Opinión Migración 210819

Ebrard y Monreal las figuras fuertes

La sucesión en la presidencia de la Mesa Directiva del Senado y las formas con las que Ricardo Monreal hizo a un lado a su contrincante Martí Batres dan cuenta del oficio que, en las últimas décadas, ha adquirido el multifacético zacatecano y que lo ubican hoy, junto con el canciller Marcelo Ebrard, como una de las figuras más fuertes del espectro político nacional.

Pese a haber perdido la candidatura por la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, que le significó un profundo desgaste al interior de Morena, ya como senador, Ricardo Monreal ha sabido administrar su cercanía con el presidente López Obrador. Hoy es considerado como uno de los hombres con mayor influencia ante el Jefe de Estado sin que este vínculo sea sinónimo de sumisión ideológica.

A escasos minutos de donde Monreal despacha, en el piso 22 de la cancillería, Marcelo Ebrard se ha transformado en una de las piezas clave de la nueva administración, a quien se le debe que exista armonía con la inestable administración Trump. La exitosa estrategia para contener la crisis migratoria en la frontera sur y dar respuesta, uno a uno, a los desplantes del Gobierno estadounidense, le ha valido el respeto y la confianza del inquilino de Palacio Nacional.

La sofisticación del actual encargado de la política exterior del país proviene de larga data. Subsecretario de Relaciones Exteriores, asambleísta, diputado federal, senador, jefe de Gobierno capitalino y aspirante a la candidatura presidencial son algunos de los momentos que han forjado a Ebrard como una de las piezas más sólidas de la administración actual. (Eduardo del Río, 24 Horas, p. 7)

Nudo Gordiano // El odio

Él iba directo por los mexicanos. Eligió un día que se anunciaba concurrido por la víspera del inicio de clases. Sabía que decenas de familias residentes de El Paso, Texas, con un 83 por ciento de habitantes de origen hispano, y aquellas que cruzarían desde Ciudad Juárez, Chihuahua, llegarían a ese centro comercial.

Tras el tiroteo del pasado 3 de agosto, el gobierno de México ha redoblado esfuerzos para proteger a los connacionales que hoy, además de estar bajo la lupa de las medidas antiinmigrantes que salen oficialmente de la Casa Blanca, también están bajo esa otra, la lupa que se acentúa con el discurso que de manera extraoficial también sale desde la Sala Oval.

“El caldo de cultivo para la instalación de este discurso en la conversación pública se encuentra en la crisis social y económica de ciertos sectores, cuya situación los hace receptivos a mensajes simplistas y reiterativos, que se disemina rápidamente a través de las redes sociales, las cuales garantizan anonimato e impunidad (…) Hoy en día, las discusiones sobre género, migración, racismo y clasismo en nuestra sociedad han puesto en circulación expresiones violentas, agresivas y discriminatorias, que han escalado hasta la denigración, el hostigamiento y las amenazas. Todo ello ligado a un marcado aumento en los ataques feminicidas, transfóbicos y de los crímenes de odio general”, escribió Arturo Zaldívar, ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en Milenio. (Yuriria Sierra, Excélsior, p. 18)

Editorial // Migración, atender las causas

Yolotli Fuentes Sánchez, directora de Atención y Vinculación Institucional de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar), dio a conocer ayer una serie de cifras que permiten dimensionar el desafío al que se enfrenta el Estado mexicano en la materia: mientras en 2013 se recibieron apenas mil 296 solicitudes de refugio, durante 2018 se alcanzaron 29 mil 604 peticiones; es decir, en cinco años se registró un aumento exponencial superior a 2 mil 200 por ciento. Asimismo, la funcionaria señaló que este incremento sostenido es anterior al inicio de las denominadas caravanas migrantes, las cuales no lo causaron, sino que permitieron su visibilización.

Los números mencionados –detrás de cada uno de los cuales hay un ser humano en busca de mejorar sus condiciones de vida o ponerse a salvo de la violencia– palidecen frente a las 39 mil 983 solicitudes recibidas sólo en los primeros siete meses del presente año. La situación se explica, ante todo, por el deterioro económico, político y social vivido en los países de origen de los solicitantes de refugio, una parte sustancial de los cuales proviene del Triángulo Norte de Centroamérica, conformado por Guatemala, El Salvador y Honduras.

El visible deterioro en el Triángulo Norte, que tiene sus aristas más preocupantes en la pobreza y la inseguridad, contrasta con la grotesca insistencia del gobierno de Donald Trump en presionar a Guatemala para que se declare tercer país seguro, estatus que exigiría a esta nación proveer refugio a quienes la atraviesan con el propósito de llegar a Estados Unidos. (La Jornada, p. 2)

Ricos y poderosos // Salud, alimentos y etiquetado

ASF, lupa a salvavidas centroamericano.  La nueva es que la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que encabeza David Colmenares, revisará el ejercicio de los recursos que anunció el gobierno de la cuarta transformación para ayudar a Centroamérica. La intención del órgano fiscalizador es prevenir más que lamentar. Que el dinero que se planea canalizar a una causa buena cumpla su objetivo y no caiga en el hoyo negro de la corrupción.

Y es que los recursos son cuantiosos y la ASF, como en muchas otras ocasiones, está buscando participar en la supervisión del ejercicio de los recursos “en tiempo real” para evitar que se malversen. Hay que recordar que el gobierno de México destinará 100 millones de dólares para implementar el programa Sembrando Vida en tres países de Centroamérica: El Salvador, Guatemala y Honduras.

Este programa es parte del Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica, con el que se busca disminuir la migración de personas de esos países a Estados Unidos. Originalmente, los recursos para el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica provienen del Fondo Yucatán. El sexenio pasado se creó el Fondo de Infraestructura para países de Mesoamérica y el Caribe con 129.7 millones de dólares, en 16 proyectos destinados a 11 países de la región, entre el 2012 y el 2016. (Marco Antonio Mares, El Economista, p. 22)

El Norteamericanista // El curioso caso de Texas

El fundador de Texas, Stephen Austin, fue un anglo que juró lealtad a la bandera mexicana. Fue traicionado y encarcelado por el gobierno central cuando éste decidió cambiar el acuerdo que había negociado en lo que era, entonces, Coahuila y Tejas. Texas fue una república, independiente, durante 10 años, lo cual sigue marcando una actitud en aquel estado. El mapa mexicano todavía hoy muestra los estragos de la independencia texana, toda vez que Tamaulipas tiene una larga franja fronteriza diseñada para evitar que los nuevoleoneses se unieran a Texas (el llamado “brazo de la Patria”).

El comercio de México con Texas es mayor que todo lo que comercia todo el resto de América Latina con el mundo. Laredo/Nuevo Laredo llevan varios años siendo el puerto interno más importante del mundo, con más de 270 mil millones de dólares de comercio, pero en mayo pasado se convirtió en el puerto más importante de cualquier tipo del hemisferio.

Texas tiene una economía casi 30 por ciento más grande que la de toda la República Mexicana, en su conjunto. Sus dos principales ciudades, Houston y Dallas, son la cuarta y quinta más grandes de Estados Unidos. San Antonio es un hub tecnológico y académico, mientras Austin, la capital, es un lugar de moda en EU. (Agustín Barrios Gómez, El Heraldo de México, p. 25)

Templo Mayor

La crisis de inseguridad en México está tan, tan, tan -eso- en crisis, que la ceremonia por el aniversario de la masacre de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, se tuvo que mover… ¡a Saltillo!

Ante la ola de violencia en la frontera, las autoridades tamaulipecas les advirtieron a los organizadores que, dado el aumento de los enfrentamientos entre los grupos criminales, no eran capaces de garantizar su seguridad ni la de los asistentes. De ahí que mejor buscaron otro lado y se fueron hasta Coahuila. (F. Bartolomé, Reforma, p. 8)

Uso de Razón // Al gobierno lo desborda la violencia

El país es sacudido por el crecimiento exponencial de la violencia y el delito sin que veamos una reacción sensata del gobierno. Hay ausencia de estrategia contra el crimen o, lo que es peor, el gobierno se pone del lado de los asesinos.

La violencia contra las mujeres va en paralelo con el aumento de la violencia en general. Aunque para ellas resulta todavía peor: son víctimas y las autoridades encargadas de proteger a la ciudadanía en muchos casos las ultrajan doble: las violan o las manosean.

En el país se han roto todos los tristes récords en feminicidios: en el primer cuatrimestre del año hubo mil 199 mujeres asesinadas, entre ellas 144 menores. Ya somos el primer lugar mundial de asesinatos contra periodistas. Los homicidios dolosos se han disparado y alcanzamos lo que creíamos imposible: estamos mucho peor que antes.

Igual cosa sucede con secuestros, extorsiones, robo a casa habitación, a transeúnte y a pasajeros de transporte público. La Guardia Nacional ha resultado un fiasco que sólo sirve para detener migrantes. (Pablo Hiriart, El Financiero, p. 40)

Acordes Internacionales // Open Arms: Saltar por desesperación

La mañana de ayer, se escuchó el temible “hombre al agua”. Diez de los migrantes del barco Open Arms —que llevan 19 días esperando entrar al puerto de Lampedusa— optaron por lanzarse al mar pues, la agonía del asilo prometido, fue inaguantable.

¿Qué motivó su decisión? El barco se encuentra a 800 metros de la costa. Para los migrantes significa 800 metros de distancia entre la guerra y la posibilidad de hacer una vida en paz. Pero, en medio se encuentra el abandono humanitario impulsado por el Ministro de Interior italiano, Matteo Salvini.

La discusión política interna hizo que ayer dimitiera el primer ministro Giuseppe Conte, opositor a Salvini, tras acusarlo de crear la crisis en el gobierno. Así, las intenciones del partido de Salvini —La Liga ultraderechista— de hacerse con el poder dieron un paso importante. (Valeria López Vela, La Razón de México, p. 22)