Dolor de cabeza. El tema de la migración masiva hacia el territorio mexicano se ha vuelto un riesgo para la seguridad nacional. No sólo ha traído consecuencias diplomáticas como las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la aplicación de aranceles, sino que también ya causó la renuncia de Tonatiuh Guillén López, titular del Instituto Nacional de Migración (INM) a quien un día sí y otro también se le escapaban los migrantes de los centros de detención. Ahora el problema es para Francisco Garduño Yáñez, quien deberá resolver de la mejor manera casos como el amotinamiento en el interior del avión de la Policía Federal provocado por ciudadanos haitianos que iban a ser deportados. Si no hay control en este asunto, seguirán cayendo cabezas. (Excélsior, p. 11)
Actual aeropuerto no tendrá daños fifís.- ¿La TUA se convertirá en una púa económica?, porque un daño colateral del fiasco en Texcoco es la deuda que generó cancelar el nuevo aeropuerto de la CDMX, que suma 6 mil millones de dólares en bonos y 30 mil millones de pesos en certificados fiduciarios, según la SCT. Eso significa que los recursos captados por el cobro de la Tarifa de Uso de Aeropuerto se destinarán a dicho compromiso durante los próximos 19 años, en vez de que se inviertan en Santa Lucía o en mejorar la terminal actual ¿Y cuánto cuesta la TUA? Bueno, los viajeros nacionales están pagando unos 456 pesos, mientras que los internacionales desembolsan 866 pesos. El aeropuerto capitalino es el segundo más caro del mundo, apenas superado por Heathrow, Londres, pero mejor ni seguimos comparando. Para efectos prácticos, en las siguientes dos décadas ni crean que van a modernizar siquiera los baños o que podrán hospedarse en algo mejor que los policías fifís acostumbrados al Holiday Inn, como dijo el jefe de Migración, Francisco Garduño. ¡Nuestros impuestos están trabajando como canta El Tri. (El Universal, p. 2)
La 4T no quiere parecer antiinmigrante.- La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y otros políticos afines a Morena dicen en cada oportunidad que los indocumentados son bienvenidos. Sin embargo, al mismo tiempo les advierte el canciller Marcelo Ebrard que no podrán usar a México como trampolín hacia Estados Unidos. Se anuncia que se les dará trabajo en maquiladoras y, en simultáneo, se reportan escenas como la de ayer, de migrantes que denuncian ser detenidos y deportados con engaños y maltratos. La ONU elogia la política de brazos abiertos, pero Amnistía Internacional condena las redadas. ¿Qué imagen de México prosperará ante el mundo? El senador de Morena Héctor Vasconcelos, diplomático veterano, acudió a la Comisión Europea para denunciar el trato inhumano de Estados Unidos con los niños migrantes. Donald Trump es el culpable, es el mensaje. ¿Bastará con señalar al vecino para quitarse el estigma? (El Universal, p.2)
Parece que fue ayer cuando Donald Trump se convirtió en Presidente de Estados Unidos. Muy pronto las amenazas, tensiones y sanciones se volvieron el pan de cada día de una política exterior cada vez más disruptiva. En casi tres años, reevaluó las relaciones comerciales en el cumplimiento de una de sus promesas electorales más fuertes: recuperar la economía. En paralelo materializó una estrategia peligrosa pero funcional al final de cuentas. Combinar la esfera comercial con la de seguridad, para de paso asfixiar la crisis migratoria. Ahora sí, no habría país dispuesto a ver su economía caerse en pedazos, por abrirle la puerta a quienes -sin alternativa- usan su territorio de paso. Hoy estamos a un año y medio de la posibilidad de ver a un nuevo líder estadounidense al frente. Un líder que destaque por sus ideas progresistas y no por nadar a contracorriente de los avances en materia ambiental y de derechos humanos que se han logrado a nivel internacional. Un líder que desde ahí busque la prosperidad económica en lugar de hacerlo desde las emisiones rentables y la fragmentación diplomática. Un líder que llame a la unidad global mediante la inclusión local, en vez de a las prácticas discriminatorias. (Camila Gómez, El Heraldo de México, p. 15)
El viernes pasado el Congreso de Estados Unidos aprobó 4,600 millones de dólares en fondos para financiar las actividades de seguridad nacional en la frontera con México, incluyendo dinero para atender la crisis humanitaria causada por la inmigración centroamericana. El voto en la Cámara de Representantes se dio en una guerra intestina entre fracciones del Partido Demócrata. La líder de los diputados federales, Nancy Pelosi, sufrió una sonora derrota al verse obligada a aceptar la iniciativa del Senado que incluye el financiamiento para que el gobierno continúe con su estrategia migratoria inhumana, sin imponer límites, estándares o controles sobre cómo se trata, se hospeda y procesa a los inmigrantes para evitar abusos. Y el hecho ocurrió, sí, en una batalla política doméstica que en esta ocasión se vio influida por un inesperado aliado de la Casa Blanca: el gobierno de México. (Antonio Rosada Landa, El Universal, p. 13)
Los debates internos del Partido Demócrata hacia la elección presidencial de 2020 arrancaron esta semana en Miami. Los 20 precandidatos aprobados expresaron sus propuestas durante dos noches de debate. En el primero, la senadora de Massachusetts, Elizabeth Warren, se posicionó como la aspirante más fuerte y preparada. También, destacaron el exsecretario de vivienda Julián Castro, el ex congresista de Texas, Beto ORourke y Bill de Blasio, actual alcalde de Nueva York. El debate del jueves por la noche resultó más interesante e intenso, dado que compartían el escenario los personajes más reconocidos, como el ex vicepresidente de Obama, Joe Biden; el senador de izquierda, Bernie Sanders; la ex procuradora y senadora de California, Kamala Harris, y el alcalde, de 37 años, de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg. Los temas se centraron en la economía, la migración, la política exterior, la discriminación racial y la seguridad social. En grandes rasgos, los precandidatos se mostraron divididos entre los progresistas, como Warren y Sanders, y los moderados, como Biden y el senador Cory Booker, de Nueva Jersey. Los liberales proponen seguro social universal, educación universitaria gratuita, impuestos mayores para los ricos y una estrategia migratoria más humana, entre otras. (Lila Abed, El Heraldo de México, p. 2)
Faltan poco más de tres semanas para que se cumpla el plazo establecido con Estados Unidos para presentar resultados favorables en materia de migración. Cuando el canciller Marcelo Ebrard regresó de Washington después de una larga negociación, muchos colocaron al funcionario encabezando la lista de presidenciables. Aún no se conocían los detalles, mucho menos la amenaza de que de no cumplir con las expectativas de Trump, México tendría que asumirse como tercer país seguro, ahora sí de forma oficial. Las imágenes de los cuerpos inertes de Valeria y su padre a orillas del río Bravo nos mostró la realidad, México no sólo tiene que tratar de impedir que los centroamericanos crucen su frontera sur, además debe hacerla de Border Patrol del lado mexicano. También vimos a Fabiola, una haitiana clamando ayuda por la salud de su hijo de dos años. Cuando fue capturada por la cámara de los periodistas, ella era una de los miles de migrantes que permanecen recluidos en centros de detención en Chiapas. (José Luis Camacho Acevedo, El Heraldo de México, p. 9)
Este domingo arranca la nueva Guardia Nacional con la que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador pretende solucionar los graves problemas de inseguridad en México. Qué ganas de tenerle confianza y desearle suerte, pero la forma atropellada, imprecisa e improvisada en que la GN surge, hace muy difícil creer que cumplirá los objetivos en el periodo de cinco años comprometidos. De entrada, la Guardia Nacional surgirá desde el Campo Marte, el espacio insignia de la milicia en México, cuando por todas las formas se ha intentado convencer a la población, a las organizaciones sociales y organismos internacionales que se trata de una institución civil. Es difícil creer cuando sin haber arrancado, sus elementos ya están operando para Donald Trump en nuestras fronteras y no para atender a los mexicanos afectados por las lluvias; cuando en 23 ocasiones contadas AMLO ha referido a la GN para salir al paso de críticas o apuros. Ya la mandó a Minatitlán, a Jalisco, a Guanajuato, a la Ciudad de México; a combatir criminales, a descubrir huachicol, a repartir gasolina, a frenar migrantes y van tres convocatorias que lanza para su arranque. Y lo único que hemos visto son soldados. (Ethel Riquelme, La Crónica de Hoy, p. 4)
Trágico final.- La imagen de un migrante salvadoreño y su pequeña hija ahogados en el río Bravo ya le dio vueltas al mundo entero causando indignación y tristeza. La foto refleja la enorme desigualdad de nuestro mundo, es inadmisible que muchos inocentes perezcan por la indiferencia, omisión y negligencia de los organismos internacionales y de los propios países de los cuales huyen para encontrar este trágico ftnal. Desgraciadamente, la migración en estas condiciones nos lleva a la cruda realidad de que seguirá habiendo graves consecuencias para quienes buscan una alternativa de vida que suponen mejor. ¿Culpables? Depende del pensamiento y la ideología de cada quién. Es difícil acusar, ya que hay muchos argumentos como el hambre, la superación o el miedo. Víctor Hugo Zimbrón M. San Nicolás, NL Presión demográfica Por supuesto la migración forzada es inhumana, solo habría divergencia en cuanto a la identificación de sus verdaderas causas. Mientras que para unos derivará del neoliberalismo, otros consideraremos que su origen es consecuencia de la todavía alta tasa de crecimiento poblacional: Guatemala, Honduras y El Salvador doblaron su población en poco menos de 31 años, tiempo insuficiente para duplicar también sus satisfactores sociales como empleo, vivienda, educación, agua, etcétera, lo cual, entre otros muchos inconvenientes, se manifestará en carencias graves, violencia y migración forzada. Si un doctor no realiza diagnósticos acertados, jamás curará nada. Jesús Álvaro Bautista Querétaro, Qro. (Carta Abierta, Reforma, p. 4)