Mientras el vodevil sigue, la derecha aplaude. (Rayuela, La Jornada, Contraportada)
EN MEDIO de la expectativa por la presentación esta semana de la iniciativa de Reforma Electoral de la comisión presidencial que preside Pablo Gómez, ayer fue entregada en la Cámara de Diputados una propuesta alterna de Somos México, grupo heredero de la Marea Rosa que busca ser partido político.
LLAMA la atención que en la elaboración del documento participaron dos ex presidentes del INE, Lorenzo Córdova y Leonardo Valdés, así como los ex consejeros electorales Marco Baños, Rodrigo Morales y Arturo Sánchez.
ADEMÁS de abogar por el fortalecimiento de las instituciones electorales y de su servicio de carrera, otro de sus objetivos centrales es mantener al crimen organizado lejos de las urnas.
Y, TOMANDO en cuenta lo ocurrido recientemente en Tequila, en donde el destituido alcalde Diego Rivera encabezaba una red de extorsión del Cártel de Jalisco, suena razonable que esa sea una de las prioridades.
SE SIGUEN sumando voces al coro de quienes piden que se revise la Reforma Judicial en lo que toca a la elección de jueces y magistrados, y mover la fecha para elegir a la otra mitad de juzgadores que está prevista para junio del próximo año.
ADEMÁS del senador por Morena, Javier Corral, quien la semana pasada advirtió de la necesidad de garantizar que los candidatos cumplan con los requisitos de idoneidad, ayer el diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, a quien muchos ubican como cercano a Claudia Sheinbaum, habló de hacer ajustes para que los aspirantes tengan la experiencia y los conocimientos necesarios.
EL DIPUTADO morenista también pidió posponer la elección un año y mandarla hasta junio de 2028. ¿Será que en la 4T ya comenzaron a medir la magnitud del desastre tras la elección judicial del año pasado? Es pregunta sin acordeón.
LOS MALOS ejemplos suelen contagiarse y, quien no lo crea, tan sólo tiene que revisar lo que dijo ayer el coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier, sobre el cierre del salón de belleza que operaba en la sede de la Cámara Alta.
ASÍ COMO la Jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, ha criticado que los medios den espacio a la información sobre crímenes y no hablen más sobre los supuestos logros de las autoridades de la CDMX, ayer el legislador poblano se quejó por lo que calificó como la “espectacularidad del morbo” en la información sobre el caso de la estética senatorial.
LO QUE pierde de vista el senador es el uso de instalaciones y recursos públicos para ese tipo de asuntos y cómo los legisladores prefieren pasar más tiempo ahí que en las sesiones.
LA DUDA que queda también es: si no era ilegal y tampoco merecía ser noticia, entonces por qué lo cerraron de manera definitiva. ¿Nomás por el morbo? (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 8)
Y siguen los pleitos entre morenistas
Nos cuentan que no sirvió de mucho el regaño de Luisa María Alcalde, presidenta nacional de Morena, a los diputados federales de su partido para dejar los pleitos y choques en medios de comunicación. El diputado tlaxcalteca Raymundo Vázquez Conchas, de plano, organizó una conferencia de prensa para denunciar, y pedir la renuncia, de la dirigente estatal de Morena en Tlaxcala, Marcela González, por promover a su esposo como candidato a la gubernatura. Una vez más, nos hacen notar, los morenistas no requieren de la oposición para que los ataque e intente destruirlos, para esta tarea se bastan y se sobran solos.
Las cuentas de Adán Augusto en el Senado
La próxima semana el nuevo presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, Ignacio Mier, recibirá el informe sobre el programa de auditorías a la cuestionada gestión de su antecesor Adán Augusto López. El también coordinador de la bancada de Morena en el Senado espera tener sobre su escritorio el documento relacionado en particular con las auditorías correspondientes al ejercicio 2025. Don Ignacio se comprometió a dar a conocer los resultados de esas auditorías y las observaciones que tenga la Contraloría Interna del Senado. También ofreció transparentar los gastos y compartir esa información tanto en el portal del Senado como en la Plataforma Nacional de Transparencia, todo eso suena excelente, pero senadores de oposición, y uno que otro de su bancada, están seguros de que no se tocará a don Adán, y a nadie de su equipo. Mier, nos dicen, no morderá la mano de quien le dio la presidencia de la Jucopo.
Arranca la carrera por la Auditoría Superior
Hoy, el auditor superior, David Colmenares, presentará el último informe de la Cuenta Pública 2024. Con este acto arranca el proceso para renovar su cargo, pues esta mañana la Cámara de Diputados deberá emitir la convocatoria para buscar a su sucesor. Colmenares tiene la oportunidad de buscar una reelección y es de todos sabido que buscará quedarse otros ocho años en el cargo. Las reacciones negativas entre la sociedad civil y organizaciones no se han hecho esperar, y se señala que la gestión de don David ha destacado más por la opacidad y el amiguismo que por denuncias interpuestas y dinero recuperado. Además, hay diputados del propio bloque oficial que no quieren que Colmenares repita en el puesto.
Durazo siente pasos en la azotea
El que se nota que ya devoró el libro del exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer, es el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, quien hizo público que le exigió a Scherer aclarar que él nunca recibió fondos ilícitos para su campaña. Sin embargo, en el libro nunca se menciona a don Alfonso. “Si bien en su libro no se me menciona de manera directa, sí se alude a ‘Sonora’, y esa generalización imprecisa conlleva el riesgo de que se me atribuyan hechos que jamás ocurrieron”, escribió Durazo en sus redes sociales. ¿Será que don Alfonso, que tantas veces ha sido mencionado en versiones periodísticas como un personaje del cual sospecha el gobierno de Estados Unidos por presuntos nexos criminales, está sintiendo pasos en la azotea, y aunque no se le mencione, sale a defenderse? (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)
1 Relevo. Bien por el movimiento de Mario Delgado, titular de la SEP. Marx Arriaga se convirtió en un lastre que la 4T ya no podía seguir administrando. Claudia Sheinbaum fue directa, los libros de texto no son patrimonio de una persona, advirtió. En su lugar llega Nadia López García, pedagoga mixteca (Ñuu Savi), excoordinadora nacional de Literatura del INBAL, con trayectoria académica y trabajo en educación intercultural. El nombramiento de López García representa una definición política estratégica de Mario Delgado, enviando una señal de continuidad, rigor y visión cultural, uno de los ejes más sensibles del programa educativo de la presidenta Sheinbaum.
2 Soledad. Marx Arriaga lanzó llamados épicos, habló de “refundar” la SEP y convocó a las “almas rebeldes”, pero el eco no llegó. Sin respaldo en el magisterio ni movilización real en las calles, su resistencia lució más testimonial que política. El doctor Carlos Ornelas lo dijo con claridad en Imagen Radio: se excedió en sus atribuciones y desafió la línea marcada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo. Convertir la Dirección General de Materiales Educativos en trinchera personal tuvo costo. La SEP no es feudo ideológico ni patrimonio individual. Punto final.
3 Los números pesan. Encuestas colocan a Morena con amplia ventaja sobre el PRI rumbo a la gubernatura de Hidalgo en 2028. Hasta ahí, todo bien. Pero, a pesar de que en la elección interna el vicecoordinador guinda en el Senado, Cuauhtémoc Ochoa, encabeza con amplia diferencia, pues posee mayor conocimiento, mejor saldo de opinión y atributos alineados al perfil partidista, el gobierno de Julio Menchaca opera para impulsar otros nombres sin fuerza ni arraigo e incluso se dice que pretende ajustar el género en la Constitución local para acomodar a uno de los suyos. Con los números sobre la mesa, ¿insistirá Menchaca en bloquear al puntero?
4 Caja negra. El Senado de la República entró en una zona de opacidad inédita. Al hacer el análisis, bajo la presidencia de Gerardo Fernández Noroña y con Adán Augusto López Hernández coordinando a Morena, la Cámara alta acumuló hasta 18 meses de rezago en la publicación de gastos y ni siquiera ha cargado información completa en la Plataforma Nacional de Transparencia. Sin Inai autónomo que revise, la “confidencialidad” y la omisión se volvieron norma. Contratos, viáticos y comisiones operan en bloque, sin detalle. Antes de la Ley de Transparencia había oscuridad; hoy hay sistema, pero sin luz. Y eso sí es un grave retroceso institucional.
5 Coherencia. Claudia Sheinbaum, presidenta de México, no se guardó nada. Llamó hipócritas a los senadores del PRI y del PAN que abandonaron el pleno cuando se votó la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas. Ricardo Anaya, Alejandro Moreno, Miguel Ángel Riquelme, Pablo Angulo, Luis Melgar, Carolina Viggiano y Francisco Ramírez habían dicho estar a favor, pero no se quedaron a votar. De 128 escaños, sólo se emitieron 121 sufragios. La oposición habla de derechos laborales en tribuna y los esconde en el tablero electrónico. Ausentarse también es votar. Y el país toma nota. La oposición se continúa autodestruyendo. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 11)
Que otro de los notables cambios en el Senado después de la salida de Adán Augusto López de la Junta de Coordinación Política es la instalación, por fin, de las comisiones bicamerales, y una de ellas es la de Seguridad Nacional, donde debió verse un tema tan sensible como el de las tropas de Estados Unidos en México. Su relevo, Ignacio Mier, se comprometió a atender el asunto con su contraparte en San Lázaro, Ricardo Monreal, no sin antes mencionar que, con el fin de la estética cameral, ahora sus compañeras, como si solo mujeres usaran ese servicio, deberán “acicalarse en casa”.
Que integrantes de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral calculan que Claudia Sheinbaum dé a conocer su propuesta “antes de marzo”, una vez que anoche recibió el proyecto en una reunión de dos horas a la que asistieron el titular de esa instancia, Pablo Gómez, con su equipo, así como la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el diputado Ricardo Monreal. Por la mañana, representantes del Partido Verde y del PT se reunieron con el ex líder estudiantil, y aunque sigue en suspenso el detalle sobre los plurinominales, es un hecho la reducción del costo de los comicios y del aparato burocrático, pero con más supervisión para evitar el dinero del crimen.
Que con la designación de Nadia López como directora de Materiales Educativos de la SEP, el titular de la dependencia, Mario Delgado, privilegió la llegada de un perfil con trayectoria pedagógica y literaria que, además, aporta sensibilidad intercultural. La idea es combinar la estabilidad institucional con la profundidad conceptual para ser consistente con la Nueva Escuela Mexicana.
Que la Comisión de Vigilancia de la Auditoría Superior de la Federación de la Cámara de Diputados, encabezada por el verde Javier Herrera, perfiló ya la ruta para la designación del titular de aquel órgano para el periodo 2026-2034, considerando el próximo 11 de marzo como la fecha para definir en el pleno entre una terna de aspirantes y asegurar que el ganador asuma su cargo cuatro días después. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p. 2)
Un cambio necesario
No hay plazo que no se cumpla ni fecha que no llegue, pues a partir de ayer la pedagoga y poeta oaxaqueña Nadia López García asumió la Dirección General de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), luego del bochornoso atrincheramiento de Marx Arriaga en su oficina desde el viernes pasado. En el gobierno federal nos adelantan que este polémico personaje se quedó sin cargo público y sin encomiendas diplomáticas. Ahora la tarea de su reemplazo es vencer las barreras ideológicas que dejó sembradas Arriaga.
Mantienen el diálogo
Donde siguen las pláticas con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, es en el PVEM y el PT, con la idea de materializar la reforma electoral. La senadora del Verde, Karen Castrejón, agradeció la apertura y dijo que comparten posturas que abonan a la transparencia en los procesos democráticos. La iniciativa se enviará a finales del mes.
Reuniones por el T-MEC
Se reunió Altagracia Gómez, presidenta del Consejo Consultivo Empresarial de la Presidencia, con la diputada canadiense, Rachel Bendayan, con miras a seguir afinando la renegociación del T-MEC. La originaria de Québec aseguró que ambas naciones están haciendo grandes cosas para los empresarios y el comercio entre Canadá y México.
Suman voces
Recibió la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, a integrantes de Somos MX, quienes le presentaron su propuesta de reforma electoral para fortalecer al INE. El valor agregado, dicen, es la participación de los ex consejeros Lorenzo Córdova, Leonardo Valdés y Marco Antonio Baños, entre otros.
La pugna por el PRD
El Tribunal Electoral de la CDMX revocó una resolución del Instituto Electoral local y ordenó reconocer a Nora Arias como presidenta del PRD capitalino. Pero, el organismo que preside Patricia Avendaño recordó que lo único que hizo fue acatar un fallo del TEPJF que se basó en que los propios estatutos del partido impiden que una legisladora lo presida.
Confirman autonomía
En el entorno político fue bien leída la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum al dejar claro que corresponde al propio INE explicar sus decisiones y el funcionamiento de sus comisiones y comités. En el máximo órgano electoral, que encabeza Guadalupe Taddei, la declaración fue interpretada como una reafirmación del carácter autónomo del instituto.
Los cambios que vienen
En Oaxaca, el gobernador Salomón Jara alista ajustes en su gabinete. Lo tenía planeado desde hace tiempo, pero ante el resultado de la revocación de mandato que recibió en enero, tuvo que acelerar la decisión. Si no hay cambios de última hora, mañana dará a conocer los nuevos nombramientos. Se dice que uno de los cambios será en la Secretaría de Seguridad. (Sacapuntas, El Heraldo de México, La 2, p. 2)
Positivos, cambios en educación
Con la designación de Nadia López García al frente de la Dirección General de Materiales Educativos se espera la presencia de más mujeres en la historia, como fue la instrucción presidencial, además de más libros en lenguas indígenas y la ampliación de materiales en formatos accesibles, como macrotipo y braille, con el fin de atender a estudiantes con discapacidad visual. Nos cuentan que otro de los objetivos será ampliar el reconocimiento a pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes. Muy bien, pero a ver si ahora sí se refuerzan también las matemáticas, tema aún pendiente.
Sarampión, ¿a politizar con ‘comisionitis’?
A pesar de los llamados de expertos a no politizar la epidemia del sarampión, en San Lázaro ya se aprestan a la “grilla” sobre el tema. Este martes, el grupo parlamentario del PAN presentará ante el pleno una “solicitud formal” para la creación de una Comisión Especial de Seguimiento al Brote de Sarampión en México. Entre sus objetivos está llamar a comparecer a los titulares de Salud, IMSS e ISSSTE. Y, sobre todo, a pedir cuentas del ejercicio de recursos, que, acusan, han sufrido recortes por más de 44 mil millones en los últimos años.
Otro ministro en retiro, a la academia
El ministro en retiro Juan Luis González Alcántara Carrancá se incorporará como docente de posgrado en Derecho en la Universidad Iberoamericana y se convierte en el segundo togado de la anterior de la Corte, esa que fue removida por la reforma judicial, que se suma a la academia. El primero fue Javier Laynez, que se integró a la plantilla docente del ITAM. El resto de los ministros ha optado por mantener un perfil más bajo.
Se pone los guantes
La inquilina de Palacio Nacional, Claudia Sheinbaum, en medio de la contienda que protagonizan distintos liderazgos de Morena, literalmente ayer se puso los guantes de box, aunque no para noquear a alguno de sus correligionarios, sino para presentar un programa mediante el cual cinco mil boxeadores profesionales darán una hora de clase de boxeo al día a 100 mil niños en todo el país a cambio de recibir un salario de 9 mil 500 pesos y su inscripción al IMSS.
Rifas de viajes a NY
Luego de ser la comidilla en redes sociales el fin de semana el emecista Pablo Lemus por promover su Tarjeta Única Jalisco al estilo mirrey, es decir, que con el plástico se podía pagar un cafecito en Nueva York, pues parece que sus asesores ya le dijeron que la realidad de sus gobernados no alcanza para semejantes viajes. Pero como para todo hay una solución, ayer mismo anunció que iba a rifar de su propio bolsillo tres viajes a la urbe de los rascacielos y otros tres patrocinados por una línea aérea. Ya nomás falta convencer a 2 millones 999 mil 994 cuentahabientes.
Se asoma la comisión bicameral
Por fin el Senado prevé instalar las comisiones bicamerales que tiene con la Cámara de Diputados, entre ellas las de Seguridad, adelantó ayer Ignacio Mier, coordinador de Morena y presidente de la Jucopo. El tema fue llevado a la mesa por Clemente Castañeda, coordinador de Movimiento Ciudadano, quien consideró que los legisladores “no podemos estar adivinando qué piensan las fuerzas armadas si no tenemos información específica”, sobre todo cuando siguen llegando solicitudes de ingreso y salida de tropas extranjeras y nacionales.
Paros tensan sucesión en el CCH
El Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM se encuentra en proceso de sucesión de la dirección general, a cargo de Benjamín Barajas Sánchez, y el ambiente se encuentra tenso por el paro que inició el personal docente y administrativo del plantel Azcapotzalco por falta de pagos y el que se gesta en el plantel Oriente, tras la agresión sexual a una alumna. Luego del regreso a clases presenciales en el CCH Sur se esperaba calma, pero por lo visto continuará el ambiente de inestabilidad. (Confidencial, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 31)
El estado 33
Vaya puntada la que se aventó el diputado local en el Congreso de Chihuahua, Francisco Sánchez Villegas, quien sugirió que Cuba se convierta en el estado 33 de la República Mexicana. Aunque, nos hacen ver, la propuesta del legislador de Movimiento Ciudadano se hizo más bien a manera de ironía, para poner de manifiesto su desacuerdo con que nuestro país se solidarice con la isla y para reprochar, según él, que la Federación manda más dinero a La Habana que a su estado, el comentario no dejó de causar polémica en redes sociales y medios nacionales, incluso en portales cubanos de Internet, donde recibieron la declaración con sorpresa. “Si vamos a estar mande y mande recursos a la isla caribeña, es tiempo de que se convierta en el estado 33 de nuestro país”, dijo el legislador, una declaración que incluso hizo que en algunas publicaciones apareciera la silueta del territorio cubano con los colores de la bandera de México. ¿Qué tal?
México y Canadá se acercan
Y es el Gobierno de México el que, a poco de que inicien las negociaciones trilaterales del T-MEC está dando cuenta de su intención no sólo de no distanciarse de Canadá, sino ampliar la integración con ese país. Ayer, tras un encuentro que tuvieron el secretario de Economía Marcelo Ebrard y su par canadiense, Dominic LeBlanc, en el marco de un encuentro empresarial, se ha informado que se delineará un plan conjunto sobre minerales, inversiones y seguridad. La idea es que este acuerdo se tenga listo en el segundo semestre del año y claramente se ha establecido que el contexto de esta iniciativa tiene que ver con la actual situación política y comercial. “En los últimos 30 años la relación entre México y Canadá ha crecido 12 veces, entonces qué tal si aceleramos, porque eso hace sentido independientemente de lo que será la revisión del T-MEC”, señaló Marcelo, quien anticipó que en breve una importante inversión mexicana se dará en Quebec. Ahí el dato.
Durazo y la fe de erratas
Parece que quien se quedó sentado, esperando una aclaración en su favor, fue el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, que ayer se lanzó contra alguien con quien, dijo, tenía una relación de amistad. Sí, hablamos del exconsejero jurídico de la Presidencia, Julio Scherer Ibarra. Según Durazo, Scherer —hoy en tendencia nacional por las bombas que está soltando en el libro Ni venganza ni perdón— lo implicó indirectamente en la serie de acusaciones contra políticos morenistas por supuestos vínculos con el crimen organizado y con actos de corrupción. El señalamiento que salpicó a Durazo fue el que se refiere a presuntos financiamientos ilícitos de campañas. Scherer no mencionó a Alfonso, pero sí al estado que hoy gobierna y según contó el gobernador aceptó la confusión generada y le prometió emitir una fe de erratas. Sin embargo, esto no ha ocurrido, ni ocurrirá, porque el autor ya dijo que hay que leer bien el libro. Parece que después del episodio sólo puede materializarse aquello de “córtalas”.
Dice Marx que no está atrincherado
Pues sí, el ahora exdirector de Materiales Educativos de la Secretaría de Educación Pública, Marx Arriaga, se ha cansado de insistir en que no está atrincherado en una oficina que ya no le pertenece. Ha permanecido ahí por cerca de 80 horas continuas, sin bañarse ni cambiarse la ropa, dijo él, “laborando con normalidad”, aun cuando la SEP ya nombró en su lugar a la poeta y pedagoga oaxaqueña de origen mixteco, Nadia López García, quien deberá abrir la dirección encargada de editar los libros de texto gratuitos a las mejoras a las que Arriaga se había negado. Aunque ayer, Marx ya había ordenado que sacaran sus pertenencias del espacio que ocupó desde la administración de Andrés Manuel López Obrador, comentan que el ya exfuncionario pretende estirar un poco más la liga, pues, afirma, no está enterado oficialmente de su relevo y esperaría paciente a que alguien le lleve el oficio con la notificación correspondiente. Uf.
Adiós al salón de belleza
Y en otro capítulo sobre el misterio del salón de belleza en el Senado de la República, cuya responsabilidad ha representado una papa caliente que rebota entre legisladoras y grupos parlamentarios, el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara alta, el morenista Ignacio Mier, quiso dar por terminada esta controversia de una vez por todas, al señalar, primero, que ya no habrá más servicios para que las senadoras —y también los senadores— se den una manita de gato, y, en segundo lugar, al afirmar que el mobiliario que había en dicha estética —por cierto valuado en no más de 40 mil pesos— ya estaba ahí desde legislaturas anteriores, por lo que la actual integración parlamentaria no tiene la culpa, sólo usó lo que había. En fin, para evitar más conflicto, Mier dejó claro que aquellas amenidades no volverán a usarse y prometió que de ahora en adelante —ahora sí— se transparentará todo lo relacionado con servicios que se presten en las instalaciones legislativas. Ah, bueno.
¿Una luz al final del túnel?
Nos comentan que después de lo que muchos en la oposición vieron como una guerra civil en la Cuarta Transformación —la iniciativa de reforma electoral— ha pasado por fin el periodo de tormenta y ahora estamos más cerca de que Morena y aliados lleguen al consenso sobre ese asunto espinoso. Ayer, la dirigente nacional del Partido Verde Ecologista, Karen Castrejón, y la senadora del PT, Geovanna Bañuelos, dieron señales más contundentes de un acuerdo en el frente oficialista para redactar el proyecto. Ambas representantes hablaron de avances y agradecieron el papel de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, para lograr lo que tantos consideraban imposible. Estos bríos quedaron reforzados ayer, después de que se vio en Palacio a miembros de la Comisión Presidencial para redactar dicha reforma, entre ellos, la misma Rosa Icela, el presidente de este equipo, Pablo Gómez, el coordinador de Política y Gobierno de la Presidencia, Arturo Zaldívar, y hasta el coordinador de Morena en San Lázaro, Ricardo Monreal. (Rozones, La Razón, LA DOS, p. 2)
Boxeando por la paz
La presidenta Claudia Sheinbaum presentó un proyecto muy amplio que corre por tres vías: apoyar económicamente y con seguridad social a boxeadores profesionales, entrenar a más de 100 mil niños y niñas en ese deporte y alejar a los jóvenes de los tentáculos del crimen con opciones gratuitas y cercanas a su hogar para impulsarlos en el pugilismo con una estrategia permanente y a largo plazo… Se trata de que el deporte sea la actividad que atrape a los jóvenes y no las acciones delictivas. ¿Será?
Nombramiento acertado
Nos dicen que los valores de la nueva Escuela Mexicana, la inclusión de las mujeres y mayor presencia de los pueblos originarios enumerados por la presidenta Claudia Sheinbaum, son aportados por el nombramiento, instruido por Mario Delgado, de la poeta Nadia López García como nueva directora general de Materiales Educativos… Bien por el Secretario de Educación Pública. Once libros traducidos a 10 idiomas respaldan a la pedagoga oaxaqueña. ¿Será?
Cambio verdadero
El nuevo coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier, se comprometió a transparentar el gasto de 5 mil millones de pesos que hizo el Senado el año pasado, luego de que durante el período de Adán Augusto como líder de la mayoría, no se subieron informes al respecto… Dicen que este es el primer paso para demostrar que sí habrá un verdadero cambio en el manejo del Senado. ¿Será?
UNAM, en riesgo
En los bachilleratos de la UNAM, particularmente en los CCH Azcapotzalco y Oriente, su comunidad decidió frenar las actividades, en el primero de ellos para exigir seguridad, luego de la agresión a una estudiante y en el segundo, tras el incumplimiento de pagos a trabajadores… Recién comienza el semestre, no sea que como ocurrió en septiembre pasado el descontento se extienda hacia otras escuelas y facultades. ¿Será?
PVEM, en pie de lucha
Nos dicen que el Partido Verde Ecologista sigue presionando al Movimiento de Regeneración Nacional de cara a la coalición que se pretende formar para las elecciones venideras y para la aprobación de la Reforma Electoral. Ahora, los ecologistas promueven que el coordinador de asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez, responda ante la ley y comparezca en el Senado por las acusaciones sobre un presunto desfalco de 27 mil millones de pesos… Se ve que los verdes se llevan pesado a la hora de disputar el poder. ¿Será?
Van por la cuarta
Nos dicen que hay que poner atención a los movimientos que se den en la CDMX, Guerrero, Morelos Puebla y Tlaxcala, desde nombramientos hasta anuncios de programas e inversión, ya que forman parte de la tan cotizada cuarta circunscripción electoral que aporta al menos 60 de los 300 diputados de mayoría relativa, algo así como un 20%… Por eso hay mucho interés por la cuarta. ¿Será? (¿Será?, 24 Horas, PÁG. 2)
La alternativa de desarrollo y cooperación al norte de Estados Unidos se está abriendo: luego de un inicio de franca subordinación a Donald Trump, Canadá se ha reencontrado con nuestro país. Hay que tejer fino en esa relación que sin duda traerá beneficios y quizá alguna molestia en el camino (La Esquina, La Crónica de Hoy, P.p.)
Una fotografía publicada la semana pasada afuera de Palacio Nacional provocó un fuego cruzado entre los radicales del régimen y los medios. La imagen era de Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de asesores presidencial y exvocero del expresidente Andrés Manuel López Obrador, y Jenaro Villamil, titular del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, que según las crónicas de algunos periodistas que lo atestiguaron, aparentemente estaban discutiendo. Villamil ironizó la jerarquización periodística, minimizando que la fotografía fuera relevante, aunque omitió el porqué era significativa en ese momento: el contexto.
Días atrás, el exconsejero jurídico de López Obrador durante sus primeros tres años de gobierno, Julio Scherer, publicó su libro Ni venganza ni perdón, donde lanzó una batería de misiles contra Ramírez Cuevas, utilizándolo como un pretexto para golpear a López Obrador y a la cuatroté. El libro ha sido tratado por los ultras del régimen como un “libelo” y han tratado de desacreditarlo. Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que no lo había leído y que no lo haría, pero descartó que afectara al movimiento.
El libro, sin embargo, provocó un cisma hacia el interior del ala dura. De acuerdo con personas que saben qué está sucediendo en ese grupo, dijeron que Ramírez Cuevas vio una traición de Villamil en algunas afirmaciones de Scherer sobre su proceder, porque hay información ahí sugerida que sabían muy pocas personas. No hay dudas sobre quién, de los que conocían detalles muy reservados que vio publicados en el libro, fue el informante, porque el único que tenía relación con Scherer era Villamil.
Scherer, que tiene una larga lista de libros publicados al alimón con diferentes personas que son quienes los escriben, fue co-autor con Villamil de La guerra sucia de 2006: los medios y los jueces, que salió a la venta en 2007, un año después de la elección presidencial que en ese entonces alegaban que a López Obrador le había robado la elección el sistema para darle la victoria a Felipe Calderón, aunque en el libro reciente el exconsejero jurídico dice que el panista sí la ganó. En aquel año Villamil era reportero de Proceso, la revista de la familia, y tenían una relación de complicidad que conciliaba sus intereses políticos con una agenda impulsada desde el periodismo militante.
Pese a la relación entre ambos, Villamil no llegó al gobierno de López Obrador por Scherer, sino por Ramírez Cuevas, que durante años fueron parte de uno de los grupos que pululaban en torno al gran cronista Carlos Monsiváis. El exvocero presidencial y Villamil fueron los arquitectos de la estrategia de odio contra medios y periodistas, que sistemáticamente alimentaba Ramírez Cuevas todas las mañanas en Palacio Nacional con López Obrador. También fue su sostén cuando se descubrieron irregularidades en la compra de antenas del sistema, logrando mantenerlo al frente y que durante el nuevo gobierno mantuviera el cargo.
Scherer dedica amplio espacio en su libro a destruir la imagen de Ramírez Cuevas, señalando con casos específicos –el litigio sobre el maíz transgénico y una pensión vitalicia para los trabajadores de la desaparecida Comisión de Luz y Fuerza del Centro– cómo manipuló para obtener beneficios económicos y políticos para el ala dura del obradorismo. Pero hay otro punto, aparentemente el que provocó el choque con Villamil, que apareció originalmente en una columna de Jorge Fernández Menéndez, quien fue el vehículo para la redacción del libro, publicada en octubre del año pasado, pero que pasó desapercibida para ese grupo hasta que apareció en el libro en un nuevo contexto.
Fernández Menéndez publicó que Ramírez Cuevas creó diversos “medios alternativos” ligados y financiados a la estructura de poder, donde sobresalía una sociedad anónima, Doble L Medios, que producía audiovisuales en instalaciones del gobierno, cuyo aparente propietario, Guillermo Llaguno, también era el responsable de multimedia de Regeneración, el periódico que fundó Ramírez Cuevas. El texto del columnista se enfocaba en la queja de cómo se canalizaban múltiples recursos a esas empresas ligadas a él, mientras se castigaba la publicidad oficial en los medios.
La lectura interna de lo que esbozó Scherer a través de Fernández Menéndez en el libro detonó el conflicto, no por lo que se expuso, que fue económico en detalles, sino por el temor de que el exconsejero se haya guardado más información que pueda ser devastadora para su red de propaganda. Personas que conocen el enjambre de medios y periodistas financiados con dinero irregular que se desvió del presupuesto de la oficina de Comunicación Social de la Presidencia revelaron beneficios para un buen número de periodistas, en líquido, privilegios y propiedades.
Con ese desvío de dinero –que constituye el delito de peculado– dijeron que se pagaron propiedades para Villamil, para dos periodistas reconocidos y para varios más que aparecen en programas de los canales 11 y 22, que tienen como común denominador un abordaje faccioso que a veces busca ser sarcástico, pero profundamente insultante contra críticos del gobierno. También sirvió para fondear a columnistas, supuestos periodistas y youtuberos, a quienes se les dieron contratos personales de varios millones de pesos, puestos de gobierno –como un afamado columnista que recibía dinero en efectivo y trabajo para sus familiares– o contratos para sus cercanos.
El tema de estos contratos, según lo que ha trascendido, ha sido la fuente de recriminación entre Ramírez Cuevas y Villamil, a partir de la sospecha del exvocero de que su viejo camarada y cómplice es la principal fuente de Scherer sobre el desvío de recursos. Ramírez Cuevas parece temer que su enemigo declarado tenga una pistola cargada como seguro de vida político y que pudiera ser utilizada en algún momento, si el exconsejero jurídico se ve en necesidad de canjearla. Por lo pronto, hasta donde se sabe, la relación entre Cuevas y Villamil está fracturada, con amenazas de represalias del actual coordinador de asesores presidencial en contra de su compañero de armas. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Nacional, Política y Sociedad, p. 34)
El libro de Julio Scherer Ibarra es una declaración de guerra en la sucesión presidencial de Morena para el 2030.
Las denuncias más graves son contra los “duros” de Morena. A López Obrador lo dibuja como un presidente descuidado que protegía corruptos. A Jesús Ramírez lo involucra en el huachicol y el financiamiento ilícito de campañas. Barre con Adán Augusto, salpica a Clara Brugada y exhibe cómo Andy López Beltrán colocó a sus amigos en posiciones estratégicas.
¿Quiénes son estos nombres en la sucesión presidencial de Morena para el 2030? Los principales enemigos de Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y hoy el mejor posicionado en las encuestas. ¿Quiénes son los dos más elogiados en el libro? Harfuch… y el papá del autor.
Es bien sabido en los pasillos de la política mexicana que Julio Scherer Ibarra forma parte del grupo que apoya y asesora al secretario García Harfuch. Y ni la oposición partidista ni la prensa crítica han logrado poner en jaque a AMLO y los suyos como lo han hecho Harfuch y su equipo: la investigación del cártel de La Barredora desinfló a Adán Augusto López, la del Huachicol Fiscal exhibió la corrupción del secretario de Marina de AMLO y este libro mina a varios de los pilares del ala dura del movimiento, empezando por Jesús Ramírez. Y eso que no han echado mano de la confianza que se ha ganado en Estados Unidos el secretario de Seguridad de la presidenta Sheinbaum.
Hay que recordar que en esta guerra, el obradorismo disparó primero… pero como siempre, escondió la mano.
Es bien sabido que López Obrador no quiere a García Harfuch: desconfía de él por su pasado en gobiernos del PAN y el PRI, por haber formado parte de las filas de la policía de Genaro García Luna y sobre todo, porque nunca aplicó la estrategia de “abrazos no balazos” (ni en la Ciudad de México ni ahora a nivel nacional). Scherer cuenta en el libro cómo, después del atentado en el que a Harfuch le dispararon 600 balazos, López Obrador le mandó el mensaje de que se fuera a una embajada. El presidente AMLO no tuvo ni siquiera la cortesía de irlo a visitar al hospital. El mayor golpe contra Harfuch vino después: animado por influyentes voces como la de Jesús Ramírez, el expresidente le quitó a la mala la candidatura al gobierno de la Ciudad de México a pesar de que arrasó en la encuesta interna de Morena. El libro acusa recibo de ese golpe que encumbró a Clara Brugada. Y denuncia que en la operación política a favor de la hoy jefa de Gobierno hubo un daño al erario que terminará costando 27 mil millones de pesos.
El libro del operador estrella a quien López Obrador llamaba “hermano”, escrito en coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez, constituye un ataque con misiles de precisión contra todos los duros de la 4T que se han dedicado a atacar a Harfuch, los que le quitaron la candidatura en la CdMx y los que le quieren torpedear cualquier aspiración presidencial. El contenido me dice también que Scherer ya no tiene en el actual gobierno la entrada que tenía en el anterior, y que sus apuestas están con el secretario de Seguridad para el 2030.
Eso sí. Me hizo falta un capítulo, del que Julio Scherer Ibarra es protagonista privilegiado: el testimonio de cómo se financiaron las campañas de AMLO y de qué ha vivido la familia de López Obrador. Aunque, claro, eso ameritaría otro libro completo.
SACIAMORBOS
¿Un libro así no llegó al escritorio de la presidenta Sheinbaum antes de publicarse para su “luz verde”? Cualquiera de las dos respuestas es francamente reveladora. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. A5)
Dice la presidenta Claudia Sheinbaum, sobre el polémico libro de Julio Scherer Ibarra, que “no lo he leído ni lo voy a leer”, y acepta que la autocrítica y la crítica son necesarias, pero le recuerda al ex consejero jurídico que “somos parte de un movimiento y tenemos que ser consecuentes”.
Hasta ahí la opinión de la mandataria sobre el texto editorial que ha sacudido a la 4T y ha expuesto y evidenciado actos de corrupción y hasta delictivos de colaboradores de su staff como su coordinador de Asesores, Jesús Ramírez Cuevas.
Si con eso intentó deslindarse de un texto que muestra las entrañas del gobierno anterior y exhibe a López Obrador como un gobernante delirante y que cambió con el poder, caprichoso, ocurrente y que encargaba tareas públicas delicadas a gente sin experiencia y solo basadas en la lealtad, la posición de la presidenta fue, por decir lo menos, suave e indulgente con el que fuera operador principal y de confianza del expresidente.
Eso sí, después de su llamado a Scherer a cuidar la congruencia entre su derecho a expresarse y su paso por el primer gobierno de la llamada “transformación”, la presidenta repitió su consabido discurso de que “hay libertad de expresión” en su gobierno, como cuidándose de que no la tacharan de censora o represora de la crítica.
Sin duda es interesante escuchar lo que dice la presidenta, pero resulta más interesante lo que sabe y no dice del libro en cuestión. Porque de acuerdo con fuentes del Palacio Nacional, Julio Scherer le informó a la doctora, antes de la salida del libro “Ni Venganza, ni Perdón” de editorial Planeta, del contenido de la publicación de los personajes de los que hablaba y hasta le adelantó parte del contenido con la idea de que ella estuviera enterada y no le sorprendiera al salir a la circulación.
Luego entonces, si no ha leído el libro completo y ya publicado, como afirmó ayer, lo que es un hecho es que la mandataria supo anticipadamente que se publicaría y el tono y detalles de lo que sería su contenido. Y no es que Scherer tuviera que pedir permiso para ejercer su libertad de expresión, pero con el colmillo político que tiene el exconsejero jurídico, se entiende que haya buscado enterar a quien tenía que saber de las revelaciones que vendrían y de que su libro se basaba estrictamente en sus vivencias, sentimientos y experiencias en el gobierno anterior.
Además del respeto a la investidura de la presidenta, Julio tiene desde hace varios años una relación cercana y afectuosa con la mandataria, a la que ha apoyado y asesorado en su carrera política. El fue el artífice de que Sheinbaum conociera personalmente a Omar García Harfuch, el secretario de Seguridad que es hoy su mano derecha y un operador personal de la presidenta en la complicada relación con Estados Unidos en materia de combate al narcotráfico.
Cuando García Harfuch renunció en 2019 a la dirección de la Agencia de Investigación Criminal, en medio de amenazas y maltratos del entonces fiscal Alejandro Gertz Manero, Scherer lo buscó para ofrecerle una entrevista con la entonces Jefa de Gobierno de la CDMX, que tenía en ese momento una grave crisis de seguridad por la ineficacia de su entonces secretario de Seguridad Ciudadana, Jesús Orta, cuya estrategia iba demasiado lenta, como lo dijo la propia Sheinbaum en su informe de 100 días de gobierno el 17 de marzo de 2019, en el Teatro de la Ciudad, en donde habló de disminución de delitos como el homicidio, robo de vehículos, pero dejo en claro que “no estamos satisfechos con los resultados”.
Unos meses después, en junio del 19, Sheinbaum anunció la incorporación de García Harfuch como jefe de la Policía de Investigación de la Fiscalía capitalina y coordinador de Inteligencia de su gabinete de Seguridad. Ese fue el primer paso para mover sus fichas aunque tenía buena relación con Jesús Orta, recomendado de Marcelo Ebrard, pero que no le daba los resultados que ella quería en la ciudad. Para octubre del mismo año la doctora despidió a Orta y nombró a Omar secretario de Seguridad Ciudadana con lo que empezó una relación de lealtad y compromiso de ambos que se mantiene hasta la fecha.
Esa historia confirma la relación que tiene la presidenta con el autor del libro que dice no haber leído ni piensa leer. Y también explica por qué, sin validar ni emitir mayor opinión del texto publicado, la doctora se queda en un tibio llamado a la congruencia y no descalifica lo que se revela en el libro, aun cuando hace unos días defendió a su coordinador de Asesores que en las páginas del ejemplar editado aparece como el conducto para llevar al Rey del Huachicol, Sergio Carmona, al mismísimo despacho presidencial y a financiar con dinero ilícito las campañas de Morena.
Está claro, pues, que lo de la presidenta fue uno de esos reproches serios, pero afectuosos, que se le hacen a un amigo, mientras otros desde su movimiento quieren crucificar a Scherer Ibarra y quemarlo en la hoguera de la traición. Como bien dice la sabiduría popular, todo depende del cristal con que se lea.
NOTAS INDISCRETAS… Todo apunta a que Rafael Marín Mollinedo dejará muy pronto la Agencia Nacional de Aduanas para irse a su tierra adoptiva, Quintana Roo, como el nuevo Delegado de la Secretaría del Bienestar en la entidad caribeña, lo cual sería la antesala de su candidatura al gobierno estatal por Morena. Al menos eso indica una invitación que ha comenzado a circular entre los quintanarroenses en la que invitan a acompañar a Marín Mollinedo en un evento que tendrá lugar el próximo 2 de marzo en la ciudad de Chetumal en el que el actual director de la Agencia Nacional de Aduanas asumiría el nuevo cargo de delegado del Bienestar en la entidad del sureste.
El gráfico que se está enviando por mensajería a políticos y dirigentes en Quintana Roo dice textual: “Con profundo sentido de responsabilidad y compromiso social, se extiende una cordial invitación a la Red de Confianza de Rafa Marín, Renovando el movimiento y a la ciudadanía quintanarroense para acompañar la ceremonia del Lic. Rafael Marín Mollinedo, como delegado estatal de la Secretaría del Bienestar en Quintana Roo”, luego se indica el lugar en Chetumal, el 2 de marzo como fecha y la hora “por confirmar”.
Y cierra la invitación con el mensaje: “será un momento significativo para refrendar el compromiso con el bienestar social y el desarrollo humano en todo el estado”, y aparece de fondo una imagen de la ciudad de Chetumal. Si la invitación es real, la renuncia de Marín Mollinedo a la ANAM estaría por ser presentada y de confirmarse su llegada como delegado de los programas del Bienestar federales, prácticamente sería su predestape como candidato a la gubernatura, lo que significaría un duro golpe para la gobernadora Mara Lezama y para su candidato el joven senador Eugenio Segura Vázquez, a quien le aplicarían la misma que al otro senador morenista, Saúl Monreal, a quien la presidenta le dijo que “está muy joven y puede esperar 6 años”.
Es decir que a Gino Segura le aplicarían la “Sauliña”, también conocida como “la chamaqueada”… Por cierto que el que sí brincó por el libro de Scherer fue el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, quien ayer publicó un mensaje en redes sociales en el que le reprocha al autor haber mencionado operaciones llevadas a cabo en Sonora y que tuvieron que ver también con el dinero del mencionado asesinado Rey Huachicolero Carmona Angulo.
El gobernador publica una foto de su toma de posesión el 13 de septiembre de 2021 en la que aparece con Scherer y dice: “Ni ese día ni ningún otro Julio me advirtió sobre la existencia, o siquiera sobre el riesgo, de algún esquema de financiamiento ilícito relacionado con Sonora”, luego dice que mantiene con el autor una relación “cercana y de confianza durante años” y que “ambos sabemos que jamás hemos recibido ni un solo peso de procedencia ilícita ni de persona vinculada a actividades de esa naturaleza (huachicol)”.
Y comenta Durazo que le pidió en forma privada a Scherer hacer la aclaración respectiva y que éste le dijo que aparecería como una fe de erratas, pero hasta hoy, dice, no ha habido ninguna aclaración al respecto. “Lamento que una amistad de tantos años pueda verse afectada por la falta de una aclaración indispensable. Si bien en su libro no se me menciona de manera directa, sí se alude a Sonora y esa generalización imprecisa conlleva el riesgo de que se me atribuyan hechos que jamás ocurrieron”.
Y luego el gobernador remata diciendo que “la historia merece ser contada como fue, no como algunos les conviene recordarla”. La respuesta de Scherer fue inmediata también en redes sociales y de manera concisa le dijo: “Respeto la postura del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo. El libro no hace referencia a su protesta en 2021 ni a su gestión. Lo mencionado está claramente situado en 2018 (p. 253) No existe imputación personal ni señalamiento directo. Una lectura completa del texto lo confirma”, contestó el autor. ¿Y entonces? ¿Durazo se sintió aludido o de plano no se quiso quedar fuera de la nota?…
Tres días les llevó a Mario Delgado y a la presidenta Sheinbaum terminar con el berrinche penoso y bochornoso del señor Marx Arriaga, que se aferró al hueso por sus supuestas convicciones o porque desde Palenque le dijeron que se atrincherara. Al final, el aferrado exfuncionario, al que hasta le ofrecieron consulados y embajadas para sacarlo, como si él fuera el dueño del cargo y la autoridad y no el secretario y la presidenta, prometió que anoche desalojaría finalmente las oficinas que secuestró por tres días. ¿A cuántos mexicanos les permitiría el gobierno de Sheinbaum tomar una oficina pública por tres días solo por sus pistolas?
El caso es que desactivado el radical de Marx, ayer se nombró a la nueva directora de Contenidos Educativos, Nadia López García, presentada como “poeta indígena” y pedagoga que llega con especialidad en educación y procedente del INBAL donde era la directora de Literatura. Y aunque la presentaron con todo y huipil indígena, por sus raíces mixtecas, y como hija de oaxaqueños mixtecos que se fueron como jornaleros al Valle de San Quintín, Nadia López también viene de la línea más ideológica de la izquierda morenista y ayer mismo en sus redes sociales se veían posteos en los que aparece con su esposo, Edgar Adrián Mendoza, quién se hace llamar “Juez del Bienestar”, y los dos junto con otras personas están entregando víveres en la embajada de Cuba en México. O sea que la ideología izquierdista seguirá dominando los materiales educativos para lo que ellos llaman pomposamente “la nueva escuela mexicana”… Los dados repiten Escalera. Buena tirada. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. A7)
“¿Para qué guardas todo eso?”, preguntó Jesús Reyes Heroles a Porfirio Muñoz Ledo, cuando vio que éste tenía en su biblioteca, perfectamente empastados, los discursos que pronunció y las minutas de las reuniones que encabezó cuando fue dirigente nacional del PRI. “La memoria política de México es oral. ¡Tíralo todo a la basura!”.
Esa anécdota me ha servido para ilustrar la reticencia que tienen muchos políticos mexicanos de escribir sus memorias y relatar, en primera persona, las anécdotas de su paso por el servicio público y, más relevante que eso, explicar por qué tomaron las decisiones que tomaron.
A diferencia de lo que sucede en otros países, en México la mayoría de los funcionarios retirados parecen dispuestos a irse a la tumba sin contar lo que les tocó vivir. Con ello, los interesados en la política se quedan sin saber o a merced de lo que terceros quieran contarles.
Hay, por supuesto, espléndidas reconstrucciones de hechos de interés público relacionados con las acciones y omisiones de distintos gobiernos. Uno de los mejor documentados es El jefe de la banda —y su seguimiento, La banda del jefe—, de José Elías Romero Apis, cuya lectura nunca dejaré de recomendar.
Pero, como el propio Pepe convendrá conmigo, nada hay en la literatura política como un relato de primera mano escrita por su protagonista. Y, de ésos, no se han impreso muchos en este país.
Hoy circulan dos, distintos en forma y fondo, pero igualmente valiosos. Esos dos vasos de agua en el desierto son Tres crisis. Nacionalismo, neoliberalismo y era tecnoeconómica, de José Ramón López Portillo Romano, y Ni venganza ni perdón. Una amistad al filo del poder, de Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez. Uno y otro son aportaciones a la historia política de México contadas por hombres que estuvieron, cada uno en su tiempo y su circunstancia, en el primer círculo del hombre más poderoso del país.
López Portillo Romano y Scherer Ibarra son hombres que no sólo comieron, desayunaron, cenaron y viajaron muchísimas veces con los presidentes López Portillo y López Obrador, sino que fueron consultados por éstos en la toma de decisiones que tuvieron un gran impacto en la vida de la nación.
No pretendo en esta entrega de la Bitácora abordar el contenido de uno y otro libro, pues no solamente no cabrían las muchísimas aportaciones que ambos hacen, sino que creo que merecen ser leídos de la manera menos prejuiciada posible.
Sí diré que no coincido con algunas de las valoraciones de los autores, pero eso no me impide recomendar la lectura de esas obras. Quien ya se haya adentrado en sus páginas coincidirá conmigo, estoy seguro de que lo que cuentan es generalmente más valioso que lo que opinan, sin que por ello deseche yo sus argumentos.
López Portillo Romano y Scherer Ibarra ejercieron la política en tiempos distintos. Aquél era muy joven cuando su padre llegó a la Presidencia; éste, ya un hombre maduro cuando lo hizo López Obrador. Además, uno y otro sexenio, pese a tener vasos comunicantes en lo programático, están separados por más de cuatro décadas.
Resalto el valor de López Portillo Romano y de Scherer Ibarra de salir a contar lo que vieron. Yo quisiera que lo hicieran muchos como ellos. Me parece que faltan varios libros en mi repisa —no están porque no existen—, y sé que quienes debieran escribirlos han preferido hasta ahora guardar silencio. Ojalá que un día pueda yo leer las memorias de Emilio Gamboa, José Córdoba, Liébano Sáenz y Ramón Muñoz, hombres que fueron cercanísimos del máximo poder, sólo por hablar de cuatro de ellos.
A veces hace falta alguien que los convenza de contar. En el caso de Scherer Ibarra, ése fue mi colega y compañero de páginas Jorge Fernández Menéndez, a quien hay que reconocerle, además, la capacidad de condensar tanta información en un libro, que ya es un éxito en ventas.
Para concluir, diré que es muy interesante ver cómo ese libro ha hecho el milagro de unir en su contra a las figuras más encumbradas de la autodenominada Cuarta Transformación y a algunos de los críticos más acérrimos de este gobierno y del que le precedió. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nación, p. 2)
Quizá una de las consecuencias más directas, pero menos pensadas del libro Ni Venganza Ni Perdón de Julio Scherer es que pareció confirmar mucho de lo que se decía ya dentro y fuera del país acerca del gobierno fundador de la llamada Cuarta Transformación.
Los señalamientos sobre problemas de legalidad están ahí, significados menos por las que hubieran sido quizá debatibles, pero justificables decisiones de corregir abusos previos que por el deseo de imponer determinaciones basadas más en el deseo personal, en el “yo creo” o en la simpatìa ideológica que en capacidades.
Y eso tuvo efectos, lo mismo en la industria energética del país que en la confianza interna y externa en la aplicación de las leyes en México, a capricho de un gobernante bien intencionado, pero más guiado, como algunos de sus cercanos, por sus impresiones que por sus conocimientos.
El libro como tal ha sido un escándalo en México y se encuentra en el centro de controversias entre quienes creen totalmente en lo que dice, especialmente aquellos que están de acuerdo con el autor, y entre quienes lo descalifican por completo por sus críticas explícitas e implícitas a Andrés Manuel López Obrador y la 4T.
Pero en estos tiempos de redes sociales, de comunicación total e instantánea, no se necesita pensar mucho para darse cuenta que difícilmente sus señalamientos no hayan trascendido las fronteras por medios que no son los tradicionales. Es posible, o incluso probable, que el libro tenga fuera de México una recepción similar, de antagonismo o de favoritismo, según la ideología de cada quien y la versión de la historia que se desee creer.
Pero habría que señalar los pasajes en los que consigna vínculos de algunos funcionarios con personajes criminales, lo que por razón natural debe llamar la atención sobre ellos de organismos policiales o de inteligencia en otros países, concretamente de Estados Unidos.
El hecho, sin embargo, es que la verdadera historia del gobierno de López Obrador está por escribirse y que las aportaciones de Scherer en Ni Venganza Ni Perdón tienen tanta credibilidad como otras escritas por personajes más afines o más creyentes, o por críticos o enemigos políticos. Porque la verdad sea dicha, hasta los relojes descompuestos están correctos 2 veces al día.
Si alguien quería pensar en AMLO como un político que gobernó casi a capricho encontrará en el libro razones para confirmar sus creencias, o como un líder bien intencionado hallará indicaciones que lo confirmarán.
Pero visto desde fuera, parece más bien la historia de un dirigente mal preparado para gobernar, con colaboradores más ideologizados que aptos para la realidad; de un líder políticamente formidable, pero con posiciones decimonónicas y sin conocimiento de economía, la administración o la política exterior. El libro de Scherer y Jorge Fernández Menéndez hace un retrato descarnado de las limitaciones del líder de un gobierno que buscaba sentar bases para un cambio. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 31)