Opinión Migración 280426

Razones / Caída de El Jardinero y sucesión en CJNG

FARÍAS

El contralmirante Fernando Farías tuvo su primera audiencia en Buenos Aires, después de haber sido detenido el viernes en la capital argentina. Solicitó asilo político, como ya había adelantado, y un juez dio 60 días para procesar legalmente su solicitud y el pedido de deportación a México. Por lo pronto, con todo lo que eso implica, Farías se queda en la nación sudamericana. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)

Misión Especial / Cambios y ajustes en México y EU

Hubo cambios en los gobiernos de México y EU, que impactan la política interna, la exterior y las relaciones bilaterales e indican realineamientos hacia las elecciones de medio término en EU en 2026 y en México en 2027.

El presidente Trump despidió a tres mujeres de su gabinete: a Pam Bondi, por considerar que no había sido diligente en la persecución de sus enemigos políticos. Fue sustituida interinamente por Todd Blanche, abogado personal de Trump. No sé sabe quién será el próximo fiscal general de los EU quien controla al FBI, la DEA y a las varias oficinas de los fiscales de EU a cargo de los casos de los principales líderes del crimen organizado.

Otra removida de su cargo fue la secretaría de Seguridad Interior, Kristi Noem, tras acusaciones por contratos poco claros y su supuesta relación con uno de sus asesores, Corey Lewandoski. La nombró enviada especial para el programa Escudo de las Américas. Noem estuvo en México, se entrevistó con la presidenta Sheinbaum y mantuvo siempre un discurso y política agresivos contra los migrantes. Fue sustituida por el exsenador por Oklahoma, Markwayne Mullin. Es alguien sin experiencia en temas fronterizos, un radical en materia de migración que realizará más detenciones y deportaciones masivas. En tanto, los migrantes muertos detenidos en los centros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ascienden a 48, entre ellos 16 mexicanos.

La tercera mujer defenestrada fue la secretaria del Trabajo Lori Chávez-DeRemer, de ascendencia mexicana y originaria de California, por investigaciones relacionadas por posibles conductas inapropiadas. Todavía no se conoce su sucesor, quien supervisa a los agregados laborales acreditados en México para la implementación del T-MEC y del Mecanismo de Respuesta Rápida Laboral.

El secretario de Guerra, Hegseth, despidió a los generales con mayor experiencia en medio de la guerra con Irán. Según afirma la prensa de EU algunos de ellos se opusieron a decisiones violatorias del derecho internacional, como el ataque a blancos civiles en Irán.

Ante la caída estrepitosa de la aprobación de Trump que alcanza solo el 39%, se comenta que continuarán los despidos y renuncias como la del director del FBI, Kash Patel, y del secretario de Comercio, Howard Lutnick.

En México la presidenta realizó ajustes en la Cancillería, al despedirse Juan Ramón de la Fuente por razones de salud y ser sustituido por alguien sin experiencia diplomática.  Anunció el cambio de embajador en Washington, DC y la nominación de un perfil financiero.

Los principales ajustes los hizo en Morena. Ratificó la salida de su presidenta Luisa María Alcalde para convertirla en su consejera jurídica y su eventual sustitución por la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel, a cargo de los padrones de los programas sociales, convertidos en la principal arma para la compra y obtención de votos para las elecciones de 2027. (Martha Bárcena, El Heraldo de México, Online)

Bajo Sospecha / Políticos mexicanos bajo la lupa

Ahora, a los funcionarios mexicanos que el gobierno de Estados Unidos considere corruptos o con ligas con el narcotráfico, ya no sólo les retirará visas, sino que buscará enjuiciarlos en cortes federales estadounidenses. Así lo advierte un reportaje de Los Ángeles Times, que revela una nueva fase en la política de Washington, mucho más dura contra algunos funcionarios mexicanos, donde Estados Unidos asegura que podrían ser enjuiciados.

Lo cierto es que Estados Unidos podría ligar a algunos funcionarios mexicanos por brindar protección o ser cómplices de los grupos criminales que ellos han designado como terroristas. Las acusaciones pueden ser muy graves.

De acuerdo con el diario, la estrategia de la administración de Donald Trump podría incluir “acusaciones formales en cortes federales” contra políticos mexicanos, incluso, miembros del partido gobernante Morena. Es decir, no sólo retirar visas, como ya ha ocurrido, sino procesarlos penalmente en Estados Unidos.

Los Angeles Times detalla que esta política se apoyaría en un elemento clave: testimonios de exintegrantes de cárteles detenidos en Estados Unidos, incluidos allegados a Joaquín El Chapo Guzmán, muchos de ellos dispuestos a colaborar como informantes a cambio de beneficios legales.

Según el reportaje, Estados Unidos ha retirado las visas a varios políticos mexicanos.

Al mismo tiempo que se publica este reportaje, el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, dijo en un evento en Sinaloa que, para que haya inversiones en México, se necesita brindar certeza a los inversionistas y, sobre todo, que están preparando en Estados Unidos una ofensiva anticorrupción “de gran alcance” contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados al crimen organizado.

El propio Johnson lo insinuó públicamente: “La corrupción no sólo frena el progreso, lo distorsiona… y es un obstáculo directo para el crecimiento”, advirtiendo que pronto podría haber “acciones significativas” en este frente.

Muchos funcionarios mexicanos hoy en el poder, deben estar muy preocupados, principalmente aquéllos a quienes ya se les han retirado las visas.

Hay otros gobernadores cuyos hijos también han visto retirados sus documentos de entrada a Estados Unidos. Está también el caso de Miguel Ángel Yunes Linares, quien tampoco tiene ya visa y quien tenía procesos abiertos en México y en Estados Unidos por corrupción. En México se desvanecieron esas carpetas cuando fue, a través de él, que su hijo dio el voto que se necesitaba para pasar la reforma judicial, pero en Estados Unidos las investigaciones continúan.

La lista de mexicanos ligados al poder que tiene el Departamento de Estado de Estados Unidos es larguísima, pero ésa se maneja con secrecía y no se hace pública por motivos legales y por razones diplomáticas.

Además, ha trascendido que varios legisladores y funcionarios de Morena, incluidos más gobernadores de los que he mencionado, han sido objeto de cancelaciones de visa. Esta ofensiva ocurre mientras se revisa el tratado comercial de América del Norte y en medio de tensiones por seguridad, migración y narcotráfico.

Lo cierto es que investigaciones hechas en Estados Unidos aseguran que la corrupción en México es enorme y va desde policías locales hasta gobernadores y legisladores, y que son ellos los que brindan protección a los cárteles de la droga a cambio de apoyo en campañas electorales y de otros recursos.

Pero además, toda esta situación tensa la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Por un lado, se debe responder a la presión estadounidense; por el otro, contener el impacto político interno si figuras de su propio movimiento son señaladas o incluso, procesadas en tribunales extranjeros.

Porque, como advierte el propio artículo, esto ya no es sólo diplomacia. Es una estrategia que puede escalar a tribunales. Y eso cambia por completo la relación bilateral.

Según el diario estadounidense, la visita del embajador Ronald Johnson a Los Mochis, Sinaloa, es el parteaguas de la decisión del gobierno estadounidense para comenzar con esta operación.

El embajador sería el invitado principal para la colocación de la primera piedra de la planta de metanol Pacífico Mexinol, que cuenta con una inversión de tres mil 300 millones de dólares y que se convertirá en la planta más grande de bajas emisiones a nivel mundial, pero el evento fue cancelado de último minuto, y el embajador estadounidense no se quedó callado y advirtió que es necesario que las inversiones que llegan del norte cuenten con “certeza jurídica, seguridad y un entorno libre de corrupción”.

Johnson agregó: “La inversión es como el agua: fluye cuando existen las condiciones adecuadas y desaparece cuando no las hay. Una cosa es clara: la inversión sigue a la certeza y se aleja de la corrupción”.

El discurso del diplomático no cayó bien en Palacio Nacional. Al ser cuestionada sobre el tema de la certeza, seguridad y corrupción, la Presidenta contestó con una sonrisa asegurando que su Gobierno trabaja en ello.

Lo cierto es que esta campaña de revocación de visas contra políticos mexicanos, señalados de tener vínculos con el crimen organizado, no es nueva. Desde el año pasado se ha revocado o suspendido la visa a más de uno.

Toda la postura de Estados Unidos se endurece justo a poco más de dos meses de que comience la revisión del Tratado Comercial de América del Norte, y en medio de este contexto, el gobierno estadounidense endurecerá las medidas y los señalamientos hacia algunos políticos mexicanos, y esto también se da en un contexto en donde muchos ya empiezan a trabajar en la próximas elecciones para el 2027. (Bibiana Belsasso, La Razón, México, p. 12)

México SA

CIA en México, ¿“excepción”? // ¿Juicio o culebrón en puerta? // Maru, reina de los memes

Con más imaginación que certeza, la presidenta Sheinbaum espera que la oprobiosa violación constitucional y de la Ley de Seguridad Nacional cometida por la gringa Maru Campos, quien se dice “gobernadora” de CIAhuahua (Fisgón dixit), se trate de una “excepción”, es decir, que tal actitud fue una mera “casualidad”, un “resbalón”, y que el par de agentes de la tenebrosa agencia estadunidense simplemente se “coló” en un operativo antinarcóticos, “sin conocimiento” ni aval de la “autoridad” del estado y menos de la federal.

Lo mismo para la intromisión del gobierno estadunidense y otro de sus agentes, Ronald Johnson, quien despacha encubierto como embajador en México, a quien, como protesta oficial, la Secretaría de Relaciones Exteriores entregó una nota diplomática “y están de acuerdo en que se cumpla la Constitución y las leyes mexicanas” (algo por demás difícil de creer).

Entonces, dice la mandataria, “para que esto quede como un caso de excepción y que no se repita una situación como ésta y que garanticemos, en efecto, que es una relación de coordinación (con la Casa Blanca) con el respeto nuestro hacia ellos y de ellos hacia nosotros, porque la relación tiene que ser una relación de respeto, más allá de que se aclare en particular este caso”, y “como se venía haciendo se cumplan las reglas de nuestra Constitución y de la Ley de Seguridad Nacional”. Entonces, dijo, “que se mantengan los términos de entendimiento que tienen ambos países y que ha dado resultados”.

Bien, ante todo buena voluntad y buenos deseos, pero todo indica que dicho anhelo no pasará de ser una anécdota, dado el antecedente inmediato aportado por la propia “gobernadora” gringa y sus cómplices y paisanos: “desde 2023, el gobierno de Chihuahua ha permitido que las agencias de seguridad estadunidenses accedan a la plataforma Centinela (de Chihuahua), la cual cuenta con 4 mil cámaras de videovigilancia de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, según consta en un memorando de entendimiento que la mandataria María Eugenia Campos Galván firmó con su homólogo texano, Greg Abbott (obstinado odiador de México).

Además, agencias como la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) o la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado del vecino país, mantienen convenios de capacitación y otras asesorías, firmados directamente con la fiscalía chihuahuense o con la policía del estado. El citado memorando plantea que Texas y Chihuahua trabajarán de manera colaborativa para asegurar que los vehículos que crucen un puerto de entrada internacional cumplan las normas de seguridad para reducir el tráfico de personas y el contrabando de fentanilo y otros narcóticos, y para detener el flujo de migrantes procedentes de más de 100 países que ingresan a Texas de manera ilegal a través de Chihuahua, incluyendo responder a las áreas de conflicto según las vaya identificando el Departamento de Seguridad Pública de Texas. La Secretaría de Seguridad Pública del estado reiteró que continuará su colaboración con agencias estadunidenses en intercambio de información, capacitación y estrategias” ( La Jornada, Jesús Estrada, corresponsal).

Desde luego, lo anterior lejos está de dar siquiera indicios de que la operación de la CIA y el ramillete de agencias gringas, más la larguísima mano de la embajada estadunidense en Chihuahua, es no solo “nueva”, sino mera casualidad, un pequeño “olvido” de los protocolos y los acuerdos bilaterales. Un “detallito”, pues.

Pero convertir este delicadísimo asunto en un interminable culebrón político que dé largas y más largas para no proceder sobre un delito plenamente comprobado, sería lesa patria y carta blanca para que las cosas lejos de corregirse se intensifiquen. Y obvio es que para el jefe de los agentes, el tal Johnson, no resulta suficiente una simple nota diplomática.

Mientras tanto, Maru se convierte en la reina de los memes: los colegas le preguntan sobre este enjuague y ella dice: “por estar bajo investigación, ahorita no puedo hablar de nada”, incluyendo sobre su responsabilidad, la del fiscal estatal, César Jauregui, y la del secretario de Seguridad de la entidad, Gilberto Loya. Y se va, porque “debo responder una llamada del teléfono rojo”.

Qué cara dura: descaradamente viola las leyes mexicanas, pero, ¡sorpresa!: en ellas mismas se ampara para mantener la boca cerrada con el pretexto de la “investigación”

Las rebanadas del pastel

Pues bien, en una de esas a la gringa no le quedará más que hacer maletas y agarrar rumbo a Texas. No tiene de otra para evitar las consecuencias, así sea momentáneamente. (Carlos Fernández-Vega, La Jornada, Economía, p. 18)

Se congratula con solicitud de Human Rights Watch a la FIFA

Es en verdad muy oportuna la solicitud de Human Rights Watch para que la FIFA intervenga y, a su vez, medie con el gobierno estadunidense para que haya una tregua mundialista y que no haya operativos del ICE en los alrededores de los estadios.

Ya hemos sido testigos de infinidad de redadas en las que los miembros del ICE no se distinguen precisamente por ser cuidadosos con los derechos humanos; por el contrario, son agresivos, con toda la intención de infundir miedo.

Pues bien, en buena hora llega la solicitud de una tregua mundialista.

“Human Rights Watch insta a FIFA a promover ‘tregua del ICE’ durante el Mundial. HRW advirtió que el Mundial podría convertirse en un escenario de riesgo para aficionados, deportistas, periodistas y trabajadores. Lanzó un llamado directo a la FIFA para que intervenga ante el gobierno de Estados Unidos y promueva una “tregua del ICE” durante la Copa del Mundo de 2026, una medida que implicaría suspender temporalmente las operaciones de control migratorio en sedes deportivas y sus alrededores. El planteamiento surge en un contexto de creciente preocupación por posibles violaciones a derechos humanos durante el torneo, que será coorganizado por Estados Unidos, Canadá y México, y que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio con un formato ampliado a 48 selecciones (Excélsior online, 27/IV/26)”.

Excelente solicitud que, estoy seguro, en todo el mundo apoyamos, pues, no debe olvidarse, esos operativos del ICE ya suman varios muertos “accidentales”, en especial mexicanos.

Y, por supuesto, una justa que se precia de ser un espacio en el que la gente de diversas nacionalidades se junta para ver a sus seleccionados en un ambiente de camaradería no se vería nada bien manchada con operativos que, más que tendientes a la seguridad, parecerían racistas y estigmatizadores. ¡Bien por Human Rights Watch!  (Édgar Fernández G., Excélsior, Nacional, p. 9)

Juegos de Poder / ¿Ya se jodió Estados Unidos?

Ayer, en Es la hora de opinar, debatíamos sobre el tercer atentado fallido en contra de Trump. Inevitablemente, llegamos al tema de la polarización y la violencia política en Estados Unidos. La pregunta que surgió es si el vecino del norte podría resolver este problema o se agudizaría más con el paso del tiempo. A los panelistas les conminé a debatir en una siguiente ocasión si “ya se jodió Estados Unidos”, parafraseando la frase con la que comienza la novela Conversación en La Catedral, de Vargas Llosa.

El asunto del posible estropeo, destrozo o ruina de Estados Unidos merece una reflexión seria y profunda que trasciende una columna periodística. Me gustaría, sin embargo, compartir lo que pienso y siento en este momento.

Hasta este sábado, yo creía que nuestro vecino del norte estaba en un proceso de decadencia, pero también tenía la convicción de que, eventualmente, corregirían el camino. Como la frase que se le atribuye a Churchill: “Siempre se puede contar con que los estadunidenses harán lo correcto, después de haber agotado todas las demás posibilidades”.

Estados Unidos es, sin duda, un país que históricamente ha cometido muchos errores. Algunos de ellos los hemos sufrido los mexicanos. Sin embargo, el experimento de la república estadunidense ha tenido enormes éxitos económicos, políticos y sociales.

Muy rápidamente se convirtió en la nación más rica y próspera del mundo. Durante 250 años ha sido ejemplo de una democracia liberal donde se respeta el Estado de derecho. El país ha absorbido e integrado varias olas de migrantes en una sociedad plural y diversa.

También es cierto el otro lado de la moneda, es decir, la discriminación, racismo, pobreza, desigualdad social, influyentismo, polarización, obsesión con las armas y violencia.

En fin, que, como toda nación, tiene sus vicios y virtudes. Solían ser más las segundas que las primeras, lo cual explica por qué se convirtió en una superpotencia después de la Segunda Guerra Mundial, estatus que sigue manteniendo en este siglo, donde compite con China por ver quién es el que prevalece en la histórica trampa de Tucídides.

Como a muchos, no me gustó nada la llegada de un personaje como Trump a la Presidencia en la elección de 2016. Sin embargo, cuatro años después, Estados Unidos corrigió el error eligiendo a Joe Biden como presidente. Desafortunadamente, Biden y los demócratas se equivocaron y abonaron el camino para que, increíblemente, regresara Trump a la Casa Blanca. Un Trump más radical y empoderado.

Este año y pico de su segunda presidencia hemos visto cosas delirantes. La polarización que promueve se ha incrementado y, con ella, la violencia política.

Durante la pasada campaña presidencial, Trump fue objeto de dos intentos de asesinato. Cuando en septiembre pasado mataron al exitoso activista conservador Charlie Kirk, vimos cómo el Presidente y su gobierno, en lugar de aprovechar el evento para conciliar y pacificar al país, culpó a la izquierda del homicidio de su correligionario.

Después del asesinato de Kirk, dije que los mexicanos deberíamos preocuparnos por la polarización cada vez más extrema en Estados Unidos, que estaba siendo acompañada de violencia. Sin embargo, todavía tenía la esperanza de que nuestro vecino, eventualmente, corregiría el rumbo.

Hasta que me tocó vivir en carne propia el tercer intento de asesinato del presidente Trump.

Ayer, en este espacio, narré mi experiencia en la cena de corresponsales de la Casa Blanca del sábado, donde un ingeniero graduado de una de las mejores universidades del mundo (Caltech) trató de matar al Presidente y miembros de su gabinete. El incidente no pasó a mayores gracias a que el Servicio Secreto lo capturó después, por cierto, de implementar una seguridad laxa que permitió que este individuo llegara a unos cuantos metros de donde estaba Trump y su gabinete con la crema y nata del periodismo estadunidense.

Una experiencia así inevitablemente tiene consecuencias.

En mi caso, que tanto cariño le tengo a Estados Unidos, país en el que viví cinco años y donde reside mucha gente querida, me entristeció experimentar tan de cerca un acto de violencia política.

El mismo sábado, la primera intervención de Trump después del atentado fue conciliadora. Duró muy poco. Ya el domingo comenzó, de nuevo, a polarizar, agredir e insultar a sus adversarios políticos y la prensa.

Regreso, entonces, a la pregunta: ¿ya se jodió Estados Unidos?

Mi experiencia inclinó mucho la balanza hacia el sí. Y no veo cómo se podría corregir la polarización y violencia política en el futuro cercano. Sigo teniendo, sin embargo, un poco de esperanza de que, al final, los estadunidenses harán lo correcto, tal y como reza la frase que se atribuye a Churchill. © 2025 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos. (Leo Zuckermann, Excélsior, Nacional, p. 9)

Ventana a Europa / El canciller en Europa

A escasos días de haber sido ratificado como secretario de Relaciones Exteriores, el canciller Roberto Velasco viajó a Bruselas, sede de la Unión Europea, donde sostuvo importantes encuentros con el presidente del Consejo Europeo, António Costa, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, la Alta Representante para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, y la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, entre otros. En su viaje por Europa, también sostuvo encuentros con sus homólogos de dos Estados miembros de la Unión Europea: España y Bélgica. Se trató de su primer viaje oficial al extranjero, algo que demuestra el excelente momento por el que atraviesan las relaciones entre México y la Unión Europea.  

En las reuniones se reafirmó la voluntad de seguir estrechando la cooperación entre la Unión Europea y México, y se avanzó en los preparativos para una Cumbre, en cuyo marco se prevé la firma del Acuerdo Global Modernizado. Las autoridades de la Unión Europea transmitieron al canciller Velasco la relevancia de México para Europa en múltiples dimensiones: como aliado político y económico, y como socio global con un gran prestigio internacional. Esta visita permitió reforzar nuestra asociación estratégica y sentó bases sólidas para nuestro trabajo conjunto en los próximo meses y años.

La relación entre México y la Unión Europea está construida sobre el respeto, la amistad y la confianza, y se caracteriza por resultados concretos y mutuamente beneficiosos. Nuestro Acuerdo Global, en vigor desde el año 2000, ha sido un éxito económico, político y de cooperación para mexicanos y europeos, y en las próximas semanas se dará un paso decisivo con la firma del Acuerdo Global Modernizado, que marcará un nuevo hito en nuestra relación y abrirá aún más las oportunidades para seguir creando prosperidad compartida. Este acuerdo eliminará prácticamente todos los aranceles a las exportaciones agroalimentarias mexicanas, ampliará la protección de productos mexicanos en Europa mediante Indicaciones Geográficas y fortalecerá la innovación, impulsando sectores tecnológicos de vanguardia. Con el acuerdo vigente, logramos cuadruplicar el comercio bilateral, y con esta modernización se ampliarán las oportunidades para las pequeñas y medianas empresas y se reforzará el compromiso con el desarrollo sostenible.

Las visitas de altos funcionarios en ambos sentidos ayudan a impulsar nuestra agenda en común, pero el trabajo diplomático también se nutre de la participación activa de las y los ciudadanos, quienes día con día dan vida a nuestra relación. Los intercambios de estudiantes, las alianzas empresariales, los diálogos de sociedad civil y los proyectos conjuntos en materia social y de derechos humanos constituyen el verdadero motor de nuestra asociación. Es el lado humano el que da sentido a nuestro trabajo y el que permite que sus resultados sean sólidos y duraderos. La cultura, la educación y el deporte nos unen, derribando barreras y acercando realidades.

Precisamente, éste fue el espíritu de Goles por la Inclusión, iniciativa impulsada y financiada por la Unión Europea, en colaboración con el Gobierno de la Ciudad de México, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM/ONU Migración), que el sábado celebró su Gran Torneo de Clausura, en el que más de 120 niñas, niños y adolescentes migrantes, refugiados y mexicanos compartieron mucho más que futbol: construyeron lazos, confianza y sentido de comunidad. A través del deporte se fortalecieron valores que trascienden la cancha: inclusión, respeto, empatía y sana convivencia. 

México y la Unión Europea se acercan con cada encuentro y cada proyecto compartido, reflejando la sintonía entre mexicanos y europeos, así como nuestro compromiso con el bienestar de nuestras sociedades. Ya sea mediante el diálogo político, la cooperación o los intercambios humanos, seguimos construyendo una asociación estratégica sólida, orientada a tender puentes y a forjar un futuro más próspero e inclusivo. (Francisco André, Embajador de la Unión Europea en México, Excélsior, Global, p. 21)

El revisionismo histórico de la ultraderecha española

Dos historiadores españoles a los que hace tiempo sigo en redes, Pablo Molejón y Julio Iglesas Doval, acaban de publicar un artículo científico con un largo, pero explícito título: “Antiacademicismo, nacionalismo y extrema derecha en la divulgación histórica española (2010-2023): análisis bibliométrico y estudios de caso”. Exponen ahí con claridad la estrategia de la ultraderecha en las pasadas dos décadas, basada en la descarada manipulación de la historia para reforzar un discurso nacionalista de odio contra la izquierda, los migrantes y el islam y contra todo lo que no sea su “España una, grande, libre” (lema de la dictadura de Franco). Termino de constatar (tras haber leído en el último par de años a gente como Carmen Iglesias, Elvira Roca Barea, Santiago Armesilla, Javier Rubio Donzé o el argentino Marcelo Gullo), que si los revisionistas mexicanos de derecha son unos farsantes y unos falsificadores, los españoles son peores, aunque también hay que decir que allá los historiadores serios empiezan a ocuparse del asunto, lo que en México no hemos hecho.

Esa derecha ultranacionalista ha hecho del invento de los reinos godos y la “reconquista” (sí, son inventos, tanto como lo es el “imperio mexica” y el “aztecocentrismo que nos agobia a nosotros), de la conquista de América y el imperio español de los Austria, sus grandes banderas de batalla. Para ello, tienen que mostrar como bárbaros, salvajes o caníbales al islam y a los amerindios, y descalificar con ofensiva violenta a los mexicas o a los libertadores de América, empezando por Bolívar (¡ah, claro!, y a los rojos o zurdos).

“Con ello, intentan generar un sentimiento de nostalgia hacia esa versión manipulada del pasado, en la línea de aquello que Zygmunt Bauman llamó retrotopías. Por otro lado, cuando se hace referencia a episodios del pasado sucio (guerra civil, dictadura…), el discurso cambia: no se trata de glorificarlos ni tampoco de rechazarlos, sino de relativizarlos, como hace buena parte de la extrema derecha europea, de eliminar sus partes más incómodas y venderlos como algo que hay (que)… reivindicar.”

El estudio cuantitativo (cuya metodología está perfectamente explicada) muestra que los divulgadores de derecha no son profesionales, no tienen ningún respeto por el método de los historiadores y suelen mentir con descaro o tergiversar sin rubor (que no nos lean Juan Miguel Zunzunegui, Macario Schettino, Catón, Reidezel Mendoza ni Julio Patán), legitimando “fraudes historiográficos”. Su mecanismo es el mismo de los falsificadores de la historia de este lado del Atlántico que acabo de mencionar entre paréntesis: “El antiacademicismo y la desprofesionalización de la historia… Algunos de los autores lo reivindican abiertamente; por ejemplo, denunciando a las universidades públicas” como “centros de adoctrinamiento” de la “izquierda woke”, y a los profesionales de la historia de estar “subordinados a la visión negrolegendaria” (o en México, “oficial”). Por tanto, y lo mismo que hacen nuestros falsificadores, éstos tienen en su mano “la verdad” y así lo anuncian en sus portadas las editoriales comerciales que hacen negocio con ellos: “su relato es el verdadero y todas las pruebas que los investigadores profesionales puedan aportar para desmentirlo quedan automáticamente invalidadas por proceder de esa academia”. Luego, los autores exhiben el nulo rigor metodológico de esos propagandistas, su carácter anticientífico y su presentismo.

Esta oleada parece invencible tanto en España como en México. Los autores dicen que es habitual escuchar entre los profesionales a quienes denuncian a estos farsantes (la palabra es mía), sin embargo, más que de los historiadores, muchos de los cuales quisieran (quisiéramos) acceso a las editoriales comerciales (aunque hay que señalar que un historiador profesional no puede escribir un libro al año, si quiere ser serio, como presume un ingeniero Alberto Bravo (goo.su/UUFKFO1) o peor aún, tres mamotretos en dos años como Marcelo Gullo). Por tanto, buena parte de la responsabilidad “la tienen una industria editorial y mediática que favorece la difusión de productos con una falta manifiesta de calidad historiográfica y con un claro contenido político, habitualmente reaccionario. Sin obviar el carácter hermético de la academia española, algo que daría para cientos de estudios (lo mismo que en México, apunto yo), creemos poco acertado, en vista de los datos expuestos, reducir la responsabilidad de la mala calidad del grueso de la divulgación histórica a dicha hermeticidad… Esta responsabilidad se aprecia, porejemplo, cuando las editoriales de-ciden publicar a aficionados de derechas en lugar de contactar y dar promoción a historiadores profesionales interesados en difundir su trabajo entre un público más amplio”. Ante esto, “¿qué deben hacer los profesionales de la historia? Es la pregunta evidente, pero no nos toca responderla aquí”. (Pedro Salmerón Sanginés, La Jornada, Opinión, p. 13)

CARTONES

Tregua mundialista

Tregua mundialista

(Fernando Llera, Excélsior, Nacional, p. 10)

Échame la mano

Échame la mano

(Rubén, El Sol de México, Análisis, p. 24)

Golpe al Cártel

Golpe al Cártel

(Osvaldo, El Sol de México, Análisis, p. 22 y La Prensa, Editorial, p. 14)

Ronald Johnson amenaza

Ronald Johnson amenaza

(El Fisgón, La Jornada, Política, p. 4)

El que sabe, sabe

El que sabe, sabe

(Hernández, La Jornada, Política, p. 6)

Amistades peligrosas

Amistades peligrosas

(Chelo, El Universal, Opinión, p. A27)

Johnson y CIA.

Johnson y CIA.

(Chavo del Toro, El Economista, El Foro, p. 62)

 

Maga

Maga

(Perujo, El Economista, El Foro, p. 63)