Habrá limpia en INM
El que anunció que hará una limpia de arriba a abajo en el Instituto Nacional de Migración fue el recién nombrado al frente del organismo, Francisco Garduño, quien reconoció que hay elementos de la Policía Federal que no quieren estar en esas funciones, por lo que dijo: “Si no ayudan, que no estorben”. Advirtió que en el tema de las bajas, se dará a conocer un informe, donde habrá sorpresas, pues se despedirá a personal que no reúna las condiciones. (El Financiero, Opinión, p.35)
En el contexto del Día Mundial del Refugiado, que se conmemoró ayer, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, emitió un doble mensaje para los que ingresan a México con la intención de alcanzar la frontera estadunidense: por una parte advirtió que no se les permitirá usar el territorio mexicano para llegar a Estados Unidos, lo que significa, en los hechos, la cancelación de su derecho al libre tránsito o, al menos, la asunción de que éste se encuentra suspendido para los extranjeros que se dirigen hacia nuestro vecino del norte.
Se trata sin duda de un anuncio lamentable que además contraviene un derecho consagrado tanto en la Constitución como en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. (La Jornada, Editorial, p.2)
Los secretarios de la Defensa Nacional, Marina Armada y Seguridad Pública muy poco pueden esperar de los esfuerzos que sus efectivos militares y policiacos están haciendo en la frontera sur ante el problema migratorio cuando el comisionado federal de Migración se expresa tan despreciativamente de las tres instituciones que encabezan y de la que es jefe supremo el Presidente de la República.
Del malestar que han expresado efectivos de la Policía Federal por lo que consideran tratos indignos, Francisco Garduño Yáñez afirmó que los que se quejan es porque “eran fifís y quieren seguir como fifís…”. (Carlos Marín, Opinión, p.7)
Este martes, El Diario de Chihuahua reportó lo siguiente: una mujer hondureña, recién regresada a México por autoridades estadunidenses, fue secuestrada por agentes de la Policía Federal. Los policías la entregaron a un grupo del crimen organizado, que abusó de ella sexualmente en repetidas ocasiones. La mujer identificó a sus captores porque aunque le vendaron los ojos, sus lágrimas removieron el pegamento que sostenía la cinta (https://bit.ly/31KOBJn).
La semana pasada, la prensa local dio a conocer que una mujer salvadoreña de 19 años fue asesinada en Veracruz cuando policías federales, en un retén conjunto con agentes del Instituto Nacional de Migración, abrieron fuego contra el vehículo en el que viajaba (https://reut.rs/2WYvVHB).
En ambos casos el factor común es la Policía Federal, misma que se incorporará a la recién creada Guardia Nacional para, entre otras cosas, detener la migración centroamericana. (Esteban Illades, Milenio, Opinión, p.3)
“Se van a respetar los derechos humanos y la libertad de movimiento y el respeto a la migración. Va a haber respeto pleno a la dignidad de los migrantes…”, afirmó Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Migración y Población de Segob, en enero pasado. Era la línea que desde Palacio Nacional dictó Andrés Manuel López Obrador. Esta declaración se hizo al tiempo en que una nueva caravana de ciudadanos centroamericanos cruzaba nuestra frontera sur y ya con el antecedente del “portazo” que un primer grupo dio en uno de los puentes que conectan nuestro país con Guatemala. Eran también los días en que nuestro país abrazaba su cualidad de fraternidad y aseguraba que dos cosas no sucederían: militares en la frontera sur y crisis en la del norte. (Yuriria Sierra, Excélsior, Opinión, p.16)
De Roberta para AMLO
En Washington calaron hondo las recomendaciones de su ex embajadora en México, Roberta Jacobson, al presidente López Obrador. La diplomática dijo a medios europeos que el mexicano se dará cuenta de que no puede “conciliar y aceptar siempre las demandas de un matón como Trump”, por lo que debe decidir si continúa con el “amor y paz” o lo confronta. (El Heraldo de México, Opinión, p.2)
ENTRE las imprentas de Santo Domingo, se vio ayer a varios alcaldes tratando de comprar un acta de nacimiento salvadoreña o guatemalteca, porque dicen que sólo así podrán obtener recursos del gobierno federal… pues siendo mexicanos nomás no.
CON cierta envidia vieron ayer cómo Andrés Manuel López Obrador prácticamente le regaló 30 millones de dólares al salvadoreño Nayib Bukele, supuestamente para crear programas sociales en aquel país. Sin embargo, ese dinero le será entregado “sin condiciones políticas, económicas o financieras”. Es decir, sin controles ni necesidad de comprobar en qué se usó, mucho menos de pagarlo. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)
En medio de un gran hermetismo, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, invitó el pasado miércoles a comer en privado al presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo, en el Palacio de Covián; fue una comida de dos, en la que no trascendió ni la foto del recuerdo, aunque seguramente platicaron de los temas de aquella frase que soltó el legislador el pasado 11 de junio, durante la inauguración de los foros de la Reforma del Estado, en horas álgidas entre México y Estados Unidos: “más vale un pacto electoral que uno migratorio, ¿verdad Olga?”, dicho que hizo brotar la carcajada de los presentes, y más de la funcionaria. (La Razón, Opinión, p.2)
Ayer se anunció que México transferirá directamente 30 millones de dólares al gobierno de El Salvador para la siembra de 50 mil hectáreas de árboles y crear miles de empleos directos. Es parte del plan de apoyo que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador instrumentará en Guatemala, Honduras y El Salvador para reducir la migración centroamericana.
Pero se pueden hacer más cosas que están en la mesa de análisis. Por ejemplo, lograr que las remesas enviadas desde México por trabajadores de esos países se inviertan también en proyectos productivos en sus localidades, y que se impulsen negocios en el sureste de México y en Centroamérica como los de San Marcos, Texas, donde están grandes bodegas que venden ropa de segunda mano y saldos de varios productos que pasaron de moda por miles de millones de dólares. (J. Jesús Rangel, Milenio, Opinión, p.26)
El 25 de julio habrá de realizarse la siguiente ronda entre los gobiernos de México y EUA en materia migratoria. De acuerdo con los documentos del 10 de junio, el gobierno de México habrá de presentar sus avances en la reducción de flujos migratorios que transitan por su territorio con destino final en EUA. Y seguramente se retomará el acuerdo complementario en el que México se compromete a avanzar en la negociación para la firma de un acuerdo que lo convierta en tercer país seguro.
Ante la imposibilidad de construir el muro en su frontera sur, ahora la estrategia del presidente Trump está enfocada en evitar no sólo que crucen su frontera, sino que lleguen a su frontera, y si lo hacen, transferirlos a la brevedad a los países por los que cruzaron, principalmente a México. (Luis Herrera Lasso, El Universal, Opinión, p.14)
¿Existe conciliación posible entre la política migratoria humanitaria y la militarización de la frontera México-Centroamérica? ¿Qué tanto el acuerdo migratorio entre EEUU y México obstaculiza el cumplimiento del Plan de Desarrollo Integral El Salvador-Guatemala-Honduras-México?
¿Cómo ser congruentes al hablar de atender las causas de la migración y al mismo tiempo enviar a los centroamericanos el mensaje: ‘no queremos que vengan a nuestro país’? (Carlos Heredia, el Universal, Opinión, p.15)
En las negociaciones con Estados Unidos, el gobierno de México aceptó movilizar a una parte significativa de la Guardia Nacional a la frontera sur para contener los flujos de migrantes. Pero también se comprometió a que “aquellos que crucen la frontera sur de Estados Unidos para solicitar asilo, serán retornados sin demora a México, donde podrían esperar la resolución de sus solicitudes de asilo. A su vez, por razones humanitarias y en cumplimiento de sus obligaciones internacionales, autorizará la entrada de dichas personas mientras esperan la resolución de sus solicitudes de asilo.”
Esa medida, conocida en inglés como Migration Protection Program (o Remain in Mexico), se ha venido instrumentando desde diciembre. Pero, a raíz del acuerdo alcanzado el pasado 7 d e junio, el número de solicitantes de asilo que serán enviados a México podría crecer rápidamente en los próximos meses. Según el titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, las personas enviadas a México para esperar la decisión sobre su solicitud de asilo en Estados Unidos podrían pasar de 8,000 a 60,000 para agosto de este año. (Alejandro Hoper, El Universal, Opinión, p.2)
Pero qué necesidad: “…este tipo de policías estaban acostumbrados a estar en el Holiday Inn y comer en bufet, entonces no, aquí es otra condición, es una 4T… Tienen las mismas condiciones que tienen las Fuerzas Armadas, si hubiese habido una respuesta positiva de la Policía Federal cuando estaba integrada, no tuviéramos estos problemas. Eran fifís y quieren seguir como fifís”: Francisco Garduño, Comisionado del INM. (Javier Solórzano Ziser, La Razón, Opinión, p.2)
Algunos policías federales, improvisados de agentes migratorios mandaron a los medios imágenes y quejas de que no tienen las condiciones dignas para hacer su trabajo y la respuesta del director del Instituto Nacional de Migración es para la historia: “Bueno, es que este tipo de policías estaban acostumbrados a estar en el Holiday Inn y comer en buffet, entonces no, aquí es otra condición, es una Cuarta Transformación. Tienen las mismas condiciones que tienen las Fuerzas Armadas. Entonces, si hubiese habido una respuesta positiva de la Policía Federal cuando estaba integrada, no tuviéramos estos problemas. Eran fifís y quieren seguir como fifís”. (Carlos Puig, Milenio, Opinión, p.2)
Cuando se habla de indocumentados, la gente se refiere automáticamente a nuestros paisanos en Estados Unidos que carecen de documentos para acreditar su estancia legal en ese país.
Siempre he sostenido que a quienes llaman ilegales, son indocumentados, porque las personas no pueden ser ilegales, solo son las conductas, pero esa descalificación se ha importado por ese sentimiento xenófobo creciente en México. (Joaquín López Dóriga, Milenio, Opinión, p.3)
Multan a Walmart por corrupción en EU // “Presidente de lujo”: Nayib Bukele // Trump recula frente a Irán
Presidente de lujo
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue más generoso con López Obrador que algunos de sus opositores mexicanos. Ayer que se reunieron en Chiapas dijo que México tiene un “lujo de presidente”, pero que él solo no puede cambiar las cosas en apenas seis meses. Raro que un mandatario hable tan bien de otro. “Apóyenlo, ustedes están viendo los cambios, los proyectos, cómo se está enfrentando a las cosas a las que muchos no tenían el valor de enfrentarse. Les va a costar conseguir otro (presidente) así, entonces, apóyenlo”, agregó. El canciller Marcelo Ebrard anunció que México invertirá 30 millones de dólares en El Salvador para replicar el programa forestal Sembrando Vida, dentro de un esquema que contempla más de 100 millones de dólares”. Fue el arranque del Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica. Se trata de contener la oleada de migrantes dándoles un modo honesto de vivir. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p.6)
Enrique sigue en la fiesta // Ex presidentes, a salvo // AMLO proponía consulta // Trump felicita a México
▲MIGRANTES INCONFORMES. Policías municipales detuvieron a un grupo de migrantes que buscaba llegar al aeropuerto de Tapachula para protestar a la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ayer firmó en esa ciudad de Chiapas el convenio de colaboración bilateral con El Salvador para frenar el flujo de indocumentados.Foto Alfredo Domínguez
El mercurial mandatario de Estados Unidos amaneció ayer así: “Tengo que agradecer al presidente de México porque él realmente está haciendo un trabajo en la frontera y en México, han pasado muchas cosas positivas y el flujo (de migrantes) ha bajado sustancialmente”. En tanto, ese presidente de México se reunía en Tapachula con su homólogo de El Salvador para dar forma a un plan de desarrollo económico de Centroamérica que tiene apoyo de varias naciones, pero no explícitamente de Estados Unidos. (Julio Hernández López, La Jornada, Opinión, p.8)
El presidente Donald Trump siempre está al filo de la navaja. No es aconsejable, por tanto, predecir sobre su futuro. Sin embargo, en el frente interno, el camino para su reelección del próximo 3 de noviembre del 2020 está despejado. Tiene a la prensa en un puño; el desempleo está en su punto más bajo en 50 años y ha cumplido con creces su promesa de campaña de nombrar jueces conservadores. El frente externo está minado. La guerra comercial con China nubla los mercados y la escalada con Irán bien puede acabar en una costosa confrontación militar.
El lanzamiento de su campaña de reelección el martes pasado en Orlando, Florida, fue un acto fanfarrón. Se autocalifica como un mandatario extraordinario y en relación al nombramiento de jueces conservadores no tuvo empacho en su alocución compararse con el presidente George Washington: “pues él fue el primero, entonces él nombró a todos (los jueces). Eso va a ser un récord difícil de superar”.
La crisis bilateral que provocó con México por su amenaza de imponer aranceles evidencia su extraordinario manejo del ciclo noticioso. Estaba contra las cuerdas por la declaración del fiscal Robert Muelle, que no exoneró al presidente. Y con un tuit certero –aranceles hasta por 25 por ciento si no frenan los migrantes en tránsito— puso a todos los medios estadounidense y, de buena parte del orbe, a correr desaforadamente para cubrir los platos rotos que causaría la instrumentación de la amenaza presidencial. (Rafael Fernández de Castro M., El Financiero, Opinión, p.29)
QUE después del anuncio de inversión mexicana por 30 millones de dólares en El Salvador, al presidente Nayib Bukele no le quedó más que bromear con el golpe a la quijada que Andrés Manuel López Obrador le propinó de forma accidental cuando le alzó la mano en señal de triunfo, durante su encuentro en Tapachula.
“AMLO gobierna con puño de hierro”, escribió el visitante en su cuenta de Twitter, con el video y un emoticono vendado, y agregó en otro mensaje: “Eso me pasa por decirle Cabecita de Algodón”. (Milenio, Opinión, p.2)
Se repite el guión de 2016: nada le iría mejor a Donald Trump en el arranque de su carrera por la relección, que un país vecino al cual colocarle la máscara de enemigo. El poder construir un escenario semejante, con tensiones fronterizas crecientes y una espiral de intercambios verbales hostiles, le permitiría azuzar a los sectores que lo apoyaron hace tres años con dosis masivas de chovinismo patriotero y triunfos de utilería cuya correspondencia con la realidad no sería corroborada por la opinión pública. Desde luego, el candidato fácil para esa fabricación es México, habida cuenta de la tremenda desventaja en que se encuentra en casi todos los ámbitos con respecto a la superpotencia. El enemigo interno vuelve a ser el mismo: los trabajadores extranjeros –principalmente, los latinoamericanos– que han sido definidos por varios analistas como los judíos de Trump”, en extrapolación al espantajo que fabricó el Tercer Reich. (Pedro Miguel, La Jornada, Opinión, p.15)
Con una soltura y aplomo dignos de emperadores romanos, los sectores más radicales del oficialismo le bajan el pulgar a Marcelo Ebrard al señalarlo como culpable de la humillación a la que nos ha sometido el presidente de Estados Unidos.
En efecto, no se recuerda en la historia moderna una capitulación tan bochornosa de un gobierno mexicano ante una potencia extranjera, al servir de policías suyos para perseguir y tratar de capturar a decenas de miles de ciudadanos indeseables de recibir en el país de las barras y las estrellas.
Lo que ha hecho Ebrard, sin embargo, es tratar de salvar a México de una crisis que no creó él, sino que fue producto de la acción irresponsable de esos sectores radicales que alentaron los flujos migratorios y jugaron con fuego. (Pablo Hiriart, El Financiero, Opinión, p.36)
Con una soltura y aplomo dignos de emperadores romanos, los sectores más radicales del oficialismo le bajan el pulgar a Marcelo Ebrard al señalarlo como culpable de la humillación a la que nos ha sometido el presidente de Estados Unidos.
En efecto, no se recuerda en la historia moderna una capitulación tan bochornosa de un gobierno mexicano ante una potencia extranjera, al servir de policías suyos para perseguir y tratar de capturar a decenas de miles de ciudadanos indeseables de recibir en el país de las barras y las estrellas.
Lo que ha hecho Ebrard, sin embargo, es tratar de salvar a México de una crisis que no creó él, sino que fue producto de la acción irresponsable de esos sectores radicales que alentaron los flujos migratorios y jugaron con fuego. (Pablo Hiriart, El Financiero, Opinión, p.36)
La campaña presidencial en Estados Unidos para el 2020 ya arrancó. Antenoche, Donald Trump lanzó su intento de reelección, con un mitin multitudinario e incendiario en el estado de Florida; los primeros debates entre los candidatos demócratas tendrán lugar el 25 y 26 de junio; tal y como era previsible y como ha sido el caso desde hace algún tiempo, el proceso comienza con un año y medio de anticipación.
En 2015, cuando Trump inició su búsqueda de la presidencia, fui de los pocos que a lo largo del año y medio siguiente especulé que era factible la victoria de Trump. Me mantuve en lo dicho hasta un mes antes de las elecciones, cuando junto con muchísimos otros integrantes de la comentocracia mundial, y en particular de Estados Unidos, me fui con finta de las encuestas nacionales. Todos los expertos, en particular Nate Cohn de The New York Times, vaticinaron que Hillary Clinton no sólo obtendría una mayoría significativa del llamado voto popular, sino que también esgrimía una probabilidad de más de 80% de ganar con el triunfo en el llamado Colegio Electoral. Debí haber confiado más en mi intuición que en los especialistas, pero son errores que uno comete. (Jorge G. Castañeda, El Financiero, Opinión, p.42)
Donald Trump lanzó su campaña de reelección este martes en un evento en Florida, donde mostró el músculo de la movilización ante un escenario repleto de simpatizantes, adelantando una probadita de una campaña que podría combinar elementos del cambio prometido en 2016 (hacer grande a Estados Unidos otra vez, o Make America Great Again) con un mensaje de continuidad, típico de un mandatario en funciones (mantener grande a Estados Unidos, o Keep America Great).
Los paralelismos con el Trump de hace cuatro años serán inevitables, y en muchos sentidos pertinentes, pero, aunque el candidato Trump 2020 pudiera ser en esencia el mismo que el candidato Trump 2016, las circunstancias han cambiado notablemente. Uno de los cambios es que el aspirante Trump de 2016 fue subestimado por propios y extraños de principio a fin; pero el Presidente/candidato Trump 2020 es mucho menos probable de generar el mismo sesgo de percepción. Su candidatura y su elección en 2016 no se veían, en su momento, como muy factibles; la actual candidatura y la posible reelección, sí. (Alejandro Moreno, El Financiero, Opinión, p.40)