Opinión Migración 130426

La Gran Carpa

Rueda de la fortuna

En el foro “Migrar es existir”, la Agencia de la ONU para los Refugiados y el Instituto Nacional de Migración destacaron que México se ha consolidado como país de destino, pues recordaron que, en el 2023, se registraron más de 140,000 solicitudes de asilo. Indicaron que cuando existen condiciones adecuadas, la integración de personas refugiadas genera resultados positivos, ya que no solo tienen necesidades, sino también capacidades, experiencia y potencial a fin de contribuir al desarrollo de las comunidades. (La Gran Carpa, El Economista, El Foro, p. 47)

Redes de poder

En Chihuahua, se desmarcan de Corral

La situación legal que enfrenta el exgobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, así como sus declaraciones sobre personajes de la entidad, como las recientes en contra alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuellar, no han caído nada bien, ni en la cúpula ni entre los operadores de Morena en Chihuahua, quienes no ven con buenos ojos que hoy sea integrante de la bancada en el Senado, por más que se haya afiliado, y que aproveche reflectores para arremeter en contra de miembros del partido guinda. Ya tan solo la dirigente estatal de Morena, Brighite Granados, se desmarcó de Corral y recalcó que no es militante. No es ningún secreto que en Chihuahua, por más que se haya “convertido”, el morenismo no comulga con Corral. Además, se sabe, muchos de los senadores de Morena tampoco lo han terminado de aceptar, pues siempre lo tildaron de oportuno, por subirse al bando ganador y así asegurarse fuero e impunidad.

Ni un día duró la ‘limpia’

Tras lo publicado la semana pasada en este medio sobre la “mafia” que ha hecho su particular negocio con el apartado y venta de los lugares de la fila para realizar trámites en las oficinas del INM en la Ciudad de México, las autoridades tomaron acciones el pasado jueves 9 de abril y, nos cuentan, una patrulla acudió a retirar bancos y sillas con las que estos grupos apartaban los lugares para luego cobrar por ellos. Muy bien que hayan tomado acciones, pero el problema fue que ni un día duro la limpia, pues como pudimos constatar, el mismo viernes 10 ya estaban otra vez instalados. Veremos si finalmente se toman en serio la atención a la problemática, pues entre el INM que encabeza Sergio Salomón Céspedes y la alcaldía Miguel Hidalgo, de Mauricio Tabe, parece que nadie le quiere entrar. (Redes de Poder, Reporte Índigo, Reporte, p. 3)

Diplomáticos medrosos y desmemoriados

Indignados hasta no resistir la cólera en el pecho porque los excesos anti inmigrantes en los Estados Unidos (ICE) han provocado –por negligencia, crueldad, malos tratos o cualquier otra causa– la muerte de 14 mexicanos bajo su custodia en los galpones donde hacinan a los ilegales (o indocumentados, lo cual es igual para ellos), los funcionarios de la Secretaría de Relaciones Exteriores han iniciado acciones determinantes para llevar su protesta más allá de los inútiles linderos de la queja.

Protestas, reclamos, notas, peticiones de intervención de los organismos internacionales de Derechos Humanos (los mismos desdeñados y censurados cuando desde la ONU hablan de nuestros desaparecidos por miles), pero ni una sola represalia comercial o de otro tipo. No se vayan a enojar los americanos.

–¿Cómo reaccionarían los Estados Unidos si aquí matamos a catorce de sus ciudadanos en un puesto migratorio? No lo sé, pero de cierto de manera muy diferente.

Todo en el infinito circunloquio de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (La OEA) y los eternos vividores entre la queja y el perdón; la reparación del daño y la máxima publicidad.

Pero nada más allá.

La H. cancillería mexicana, ahora en manos del notable y experimentado canciller Roberto Velasco, ha dicho:

“…Se procederá con las gestiones diplomáticas pertinentes para exhortar activamente al Gobierno federal estadounidense a atender las condiciones que facilitan este tipo de sucesos lamentables. Se utilizarán todas las vías legales posibles para asegurar el acompañamiento a los familiares.

“La Secretaría de Relaciones Exteriores reitera su compromiso de velar por la protección y la dignidad de las personas mexicanas en Estados Unidos y no escatimará en emplear todos los recursos jurídicos y diplomáticos disponibles para defender los derechos de su comunidad en el exterior”. Todo eso suena muy bonito, muy bonito.

Sin embargo la fea realidad nos lleva a otro punto.

Cuando 40 personas murieron calcinadas en una estación migratoria bajo la responsabilidad del gobierno de México en Ciudad Juárez, el gobierno de la IV-T olvidó todos sus compromisos internacionales y dejó el caso en plena impunidad. Lo olvidaron entonces y lo ignoran ahora.

“…en la sede migratoria –dijo el INM en marzo del 23–, estaban alojados 68 hombres mayores de edad originarios de Centro y Sudamérica”. Murieron 39 en el incendio.

“…29 personas migrantes extranjeras más resultaron lesionadas por el siniestro y fueron trasladadas en estado delicado-grave a cuatro hospitales de la localidad para su atención inmediata.

“Ante los hechos, se estableció comunicación y coordinación con autoridades consulares de diferentes países para implementar las acciones que permitan la identificación plena de las personas migrantes fallecidas. El INM expresa su disposición para coadyuvar en las investigaciones de ley, a fin de que se esclarezcan estos hechos lamentables”.

El responsable institucional de ese infierno de puertas deliberadamente encadenadas durante el fuego , Francisco Garduño, fue protegido por sus mentores, especialmente el ex presidente López.

Aún ahora en este gobierno lo han premiado con un nuevo encargo burocrático: fue designado Director General de los Centros Para la Formación para el Trabajo, entelequia burocrática para fomentar (dicen) la educación media superior.

Visto lo visto no queda sino reflexionar en las dos medidas. Con aparente firmeza se protesta ante los Estados Unidos después de más de un centenar de mexicanos muertos. No pasa nada.

Pero cuando el gobierno mata por negligencia dentro de una estación migratoria (¡Fue el Estado!, habrían gritado en otro tiempo), olvidamos el asunto, alzamos los hombros y decimos: a otra cosa.

En el informe de la Fundación para la Justicia y el Estado Democrático de Derecho (FJEDD), Derechos Humanos Integrales en Acción (DHIA), el Instituto para las Mujeres en la Migración (IMUMI) y Asylum Access México hay datos espeluznantes. Este es uno de ellos:

“…Cuando comenzó el incendio, yo me acerqué a la puerta y le dije a uno de los policías: ‘Hermano, ayúdenos, no nos dejen morir aquí, por favor’. Luego ya comenzó el humo, pero el humo de plástico es muy fuerte, muy tóxico, te inunda la cara y no te deja ni ver…”

Tampoco al gobierno. (Rafael Cardona, La Crónica, Columnistas, p. 3)

Desde Afuera / Los republicanos, Casandra y la migración

La diputada republicana María Elvira Salazar es una legisladora cubano-estadounidense de Florida, partidaria del presidente Donald Trump, anticomunista, anticastrista, procapitalista, profundamente religiosa y, sin embargo, según consigna la publicación digital especializada Politico una apestada en su propio partido.

Su pecado es promover la búsqueda de una solución al problema migratorio basada en comprensión y hasta benevolencia en vez de apoyarse sólo en redadas policiacas y expulsiones masivas.

Es tan criticada que algunos de sus correligionarios la critican y recibe amenazas de muerte de “militantes” del movimiento trumpista.

Después de todo, en la visión de Salazar, muchos de los inmigrantes indocumentados, satanizados y perseguidos son gente digna, de trabajo, a los que se les podría ofrecer la posibilidad de regularizar su situación y tal vez hasta la de obtener la ciudadanía estadounidense.

Su propuesta de ley lleva el título “Dignidad”. Pero de acuerdo con reportes de prensa, para muchos presuntos ideólogos y algunos legisladores del movimiento Hacer Grandes Otra Vez a los Estados Unidos (MAGA, según sus siglas en inglés), Salazar no sólo traiciona al partido, sino que es una falsa republicana y merecedora de la muerte, o al menos de no ser nominada para la reelección este noviembre o perder la elección.

Salazar representa un distrito de la región suburbana de Miami que hasta 2020 había votado demócrata, es 70% latino –especialmente cubanos, centroamericanos y venezolanos– y ve que el tema migratorio es otra vez un problema grave para los republicanos.

Las encuestas consignan que la oposición a la política migratoria del presidente Trump está en crecimiento entre la población general y particularmente entre los latinos.

Una encuesta reciente de The Economist/YouGov señaló que en marzo de 2025, 51% aprobaba la gestión de Trump en materia de inmigración, mientras que 44% la desaprobaba, pero en marzo de 2026, el apoyo bajó al 43% y el rechazo subió al 52%.

Para complicar más las cosas, según The Economist/YouGov, el índice de aprobación de Trump entre los hispanos se situó en 48% de aprobación y 47% de desaprobación en marzo de 2025. Para marzo de 2026, las cifras eran de 31% de aprobación y un 60% de desaprobación.

Después de todo, la actual política migratoria se caracterizó hasta ahora por una ejecución de fuerza y violencia extrema que llevó incluso al asesinato de ciudadanos estadounidenses por agentes de la Policía.

Salazar cree que su propuesta beneficiaría al partido republicano.

Pero los “puros”, por no decir los extremistas, la consideran traidora a su causa. Pero los latinos pueden ser el “fiel de la balanza” en las próximas elecciones. Una de las características más comunes de los regímenes populistas en el mundo es la intolerancia a la disensión y la creación de purezas ideológicas que poco tienen que ver con la realidad. Tal vez Salazar sea una Casandra republicana. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Online)

Cuarto de Guerra / Barcelona y el margen estratégico

La visita de Claudia Sheinbaum Pardo a Barcelona el próximo 18 de abril merece leerse como algo más que una gira política. No se trata sólo de reunirse con Pedro Sánchez, Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro. Se trata de ampliar el margen estratégico de México en un momento en que EU vuelve a concentrar presión sobre migración ilegal, seguridad y comercio. Barcelona no sustituye a Washington, pero sí puede ayudar a que México no quede atrapado únicamente en la lógica bilateral.

 

Una señal hacia España. El viaje también tiene valor específico, reconstruir la relación con España después de años de enfriamiento innecesario. Reabrir interlocución con Madrid no resuelve por sí mismo los intereses duros de México, pero corrige una anomalía. España sigue siendo actor relevante en la Unión Europea, en Iberoamérica y en inversión. Normalizar esa relación fortalece la proyección exterior de México y le devuelve opciones.

 

Capital político desigual. La foto de Barcelona también importa por el peso relativo de sus protagonistas. De los cuatro mandatarios, quien llega con mejor opinión pública nacional y mejor imagen pública es Claudia Sheinbaum Pardo. La encuesta de QM Estudios de Opinión en alianza con El Heraldo de México, levantada del 13 al 18 de marzo, registró 70% de aprobación a su gestión. Ese dato coloca a la Presidenta mexicana en una posición más sólida que la de sus interlocutores.

Eso cambia la lectura política del encuentro. En términos de imagen, Lula, Petro y Sánchez se benefician más de la presencia de Sheinbaum que al revés. La Presidenta mexicana aporta hoy un activo escaso en la política iberoamericana, legitimidad interna alta y autoridad pública estable. En Brasil, Lula entra al ciclo presidencial de 2026 con desgaste, la medición Genial/Quaest de marzo lo ubicó con 44 por ciento de aprobación y 51 de desaprobación. En Colombia, el calendario presidencial ya endurece la competencia y la encuesta AtlasIntel de abril muestra a Iván Cepeda al frente de la primera vuelta con 38.7 por ciento, seguido por Abelardo de la Espriella con 27.9 y Paloma Valencia con 23.5. En España, aunque no hay elección presidencial sino clima preelectoral, el barómetro de abril de 40dB para El País y la SER colocó al PP en 31.1% y al PSOE en 28.6, con ventaja opositora de 2.5 puntos. (Gerardo Rodríguez, El Heraldo de México, País, p. 7)

¿Qué estará viendo el pueblo y qué estarán viendo las élites?

Uno de los argumentos más repetidos por los observadores de la política y periodistas internacionales, es que la presidenta ha manejado con pericia y sangre fría las relaciones con Trump. Esta percepción le ha dado mucha tracción en el exterior. Para quienes ven desde fuera, la política mexicana es casi un lugar común. Como todo lugar común, tiene mucho de cierto. Ha sido cauta hasta el extremo y muy prudente en el trato personal, incluso en momentos en los cuales Trump ha optado por hacer escarnio de ella o sugerir que no tiene el control territorial.

La presidenta, además, se beneficia de la intrascendencia de la oposición. Nadie la constriñe a reaccionar airadamente. Baste recordar la forma en que López Obrador presionaba a Peña Nieto cuando el entonces presidente no reaccionaba ante los insultos que Trump profería en contra de los migrantes. Claro está que el acomodaticio López Obrador cambió de opinión cuando fue él quien tuvo que presentarse ante Trump. Entonces optó por un tono almibarado y zalamero, muy lejano al que exigía a su predecesor. La presidenta no tiene ninguna exigencia interna para plantar cara, ni siquiera ante asuntos tan graves como los mexicanos que han muerto a manos de ICE.

Buena parte de la comentocracia se ha instalado en no cuestionar la infinita tolerancia que la presidenta muestra con el americano, por ver en ella más virtudes que defectos. Probablemente sea cierto. Lo que es innegable es que esa tolerancia con el inquilino de la Casa Blanca contrasta con lo subido de tono de otras reacciones. Pienso en la respuesta al comité contra las desapariciones, que ha sido de una inusual firmeza burocrática. También se recuerda el berrinche histórico que le montaron al gobierno español por no ofrecer la trillada disculpa, que ahora quedará diluida con su próxima visita a Barcelona. Ahí sí el gobierno mostró su tono más definido y no el desenfado que muestra con los embates de Trump, con quien mantiene el sentido de la mesura.

Lo que llama la atención en la última encuesta de Alejandro Moreno es que la opinión de la gente común no está cerca de la percepción de las élites. A la pregunta de ¿cómo calificaría la manera en que el gobierno de Claudia Sheinbaum trata la relación con Trump?, el porcentaje de aprobación ha bajado del 70% que tenía en noviembre del 2025, al 55% en marzo del 2026. Y el porcentaje de aquellos que la desaprueban se ha movido del 21% al 32% en el mismo período. Estamos hablando de 26 puntos de variación en 5 meses.

La siguiente pregunta tiene que ver con las relaciones entre México y Estados Unidos. Aquí el contraste es todavía mayor, porque a pesar de que se ha tratado de dar una imagen de que las llamadas entre los presidentes son siempre muy cordiales y productivas y que la negociación en los ámbitos más relevantes camina por senderos del entendimiento, el 51% veía que las relaciones eran malas y un 31% buenas. Aquí tenemos también un movimiento interesante de la aguja. En noviembre del año pasado, el 57% creía que eran malas y ahora tendríamos una contracción de 6 puntos y las personas que creían que eran buenas pasaron del 36 al 31% en el mismo periodo.

La percepción, por tanto, parece segmentada y la idea de una eventual ratificación del T-MEC y una reducción de la presión por aranceles en fentanilo, no es percibida como algo cercano por un amplio sector de la opinión pública. Veremos. (Leonardo Curzio, El Universal, Opinión, p. A17)

Política Zoom / Hispanoamérica vs. Trump

Esta semana Claudia Sheinbaum viajará a la ciudad de Barcelona. Se trata de la sexta gira internacional de la mandataria desde que asumió la Presidencia.

El foro al que acudirá se denomina Movilización Progresista Global y pretende ser la otra cara de la moneda del encuentro promovido hace seis semanas en Florida por Donald Trump y que llevó por nombre Escudo de las Américas.

Fueron marginados de aquel evento los tres países latinoamericanos más grandes: Brasil, Colombia y México, ya que el común denominador de la convocatoria trumpista fue la afinidad con sus ideas políticas.

Mientras que en aquel evento los temas dominantes fueron la seguridad, el crimen organizado, la migración y China, la agenda de la reunión prevista para esta semana estará marcada por asuntos como la democracia, la inclusión social y laboral, la acción climática, los derechos de las personas migrantes y la libertad de expresión.

Las personas dignatarias que asistirán han sufrido la experiencia, en un momento u otro, impuesta por el látigo del desprecio del magnate estadunidense.

En efecto, comparten Ignacio Lula Da Silva (Brasil), Gustavo Petro (Colombia), Claudia Sheinbaum (México) y Pedro Sánchez (España) un rosario de duras descalificaciones pronunciadas por el magnate.

Hasta ahora, cada uno había navegado en solitario las tensiones de la relación. ¿Podrá la Movilización Progresista Global constituirse como un frente hispanoamericano capaz de hacerle contrapeso a Trump?

Lo ideal sería, a partir de ahora, coordinar una reacción conjunta la próxima vez que el estadunidense decida fustigar a los gobiernos con los que no coincide.

Debería también importar al habitante de la Casa Blanca el peso electoral combinado de las poblaciones mexicanas, colombianas, brasileñas y españolas que viven en Estados Unidos.

Si la Movilización Progresista se lo propone, los planteamientos pronunciados en Barcelona deberían también resultar relevantes para las personas migrantes provenientes de estos países que se han quedado políticamente huérfanas desde que Trump llegó a la Casa Blanca.

Zoom: Hay un tema que no está referido en la agenda de Barcelona y que, sin embargo, será también inevitable, se trata de Cuba. Y es que lo que ocurra con el futuro de esa isla no debería suceder al margen de los países con mayor peso político en Hispanoamérica. (Ricardo Raphael, Milenio, Al Frente, p. 3)