La detención en Argentina del contralmirante Fernando Farías Laguna, sobrino del secretario de Marina de Andrés Manuel López Obrador, Rafael Ojeda, y acusado por la Fiscalía General de la República de encabezar una gigantesca red de contrabando de huachicol fiscal a través de las aduanas marítimas, va a destapar en México una Caja de Pandora.
Su detención en el extranjero es el búmeran que pegará de lleno en el corazón de la 4T.
El mayor escándalo de corrupción en el gobierno de López Obrador comenzó con un video de 10 minutos subido a YouTube tras el asesinato del contralmirante Rubén Guerrero Alcántar quien, según el audio dado a conocer por Carmen Aristegui, había denunciado ante el secretario Ojeda la red de tráfico de huachicol encabezada por altos mandos de la Secretaría de Marina.
El misterioso video, generado por IA, solo estuvo en la red un par de horas. Denunciaba “cómo se trabaja en cada aduana y cómo le hacen para generar dinero”, mencionaba al capitán Miguel Ángel Solano Ruiz como enlace con los encargados de las aduanas que hacían pasar como aceite millones de litros de combustible, y denunciaba la manera en la que ingresaban en los puertos barcos cargados con huachicol.
En ese video fueron mencionados por primera vez los sobrinos del secretario Ojeda, el contralmirante Manuel Roberto Farías Laguna y el almirante Fernando Farías Laguna, a los que se acusó de tejer la red de servidores públicos y gestionar el ascenso de los encargados de llevar a cabo el saqueo desde las aduanas.
Más de una veintena de nombres y cargos fueron señalados en esos 10 minutos. El video desapareció dos horas después.
Tras el decomiso en marzo de 2025 de un barco con 20 millones de litros de huachicol (de los que, también de manera misteriosa, desapareció repentinamente la mitad del cargamento), el escándalo se desató. La FGR detuvo a 14 personas, entre mandos navales, funcionarios civiles y empresarios. En ese grupo se halla el contralmirante Manuel Roberto Farías Laguna, una de las cabezas de la red, de acuerdo con la acusación del gobierno federal. La otra cabeza de la maquinaria, el almirante Fernando Farías, permaneció en calidad de prófugo durante un año.
Alguien le tramitó en Zacatecas un amparo en el que se incluía el nombre Andrés Manuel López Beltrán, el hijo del expresidente. El amparo le fue concedido a Andy, pero se le negó a él.
Las investigaciones se han centrado sobre todo en la actuación en las aduanas de esas 14 personas. Ha quedado de lado la otra parte de la red, porque los señalados no compraron el huachicol, ni contrataron los buques, ni forman parte de las empresas que llevaron a cabo el traslado, ni son los concesionarios de los muelles donde el combustible se descargó, ni tienen las pipas, ni los ferrotanques en que el huachicol ilegal fue descargado. Tampoco, las gasolineras donde el combustible ilegal se vendió.
Alguien tuvo que coordinar cada uno de esos pasos.
Se acusa a los Farías Laguna de posicionar mandos corruptos en las aduanas del norte del país, quienes a cambio de dinero facilitaron las operaciones. Pero hasta el momento se desconoce quiénes establecieron las relaciones con las petroquímicas que vendieron millones de litros. Quiénes hicieron los contactos para que los gasolineros compraran el huachicol defraudando a Pemex.
Y sobre todo, quién tuvo el poder suficiente para alinear, a la llegada de cada buque, a funcionarios de la Marina, la Agencia Nacional de Aduanas, la Secretaría de Energía, la Agencia de Seguridad Energía y Ambiente, la Comisión Reguladora de Energía, el Instituto Nacional de Migración, la Administración del Sistema Portuario Nacional, el Centro Unificado para la Protección Marítima y Portuaria, el SAT, los agentes aduanales y todas las instituciones involucradas desde el arribo de un buque hasta la salida terrestre de su cargamento.
¿Cuántas pipas de 10 mil litros se necesitan para descargar un buque que transporta 20 millones de litros de combustible? ¿Quién pudo evitar de manera sistemática y sostenida las inspecciones aleatorias de la Guardia Nacional en carreteras?
600 mil millones de pesos dejó el tráfico de huachicol en el sexenio de López Obrador. Si los Farías Laguna eran la cabeza de la red, ¿dónde están sus fortunas?
Los Farías pudieron posicionar gente en las aduanas para facilitar el tráfico de combustible ilegal. Pero nada indica que tuvieran capacidad ni económica ni logística para llevar a cabo una operación de ese tamaño.
Al que denunció ante el secretario Ojeda el cochinero lo mataron poco después. Hay un rosario de muertes en el que se incluyen marinos y otros funcionarios aduanales. Sistemáticamente se ha tratado de enterrar el caso, señalando como responsables, para no variar, a funcionarios de nivel medio.
No alcanza. Fernando Farías Laguna ha solicitado al gobierno argentino asilo político, bajo el argumento de que su vida está en riesgo y que en México carece de garantías para que se lleve a cabo el debido proceso.
Lo que diga a partir de ahora está fuera del control de la 4T y de la historia sesgada que esta ha querido presentar. El búmeran viene en camino. (Héctor De Mauleón, El Universal, Nación, p. A7)
La cuarta Reunión en Defensa de la Democracia, celebrada en Barcelona, España, fue mucho más que una reunión protocolaria de más de 20 países, entre presidentes, primeros ministros y delegados gubernamentales de Europa, África, Asia, América Latina y el Caribe: fue la consolidación de un indispensable frente de fuerzas progresistas contra el avance de la ultraderecha, como lo ha sido por décadas la Internacional Socialista, con sus propias modalidades.
El encuentro, convocado por el presidente español Pedro Sánchez, a la que acudieron la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; el presidente de Brasil, Lula da Silva; el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y el presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, entre otros, fue un espacio de convergencia de líderes de izquierda, con sus características específicas, que reivindica los valores no sólo de la democracia, sino los de la ilustración y la ciencia, en un tiempo de oscurantismo arcaico y regresión ideológica. Fue una reunión en defensa de los pilares de la civilización mundial, que no es sólo la versión occidental.
Me refiero a los valores del humanismo, la tolerancia racial, la búsqueda de la justicia social, el Estado de bienestar, el pensamiento libre, la solidaridad internacional, el respeto a las soberanías nacionales, el apego a la verdad, la comprensión del fenómeno migratorio y la protección de la casa común de todos, el planeta Tierra.
Valores contrarios a los que enarbolan –como expresó el anfitrión Pedro Sánchez en la cumbre progresista– “quienes criminalizan al diferente, convierten derechos en mercancías, defienden el privilegio de las élites y apoyan la guerra y la injusticia”.
No hay lucha más férrea y tenaz que la lucha de las ideas, y ese proceso dialéctico no va a parar nunca. Ya hubo un tiempo –fines de la década de los 80 del siglo pasado– cuando la soberbia del pensamiento neoliberal, encarnada en la tesis del fin de la historia de Alexis Fukuyama, proclamaba que la concepción individualista y mercantil del destino del hombre se había impuesto, de una vez y para siempre, a todo esquema de pensamiento social y altruista.
Muy pronto vimos que no fue así. Gobiernos socialdemócratas y terceras vías afloraron por todas partes, ni enteramente capitalistas ni completamente socialistas, reivindicando y profundizando el modelo de Estado intervencionista y de bienestar concebido originalmente, sin los alcances que registró décadas más tarde, por John Maynard Keynes.
Pero, nuevamente, el péndulo de la historia cambió, y en los últimos años hemos presenciado la irrupción de gobiernos en el norte de nuestro continente y en sectores conservadores de Europa, comenzando por los Le Pen de Francia, que son todo menos mesurados, tolerantes y sensibles con sus sectores sociales internos desfavorecidos, y mucho menos con los provenientes del exterior, los que inmigran en busca de mejores condiciones de vida, los desplazamientos demográficos de siempre, en la historia y la prehistoria.
Son los mismos gobiernos y corrientes, como Vox de España, que denostan y ridiculizan las culturas prehispánicas de América, a las que ven como precivilizaciones bárbaras que recibieron el favor de ser rescatadas por Occidente. Como lo hizo también, a su modo y en su momento, Jair Bolsonaro, cuando intentaba justificar la expulsión de los indígenas de sus tierras en el Amazonas.
Son los mismos gobiernos, como el de Javier Milei de Argentina, ajenos a los dictámenes de la ciencia y a los signos de la propia realidad circundante, que nos advierten que nuestro hogar común está en riesgo, aduciendo que son diagnósticos catastrofistas de ecologistas y comunistas, por lo que no han dudado en retirarse del Acuerdo de París y de los compromisos de reducción de dióxido de carbono y demás contaminantes derivados de los combustibles de origen fósil.
Son los mismos gobiernos y corrientes que en varios países latinoamericanos han eliminado o reducido drásticamente los derechos sociales adquiridos de sus sectores internos más rezagados, con el pretexto de equilibrar las finanzas públicas, sin alcanzar siquiera este objetivo instrumental.
Los mismos también que han violado los derechos humanos y el debido proceso de cientos de miles de personas, con el argumento de la pacificación interna, así hayan tenido que construir enormes penales para albergar también a expulsados de otro país, como Nayib Bukele en El Salvador.
Frente a esta cruzada de la extrema derecha, es una buena noticia que se haya constituido un frente progresista internacional que defiende la democracia social, la soberanía de las naciones y el diálogo como método para dirimir las controversias internacionales, el restablecimiento de un orden internacional regido por reglas y no por la ley del más fuerte.
Un frente también en favor de la paz civilizada y no la guerra fratricida, como planteó la presidenta de México: “Destinar el 10 por ciento del gasto militar mundial a un programa global de reforestación para sembrar vida, no guerra”.
En suma, ante la ultraderecha arcaica, bienvenido un bloque internacional que recupere los valores más elevados de la civilización y el progreso: la defensa de la vida, la sobrevivencia del planeta, la paz, la justicia, el estado de derecho, la tolerancia racial, los derechos humanos de los migrantes, y el respeto a la soberanía de las naciones. (José Murat, La Jornada, Política, p. 16)
Durante años elementos de la CIA y la DEA han operado en México, ayudando a las autoridades con operaciones en contra del crimen organizado, pero debido a que la soberanía es un tema altamente sensible por las invasiones que hemos sufrido como país, esa colaboración se oculta y nunca se reconoce en lo formal.
Sin embargo, un accidente en la Sierra Tarahumara dejó al descubierto uno de estos operativos, ya que dos agentes de la CIA murieron en una camioneta de la Fiscalía de Chihuahua, portando uniformes de la Agencia Estatal de Investigación.
Después sabríamos que ninguno de los agentes tuvo permiso para participar en operaciones; que además de los dos fallecidos, había otros dos; que no era el primer operativo en que participaban, sino que Los Ángeles Times, afirman que iban al menos 3 en lo que va del 2026 y también pudimos ver que fueron acompañados por personal del Ejército Mexicano.
Esta situación embarra a todo mundo, a la Gobernadora Maru Campos y al Fiscal de Chihuahua por permitirlo, al Gobierno Federal a través de la Secretaría de la Defensa Nacional, ya que la presencia de los soldados delata que tenían conocimiento y al Gobierno de los Estados Unidos por participar en operaciones encubiertas sin tener permiso.
El problema central es que ni la Constitución, ni la Ley de Seguridad Nacional permiten la participación de extranjeros en operativos contra el crimen organizado.
Muchas personas en el país opinan que debería permitirse, pero para que ello sea posible tendría que cambiar el marco legal, porque como se encuentra en este momento la participación de los mismos implica una ilegalidad.
Pero después de este embrollo las consecuencias serán nulas para todos los involucrados, no podemos pelearnos con Estados Unidos en medio de la renegociación del T-MEC, por tanto, nos limitaremos a una nota diplomática; ni Maru Campos, ni el Fiscal serán llevados a juicio político, ya que el Senado les hizo una “invitación voluntaria” a comparecer y desde el Gobierno Federal seguirán fingiendo que ellos no sabían nada. (Víctor Manuel Sánchez Valdés, Milenio Laguna, Online)
Aún recuerdo las palabras de López Obrador en septiembre de 2019: “El presidente de México se entera de todo… no hay un negocio jugoso que se haga, sin el visto bueno del presidente… y, para que quede claro, si hacen una tranza grande, es porque el presidente lo permitió”.
Esta declaración nos deja mucho qué pensar, pero, sobre todo, mucho que entender sobre las acciones emprendidas en materia de seguridad por la actual administración, comparadas con las prácticamente nulas, realizadas en el sexenio anterior.
La semana pasada y después de casi seis meses prófugo, fue detenido en Buenos Aires, Argentina, el contraalmirante Fernando Farías Laguna, sobrino del exsecretario de Marina en el gobierno de López Obrador, Rafael Ojeda.
A Farías Laguna se le acusa de liderar una red criminal de huachicol fiscal en la Marina y de ser el principal operador de esta organización delictiva que movilizaba combustible entre México y Estados Unidos, haciéndolo pasar por “solventes” para evitar el pago total de impuestos.
Su hermano, Roberto Farías Laguna, fue detenido en septiembre del año pasado y, desde entonces, se emitió una ficha roja a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) para capturar a Fernando, quien entró a Buenos Aires procedente de Colombia con un pasaporte falso a nombre de Luis Lemus Ramos.
De esta manera y, a pesar de que el gobierno del ultra derechista Javier Milei no es santo de la devoción de la Presidenta Claudia Sheinbaum, se debe reconocer que Argentina ayudó a México en la captura de este personaje, dejando claro que, tal y como lo dijo la ministra de seguridad argentina, Alejandra Monteoliva, su país no es refugio de criminales.
Cabe señalar que esta red millonaria de huachicol fiscal fue destapada y desarticulada por la propia Secretaría de Marina, pero del nuevo gobierno encabezado por la Presidenta Claudia Sheinbaum.
Por cierto que, en su conferencia mañanera del pasado viernes, la Presidenta aseguró que ya se estaban haciendo las gestiones necesarias con la Fiscalía General de la República y que lo que procedería sería su deportación inmediata.
La defensa de Fernando Farías confirmó que ya había sido presentado ante un juez y que el contraalmirante solicitará permanecer en Argentina.
Por su parte, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reconoció y agradeció la colaboración de las autoridades argentinas para lograr la captura de Farías Laguna e insistió en que México mantiene su compromiso en el combate a la corrupción y la impunidad.
Ante esta realidad, cuesta mucho creer que el expresidente Andrés Manuel López Obrador, fuera ajeno de todos los trinquetes y enjuagues de los sobrinos del que fuera su secretario de Marina.
En el baúl. Aunque la Presidenta salió a hablar bien de Marcelo Ebrard e insistió en que hace un excelente trabajo al frente de la Secretaría de Economía con la revisión del T-MEC, me cuentan mis fuentes en las cloacas de Palacio Nacional que ya en corto sí le puso su regaño y le advirtió que abriría una investigación para aclarar lo de su hijo viviendo en una sede diplomática, cuando él era el encargado de la política exterior.
Basta por hoy, pero el próximo lunes… regresarééé!!! (El Duende, La Razón, México, p. 8)
Se informó que autoridades de Argentina detuvieron el jueves pasado al excontralmirante mexicano Fernando Farías Laguna, acusado de participar en una amplia red para el robo de combustible y quien estaba prófugo desde finales del año pasado.
En septiembre del año pasado se dio a conocer que existía una enorme red de huachicol fiscal, una modalidad de contrabando de combustibles en México, en la que empresas importan gasolinas y diésel a través de fronteras utilizando fracciones arancelarias distintas: los declaran como aditivos y lubricantes y pagan muy pocos impuestos.
Se estima que solamente con esta evasión fiscal, el Gobierno de México pierde anualmente más de ocho mil 700 millones de dólares.
Y es que las cifras son alarmantes: del combustible que se consume en México en los últimos años, los de procedencia ilegal representan un 30 por ciento del total vendido legalmente en el país. Este combustible, que no paga impuestos, llega a la mayoría de las gasolinerías. Una vez que entra al país, se distribuye como si fuera legal.
Al darse a conocer esta información, se reveló que habían sido detenidos 14 involucrados, entre ellos, el vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, sobrino político del almirante Rafael Ojeda Durán, quien fue secretario de Marina durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Su hermano, otro de los inculpados, Fernando Farías Laguna, había huido del país y llegó a Argentina.
Pero, además, hay un dato clave que se tiene que investigar: quien le informó al entonces secretario de Marina durante el sexenio de López Obrador de esta red de huachicol de gasolina fue asesinado. En junio de 2024, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántar envió una denuncia formal al exsecretario Ojeda, acusando a Farías Laguna de favorecer a funcionarios corruptos, particularmente en aduanas. Cuatro meses después, Guerrero fue asesinado.
El negocio del huachicol de combustibles es tan grande que resulta muy difícil pensar que las cabezas sean únicamente los hermanos Farías Laguna. Sin lugar a duda, son personajes de mucho más alto nivel quienes están involucrados en esta millonaria defraudación fiscal.
Al ser detenido en Argentina Fernando Farías Laguna, muchos funcionarios de alto nivel del sexenio pasado deben estar muy preocupados, empezando por el almirante Rafael Ojeda Durán.
En investigaciones que se están haciendo sobre este tema del otro lado de la frontera, en Texas, se cree que podrían estar involucradas más personajes.
Ante esto, surge la duda de si Fernando Farías Laguna realmente fue detenido en Argentina o si se entregó para buscar un acuerdo con las autoridades a cambio de información.
Trasciende que Estados Unidos tiene la información y colaboró con las autoridades de Argentina en este caso.
Lo cierto es que la declaración del excontralmirante Fernando Farías Laguna podría llegar a inculpar a su propio tío, quien estaba al mando de la Secretaría de Marina cuando se dieron estos fraudes millonarios. Y estas acusaciones podrían incluso afectar al expresidente López Obrador, quien declaró en múltiples ocasiones que no había negocio ni corrupción que sucediera sin que el Presidente de México lo supiera.
Hace un par de semanas, Mónica Gómez, esposa del excontralmirante Fernando Farías Laguna, afirmó que su esposo pensó que tenía el apoyo de su tío, Rafael Ojeda, cuando era secretario de Marina durante el gobierno de López Obrador. La esposa de Farías ha denunciado que son perseguidos y que no se han presentado pruebas contundentes en su contra, señalando que el caso podría ser una venganza.
Por su parte, el abogado de Farías, Epigmenio Mendieta, asegura tener pruebas contundentes de ello: hay mensajes de WhatsApp y existen conversaciones que demuestran que Farías informó al almirante Ojeda Durán sobre la red de contrabando. La defensa busca convertir a su cliente en “denunciante” y no en perpetrador.
La detención de Fernando Farías Laguna en Buenos Aires, dicen las autoridades públicamente, se da por tener una ficha roja de Interpol y ser buscado por delincuencia organizada. Pero existe la posibilidad de que este excontralmirante se haya podido entregar a las autoridades, asegurando que, por la información que tiene sobre algunos funcionarios en México, su juicio podría ser injusto, ya que se intenta encubrir a los responsables de más alto nivel. Aquí viene lo más complicado para el Gobierno de México. La Presidenta Claudia Sheinbaum ha solicitado principalmente la deportación a México de Farías por el uso de pasaporte falso; fue la primera solicitud de extradición. Pero hay versiones que sugieren que Farías Laguna podría ser extraditado a Estados Unidos para declarar ante el FBI sobre el esquema de corrupción.
Todo esto se da en un momento en el que el presidente de Argentina, Javier Milei, se ha visto confrontado por Sheinbaum, quien en su visita a Barcelona mostró su postura respecto a la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner; incluso sacó un cartel en apoyo a Cristina pidiendo su libertad.
Lo cierto es que Fernández de Kirchner ha enfrentado diversas investigaciones por actos de corrupción durante sus gobiernos, particularmente en el llamado caso de obra pública, donde fue acusada de favorecer contratos a empresarios cercanos al poder.
Por su parte, el presidente de Argentina, Javier Milei, tiene una muy buena relación con Donald Trump. A Estados Unidos le interesa —y mucho— lo que pueda decir el exvicealmirante Farías y, además, legalmente puede solicitar la extradición, ya que hay una investigación abierta sobre el tema de huachicol fiscal en su país: los barcos salieron de su territorio.
Hace meses que estalló esta información, les decía en este espacio que esta historia apenas comenzaba. Y sí.
Lo cierto es que el huachicol fiscal no sólo es de interés del actual Gobierno de México, sino también del de Estados Unidos. Fue un tema central cuando estuvo en nuestro país el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Incluso, autoridades mexicanas y estadounidenses anunciaron de forma conjunta la creación de un grupo de alto nivel para el combate al robo y venta ilegal de combustible, narcotráfico, fentanilo y tráfico de armas en ese momento.
En México se quiere controlar ese negocio ilícito, pero tampoco quieren que se inculpe al almirante Ojeda para no afectar a López Obrador.
Entre 2018 y 2024, las pérdidas fiscales acumuladas sumaron más de 809 mil millones de pesos, cifra que supera incluso el costo de construcción de obras emblemáticas nacionales.
De esta magnitud es el negocio ilegal de la importación de gasolinas.
¿Usted puede creer que los personajes de más alto rango que manejaron este negocio fueron los dos sobrinos de Rafael Ojeda? Es inverosímil. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 13)
Es bajo este lema que la Embajada de Francia lanzó un programa de cooperación y solidaridad en apoyo a organizaciones de la sociedad civil de distintos estados de la República Mexicana.
En muchas regiones del mundo, la cooperación internacional se reduce, los financiamientos se cierran y varias organizaciones enfrentan una precariedad que pone en riesgo sus proyectos y la salud democrática de nuestras sociedades.
Ahí donde una organización acompaña a una persona migrante, defiende a una persona LGBT+, promueve derechos sexuales y reproductivos o abre una puerta de paz frente a la violencia: se contribuye a la democracia. Por eso algunos países ven la diplomacia no sólo como una relación entre Estados, sino como una alianza entre sociedades que comparten causas e ideales.
El Fondo Equipo Francia para Organizaciones de la Sociedad Civil en México (FEF-OSC), impulsado por el Ministerio de Asuntos Exteriores francés y operado en México por la Embajada de Francia, es una muestra de ello. En un contexto de reducción de la ayuda internacional, Francia decidió reafirmar su apoyo a organizaciones mexicanas que trabajan en agendas prioritarias: organizaciones de defensa de los derechos LGBT+, como Mano Vuelta, de Oaxaca; Fuera del Closet, de Toluca; Lúminas, de San Luis Potosí; RICDVD, de Morelia; México y Caribe Jóvenes, de Cancún; Centro Ser, de Tijuana; Casa Frida, de Tapachula; Casa Arcoíris, de Tijuana; Red CORYMI, de Morelia; y Vida Plena Puebla, de Puebla – organizaciones enfocadas en la atención y defensa de personas migrantes, como FM4 Paso Libre, de Guadalajara; IMUMI, Casa Tochan y CAFEMIN de Ciudad de México – organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, la salud sexual y reproductiva, como Voces de Mujeres en Acción, de Monterrey; Mujeres Madeni, de Morelia; e IINFODE, de Ciudad de México.
La convocatoria ofreció financiamiento, construcción de redes y una capacitación en la Ciudad de México que reunió a las organizaciones para fortalecer sus capacidades estratégicas. Además de contribuir a responder para lo urgente, también se sembraron herramientas para el futuro.
Hay que reconocer y felicitar a la Embajadora de Francia en México, Delphine Borione, por impulsar una diplomacia abierta cercana a las causas sociales, y a su equipo por hacer posible este esfuerzo. De manera especial, a Madeleine Osorovitz, Consejera Política de la Embajada de Francia en México, por su sensibilidad, escucha y acompañamiento siempre con la sociedad civil y sus causas.
Este proyecto reconoce que para avanzar en colectivo entre Estados democráticos la cooperación internacional debe mirar a la sociedad civil como aliada de una diplomacia de causas basada en el Estado de Derecho, en la igualdad, en la libertad y en los derechos humanos.
Este proyecto llega en un momento simbólico: los 200 años de la relación entre México y Francia, una oportunidad para fortalecer la amistad y la cooperación entre México y Francia, una oportunidad para seguir compartiendo, intercambiando en pro del derecho internacional y del multilateralismo democrático. La respuesta está en proyectos como éste. Una relación franco-mexicana capaz de sumar y acompañar a quienes, todos los días, contribuyen a sostener la dignidad desde abajo. (Aurelien Guilabert, El Sol de México, Metrópoli, p. 17)
La red de complicidades tejida en torno al tráfico de combustibles al interior de la Marina surgió desde los primeros meses de la gestión del almirante secretario Rafael Ojeda, al arranque del gobierno López Obrador. De acuerdo con nuevos reportes, dicho entramado se conserva en espacios clave de la Armada, en particular en varias de las 17 aduanas navales, que se muestran herméticas a indagatorias.
Las investigaciones consultadas por esta columna arrojan que los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, sobrinos de Ojeda Durán, mostraron operaciones sospechosas desde 2019, y ya para 2020 incurrían en compras de inmuebles, cobro de sobresueldos, elusiones fiscales y otras irregularidades, sin que la estructura administrativa de la Marina emitiera alerta alguna. La periodista Leslye Gómez ha documentado, entre otros indicios, que la esposa de Manuel Roberto pagó en 2020 al contado una cifra millonaria por un inmueble habitacional, pese a su condición de ama de casa.
A la luz de ello, ha cobrado nuevo relieve la tensión interna que acompañó la designación del actual titular de la Marina, el almirante secretario Raymundo Morales, por quien no se inclinaba Ojeda, quien en su momento propuso cuatro alternativas diferentes, encabezadas por el almirante Alfredo Hernández Suárez, al que había nombrado apenas meses antes jefe del Estado Mayor de la Marina. A su llegada, Morales Ángeles relevó a Hernández del cargo y lo colocó en ruta de retiro.
La definición del nombramiento en su favor, anunciado por la entonces presidenta electa Claudia Sheinbaum el 6 de septiembre de 2024 -prematuramente en contraste con la tradición-, habría sido sugerida por Omar García Harfuch, el personaje más cercano a Palacio en temas de seguridad.
El ahora secretario federal de Seguridad Ciudadana hizo en sus redes sociales este fin de semana un anuncio singular: la Unidad de Inteligencia Naval -bajo el mando de Ángeles Morales y la cual desarrolló las investigaciones iniciales sobre el tráfico de combustibles-, participó en la ubicación de Fernando Farías en Argentina, cuya deportación o extradición se considera inminente.
Se espera que ello agilice la detención de Miguel Ángel Solano Ruiz “Mike” o “El Sol”, considerado enlace de los hermanos Farías en los puertos de Altamira, Tampico y Guaymas, además de coordinador de otros jefes navales, y posiblemente vinculado con el asesinato de Fernando Guerrero Alcántar, que denunció ante Ojeda la existencia de la banda de huachicol.
Todo ello ha traído viento fresco al esfuerzo de llevar a Ojeda Durán a que al menos rinde declaraciones ante un juzgado. Una expectativa a la que la política parece estarle poniendo pies de plomo -lo mismo que a una limpia a fondo en la Marina-, que está funcionando como un velo protector.
Apuntes: El ubicuo Pepe Miguel Bejos
Protagonista en el mundo del golf, en tiempos del golfista Peña Nieto; dueño del campeón “Pericos”, en los del beisbolista López Obrador, y ahora – en pleno Mundial de Futbol-, nuevo propietario del equipo Atlas (al precio extraoficial de 240 millones de dólares), al empresario José “Pepe” Miguel se le deben reconocer talentos múltiples, en especial el de incursionar en negocios con vasos comunicantes a la política. Tiene presencia en infraestructura, construcción, energía, publicidad, desarrollo inmobiliario, y recién apenas, en sistemas de seguridad. En este último caso, de la mano de otro conocido tiburón de los negocios bajo contratos gubernamentales, Jack Landsmanas, de Grupo Kosmos. Miguel Bejos construyó tramos clave del Tren Maya y, en el pasado sexenio, cuando las asociaciones público privadas eran un término maldito, hizo carreteras bajo esa modalidad con el apoyo del polémico gobernador morenista Miguel Ángel Navarro, de Nayarit, en cuya rivera desarrolla ahora el lujoso proyecto turístico “Costa Canuvas”. (Roberto Rock, El Sol de México, República, p. 6)

(Gregorio, Excélsior, Nacional, p. 12)

(Rocha, La Jornada, Política, p. 4)

(Rapé, Milenio, Al Frente, p. 2)