida, la cual Estados Unidos ya cerró. De otro lado, la interesante postura del primer ministro de Canadá, Mark Carney, reconociendo que el modelo económico y diplomático acostumbrado agotó su posibilidad. Una y otra postura constituyen una mala noticia para el T-MEC como hasta ahora se concibe.
De esos pronunciamientos es preciso tomar nota, translucen una realidad: a México, quizá, ya no se le ve como socio ni aliado, sino como un problema de seguridad nacional en la frontera. Pintan un cuadro aún más complejo que el conocido.
…
Es probable entonces que aumente la presión sobre México porque, además, el mismo Trump está bajo presión.
El presidente de Estados Unidos requiere presumir victorias, medallas o trofeos así sean de traspaso o latón, ante la imposibilidad de entregar al electorado buenos resultados económicos, políticos y sociales en el quehacer gubernamental doméstico, sobre todo, teniendo enfrente las elecciones intermedias. Median menos de diez meses para llegar a ese martes 3 de noviembre, donde el megalómano recibirá una calificación contundente de su gestión. Una calificación que, por lo pronto, las encuestas perfilan como negativa y, ante la cual, Trump no oculta su propio miedo.
Desde esa perspectiva, no es descabellado pensar que, a su forma de hablar, el mandatario agregará la actuación y, si ya más de una vez ha tomado a México por piñata, no es improbable que, además de pegarle de gritos, ahora le dé palos severos. Lo necesita, lo desea y le gusta.
La interrogante es si, ante lo ocurrido y lo que sigue, el gobierno mexicano replanteará su estrategia ante el delirante mandatario del país vecino.
…
La asimetría con Estados Unidos y la difícil situación económica y financiera doméstica dejan un reducido margen de maniobra ante el gobierno trumpista y, desde luego, es imposible jugar a ver qué resulta de la revisión del tratado trilateral al inicio de julio y qué deparan las elecciones de noviembre en Estados Unidos. No se correría un riesgo, sino un peligro.
En tal condición, el campo de operación es dentro, no fuera del país. Es menester distender la atmósfera, apartarse de la idea de que no hay vínculo ni vasos comunicantes entre política interior y exterior y, en aras del alineamiento de ellas, dejar de emprender acciones que dividen en vez de unir al país, al tiempo que debilitan, en vez de fortalecer a la jefa del Ejecutivo.
En la coyuntura, es absurdo seguir usando el servicio exterior como agencia de colocación de políticos sin la menor experiencia diplomática; insistir en una reforma electoral que están reventado o mediatizando no los adversarios, sino los aliados; dejar de tildar de traidores a quien discrepe del poder establecido; tolerar los desaguisados en la Corte; dejar de nombrar funcionarios que agravian a la sociedad, como el caso de Francisco Garduño… Es hora de ir por los políticos asociados al crimen.
Momento de generar confianza, no incertidumbre política y jurídica.
…
Qué bueno, hasta ahora lo peor no ha ocurrido. Sin embargo, urge a reflexionar en serio y afinar la estrategia, en vez de quedar a expensas de la administración del poder de Donald Trump. No basta llamar por teléfono cada mes ni exportar reos por tandas. (René Delgado, El Financiero, Enfoques, p. 31)
El huracán trumpiano de las últimas semanas: Venezuela, Groenlandia, Davos… ha puesto en páginas interiores de los diarios —así decíamos antes— o en zonas más escondidas de los medios en nuestras pantallas un asunto en el que el presidente Trump no negocia, ni duda, ni se echa para atrás.
Esta semana comenzó en el estado de Maine lo que ya ha hecho en otras entidades como Minnesota, donde los agentes asesinaron a una mujer sin razón alguna. Las cosas solo se pondrán peor.
Hace dos días la organización WhistleblowerAid.org, que protege a quienes obtienen documentos secretos o son testigos de ilegalidades, dio a conocer que dos personas “se han presentado ante el Senado de EU con pruebas de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha autorizado —e incluso entrenado— a agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) para entrar por la fuerza en viviendas sin consentimiento ni orden judicial. Los denunciantes afirman que esto es una flagrante violación de la Cuarta Enmienda. Esta revelación es especialmente oportuna y relevante dado los recientes informes de agentes de ICE que entraron a la fuerza en casas, incluidas las de ciudadanos estadunidenses, sin una orden judicial y expulsaron por la fuerza a los residentes”.
La divulgación, presentada por WhistleblowerAid.org al Senado, se centra en un memorando secreto emitido por el director interino de ICE, Todd Lyons, el 12 de mayo de 2025. Ese memorando autoriza a los agentes de ICE a invocar una orden administrativa (I-125) de expulsión o deportación para entrar por la fuerza en la casa de alguien. Aunque esta regla, aclara la organización, no autoriza a los agentes de ICE a entrar a una vivienda.
La agencia AP y otros medios han visto el memorando presentado.
Las detenciones y deportaciones del gobierno de Estados Unidos en el interior del país, no en la frontera, han llegado a números récord. El miedo ha invadido a las comunidades migrantes; la mayoría de esos migrantes es, sí, mexicana.
Y, hay que decirlo, el tema no aparece en la estrategia del gobierno de México, más allá de un par de cursiladas y, como en todo, falta de recursos para enfrentar la embestida.
El saldo de estos cuatro años trumpianos será una tragedia para millones. (Carlos Puig, Milenio, Al frente, p. 2)
La presión de Trump sobre Groenlandia expuso la fragilidad de Europa. Aunque en Davos descartó el uso de la fuerza y suspendió los aranceles a ocho países europeos, el mero planteamiento de apropiarse de dicho territorio evidenció la incapacidad de la Unión Europea para articular una respuesta clara y unificada. En este proceso de radicalización, China se consolida como el principal contrapeso a un Estados Unidos cada vez más empeñado en reafirmarse como única gran potencia.
La política exterior de Pekín se caracteriza por la prudencia estratégica y la acción discreta, lo que le ha permitido consolidar su presencia en numerosos países. En América Latina, China logró frenar los intentos estadounidenses de desalojar a una de sus empresas de los puertos que opera en el Canal de Panamá, aunque la intervención militar en Venezuela le arrebató a su socio político más cercano en la región. La amenaza explícita de Trump de eliminar su presencia en el hemisferio occidental pone en riesgo intereses económicos y políticos acumulados durante décadas de expansión.
Pero China no actúa impulsivamente: su diplomacia se basa en la negociación discreta y la presión calculada. ¿Hasta dónde va a ceder frente a presiones que buscan reordenar sus áreas de influencia, incluida América Latina? Por ahora, su enfoque es firme pero gradual, priorizando diálogo, disuasión y defensa de sus intereses sin buscar el conflicto abierto. Esta estrategia se refleja en BRICS Plus, que se ha convertido en una plataforma política global, que incorpora a cada vez más países de África, del Golfo Pérsico y Eurasia. Con esto, China reduce su vulnerabilidad frente a sanciones y presiones occidentales, mientras construye una red capaz de influir en reglas, narrativas y equilibrios internacionales.
Mientras Estados Unidos recurre a aranceles, sanciones y presiones unilaterales, China continúa fortaleciendo y diversificando mercados y profundizando vínculos en América Latina, África y Medio Oriente. China no busca ganar hoy, sino posicionarse mejor a largo plazo mientras sus rivales se desgastan. Su estrategia es pragmática: está capitalizando el costo reputacional del unilateralismo y la coerción estadounidenses, mientras se presenta como defensora de un orden internacional basado en reglas, lo que la posiciona además en el centro del nuevo orden que está emergiendo.
Al mismo tiempo, Pekín envía un mensaje claro al mundo: no se debe volver a la “ley de la selva”, pero si ese escenario llegara a producirse, China está preparada y posee la capacidad de defender sus intereses. El reciente despliegue del poderío militar chino en un desfile encabezado por Xi Jinping fue un ejemplo cuidadosamente calculado de esta capacidad estratégica y de su firmeza frente a posibles desafíos.
La pregunta que surge es qué hará el resto de la comunidad internacional. Mark Carney, primer ministro de Canadá, fue ovacionado en Davos tras advertir sobre la ruptura del orden mundial y el inicio de una era en la que la geopolítica de las grandes potencias parece no tener límites. Frente al orden actual, que según Carney combina la retórica de la integración con mecanismos de subordinación, propuso construir diversas coaliciones entre actores afines y redes de cooperación, como vía para que las “potencias medias” preserven su soberanía, diversifiquen sus vínculos y reduzcan la capacidad de coacción de los grandes. Su discurso ganó aún más relevancia al pronunciarse tras una visita a China, interpretada como un gesto de autonomía estratégica frente a Estados Unidos.
Trump utiliza la amenaza, la presión económica y el uso de la fuerza para posicionar a Estados Unidos como la única gran potencia capaz de imponer condiciones. Con tantos frentes abiertos simultáneamente, a nivel interno y externo, juega al límite de sus capacidades. El resultado es incierto: si la apuesta prospera, podría reconstruir una hegemonía unipolar; si fracasa, acelerará la erosión de un sistema de dependencias que durante décadas sostuvo el liderazgo estadounidense. (Eunice Rendón, El Universal, Nación, p. 5)
Reunión de seguridad en Washington
Muchas miradas estarán puestas en Washington, porque hoy se llevará a cabo la reunión de seguridad binacional México-Estados Unidos. Y será así porque han ocurrido al menos dos hechos relevantes en los últimos días que tienen incidencia en el carácter y posibles resultados de dicho encuentro al que, por el lado mexicano, acuden los secretarios de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, de la Defensa, el general Ricardo Trevilla y de Marina, el almirante Raymundo Morales.
Esos dos hechos son la conversación que tuvieron el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, en la que de parte del gobierno estadounidense se pidieron avances medibles y se rechazaron los “resultados graduales”. El segundo suceso es la entrega de 37 capos de alta relevancia que se realizó esta semana para que sean juzgados por Estados Unidos, con lo que suman ya 92 los trasladados. Pendientes. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)

(Calderón, Reforma, Opinión, p. 9)