Opinión Migración 150526

De niñas, niños y madres trabajadoras

Además del inicio de la temporada de lluvias, mayo está lleno de conmemoraciones cívicas y populares. Así que aprovecho este espacio para señalar algunos de los cambios sociodemográficos relacionados con el Día de la Niña y del Niño, algo del Día del Trabajo y el de las madres, el cual suele celebrarse en el mundo durante el mes de mayo en honor a la diosa romana Maia, identificada como la gran madre de los dioses.

Empezamos con las niñas y los niños, porque son el amanecer de la vida, la luz de la aurora y el despertar al mundo. La disminución de la fecundidad ha llevado a la reducción de la proporción de niñas y niños, un fenómeno que se observa ya en América Latina y en México.

De representar 18 por ciento de la población actual de nuestro país, se estima que los menores de 11 años conformarán 14.5 por ciento dentro de 15 años, y para 2070 serán 10 por ciento de la población mexicana. Un nuevo escenario que tiene perspectivas positivas, sobre todo porque da ocasión para extender el ejercicio de todos sus derechos humanos a niñas y niños, al poder optimizar los recursos para apuntalar desde ahora su curso de vida, en una etapa en que se cuenta con un largo horizonte de futuro.

Ciertamente, habrá que enfocar las políticas públicas en quienes tienen mayor vulnerabilidad: en ese 10 por ciento de personas menores que hablan una lengua indígena y en el 3.4 por ciento que se autoadscriben como afromexicana, dos grupos que han sido históricamente excluidos. También los migrantes; hay poco más de 28.4 millones de niñas y niños migrantes internacionales en el mundo.

En el país del norte, se estima un promedio mensual de 875 encuentros de menores no acompañados con autoridades migratorias estadunidenses, de los cuales 76 por ciento comprenden a niñas y niños nacidos en México. De los encuentros de personas menores en situación migratoria irregular en México, se contabilizaron 850 en el primer bimestre de este año; vienen principalmente de Guatemala, Venezuela y Honduras.

Ahora pasamos al Día de las Madres. Tal como ocurrió hace algunas décadas en los países de ingresos altos, la fecundidad está disminuyendo en los de economía media. El empoderamiento de las mujeres mexicanas está asociado a su creciente escolaridad, a su participación en el mercado laboral y en el ámbito político, cambios que han transformado la organización social y familiar: se redujo la fecundidad a 1.7 hijos por mujer (en las áreas rurales es de 2.2 por mujer), el tamaño de las familias a 3.3 integrantes, así como la decisión de tener menos hijos o de no tenerlos en las nuevas generaciones.

Más de la mitad de las mexicanas (51 por ciento) no está de acuerdo con la frase “lo más importante para una mujer es ser madre”; 18 por ciento no tienen hijos, de las cuales la mitad no desea tenerlos; de 2018 a 2023, las mujeres sin hijos y sin deseo de tenerlos aumentó de 66.7 a 73.5 por ciento; en el rango de 15 a 19 años, el porcentaje de mujeres sin hijos y sin deseo de tenerlos creció de 26.5 a 44.6 por ciento; en las jóvenes de 20 a 24 pasó de 34.5 a 48.6 (Stconapo, Proyecciones de la población de México y de las entidades federativas 2020-2070; Inegi, Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2018 y 2023).

Actualmente, 71.5 por ciento de las mexicanas mayores de 15 años han tenido al menos un hijo nacido vivo a lo largo de su vida; 45.7 por ciento de las madres se encontraban casadas y 23.6 por ciento estuvieron alguna vez unidas (separadas, divorciadas o viudas); 20.1 por ciento se declaran en unión libre y 10.6 por ciento como solteras.

El 31.9 por ciento de las madres mayores de 25 años han aprobado algún grado de educación media superior y superior, y 33.8 por ciento, algún grado del nivel de secundaria. El mayor nivel lo tienen las madres que tienen entre 30 y 34 años, quienes cerca de la mitad (49.5 por ciento) han alcanzado el nivel de educación media superior y superior, mientras la tercera parte (27 por ciento) de las madres de 60 años y más declararon contar sólo con primaria completa y 14.6 por ciento con estudios de educación media superior y superior (Inegi, Estadísticas a propósito del Día de la Madre, 7 de mayo de 2026).

La mayor proporción de personas jóvenes y adultas, así como de más mujeres en la fuerza laboral, impulsa la productividad y el crecimiento económico y es también producto de la disminución de la fecundidad. Las tasas de participación económica más altas son en madres de 35 a 39 años (61.8 por ciento) y en las de 40 a 44 años (61.4 por ciento ); las más bajas se observaron en las de 60 años y más (19.8 por ciento). En cuanto a la actividad que más tiempo dedicaron las madres de 15 años y más fue la realización de quehaceres de su hogar, con un promedio de 20.5 horas semanales.

Le siguieron la atención o cuidado sin pago de manera exclusiva a niños, ancianos, personas enfermas o con discapacidad (17.3 horas) y el estudio o cursos de capacitación (10.3 horas). (Inegi, ibidem). A la caída de la fecundidad de las mujeres mexicanas y a la reducción del tamaño de las familias corresponde el menor número de horas de la jornada de trabajo doméstico y de cuidados no remunerados, lo cual ha permitido alcanzar más altos niveles de escolaridad a las mujeres y mejores oportunidades para acceder al trabajo remunerado. (Gabriela Rodríguez, La Jornada, Opinión, p. 14)

Desde el Biopoder // El caso de ‘Doña Lupe’

Ofelia Hernández Salas es el nombre de una mujer mexicana que actualmente tiene 64 años y que enfrenta acusaciones por encabezar una red de traficantes de migrantes con más cruces en el mundo.

Hernández Salas, quien es conocida como Doña Lupe y como La Güera, es la muestra de la forma en la que operan los grupos delictivos que abusan de las personas que están buscando mejores condiciones de vida en diferentes entidades de México y en Estados Unidos.

De acuerdo con las autoridades del país vecino del norte, Doña Lupe cobraba hasta 70 mil dólares, es decir, más de un millón 206 mil 100 pesos a un tipo de cambio de 17.23 pesos por dólar, por cruzar territorio mexicano desde Chiapas y llevar a personas hasta alguna ciudad norteamericana.

La red de la mujer que está detenida en Estados Unidos tenía su base en Mexicali, una ciudad que limita con Estados Unidos y desde donde operaba los cruces de la frontera. Las actividades las realizaba, de acuerdo con la acusación que enfrenta, con apoyo del Cartel de Sinaloa.

El modus operandi de las redes de traficantes es similar porque ofrecen diferentes “paquetes” a los migrantes. En el caso del grupo de Doña Lupe, las primeras operaciones se remontan a 2018. El grupo delictivo recogía a los migrantes en una estación de autobuses de Mexicali, luego los llevaban a casas de seguridad y el cruce fronterizo era por el desierto. Como en diferentes puntos de la frontera, los integrantes de la red delictiva colocaban escaleras para que los migrantes pudieran brincar el muro fronterizo; además, en otros casos, se ocupaban túneles.

Doña Lupe no trabajaba sola y contaba con un ejército de personas que operaban en diferentes puntos. Raúl Saucedo era una de las personas con las que manejaba la red de trata de personas. La Güera fue arrestada en Mexicali junto con Saucedo en marzo de 2023 durante un operativo conjunto en el que participaron fuerzas de seguridad de México y Estados Unidos.

El tráfico de personas no opera solo ni de manera aislada en México. El caso de Doña Lupe es una muestra de que los grupos delictivos tienen diferentes rostros y funciones con el objetivo de obtener recursos de los seres humanos. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Opinión, Online)

Bajo Reserva

Góbers de Morena, a Chihuahua… ¿O a Nueva York?

Nos cuentan que Morena echará mañana toda la carne al asador en su marcha para exigir el desafuero de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, por la participación de agentes de la CIA en un operativo para desmantelar un narcolaboratorio en esa entidad. Están convocados gobernadores, senadores, diputados federales y locales para mostrar músculo al mismo tiempo, nos detallan, operadores de los dos aspirantes guindas a la gubernatura, Andrea Chávez y Cruz Pérez, movilizan a sus huestes, y eso que no se quieren mucho entre ellos. Seguramente, nos adelantan, habrá consignas que acusen a doña Maru de traición a la patria, mientras los morenistas hacen como que la virgen les habla sobre el caso Rocha Moya. Nos comentan que ya hay algunos insidiosos que arman apuestas sobre si algunos de los más visibles manifestantes del sábado aparecerán en la siguiente tanda de investigaciones de la fiscalía de Nueva York. (Bajo Reserva, El Universal, p. A2)

CARTONES

DEArmas tomar

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(Waldo, El Universal, Opinión, p. 21)