El optimismo de Marcelo Ebrard va en aumento. Ayer mismo presumió una “reducción considerable” del flujo migratorio (de 144 mil y pico a 87 mil y tantos) de México hacia Estados Unidos.
Pero las razones del contento del canciller tienen muchas más razones que este solo dato, aunque bastaría con recordar la fotografía tomada hace 10 días en la Secretaría de Relaciones Exteriores, mostrando el encuentro –en solitario y durante casi una hora– de Ebrard con Mike Pompeo.
Ese hecho –el encuentro a solas, tú a tú entre los dos funcionarios responsables de la política exterior de sus respectivos países, mientras sus respectivos equipos los aguardaban en un salón adjunto– es, en la cultura político-diplomática, más que importante: sobre todo porque “manda el mensaje” de que ambos funcionarios mantienen una relación y que son interlocutores uno del otro. Que hay confianza y que la relación pasa por ellos. Envían, además, a sus propios colaboradores y jefes, “un mensaje de liderazgo”. (Martha Anaya, El Heraldo de México, p. 5)
Enmienda Ebrard plana a embajador.- Quien le corrigió la plana al embajador de Honduras, Alden Rivera, fue el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. Y es que el diplomático aseguró a este diario que tenían registrados “casos masivos de secuestro” de migrantes hondureños en México. Pero ya el canciller dio a conocer que el sábado vio al embajador y le aclaró que el único reporte que se tiene es de una familia, y que, además, ya fue rescatada. Sin embargo, pidió a Rivera que si sabía de otros casos se los informara para que se investigue. (La Razón de México, p. 2)
Van por limpiar imagen de migrantes.- Dicen que a fin de abonar a una mejor legislación migratoria y evitar suspicacias después del choque de elementos de la Guardia Nacional contra albergues, el Consejero Jurídico Julio Scherer, vio con agrado la reunión que sostuvo con los líderes de la Asociación Interamericana de Defensorías Públicas, donde se evalúa modificar la ley para que sean sus servidores los que puedan acceder a las estaciones migratorias y brindar asesoría legal a indocumentados. (Contra Réplica, p. Principal 2)
“Tontería” dar 90 mdd a Centroamérica: alcaldesa.- Desde Chihuahua, nos platican que la alcaldesa de la capital, María Eugenia Campos Galván (PAN), dejó ver que su pecho no es bodega y calificó como una “tontería” el hecho de que el gobierno federal, encabezado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, destine 90 millones de dólares para apoyar la economía de países centroamericanos como El Salvador, Honduras y Guatemala. La panista, según nos dicen, arremetió contra la estrategia de la Cuarta Transformación y aseguró que “es una tontería, no tiene absolutamente ninguna razón de ser”, ya que no tendrá ningún efecto positivo para la economía de ninguno de los estados de la República. Pero eso no es todo, nos indican, pues doña Maru —como es conocida— también calificó la medida de “intervencionista”. Ante estos dichos, nos aseguran que no faltó quien le mandó a decir a la presidenta municipal que en la 4T escuchan la crítica como oír llover, así que su opinión sólo quedará en el desahogo. ¡Ups! (El Universal, p.23)
Ley de Migrantes congelada.- La Ley de Protección a Migrantes sigue atorada en el Congreso local a pesar de que en Nuevo León están en una situación de crisis migratoria, que se ha convertido en un problema social sin una debida atención.
Y aunque nos aseguran que existe un anteproyecto circulado por el diputado de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio Riojas, presidente de la Comisión de Desarrollo Social y Derechos Humanos, el documento omite aspectos de derechos humanos.
Pero también existe una iniciativa de la bancada del PRI en el Congreso local, que fue presentada por el diputado Melchor Heredia, presidente de la Comisión Especial de Asuntos Migratorios, que abre la puerta a una disputa por cuál de los dos documentos será la base para la Ley, si es que se llega a discutir próximamente.
Esperamos que esto no se convierta en una novela de descalificaciones entre los diferentes actores del legislativo, tal como ocurrió con el proyecto de la Ley de Movilidad, que tomó tintes de confrontación por las diferencias entre las iniciativas.
Sólo hay que recordarles a los diputados que Nuevo León no cuenta con delegado del Instituto Nacional de Migración, la oficina estatal está acéfala y pareciera que no existe voluntad de ninguna de las partes para ofrecer o plantear una solución. (Reporte Indigo Cinco Días, p. 22)
Hace unos días, el gobierno de Estados Unidos sacó de nuevo a pasear al espantajo del narcoterrorismo para una exhibición en la Conferencia Ministerial Hemisférica de Lucha contra el Terrorismo.
Entre nosotros, transmitió la voz de alarma Raymundo Riva Palacio en un artículo en que dice que los gobiernos mexicanos han minimizado la presencia de Hezbolá en México, y que han seguido la política del avestruz. Cierra su denuncia con una frase rotunda: Afuera están los semáforos rojos. Aquí, preferimos no damos por enterados. El texto pinta un panorama espantoso, con información que es para dar miedo salvo que uno lea el artículo.
Luego viene lo sustantivo. Primero: hace 10 años la DEA acusó a un colombiano de origen libanés de participar en el tráfico de drogas, con algunos clientes mexicanos. Y entonces se dijo que Los Zetas manejaban dinero a través del Lebanese Canadian Bank, varios de cuyos ejecutivos y subsidiarias estaban ligadas a Hezbolá. Varios, ligados. Aparte de eso, hace 20 años se detuvo a un ciudadano libanés acusado de organizar el paso de migrantes indocumentados a través de Tijuana (migrantes libaneses, que eso es lo peligroso Más: hace 10 años los estadunidenses impidieron la creación de una red de Hezbolá en Centroamérica, en la que habría habido mexicanos. Y hace ocho años, en Yucatán, se detuvo atres personas que se sospechaba pretendían establecer una célula de Hezbolá. (Fernando Escalante, Milenio Diario, p. nal 15)
Comercio exterior y seguridad nacional no deberían de discutirse al mismo tiempo y en la misma mesa.
Extraordinario caso es el trato que le ha dado Donald Trump a México, y que siguen muy de cerca otros gobiernos. A pesar de la reconocida necesidad de tener un acuerdo con México por el impacto que tendría en la economía de Estados Unidos, la Casa Blanca ha decidido usar la excepción de seguridad nacional para no cumplir con las reglas que imponen los tratados comerciales. Hay que recordar que hace un año, citando supuestas amenazas a la seguridad nacional, Trump anunció aranceles globales de 25% para el acero.
El problema es que no había amenaza a la seguridad nacional. Lo hizo por razones políticas, buscando su reelección.
De la misma forma en que amenaza con imponer aranceles a todas las exportaciones mexicanas, por razones de seguridad nacional, si no se controla el flujo migratorio. Una amenaza similar a Guatemala forzó a ese gobierno a firmar lo que probablemente es un acuerdo de tercer país seguro, que supuestamente es ilegal. Y aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador insistió esta semana que México no firmaría un acuerdo migratorio con EU, está en juego la reelección de Trump. No sorprenda que ponga el tratado sobre la mesa. (Ana María Salazar, El Financiero, p. 48)
La penosa capitulación de Morales. Ante las amenazas de Trump de represalias comerciales, aranceles, restricciones a las remesas y viajes de guatemaltecos a Estados Unidos, Jimmy Morales se apuró a ceder a la presión y firmar un acuerdo migratorio que, si bien no establece con todas sus letras que Guatemala será un Tercer País Seguro, políticamente ésa es la condición esperada. Resulta curioso que un juez federal norteamericano haya frenado el deseo de Trump de deportar a los migrantes que hayan ingresado a Estados Unidos sin la previa solicitud de protección en Guatemala. Ya la Corte Constitucional de Guatemala se había pronunciado en el sentido de que un acuerdo así debía acompañarse de la aprobación legislativa. A unos cuantos días de celebrarse la segunda vuelta de la elección presidencial, como Morales sabe que ya se va, no tiene reparos en apurar las últimas decisiones de su muy criticable mandato. Nada parecen importarle las obligaciones internacionales que podría asumir el Estado guatemalteco por muchos años más. (Horacio Vives, La Razón de México, p. 10)
Veracruz: La insuficiencia de traileros en el Puerto pone en riesgo la movilización de la carga que se hacina en las instalaciones de ICAVE, Hutchison Port. El gobernador Cuitláhuac García enviará manos de migrantes, informó. (Víctor Sánchez Baños, El Heraldo de México, p. 17)
¿Cuál responsabilidad histórica arrastra Estados Unidos en la crisis de postración socioeconómica y violencia de Guatemala, Honduras y El Salvador que detonó la masiva e incesante migración irregular de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños por México a suelo estadounidense?
¿Cuál culpa comparte EU con las élites militares, económicas y políticas que, desde el siglo XX y con impunidad y corrupción, controlan el poder tradicional del Triángulo Norte de Centroamérica?
Para el (estatal) comisionado de los Derechos Humanos de Honduras, Roberto Herrera, urge “la atención diligente de las causas estructurales que nos mantienen en el subdesarrollo, como sociedad y Estado y, a la mayoría de la población, en situación de pobreza determinante de la condición prevaleciente de vida indigna (…) Atender prontamente esa necesidad abarcaría las causas estructurales del desplazamiento forzado interno y de la migración forzada”, pronosticó, en una declaración para El Universal.
Con más de la mitad de sus aproximadamente 32 millones de habitantes en la miseria, en los tres violentos e inseguros países hay unos 4.4 millones de subalimentados, reveló la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés). (José Meléndez, El Universal, p.15)
A pesar de los pesares, sigue la crisis migratoria. Se quiere tapar el sol con un dedo, pero, la realidad es que, salvadoreños, hondureños, guatemaltecos, así sea en menor cantidad, buscan la forma de salir de sus países y lograr el sueño americano.
El Secretario de Estado yanqui es un auténtico halcón de la política. Sin titubear sigue los lineamientos que le ordena el señor Trump y exige, a los ahora subordinados de Centroamérica y México, que se cumplan a rajatabla.
El cuento del muro le atrajo millones de votantes, en particular de los estados en los que predomina la agricultura. Poblaciones fanáticas, intolerantes e ignorantes. Abominan a los extranjeros, los acusan de que les quitan sus empleos (Los que ellos se niegan a realizar), de narcotraficantes y de violadores, palabras favoritas del hotentote de los pelos de elote.
Quiere reelegirse y enfoca todas sus baterías contra quienes buscan llegar a esas tierras y en especial contra los indocumentados que allá viven.
México, en boca de Marcelo Ebrard, durante la mañanera, niega que vayamos a convertirnos en dique contenedor de quienes atraviesan la República, pero de facto lo somos.
Jamás se había visto de un gobierno, sumisión igual a las órdenes de un Ejecutivo yanqui. Se hacían concesiones, pero se guardaban las formas y. Ahora, aunque se diga que hay transparencia y Ebrard “aclare” la postura en la tribuna de AMLO, no tenemos ni idea de lo pactado en reuniones secretas, de las que lo único de que nos enteramos es de la enorme sonrisa de Pompeo y las felicitaciones de Trump. ¡Pésimas señales!. (Catalina Noriega, El Sol de México, p. Nacional 17)
Las mañaneras de Presidencia se han convertido en el medio por el que Marcelo Ebrard reporta cotidianamente los resultados de las redadas antimigrantes con las que todo indica que el objetivo es congraciarse con el gobierno de Trump.
Después del tuitazo con el que el presidente del copete güero amenazó a México con imponer aranceles a nuestros productos, hay una insistencia periódica por demostrar que México está haciendo bien su chamba, a la que el gobierno de López Obrador fue sometido por los gringos desde hace casi dos meses.
Ebrard destacó que va muy bien la reducción del flujo de indocumentados con rumbo a la frontera norte. Se esmeró con datos duros: en mayo, el paso era de 144 mil 278 personas sin papeles, pero con cierta presunción informó que busca cerrar julio con 87 mil 648.
Mordaz, el ex presidente Felipe Calderón escribió un tuit directo al canciller: ¿A qué presidente está informando? (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, p. 9)
Francia considera irracional comparar la llamada tasa Google, que impondrá a los gigantes tecnológicos, con el impuesto a los vinos de su país que Trump amenaza en imponer. México no exterioriza su malestar por el chantaje: “te impongo aranceles o cambias tus políticas de seguridad y migración”, maquina y actúa Trump.
Acto seguido, el gobierno del presidente López Obrador se inclina y distribuye en la frontera sur a la guardia nacional y le da la espalda al Senado gracias al manto esteticista que lo cubre, es decir, gracias al misterioso concepto tercer país seguro. Claro, el Senado obedece.
La diferencia entre México y Francia se llama diplomacia. Francia la utiliza como herramienta vital del Estado. En México, el presidente la cataloga como algo cara y probablemente innecesaria para su gobierno. Son demasiados viajes, brindis y selfies.
Hacia finales del siglo pasado el economista Jeremy Rifkin publicó La era del acceso, un libro racionalmente profético sobre la mutación de la economía hacia el mundo intangible que iría dejando al margen millones de puestos de trabajo y desapareciendo actividades mecánicas. Rifkin ya hablaba sobre la nube fiscal de empresas que facturan en el mundo pero pagan en el país en el que registran su base. Por ejemplo Irlanda o Luxemburgo, países que ofrecen barra libre a Goolgle o Facebook. Sólo les piden que paguen la propina. No se equivocó Rifkin. (Fausto Pretelin Muñoz De Cote, El Economista, p. 77)
El problema es que el Presidente está haciendo muy poco para apagar el incendio. En los primeros siete meses de su gobierno, la cifra de asesinatos del Sistema Nacional de Seguridad Pública es de 20 mil.
Digo que el gobierno de López Obrador está haciendo muy poco, pues la única iniciativa en materia de seguridad es la Guardia Nacional (GN) y le tomó siete meses darle existencia legal. Como nació con serios problemas (cito algunos: es de color verde, aunque la ley dice que no sería de ese color; sin presupuesto propio, sin plazas ni instalaciones; con la rebeldía de miles de policías federales, etcétera) y tiene enfrente un reto mayúsculo, más nos vale que se solucionen pronto. Van algunas preguntas de buena fe al general Luis Rodríguez Bucio, ya que las respuestas darán una idea de qué tan eficaz será la GN para reducir la inseguridad en el país o saber si el incendio crecerá.
Sobre la GN. ¿Cuántos elementos tiene realmente dedicados a la seguridad, una vez que no se sabe cuántos policías se van a incorporar y, además, entre guardias y soldados hay más de 20 mil dedicados a contener la migración? ¿Cuántos elementos nuevos realmente incorporará cada año de aquí a 2024, considerando la disponibilidad de plazas y presupuesto y la capacidad de aplicar exámenes de control de confianza? ¿Cuánto durará la capacitación inicial de los nuevos reclutas? ¿Hay algún plan para desmilitarizar la GN? (Guillermo Valdés Castellanos, Milenio Diario, p. nal 14)