Detrás del violento ataque armado en la exclusiva Plaza Artz y de la infantil primera versión de “crimen pasional” que manejaron las autoridades de la CDMX, hay una truculenta historia que involucra a uno de los criminales más peligrosos del estado de Israel. Benjamín Yeshurum Hutchi, el principal objetivo de este ataque en el que murió junto a su socio Alon Azulay, ingresó ilegalmente a México en marzo de este año, con un pasaporte europeo falso y luego de haber sido liberado de la cárcel por las autoridades hebreas, tras purgar una condena de más de 14 años por varios delitos.
Según las autoridades vinculado a mafias internacionales de tráfico de armas, drogas y de los casinos en México, no era la primera vez que Hutchi estaba en nuestro país, en donde ya había radicado desde el año 2003 cuando vino por primera vez al país traído por miembros de la poderosa comunidad judía en la Ciudad de México, que lo contrataron para que los ayudara en la prevención e investigación de secuestros que por esas fechas se dispararon entre los empresarios judíos en la zona de Tecamachalco y Polanco.
Benjamín Yeshurum, que había pertenecido al Mosad, en donde tuvo entrenamiento especial, llegó a nuestro país procedente de Venezuela, a donde se había escondido después de que en 2001 escapó de una cárcel de Israel, con ayuda de un policía corrupto, tras haber sido sentenciado en los años 90 a 17 años de prisión por haber estado involucrado en el asesinato de Many Aslan, hijo del delincuente israelí Ezequiel Aslan.
Así llegó a nuestro país, donde trabajó apoyando y cuidando a miembros de la comunidad judía, pero en el camino comenzó a desarrollar actividades delictivas y extralegales, como el cobro de deudas para ellos mismos, con métodos de intimidación y violencia. (Salvador García Soto, El Universal, p. Nacional 9)
Levantan antenas para aprobación del T-MEC en EU.- Ahora sí levantaron muy bien las antenas en la Subsecretaría de Relaciones Exteriores para América del Norte, a cargo de Jesús Seade, para darle seguimiento a la aprobación del T-MEC en el Congreso de Estados Unidos. Nos explican que el Legislativo de EU se fue a receso y ahora hay que esperar la llegada de septiembre para ver si se agenda el debate y votación del acuerdo comercial. Don Jesús se ha dedicado, nos dicen, a empujar el tema pero no se avanzó en el periodo anterior y ahora está arrastrando el lápiz con la idea de que ocurra el milagro al regreso de las actividades de los congresistas estadounidenses. Un posible obstáculo, nos alertan, son los tiempos electorales en Washington: los demócratas no pavimentarán el camino al presidente Donald Trump, quien busca la reelección. (El Universal, p. 2)
Los soldados de tierra, mar y aire están sujetos a la justicia militar y también, en caso de cometer un delito de carácter civil, serán juzgados por jueces civiles. En suma, los militares deben tener un actuar basado en la legalidad, lo que de suyo es parte de la disciplina.
Los policías militares y navales que integran la Guardia Nacional (GN) quedan dentro de ese mismo espacio jurídico, realidad que no se ha analizado con objetividad y, por qué no, hasta con la seguridad de que la GN no tiene una patente de corso para actuar de manera impune, abusiva o bien al margen de la ley.
Es difícil saber quién se cansará primero: los que insisten en lo irracional de la letalidad militar contra los pobrecitos delincuentes o los que insisten en que todo lo que tiene que ver con acción militar es violatorio per se de derechos humanos. Lo seguro es que los militares no se minan o debilitan por las voces que insisten en criminalizarlos y en victimizar a los delincuentes. Los militares saben bien lo que le están entregando a México y a los mexicanos; por ello, entonces, el eco de las voces detractoras se topa con una pared muy grande, es decir, la confianza ciudadana en sus fuerzas armadas. (Juan Ibarrola, Milenio Diario, p. 15)
¡AH, la relatividad del tiempo! Lento, muy lento corre para el gobernador interino de Puebla, Guillermo Pacheco, a quien ya le urge que sea lo. de agosto para entregarle el gobierno a Miguel Barbosa. PORQUE, entre el choque violento de fuerzas federales con huachicoleros, el hallazgo de una nueva fosa clandestina y la contaminación rampante en la Presa Valsequillo, al priista, que suplió a la fallecida Martha Érika Alonso, ya le urge que llegue el jueves. EN TANTO, rápido, muuuuy rápido se mueve el reloj para el mandatario electo morenista quien, en menos de una semana, dejará de ver los toros desde la barrera y tendrá que tomarlos por los cuernos. ¡Y olé! (Reforma, p. 8)
El fantasma de las tribus.- La primera responsabilidad del nuevo dirigente nacional de Morena será transformar ese movimiento avasallador en un partido político institucionalizado. Por ahora es el movimiento que llevó a López Obrador a la Presidencia de la República con una victoria apabullante en julio del año pasado.
Ya en el poder comenzará los trabajos para convertirse en un partido. Si no lo hace bien y pronto, corre el peligro de convertirse en una reunión de tribus congregadas en torno a un jefe político reconocido por todos. Se requiere un partido que consolide el proyecto de la Cuarta Transformación más allá de la presencia física de López Obrador en la punta de la pirámide. Si Morena no se institucionaliza corre el riesgo de ser ave de paso. (La Crónica de Hoy, Op, 3)
Empiezan jaloneos por Morena.- En quien hizo eco el destape del coordinador de los diputados de Morena, Mario Delgado, por la dirigencia nacional del partido, fue en Alejandro Rojas. El legislador señaló que Delgado tiene su “club de diputados” con el que quiere “dar atole con el dedo” a Morena, y hasta sacó a relucir que se “van a ir a pasear por el país” y se están promoviendo de manera “ilegal y antidemocrática”, con el uso de recursos públicos sin ofrecer beneficios reales para el partido, ¡uf! Se ve que no le hizo gracia tener un contendiente más… ¿o andará molesto porque lo “rasuraron” del padrón electoral? (La Razón, p. 2)
No hay ciclo que no se cumpla. El que se abrió cuando Javier Duarte confirmó en un video su entrega a la justicia tiene cerca su final. El exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, habría montado una supuesta captura contra el exmandatario veracruzano evidenciando las tretas para engañar a la opinión pública. El más reciente capítulo de los muchos en los que se ha visto involucrado el senador y coordinador del Grupo Parlamentario del PRI está a punto del desenlace. No son buenos los presagios. Para colmo, Duarte asegura que su familia está siendo asediada y responsabiliza a Osorio Chong, mientras un equipo cercano al también exgobernador de Hidalgo habría sido el responsable de que la Policía Federal tenga una deuda de mil 238 mdp por pagos excesivos y bienes adquiridos sin evidencia. El agua al cuello y el reloj de arena agotándose. (Excélsior, p. 9)
Que las protestas que Andrés Manuel López Obrador encontró a su llegada al aeropuerto de Tuxtla Gutiérrez no estaban dirigidas a él, sino contra el ex gobernador Manuel Velasco, con consignas para llevarlo a juicio político.
En cambio, en Bochil, la demanda fue por medicamentos pero sin grilla política ni contra el mandatario estatal, Rutilio Escandón, ni contra el titular del Seguro Social, Zoé Robledo, por lo que no faltó quien perciba que alguien quiere distanciar al del Partido Verde del Presidente. (Milenio Diario, p. nal2)
El actual jefe nacional del PAN llegó al cargo con un proceso interno que nada tiene que ver con el voto libre y secreto, afirma Ernesto Ruffo. El diputado Ernesto Ruffo no está contento con lo que ocurre en el PAN. En explosiva plática nos dice: No reconozco la presidencia de Marko Cortés.
Y es que el exgobernador de Baja California asevera que el actual jefe nacional del PAN llegó al cargo vía acuerdos con los gobernadores del partido; recolección de firmas de apoyo; y manoseos del proceso interno que nada tienen que ver con el voto libre y secreto. No utilizaron el padrón. Lo digo porque yo fui el que actualizó ese padrón, subraya.
Hablamos con el exgobernador de Baja California en el salón de sesiones de la Cámara de Diputados en los momentos en los que se discutía la polémica Ley Nacional de Extinción de Dominio. Quería decir cosas y se notaba. Ya encarrerado, invitó a los panistas a celebrar un proceso interno nuevo donde las reglas y la operación sean transparentes. (Francisco Garfias, Excélsior, p. Nal 4)
En días pasados en una gira en Ciudad Valles, San Luis Potosí, un grupo de manifestantes —que se ostentó como trabajadores municipales— confrontaron al Primer Mandatario exigiendo soluciones inmediatas e impidiéndole el paso al hotel donde se hospedaba.
Las imágenes demuestran que en ese incidente el licenciado Andrés Manuel López Obrador estuvo expuesto a un riesgo innecesario y, lo peor, es que con este episodio suman ya varios los acontecimientos en los cuales ha estado vulnerable y con él, la propia institución presidencial.
Recordemos que hace unos meses el Estado Mayor Presidencial —órgano especializado en brindar seguridad al jefe del Ejecutivo y a diversos servidores públicos— fue desaparecido. En el año 2012 se realizó una reforma constitucional al artículo 84 y se estableció que, en tanto el Congreso no llegue a consensos y elija al sustituto, asumirá de forma provisional la titularidad del Poder Ejecutivo quien esté al frente de la Secretaría de Gobernación.
Como puede observarse, la seguridad e integridad del Presidente es un asunto de Estado. Con independencia de la popularidad y atracción popular que hoy goza, la situación social y política del país sigue caracterizada por la violencia, alta criminalidad e inseguridad. (Raúl Contreras, Excélsior, p. 14)