LLEGÓ el día de las primeras elecciones en la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador y, más allá de las dos gubernaturas, las diputaciones y alcaldías que están en disputa en seis entidades, partidos y gobierno tienen mucho en juego. PARA Morena llega la oportunidad de conquistar Baja California y Puebla, estados que no ha gobernado, y hacer patente que el tsunami electoral del 2018 sigue arrastrando votos. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.10)
Nos dicen que el presidente Andrés Manuel López Obrador tomará el Zócalo de la Ciudad de México para festejar un año de su triunfo en las urnas. El mandatario realizará un evento masivo en la plancha del Zócalo el primero de julio, donde también presentará un informe de lo que ha ocurrido en los seis meses que corren de su administración. La pregunta que los opositores harán en público será, seguramente, si este acto masivo va en sintonía con la austeridad que proclama el gobierno lopezobradorista. (Bajo Reserva, El Universal, Nación, p.2)
QUE una delegación de senadores mexicanos viajará de inmediato a Washington para reunirse con congresistas estadunidenses luego de la carambola de varias bandas que generó el anuncio del presidente Donald Trump de imponer aranceles de 5 por ciento a productos mexicanos. El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Héctor Vasconcelos, señaló que el cabildeo no solo se hará con los legisladores, sino también con empresarios y representantes de medios de comunicación, aunque la visita será exprés, pues el miércoles tendrán que estar en México, porque ese día se propondrá a la Comisión Permanente un periodo extraordinario para discutir el T-MEC y los morenistas deben estar aglutinados para aprobar el tratado con Estados Unidos y Canadá en la primera quincena de junio. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p.2)
Te hablo a ti para que me escuche… mi pueblo.
Los presidentes Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador se enviaron mensajes duros, pero por extraño que parezca, no se dirigían el uno al otro. Le hablaban a sus respectivas audiencias.
¿Quiénes fueron los destinatarios de los mensajes?
Cuando el Presidente de Estados Unidos escribió un tuit para amagar a México con imponerle un arancel del 5% a todos los productos mexicanos que entren a EU, a partir del 10 de junio, estaba pensando en sus ciudadanos, en el electorado.
Y si leemos con detenimiento la carta que el presidente Andrés Manuel López Obrador le hizo llegar a Trump —también vía Twitter—, podremos darnos cuenta de que el contenido se parece más a una arenga de campaña que a una nota diplomática. Y ese discurso le llega al mexicano (no a Trump), al pueblo que siempre ha sentido resentimiento por lo “gringo”, que sufre cada que hay una deportación masiva o una redada en Los Ángeles, California. (Fabiola Guarneros, Excélsior, Nacional, p.4)
En el Paraninfo de la Universidad de Guadalajara, bajo el espectacular mural de José Clemente Orozco contra el fanatismo ideológico, acaban de celebrarse tres mesas redondas en las que participaron una quincena de intelectuales mexicanos —acaso los más eminentes del país—, que, diferencias entre ellos aparte, manifestaron su preocupación por el giro que viene tomando la política mexicana desde que asumió la presidencia Andrés Manuel López Obrador.
Héctor Aguilar Camín, escritor, periodista y director de la revista Nexos, advirtió que, tanto en sus iniciativas como en sus intenciones, el mandatario parece haber puesto en marcha la erección de una estructura más personal y permanente, que las instituciones democráticas mexicanas, recientes y frágiles, no están en condiciones de resistir. Y el historiador Enrique Krauze, director de Letras Libres, que ha sido víctima de una reciente campaña de descrédito e intimidación por sus críticas al Gobierno, abundó en el riesgo de que “el mesías tropical” —así llamó al nuevo presidente en un ensayo célebre— esté operando de tal modo que pueda cruzar las líneas rojas de la democracia mexicana para continuar en el poder, por vía directa o por interpósita persona, una vez terminado su mandato. (La Constitución de México no permite la reelección). (Mario Vargas Llosa, La Crónica de Hoy, Mundo, p.19)
Soplan vientos autoritarios. En muchos países ha resurgido la figura del hombre fuerte, el líder populista que, habiendo llegado al poder por la vía de la democracia y en un marco de libertad, tiene el designio de acabar con ambas.
Consciente de que en México ronda el mismo fantasma, Mario Vargas Llosa convocó al Foro “Desafíos a la libertad en el siglo XXI”, que tuvo lugar el pasado domingo 26 de mayo en el histórico Paraninfo de la Universidad de Guadalajara. El acto fue organizado por la Fundación Internacional para la Libertad (la FIL, que Vargas Llosa fundó y preside desde octubre de 2002) y por Raúl Padilla, creador de la otra FIL, la Feria Internacional del Libro, que es orgullo de México. (Enrique Krauze, Reforma, Opinión, p.10)