Ante la ratificación deldictamen sobre el nuevo acuerdo de libre comercio o Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), por parte del Senado de la República, es necesario reflexionar seriamente y advertir algunas de las graves consecuencias de su aprobación para nuestro país, en su controversial estado actual. Especialmente dos, que de manera indiscutible están relacionadas con los derechos humanos: la participación ciudadana y las serias afectaciones que el T-MEC traerá en diversos ámbitos. Uno de ellos el que comprende al mundo agrícola, al cuidado de la naturaleza y al rescate del campo. De conformidad con lo dicho, una primera problemática del T-MEC es la violación del derecho a la participación ciudadana, estrechamente vinculado con el de información. Por desgracia, el éxodo centroamericano de miles de personas que siguen cruzando nuestro país para llegar a Estados Unidos, en búsqueda de una vida mejor, así como la amenaza de la administración del presidente Trump de imponer aranceles a México, si no detiene a como dé lugar los flujos migratorios, entre otros acontecimientos, han sido el escenario perfecto para que las autoridades mexicanas implicadas en el T-MEC lo negocien en la oscuridad y a espaldas de la opinión pública. (Miguel concha, La Jornada, p. 16)
Tremenda discusión se armó en torno a la estadística laboral del país, centrada ésta en el número de empleos registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Unos aseguran que, respecto de igual mes de 2018, en mayo pasado la generación de plazas formales se desplomó entre 54 y 90 por ciento (según el medio, amén de que no se sabe cómo hicieron el cálculo, pues la diferencia entre una y otra cifra es abismal). En la tienda de enfrente, en las filas gubernamentales, la secretaria del Trabajo desestima (María Luisa Alcalde dixit) el citado balance, mientras el director general de la institución de seguridad social, Zoé Robledo, asegura que en los primeros cinco meses de 2019 han sido registradas más de 303 mil plazas formales, algo así como 20 por ciento por arriba de lo observado en igual periodo de 2018. (Carlos Fernández – Vega, La Jornada, p. 18)
La preocupación está. Es creciente. Otra vez la austeridad republicana, los recortes, el regateo de recursos en el sector público. “Nos estamos volviendo inoperantes”, resumía ayer un conocido legislador de Morena. Sí, leyó usted bien, de Morena. Y no es el único. Se lo puedo asegurar. En la 4T no hay dinero para salud, investigación, becas, festivales culturales, deporte, estancias infantiles, refugios para mujeres golpeadas, pero sí para inundar ese “monumento al derroche” que son los restos del Nuevo Aeropuerto de Texcoco o regalar 20 millones de dólares a El Salvador para quedar como salvador. Ayer hablamos del desastre que se viene en abasto de medicamentos en el sector público por esa obsesión de ahorrar. No hay distribuidores. Los anteriores fueron vetados por abusos. Muy bien. Pero ahora no hay quién reparta las medicinas. No tienen plan B. Hoy nos ocuparemos de las quejas que hay en el mundo de la cultura, ciencia, literatura, tecnología, deporte y hasta en la Cámara de Diputados. (Francisco Garfias, Excélsior, p. 4)
No a las penumbras. Que si los apagones, en Yucatán, tres en los días recientes, son por falta de combustible, como lo aceptó el Centro Nacional de Control de Energía, y si hay garantía de que no vuelvan a suceder, son temas que sin duda se ventilarán hoy, cuando Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, visite al estado. Hay mucho por solucionar. La Península debe generar energía para ser autosuficiente y si es posible un excedente para aportar a la Red Nacional; es necesario trabajar con gobiernos estatales y con la iniciativa privada, pues sin energía no existe un desarrollo sostenido. Mauricio Vila Dosal, el gobernador, está más atento en encontrar las soluciones que en sacar raja política o echarle la culpa al gobierno federal. La visita del primer mandatario confirmará el mensaje de confianza que Vila Dosal ha enviado a los yucatecos. La 4T no los dejará a oscuras. Eso seguro. (Excélsior, p. 9)
Cosen y cosen uniformes de la Guardia Nacional.- A marchas forzadas, a todo vapor trabaja la Fábrica de Vestuario y Equipo de la Secretaría de la Defensa Nacional en la confección de los uniformes que utilizará la Guardia Nacional, próxima a iniciar operaciones antes de que termine el mes de junio. Nos aseguran que las prendas deben estar listas la próxima semana para su distribución a los primeros batallones de la nueva corporación y el personal encargado de la confección de las prendas metió el acelerador en las máquinas. Hasta el momento, nos dicen, los diseños no han sufrido ninguna variación, son los mismos que el presidente Andrés Manuel López Obrador mostró en la ciudad de Tijuana en el mes de marzo. Así que el general Luis Rodríguez Bucio, comandante de la Guardia Nacional, podrá estrenar y presumir los nuevos atuendos de sus subalternos. (El Universal, p. 2)
Las nuevas tecnologías ofrecen oportunidades monumentales para dinamizar la labor de las Naciones Unidas en favor de la paz, el desarrollo sostenible y los derechos humanos. El adelanto científico está ayudando como nunca antes a curar enfermedades mortales, alimentar a una población en aumento, impulsar el crecimiento económico y conectar entre sí a empresas, comunidades, familias y amigos de todo el mundo. Ámbitos de rápido desarrollo como la inteligencia artificial, la cadena de bloques y la biotecnología ofrecen un gran potencial para mejorar el bienestar y generar soluciones innovadoras a problemas globales. El ritmo del cambio es notable: las nuevas tecnologías están pasando del laboratorio al uso global a un ritmo sin precedentes. Más del 90% de todos los datos que hoy existen se produjeron en los dos últimos años. Como me dijo hace poco un líder tecnológico, aunque el sector ya avanza a la velocidad del rayo, los adelantos futuros nunca volverán a ser tan lentos como hoy en día. (Antonio Guterres, El Universal, p. 13)