El tema del empleo, tal y como lo publicamos en El Financiero, dio mucho que hablar ayer. Van otros datos duros para dar contexto a las cifras que reseñamos.
1-Los datos del número de trabajadores asegurados en el IMSS no son los únicos que existen en materia de empleo, pero son de las más confiables porque se trata de registros. La tasa de crecimiento anual al mes de mayo fue de 2.4 por ciento. Los nuevos empleos generados en los primeros cinco meses de este año ascendieron a 303 mil 545. Los del año pasado fueron 489 mil 617 para el mismo lapso. La caída fue de 38 por ciento. Hace seis años, la caída en un lapso semejante fue de 23 por ciento. Ah, y la de mayo fue de 88 por ciento. (Enrique Quintana, El Financiero, Opinión, p.2)
Andrés Manuel López Obrador tiene la mecha muy corta. No es el primer presidente que es explosivo. De los últimos sexenios, Felipe Calderón y Ernesto Zedillo se prendían rápidamente o eran muy groseros con sus colaboradores. La diferencia con López Obrador es que aquellos cuidaban que sus explosiones no fueran públicas, mientras que él exterioriza todo –justifica que su pecho no es una bodega–, y tiene fijaciones en la cabeza. Ayer, molesto por el titular principal de El Financiero sobre la caída del empleo durante mayo, volvió a disparar, de la nada, contra Pablo Hiriart, quizás el columnista más crítico del Presidente. (Raymundo Riva Palacio, El Financiero, Opinión, p.38)
Veo una foto circulada a varios diarios seguramente desde la Presidencia, en la que AMLO, rodeado de intérpretes, ve una pantalla de televisión en la que está Mark Zuckerberg, y el pie señala: “No hace falta viajar al extranjero, ahora hay videoconferencias”.
¿No sabía que desde un teléfono celular, en FaceTime, se puede hacer lo mismo a pesar de que haya distancias de 10 o 15 mil kilómetros?
Justamente es ahora que estamos asediados y amenazados por Donald Trump, que podríamos recuperar una posición de dignidad e independencia en la toma de decisiones, cuando el Presidente debiera viajar, y mucho, para establecer relaciones y tejer alianzas con China, Japón, Rusia, el mercado europeo y también con Brasil, Argentina, Chile y un largo etcétera. (Raúl Cremoux, El Financiero, Opinión, p.31)
La sombra de Fertinal entre los peñistas
El caso de la compra-venta de Fertinal, una operación por 635 millones de dólares para que Pemex adquiriera una planta chatarra, es el arranque de la cacería del gobierno de la 4T, nos dicen, para atrapar codiciadas presas de la administración peñista. Nos mencionan que no se trata de una práctica furtiva; trae consigo una estrategia legal para aquellos exfuncionarios que conocieron de la aprobación para la compra de una compañía en números rojos. Hasta ahora, nos recuerdan, solamente el exsecretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, ha respondido en defensa de sus subalternos y muchos empiezan a dudar; otros integrantes del gabinete presidencial del sexenio pasado, como Ildefonso Guajardo o Rafael Pacchiano, sacarán el pecho por sus subordinados Rogelio Garza y Cuauhtémoc Ochoa. La sombra de Fertinal los persigue. ¿O prefieren la ruta del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya? (El Universal, Opinión, p.2)
Desde 1963, México ha tenido prácticamente una reforma electoral por sexenio.
Algunas han sido más profundas que otras, pero todas han tenido la característica de ampliar, en alguna medida, las libertades y los derechos de las minorías en el escenario electoral.
Eso no quiere decir que el contenido total de todas esas reformas haya sido un éxito desde el punto de vista de la democracia, pero creo que la mayor parte de él ha sido producto de la buena fe y ha reflejado un esfuerzo por construir consensos. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Opinión, p.2)