1.El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que dirige Juan José Padilla Olmos, está buscando, de todas las formas posibles, tener contentos a los pasajeros y ahora les ofrecerá una nueva red de internet con WiFi 7 gratuito. El servicio estará disponible en ambas terminales y es el resultado de la remodelación que tuvo el aeropuerto. A pesar de que aún hay detalles, las obras concluyeron casi satisfactoriamente para recibir a los pasajeros que llegaron con motivo del Mundial. Al menos en el área de migración, baños, bandas, salas de espera, fachada, entre otros, sí se notan los cambios estéticos del aeropuerto. Ahora ya sólo falta que las mejoras continúen en las zonas operativas. (El Contador, Excélsior, Dinero, p. 9)
Un par de poblanas que partieron de Huauchinango, municipio ubicado en la Sierra Norte de la entidad, perdieron la vida en el desierto de Arizona en su intento por conquistar el llamado sueño americano.
Araceli Vázquez Salas y Mónica Luna Falcón querían mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias; sin embargo, se quedaron en el intento. Junto a los restos de las dos poblanas estaban los cuerpos de otras cuatro personas que están en proceso de identificación, tres corresponden a mujeres y uno a un hombre.
De acuerdo con el Instituto Poblano de Atención al Migrante (IPAM), las dos mujeres originarias de Huauchinango viajaban en grupo y buscaban internarse a territorio de Estados Unidos de manera irregular.
Las autoridades forenses del país vecino del norte realizan el proceso de identificación del resto de las personas localizadas. La repatriación de los cuerpos de las poblanas es impulsada por el gobierno de Puebla y el Consulado de México en Estados Unidos y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
El cruce por el desierto es uno de los más difíciles y en donde los migrante se ponen en mayor riesgo.
De acuerdo con migrantes que contrataron a los llamados coyotes o polleros, quienes en realidad forman parte de grupos delictivos para traficar con personas, el cruce de manera irregular por la frontera norte de México y el paso por el desierto de Arizona puede superar los 300 mil pesos.
En muchas ocasiones, los polleros solicitan unos 160 mil pesos para comenzar el proceso de cruce irregular y cuando trasladan a los migrantes hasta alguna casa de seguridad en territorio norteamericano, solicitan otros 100 mil y hasta 200 mil pesos. En caso de que las familias no depositen la nueva cuota, las personas en busca del sueño americano son retenidas.
En diferentes ocasiones, los coyotes, tras recibir el dinero o cuando están en riesgo de ser descubiertos, abandonan a los migrantes en condiciones extremas. Las muertes de Araceli y Mónica duelen y, sin duda, deben traducirse en un llamado de atención para todos los sectores de la sociedad con el objetivo de que el caso no se repita; sin embargo, la salida de poblanos que quieren cumplir sueños continúa. (Jaime Zambrano, Milenio Puebla, Opinión, Online)
La confirmación que hizo ayer la presidenta Sheinbaum de que el jueves recibirá en Palacio Nacional al rey Felipe pone, en los hechos, fin a la crisis de siete años entre México y España.
Uso la palabra crisis por referir, de algún modo, el trance simbólico en que nos metió López Obrador, ya que nunca hubo ruptura diplomática ni se complicaron los trámites migratorios o de nacionalidad ni se afectó la viabilidad económica de las empresas de aquí y de allá. Mucho menos se registró una agresión física contra españoles o mexicanos por esa causa.
Varias veces referí que, independientemente de los puntos de vista divergentes sobre la Conquista, algo se estaba haciendo bien desde 2025 para conducir la relación entre ambas naciones hacia el mejor escenario posible.
Los ejemplos abundaron. Los profesionales de la política y la diplomacia hicieron un trabajo silencioso y eficaz. La distensión fue expresándose sin estridencias ni teatralidades. La propia Presidenta le quitó ayer dramatismo a la visita. Tras recordar que el rey dio un paso en marzo al reconocer abusos de los conquistadores, informó que permanecería poco tiempo en Palacio Nacional, pues estaría de camino a un partido de futbol el viernes en Guadalajara.
Los gobiernos de la 4T tendrán siempre a Hernán Cortés a la mano. Pero después del próximo jueves, seguramente comenzará una etapa distinta. Bienvenida la concordia. (Ciro Gómez Leyva, Excélsior, Nacional p. 4)
A finales de mayo la administración de Trump creó la página https://www.whitehouse.gov/aliens/. Se trata de un sitio oficial de la Casa Blanca, que utiliza la estética cinematográfica asociada a los extraterrestres arraigada en la cultura pop estadounidense para tratar el tema de la inmigración irregular.
La página, que presenta cifras de arrestos migratorios, información sobre nacionalidades y tipos de delitos adjudicados a las personas detenidas, hace un llamado a la ciudadanía estadounidense para reportar la presencia de extranjeros al ICE, refiriéndose a una invasión “al amparo de la obscuridad”, lo que parecería sugerir una amenaza y el llamado a una lucha en contra del mal.
La página oficial, si bien incluye datos estadísticos, en realidad representa una campaña de comunicación que pretende implantar una narrativa de “ellos contra nosotros”, aprovechando un estilo visual que remite a las películas donde Estados Unidos aparece casi siempre como el centro del universo, y a la amenaza de una fuerza externa.
La campaña juega con el doble significado de la palabra “alien” en inglés, que se refiere tanto a extraterrestres como extranjeros. Proveniente del latín “alienus” —que describía al que no pertenecía al propio grupo, el término evolucionó en el tiempo para referirse también a lo que pertenece a otro planeta. En inglés, el significado de alien se radicalizó: de referirse a alguien que no pertenecía políticamente a una comunidad, pasó a designar a un ser distinto en su naturaleza, una forma de otredad absoluta.
Más allá de la doble acepción, el mensaje simbólico equipara la inmigración con la invasión de un “otro” más abstracto, deshumanizado y potencialmente enemigo. Lo que podría parecer una propuesta creativa es, en realidad, un recurso propagandístico que busca influir en la percepción de la ciudadanía mediante el uso de recursos gubernamentales para difundir esa narrativa.
La analogía entre inmigrantes y extraterrestres produce otro efecto que el gobierno estadounidense puede usar a su favor: el reforzamiento de la desconfianza ciudadana y de la idea de un Estado protector frente a la amenaza externa. En la idea de la lucha contra extraterrestres está implícito el sentimiento de incertidumbre bajo el cual los ciudadanos tienden a asumir un rol más pasivo, como espectadores de un conflicto cuya solución descansa en la reacción del gobierno estadounidense.
El uso del término “aliens” actúa también como una categoría totalizante que anula la diversidad interna de las poblaciones migrantes y sus vulnerabilidades asociadas a la edad, el género u otras condiciones sociales o contextuales.
Además, la página refleja la creciente tendencia a convertir la política en espectáculo, donde la comunicación ya no busca informar, sino captar la atención y moldear la percepción colectiva. Este debilitamiento de la esfera pública se manifiesta en la falta de profundidad del debate, la pérdida de pensamiento crítico y la imposición de agendas. No es solo un cambio en la forma de comunicar, sino en cómo se forma la opinión pública.
La estrategia de comunicación surge en un contexto de alta polarización, en el que —a pocos meses de las elecciones intermedias— la popularidad de Trump se encuentra en uno de sus niveles más bajos, en parte debido a sus políticas migratorias agresivas. (Eunice Rendón, El Universal, Nación, p. 9)
La revisión formal del T-MEC arranca el 1 de julio, pero las negociaciones llevan semanas: la primera ronda bilateral México-Estados Unidos fue del 27 al 29 de mayo en Washington; la segunda, también en esa ciudad, concluyó ayer. Una tercera ronda está programada para el 20 de julio en la Ciudad de México. El 1 de julio no concluye nada: ese día se abre formalmente el proceso. Y ya hay tres presiones que no figuran en ningún anexo: el fentanilo, la migración y la amenaza de que China use a México como puerta trasera al mercado estadounidense.
El problema es que ese proceso arranca con una presión política que responde a un patrón deliberado: cada vez que arranca una ronda, EU sube el tono para negociar desde una posición de fuerza. Desde la cumbre del G7 en Evian, Francia, Trump declaró ante los líderes del mundo industrializado que “Los cárteles controlan totalmente México, es triste”.
Sobre la presidenta Sheinbaum fue igualmente directo al decir que “Es una muy buena mujer, pero es una mujer muy asustada”. Remató: “Algo habrá que hacer con México”. Fue la instalación deliberada de la narrativa de un Estado fallido ante la comunidad internacional, que daña la imagen de México ante inversionistas globales y debilita su posición negociadora.
El vicepresidente JD Vance fue un paso más allá. En declaraciones a N+Univisión difundidas el miércoles pasado, dijo: “Si la única forma de detener un cargamento masivo de armas y fentanilo es ir contra ese cártel, claro que vas a ir”. Agregó que “Queremos trabajar con el Gobierno de México, pero necesitamos cuidar a nuestra gente”. Y cerró con la frase más reveladora: “Tomaremos acciones militares si sentimos que debemos hacerlo. Nos reservamos ese derecho”. No es retórica electoral sino la doctrina del derecho reservado por medio de la cual EU se atribuye la facultad de actuar en territorio mexicano.
La presidenta respondió ayer con contención deliberada. “No hay que engancharse en cada declaración”, dijo en su conferencia mañanera. Sobre la intervención, fue firme, al reiterar que “No es opción. Es la colaboración sin subordinación y entre iguales. Esa siempre va a ser nuestra posición”. Recordó que en repetidas llamadas con Trump le ha dicho lo mismo de frente y que él ha insistido en que el ejército estadounidense ingrese a México. La respuesta ha sido siempre un no muy firme, pero cada declaración de Trump y de otros, sin respuesta, refuerza la imagen de un México incapaz de gobernar su propio territorio. Esa narrativa, una vez instalada, es difícil de desmontar en una mesa comercial.
México enfrentará en las próximas semanas una convergencia de presiones: revisión del T-MEC con una contraparte que amenaza con no renovarlo, una agenda de seguridad en la que EU se reserva el derecho de actuar unilateralmente, extradiciones que comprometen la estabilidad interna y un PIB que crecerá apenas 1.1% en 2026, según el propio Banxico. México ha navegado por crisis bilaterales antes. Pero esta vez las amenazas llegan en simultáneo, desde el presidente, el vicepresidente y el escenario del G7, ante los líderes del mundo industrializado.
La pregunta no es si el gobierno debe responder. Es cómo responder sin perder ni la dignidad ni la negociación. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, Política y Sociedad, p. 48)
El muy valiente

(Rapé, Milenio, Al Frente, p. 2)