Una recomendación incómoda.- La 4T, nos adelantan, está por recibir una noticia que muy seguramente no le gustará. Expertos internacionales que trabajan en conjunto con la Academia de Ciencias de los Estados Unidos, preparan un documento sobre recomendaciones regulatorias en alimentos y medicinas para los países en desarrollo y están por dar a conocer los resultados de su trabajo. Nos anticipan que en las conclusiones del informe los expertos, entre ellos el ex director del IMSS y excomisionado de la Cofepris, Mikel Arriola, ponen énfasis en la necesidad y conveniencia de fortalecer las agencias sanitarias nacionales, y recomiendan que tengan el estatus de órganos constitucionales autónomos transexenales, con el fin de preservar su autonomía y continuidad. Y sí, quizá usted esté pensando que esa recomendación no le gustará mucho al actual gobierno, que no es precisamente admirador de los órganos autónomos. (El Universal,p.2)
Con la anunciada salida de Guillermo García Alcocer de la Presidencia de Comisión Reguladora de Energía, el ente regulador autónomo pierde una voz crítica, en un momento en que parece que los contrapesos construidos en las últimas décadas van cediendo ante el avance de la llamada Cuarta Transformación. Independientemente de las razones que hayan llevado a García Alcocer a presentar su renuncia (efectiva a partir del próximo 15 de junio), la CRE queda ahora en su mayoría conformada por comisionados nombrados por Morena y sus aliados en el Senado, quienes por cierto fueron criticados en su momento durante la etapa de comparecencias por la nula preparación que exhibieron. Al final, únicamente García Alcocer sabrá si su salida estuvo relacionada con la presión política que se ejerció sobre él. ¿Será la única renuncia en la Comisión? (Reporte Índigo, p.3)
Los analistas consideran que ésa no es una simple reacción coyuntural, sino que México puede ser uno de los grandes beneficiarios de una guerra comercial como la que están comenzando a escenificar China y Estados Unidos. No sólo en términos de exportaciones de distintos productos, sino también porque en ese contexto distintas empresas asentadas en China están comenzando a considerar mover sus plantas a México, donde, además, de la cercanía con el mercado estadunidense, el salario ya está siendo menor que en algunas grandes ciudades chinas. Esa posibilidad existe, es una realidad y ello puede explicar también la cautela presidencial en las respuestas a Trump. Obviamente, esa posibilidad de ser el beneficiario de la guerra comercial con China se frustra si México, a su vez, se embarca en una guerra comercial, o siquiera dialéctica, con la Unión Americana, por más desagradable que nos pueda caer Trump. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, p. 10)
Ciertamente, no es sano para la economía norteamericana que el presidente Trump inicie una guerra comercial con México. Sí, todos salen perdiendo por todos lados, desde la lógica de allá, por ejemplo, la afectación comienza con el consumidor gringo… pero desde la realidad de acá, terminamos, de menos, con los ojos morados. Tampoco, ciertamente, es sano para la economía norteamericana que el presidente Trump comande su nación a una guerra de posibles consecuencias apocalípticas globales contra China, donde bajo la perspectiva de “perder perder” se siembran valiosos votos nativistas que, si bien serán útiles para la elección de 2020 y podrían llevar a Trump a un nuevo periodo en la Casa Blanca, también cosecharán una política de confinamiento social, xenófobo y económico en el mundo. (Luis Cárdenas, El Universal, p. 5)
Renuncias en la FGR.- Importantes bajas se confirmaron en la FGR. Omar García Harfuch dejó la Agencia de Investigación Criminal, mientras que Felipe de Jesús Muñoz hizo lo propio con la Subprocuraduría de Investigación en Delitos Federales. Se espera además que, a finales de este mes, Marcos Arturo Rosales deje la titularidad de la Unidad de Investigaciones Cibernéticas. (El Heraldo de México, p.2)