Segundo tercio. Si las cosas no cambian en el último momento, expertos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) visitarán México para verificar el estado en el que se encuentran las estaciones a cargo del Instituto Nacional de Migración.
La Cancillería mexicana ha mostrado su apertura en el tema, pero ha insistido en que esta instancia debe extender su labor a los centros de detención en Estados Unidos, en donde se tiene registro de condiciones adversas. En el edificio Tlatelolco se tiene la percepción de que a la CIDH no quiere meterse en terreno difícil y confrontarse con Washington. Así su independencia. (Eduardo del Río, 24 Horas, p. 5)
Visto desde afuera, los analistas pueden ser escépticos de las medidas económicas del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero deben tomar en consideración que tiene al menos dos grandes ventajas. La primera ciertamente, es su enorme fuerza en México. La segunda se llama Donald Trump.
El problema está en que México está demasiado cerca de Estados Unidos y eso impone necesidades y consideraciones que posiblemente sólo Canadá conoce. Ahí, sin embargo, hay una ventaja para López Obrador. El voluble y caprichoso Donald Trump ha hecho de México el chivo expiatorio de los males que afectan a su país: inseguridad, violencia, déficit comercial, fronteras descontroladas.
Trump prometió construir una muralla en la frontera con México y lo amenazó con sanciones comerciales si no hubiera un mayor control de los migrantes que pasan por territorio mexicano hacia EU.
Si México, Trump dixit, es el culpable de los males de la sociedad estadounidense, Trump es por su parte un villano a modo para el líder mexicano: creíble y deseoso de representar el papel de antimigramte y defensor de los estadounidenses blancos. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, p. 23)
El asesinato de mexicanos en el ataque de El Paso, perpetrado por un criminal racista, debió haber generado un escándalo global. Este hecho debió haber marcado un antes y un después para México en el mundo: debió ser el detonante de un amplio movimiento de la comunidad internacional contra el antimexicanismo creciente. No fue así. Hubo algunas condolencias y “condenas”, pero la cruda realidad es que más allá de las notas de algunos medios internacionales, el tema se olvidó rápido.
¿Cómo es posible que el asesinato de mexicanos en un acto terrorista haya pasado inadvertido? Somos la 15ª economía más grande del mundo, el 11º país más poblado. Además, nuestro activismo diplomático en favor de la paz, de los migrantes o contra la proliferación nuclear, entre otros temas, había hecho de México un país influyente y respetado en la esfera internacional.
¿Por qué, pues, no trascendieron estos hechos? México ha decidido olvidarse del mundo, y por eso no debe sorprendernos si el mundo empieza a olvidarse de México. Esa ha sido la tónica de esta administración: aislarse. (Guillermo Lerdo de Tejada Servitje, El Heraldo de México, p. 2)
El joven supremacista blanco de 21 años, Patrick Crucius, recorrió mil kilómetros desde Dallas para perpetrar su planeada carnicería en El Paso, que cumplió lo poco que se ha publicitado de su manifiesto contra los invasores hispanos: La Verdad Incómoda, donde anhelaba asesinar al mayor número de mexicanos.
El mexicanocida Patrick Crucius se inspiró del libro El Gran Reemplazo del escritor galo Renaud Camus quien arguye que las élites en Europa intentan remplazar a los europeos blancos con migrantes del Medio Oriente y Noráfrica (https://amzn.to/2ZG7Lin).
¿Viene la programada desmexicanización de Texas? Hoy Texas, segunda mayor economía de EU –que si fuera país, sería el décimo en el ranking global–, se puede re-mexicanizar, como California, en forma oficial en los próximos tres años, lo cual obligaría a su redistritación electoral. (Alfredo Jalife-Rahme, La Jornada, Política, p. 12)
“Noventa y nueve por ciento honestidad y un por ciento capacidad”. Estas fueron las palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador durante la conferencia de prensa, cuando un reportero le preguntó si de plano, en todas las aduanas, podrían a mandos navales para garantizar que no hubiera corrupción. “Si hace falta, sí”. Y esto es parte del problema que enfrenta el gobierno para poder ejercer control sobre aspectos fundamentales del país. “Todo lo que tiene que ver con aduana estaba muy podrido, como migración, y como todo el gobierno estaba tomado, estaba secuestrado; el gobierno estaba al servicio de una minoría rapaz, era un facilitador del saqueo. Entonces, se está limpiando el gobierno de arriba para abajo y un área que se está limpiando es, precisamente, las aduanas”, dijo López Obrador.
Pero también necesita funcionarios que estén capacitados, con conocimientos. Y tener las herramientas necesarias para hacer su trabajo. “Gobernación, imagínense, manejaban, hablando del tema, la Policía Federal y contrataban a policías privados para la seguridad en Gobernación. La compra de equipos que se puso de moda, el C5, el C6, el C21, el C80, todo era tecnología, compras millonadas de equipo que está ahí arrumbado, inservible, gente que ni siquiera tenía conocimiento en el manejo de estos equipos y de repente se convertían en proveedores. Contratos entregados, todo por corrupción. ..”. (Ana María Salazar, El Financiero, p. 27)
El robo a casa-habitación es uno de los delitos que más nos afectan por varias razones, una de ellas es porque se realiza en nuestro hogar, en donde suponemos que estamos más seguros, en donde vive nuestra familia.
Como le comenté ayer, otro de los modos de operar que utilizan los colombianos consiste en ir a ciertas colonias y aleatoriamente comienzan a tocar a las casas para ver cuál está sola, preferentemente lo hacen durante el fin de semana, que es cuando tienen más probabilidades que sus dueños no estén.
Estas bandas de colombianos viajan a varios estados los fines de semana, para operar bajo el mismo sistema. Los Mirreyes son hombres vestidos con ropa de marca, relojes caros, perfumados y manejando camionetas o vehículos de lujo.
Se sabe que este grupo delictivo es encabezado por mexicanos; sin embargo, se han identificado a cómplices colombianos y venezolanos. (Bibiana Belsasso, La Razón de México, p.12)
“ Los Zetas… son víctimas de una sociedad enferma que no supo darles apoyo… son las primeras víctimas de un gobierno corrupto, capitalista, neoliberal, enfermizo y fallido”. (julio del 2011). “¿Con cuál cartel debe empezar el gobierno de AMLO? Bueno, el PRI ya se va. Creo que los otros serán menos difíciles.” (julio del 2018). “Con el tema migratorio… , el presidente Andrés Manuel López Obrador se encuentra entre la espada y la pared.” (junio del 2019).
Las citas anteriores son del padre Alejandro Solalinde, quien se asume como defensor de migrantes y mantiene una muy publicitada cercanía con López Obrador. También es alguien que se esmera ideológicamente, porque no es cualquier cosa afirmar que los Zetas fueron víctimas orilladas a traicionar al Estado, e irse de guaruras de un psicópata, para luego independizarse y lanzar sobre el país un tsunami de sangre. Y además afirmarlo en el 2011, tiempos en que ya masacraban migrantes por centenas; sólo en dos de esas tandas macabras asesinaron al menos a 265.
Vueltas da la vida, y ahora López Obrador es jefe de gobierno, y estrena un cuerpo militarizado para evitar que entren, o a mayor infamia,que salgan quienes apenas hace unos meses s había invitado a venir. Se trata de un gobierno más represivo, no desde luego con los criminales, sino con la migración, y el padre, que siempre tiene una misión superior, ahora justifica al amigo represor porque resulta que él, no los migrantes que se persigue, se detiene y se maltrata, sino él, su amigo, se encuentra entre la espada y la pared. (José Antonio Polo Oteyza, Contra Réplica, p. 9)
Mientras en Argentina se votó por un cambio de M dirección; para el nuevo gobierno que fue elegido el pasado domingo en Guatemala se optó pollina fórmula presidencial que más se acerca a una continuidad de la actual política gubernamental.
La línea de sus acuerdos con EU, México y Canadá es otro tema de interés. El campo comercial y asuntos como la movilidad internacional, en un momento en el que el tema migratorio juega un papel central, en especial si llega a un acuerdo con EU bajo el concepto de país seguro, tema que estuvo presente en la agenda electoral.
La posición guatemalteca cambiaría el entorno jurídico y político regional en torno al tema, así como la posición que adopte en el futuro sobre al acuerdo global en materia de migración en el marco del sistema de la ONU, ante el que Guatemala ha mostrado distancia. (Guadalupe González, El Heraldo de México, p. 24)
Alejandro Giammattei, presidente de Guatemala. Tras dos previos intentos por conseguir el gobierno de la ciudad de Guatemala y cuatro la presidencia (desde 2007), que le habían sido esquivos, la decisión ciudadana en esta ocasión favoreció a Alejandro Giammattei.
Los desafíos que tendrá que resolver su gobierno no son menores. Guatemala es un país que, si bien ha dado lecciones ejemplares de castigar actos de corrupción —que han alcanzado a presidentes y vicepresidentes que han sido juzgados y sentenciados—, parece haber agotado tanto los mecanismos internos como externos de procesamiento de dichos casos: ante excesos de la aún apreciada a la vez que polémica CICIG (Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala), hay un consenso político básico en no renovar su mandato, que termina en septiembre.
El saldo deficiente de Jimmy Morales, el presidente saliente, será difícil de revertir: 60% de la población viviendo bajo la línea de pobreza, enormes problemas de inseguridad y una importante crisis migratoria. Ante las amenazas comerciales y arancelarias de Donald Trump, Morales aceptó, sin meter las manos, un acuerdo —de dudosa constitucionalidad y aplicación, ya que actualmente se encuentra suspendido por un juez federal en Estados Unidos y requiere aprobación legislativa— que pretende convertir a Guatemala, para todo efecto práctico, en un tercer país seguro ante la migración salvadoreña y hondureña, principalmente. Dadas las opciones que se presentaban, parece que la mayoría ciudadana guatemalteca optó por la opción correcta. (Horacio Vives, La Razón de México, p. 9)
Hace años escribí sobre lo que les tocó sufrir a unos policías federales que tuvieron la ocurrencia de pedirle a Rosario Robles Berlanga y a su pareja de aquel entonces, el empresario argentino Carlos Ahumada, que pasaran por el mostrador de migración del Aeropuerto Internacional de Toluca, después de que desembarcaran de un avión privado que los trajo desde La Habana (Cuba).
La entonces jefa de Gobierno les dijo a los policías que no se metieran en lo que no les importaba y que ni ella ni su acompañante pasarían por migración. Los uniformados impidieron que la pareja abandonara el aeropuerto. Acto seguido, la entonces poderosa perredista marcó un número por su celular para denunciar ante quién sabe quién a los policías que sólo estaban cumpliendo con su deber.
En cuestión de minutos llegó la orden: doña Rosario y don Carlos podían abandonar el aeropuerto sin pasar por migración y aduana, como tendría que hacerlo cualquier persona que llegue a México desde otro país. (Eduardo Ruiz-Healy, El Economista, p. 40)
Mauricio Martínez es una de las personas más amables y trabajadoras en el medio en entretenimiento en México. Hace ya muchos años obtuvo proyección en el concurso musical Operación triunfo y a partir de ahí no ha hecho más que trabajar con constancia para llegar hasta donde está ahora: Nueva York. Ahora, el cantante y actor realiza una serie de presentaciones de su show De México To Broadway en el cual hace un recorrido por su carrera justamente en los musicales.
Canciones de un inmigrante en el que distintos cantantes interpretaran sus temas para levantar la voz por el ambiente tan tenso que se vive Estados Unidos. (Omar Ramos, Milenio Diario, Espectáculos, p. 34)