Si para el presidente López Obrador “la mejor política exterior es la interior”, pareciera que en la Secretaría de Gobernación quieren que esa política interior se dicte desde EU. Las pifias y ¿errores? de la semana desde esa dependencia nos llevan a pensarlo. No son los primeros, y socavan la labor que realizan la SRE y la de SSPC.
El primer capítulo se escribió cuando doña Olga dispuso que México aceptaría a todos los migrantes centroamericanos, contraviniendo lo acordado por el canciller Ebrard con EU. Luego, Washington ya no quiso reunirse con Gobernación, así que trató el asunto con la SRE.
Otro error de la Segob resulta de meterse a realizar tareas que recaen en la Secretaría de Seguridad y en la Guardia Nacional, decidir los términos de negociación, así como optar con quién y de qué forma sentarse a acordar. Con sus acciones, el subsecretario Ricardo Peralta contradice la política interior de AMLO.
Si Calderón en su sexenio se vio como todo un Borolas (AMLO dixit) cuando declaró la guerra al narco vestido con un uniforme que le quedaba grande, Peralta imita al comediante al reunirse con grupos de autodefensa con una cuchara de albañil. Todo tiene un límite, hasta la demagogia. (Verónica Malo Guzmán, El Heraldo de México, p. 8)
E s el mundo raro del Presidente. Nora López, bióloga ambientalista, fue hallada
El daño causado a los movimientos sociales por los Estados y gobiernos que desvirtuaron las revoluciones y defendieron a sus propagandistas fanatizados ha sido tan grave y profundo que le ha brindado un inesperado apoyo a propuestas derechistas casi fascistas en casi toda Europa, y recientemente en Brasil.
No puede haber ningún pretexto para callar ante los asesinatos de los activistas ambientalistas, los crímenes contra las mujeres y todos los casos de violencia creciente que vivimos diariamente.
Antes de que sea tarde es necesario castigar a los responsables de estos crímenes. Desde ahora es necesario frenar la cacería de migrantes del triángulo norte de Centroamérica por medio de la Guardia Nacional.
La peor manera de llevar al fracaso una propuesta de combate a los grupos derechistas, a los grandes oligarcas y a toda su corte de aduladores es silenciar la denuncia contra una política de eliminación de los militantes y dirigentes de los movimientos sociales bajo el pretexto de no hacerle el juego al enemigo.
Es hora de poner fin a los crímenes contra opositores. (Joel Ortega Juárez, Milenio Diario, p. 3)
Hace unos días se inauguró una gran exposición retrospectiva del artista tijuanense residente en San Diego, California, Marcos Ramírez “Erre”, en uno de los sitios más importantes para las artes en los Estados Unidos: el Massachusetts Museum of Contemporary Art (Mass-Moca). La exposición se abrió al público en agosto; la inauguración oficial será en octubre; y estará en exhibición por dos años, lo que habla del peso y la importancia de esta retrospectiva.
El Mass-Moca es una vieja fábrica del siglo XIX transformada en uno de los más grandes centros para las artes de los Estados Unidos, con siete edificios convertidos en museo y una área de exhibición de cerca de 12 mil metros cuadrados.
Ahí se presenta la exposición retrospectiva de ERRE con el sugerente título “Them And Us”, (Ellos y nosotros) y que hace referencia a uno de los principales temas en la obra de nuestro artista: la frontera, la migración, la historia compleja de las relaciones entre ellos (los Estados Unidos) y nosotros (los mexicanos). O al revés, entre ellos (los mexicanos) y nosotros (los estadunidenses) porque precisamente Marcos Ramírez Erre, es un artista de identidad binacional, un representante ejemplar de lo que significa vivir y trabajar a ambos lados de la frontera. (Edgardo Bermejo Mora, La Crónica de Hoy, Opinión p. 2)