1.- Desesperados, presionados, preocupados y casi hundidos en Washington los primeros días de su visita, los altos funcionarios mexicanos estaban buscando por cualquier vía que les abrieran las puertas del gobierno para negociar. Fueron días difíciles porque llegaron el viernes y hasta el miércoles entraron a la Casa Blanca. Fue clave el papel de Jared Kushner, yerno y súper asesor del presidente Donald Trump, para abrir la agenda oficial a la parte mexicana, al grado que un alto funcionario de la 4T dijo: “quién lo iba a pensar, tanto que lo criticamos y ya estamos como Videgaray: colgados del yerno”; y luego, luego se justificó: “pero es que, la verdad, sí ayuda”. (Carlos Loret de Mola, El Universal, p.2)
Los otros enviados a la frontera El gobierno federal no sólo envió a la frontera sur 6 mil elementos de la Guardia Nacional, nos dicen que el canciller Marcelo Ebrard decidió también destacar una “división” de comunicadores. El “escuadrón” está integrado por Óscar Argüelles, Juan Antonio Valtierra y Alejandro Cuadros. Nos dicen que los comunicadores tendrán su base en Tapachula, Chiapas, con el fin de que los medios nacionales e internacionales den cuenta de los esfuerzos que el gobierno mexicano realiza en materia del control de la frontera. Los enviados, nos recuerdan, son veteranos del conflicto del 94 en ese estado y con batallas libradas en oficinas de comunicación en el gobierno capitalino y del gobierno federal. (Bajo Reserva, El Universal, Opinión, p.2)
Estimado Donaldín: Estoy tan impresionado con los hechos de la semana pasada que sentí la obligación de escribirte mi Carta Semanal. Así es mi odioso presidente. Aunque te siga odiando, tengo que admitir que esta vez me apantallaste muy grueso. Mira que construir el muro que les prometiste a tus seguidores para mí era un imposible. Y no solamente lo construiste, sino que lo construiste en nuestra frontera sur con soldados, o como se llamen, de nuestro gobierno federal. (Carlos Alazraki, El Universal, Nación, p.A10)
Al conocerse los términos de la “negociación” del gobierno de México con el gobierno de EU, sobre la amenaza de Trump de establecer un arancel inicial de 5% a productos mexicanos, que escalaría hasta 25%, respiró este país. El alivio duró poco, pues al mismo tiempo se conocieron las concesiones que el gobierno mexicano había otorgado al estadounidense en materia de migración. Vino el desencanto. La migración es un fenómeno global, que incluye la de esta región. (Jesús Reyes Heroles, El Universal, Opinión, p.A14)
Con el triunfo rotundo de Andrés Manuel López Obrador en los comicios del año pasado se antoja superada la época en que para decidir victorias y derrotas pesaban más los votos de magistrados electorales que los depositados en las urnas. Lo novedoso ahora es la judicialización de importantes decisiones de gobierno, lo mismo de política social que del programa de obras y el gasto corriente. ¿Ejemplos?: estancias infantiles, aeropuertos (el cancelado en Texcoco y el planeado en Santa Lucía) y la rebaja de salarios a servidores públicos. (Carlos Marín, Milenio, Pp.)
QUE este miércoles llamó la atención el planteamiento de Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Cámara de Diputados, sobre el tema de la Guardia Nacional en la frontera sur, al grado de confrontarse con su compañera morenista, Dolores Padierna, a quien pidió informarse sobre las “atribuciones erróneas” que tomó el canciller Marcelo Ebrard, cuando el tema es competencia de la Secretaría de Gobernación. “La Guardia Nacional está para combatir delincuentes, no migrantes”, expresó el legislador, mientras su compañera rechazaba el comentario desde su curul. (Trascendió, Milenio, Al Frente, p.2)
La crisis reciente con Estados Unidos, dice Javier Tello, limita los alcances de la popularidad y la autonomía del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (https://bit.ly/2WA7pr9). El factor externo no fue nunca un tema que el actual presidente pusiera en el centro de su proyecto. La mejor política exterior, solía decir, es una buena política interior. De pronto, la política exterior irrumpió en la política interior y la puso patas arriba. Todo el país pendió unos días de si el presidente Donald Trump imponía aranceles a las exportaciones mexicanas, porque los mexicanos no controlan los flujos migratorios que pasan por su territorio hacia Estados Unidos. (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Al Frente, p.3)
Desde hace años tenía claro que el problema más grave de México sería el de la migración, que he seguido muy de cerca en sus dos vertientes: los paisanos en Estados Unidos y los que van en busca de ese sueño americano y se convierte en pesadilla, persecución, sombras y muerte, pero no lo vi venir completo, en el corto plazo, ya. Desde que tengo memoria, los guatemaltecos han cruzado el Suchiate en secas, a pie y con caudal, en llantas, en una convivencia de ida y vuelta en la que lo más que se adentraban era hasta las fincas cafeteras de Chiapas, para pizcar, cobrar y regresar a su casa. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Al Frente, p.3)
a escala del desafío humanitario que enfrenta México ante la llegada de miles de migrantes centroamericanos en los próximos meses no tiene precedente en nuestra rica tradición de asilo. Estamos frente a una emergencia nacional que no será resuelta con la venta del avión presidencial. Sugerir lo contrario es, en el mejor de los casos, irresponsable. Nunca hemos recibido tanta gente en tan poco tiempo y sin una idea clara de cuánto tomará resolver su situación. El coordinador de la Comar, Andrés Ramírez, habla de que al menos 60 mil refugiados llegarán a territorio nacional para agosto, sobre todo mujeres y niños, pero la cifra seguramente será mucho mayor, sobre todo si el flujo de centroamericanos no se reduce en los próximos 45 días y el gobierno de Andrés Manuel López Obrador accede a convertirse en tercer país seguro. (Enrique Acevedo, Milenio, Al Frente, p.3)
Estados Unidos no parece importarle que las principales causas de la migración centroamericana sean la pobreza, la inseguridad y la sequía. Lo único que le interesa es que México reduzca la inmigración muy pronto, como sea. The Washington Post publicó ayer un reportaje que vincula la caída del precio del café con el creciente flujo migratorio proveniente de Guatemala. (Agustín Gutiérez Canet, Milenio, Política, p.8)
La presidencia de Andrés Manuel López Obrador está bajo ataque concurrente desde flancos nacionales e internacionales. Donald Trump ha encabezado el lance más impactante y desquiciante de la temporada al convertir en guillotina política, con pretensiones de larga duración, el amago de imponer aranceles a productos mexicanos.
Tal posicionamiento pretende obligar a México no sólo a construir un muro militar en el sur del país o a aceptar la denigrante condición de tercer país seguro, sino, yendo más allá de lo evidente, a condicionar a la aprobación trumpista, por el resto del gobierno de López Obrador, todo proyecto o acción de reformismo más o menos profundo: es la superposición del poder de los mercados y de los centros de control económico global al poder electoral que dotó a México de una razonable expectativa de transformaciones no revolucionarias, pero sí urgentes para el propio sistema político y económico vigente, que ha hundido al país en una situación desastrosa. (Julio Hernández López, La Jornada)
La crisis diplomática con Estados Unidos deja en claro que la mejor política exterior no es la interior, como tanto se ha insistido en el discurso de este sexenio. Las condiciones internacionales, los intereses y las carencias de otros países inciden en el nuestro con su lógica propia, como ya lo estamos viendo en esta difícil etapa. La política exterior de México requiere de una cirugía mayor, alta visión estratégica y un despliegue regional y global sin precedentes en memoria reciente. (Enrique Berruga Filloy, El Universal, Opinión, p.A14)
Como la gran mayoría de los mexicanos, con gran interés, seguimos las negociaciones que se llevaron a cabo entre el Canciller Marcelo Ebrard y el vicepresidente norteamericano Mike Pence que concluyeron con un acuerdo preliminar en materia de migración y seguridad, evitando así la imposición de aranceles a nuestras exportaciones, pero que nos comprometió en temas de seguridad, migración y derechos humanos. No resulta claro el alcance de los compromisos que adquirimos y, menos aún, los que corresponderían al gobierno estadounidense en materia de seguridad, en la justa aplicación del principio de reciprocidad entre naciones. (Daniel Cabeza De Vaca Hernández, El Universal, Opinión, p.A15)
Luego de alcanzar el acuerdo que puso en suspenso los aranceles de Trump, han surgido un sinfín de preguntas. Principalmente sobre los compromisos hechos por México en materia migratoria y sobre la sospecha de que el habitante principal de la Casa Blanca le impuso agenda a nuestro país. Pero dejando eso de lado, hay otro asunto que puede ser útil analizar. ¿Existe alguna garantía para México de que Donald Trump no vuelva a utilizar el ariete de los aranceles en nuestra contra? ¿Hasta dónde estamos entendiendo las facultades que tiene para imponer aranceles -o no- fuera de tratado a nuestro país? (Solange Márquez, El Universal, Opinión, Online)
Porfirio Muñoz Ledo ha sido la voz discordante en la bancada de Morena sobre las nuevas asignaciones para la Guardia Nacional.
Dijo, sin ambages, que la Guardia Nacional fue creada para combatir delincuentes, no migrantes. (La Crónica de Hoy, Opinión, p.2)
Por siempre, como república independiente, nuestra frontera sur fue descuidada. Los ciudadanos centroamericanos podían cruzarla sin siquiera presentar una credencial cualquiera que los identificara.., o ni eso. Fue siempre una frontera porosa y nos tenía sin cuidado ni vigilancia y casi sin aplicación de normas migratorias mínimas. (Leopoldo Méndívil, La Crónica de Hoy, Opinión, p.4)
Para la opinión pública de EU la migración se ha convertido en su tema central. Como le decíamos hace algunos días, está por encima de salud, seguridad nacional y terrorismo.
En un país que se ha construido y desarrollado gracias a la migración, su presidente, también migrante al igual que su familia, junto con un importante número de ciudadanos quieren limitarla, inhibirla y reprimirla. (Javier Solórzano Zinser, La Razón, Opinión, p.2)
Dos casos recientes: el de la “Defensa a la Integridad” en Tijuana frente a la crisis migratoria y arancelaria con Estados Unidos, y el de apoyo a Claudia Sheinbaum, ante la inocultable detonación exponencial de la inseguridad en la Ciudad de México. ¿Cómo reacciona el Presidente? Dos mítines. (Leonardo Kourchenko, El Financiero, Opinión, p.26)
El sistema a construir en el sur deberá triplicar, según la nota de The Washington Post, el número de centroamericanos detenidos: de 700 al día a 2,000, de acuerdo con lo publicado este martes por ese diario estadounidense. Si funcionara esta estrategia binacional, un incremento de deportaciones en Estados Unidos y las detenciones de México tendrían por resultado que al final del año la migración hacia el norte bajara a la mitad. (Salvador Camarena, El Financiero, Opinión, p.36)
NOTAS EN REMOLINO
El equipo especial para el cumplimiento del acuerdo con Washington tendrá que ser muy cuidadoso con las cifras de migrantes que entran a México y que le dan al canciller Ebrard. No es por intrigar, pero desde hace tiempo que pululan en nuestra frontera sur agentes de casi todas las agencias de seguridad de Estados Unidos. No duden que ellos también llevarán su cuenta y la reportarán a la Casa Blanca… Una pena que los acusados por la Fiscalía General de la República por traficar con personas y de organizar las grandes caravanas que ingresaron a México hayan sido liberados ayer. Y lo que son las cosas, todavía se dicen “presos políticos” del régimen de la 4T… El gobernador del Banco de México anunció que se sancionará a las instituciones financieras que no han tomada medidas para reforzar la ciberseguridad… Si no quieren que sus consignados sean liberados prontamente, los gobiernos federal y estatales, incluido el de CDMX, tendrán que invertir, y mucho, en contar con un cuerpo de peritos forenses bien calificados… No se entiende por qué se venden todas las aeronaves del gobierno federal y se carece de ellas en varias dependencias para tareas fundamentales, como el combate a incendios forestales… (José Fonseca José Fonseca, El Economista, Opinión, p.40)
Ahora, el muy poderoso Presidente Andrés Manuel López Obrador empodera a su canciller (antes Jefe de Gobierno del Distrito Federal), Marcelo Ebrard, al designarlo comisionado especial para la crisis; desplaza a la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero. Ebrard puede (quiere) ser candidato a la presidencia por el ahora hegemónico Morena. (Carlos Urdiales, La Razón, Opinión, p.4)
“Aquí no hay ‘súper secretario’, todos somos iguales, los subsecretarios, hay subsecretarios muy destacados, directores generales que han sido, yo diría hasta heroicos, y las jerarquías pues son más bien niveles de responsabilidad y no de vanidad, desde que eres responsable y vamos a cumplir”, palabras de MARCELO EBRARD, el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), mientras asume la crisis con Estados Unidos, desatada por DONALD TRUMP, por el tema de la migración y las elecciones. (El Sol de México, Opinión, p.2)
El primero es la crisis en la frontera sur, que como se dijo en este espacio hace un par de meses, reventaría tan pronto Washington apretara al gobierno mexicano. Migración está en la agenda de la Guardia Nacional como lo está la ciberseguridad o las aduanas entre otros temas. En la Sedena por lo regular los comandantes de las zonas militares en puertos de fronterizos de entrada al país como Tenosique, Tabasco, o Tapachula, Chiapas, han pasado por alguna agregaduría militar en Centroamérica, lo que les da un conocimiento extra sobre cómo se mueven las cosas en países como El Salvador, Honduras y Guatemala. Pero con esto no basta. (Juan Veledíaz, El Sol de México, Opinión, p.9)
VER.- Celebramos que Donald Trump no aplicó a nuestro país los aranceles comerciales con que nos había amenazado. La condición que nos puso fue frenar la migración que desde el sur pasa por nuestro territorio hacia los Estados Unidos. Y este punto tiene muchos factores. (Felipe Arizmendi, El Sol de México, Opinión, p.18)