Opinión Migración 010919

Los migrantes, un falso enemigo

Actualmente, el Anuario de Migración y Remesas México 2018, reporta que en el mundo hay 257 millones de migrantes internacionales, sin duda, un problema de interés mundial. Pero que pone en el centro a ciertos países. Por ejemplo, en el ranking mundial, México es el segundo país del cual salen más migrantes internacionales, nuestro país aportó 13 millones en 2017, mientras que de la India salieron 16 millones.

Se afirma que son las condiciones de pobreza las que están motivando la migración laboral, de los países pobres a los países ricos, aunque tiene algo de verdad esta hipótesis, no va a la esencia del problema, si así fuera, sumarían muchos más migrantes. Si vemos proporciones, los migrantes internacionales son 3.4% de la población mundial, mientras que la población mundial que vive en condiciones de extrema pobreza, según el Banco Mundial, en 2015 registró su tasa más baja de 10%. Estamos hablando de 736 millones de personas que viven con menos de 1.9 dólares al día.

Las causas actuales de la migración internacional son múltiples, por ejemplo: desastres ambientales, guerras internacionales, guerras civiles, condiciones de violencia, también por el neoliberalismo, que promueve tratados de libre comercio y empobrecen las regiones, pero si nos quedamos solo con las razones de expulsión y no volteamos a ver los de atracción, no vemos la realidad en su totalidad. (Patricia Pozos Rivera, El Universal, p. 12)

72 migrantes: realidad e impunidad

Hace 9 años, en San Fernando, Tamaulipas, ejecutaron a 72 migrantes. Nueve años después, sin ningún culpable sentenciado, las familias siguen exigiendo justicia, verdad y reparación.

¿Cómo mirar a los ojos a Mirna y a muchas madres más y decirles hoy que ni siquiera contamos con las copias del expediente? ¿cómo explicar el fracaso de la justicia, cada vez más sorda y lejana? En los casos de las masacres de migrantes todos hemos perdido: ¿quién permitió y toleró la matanza?, ¿por qué siguen ocurriendo secuestros, asesinatos y violaciones contra la población migrante en tránsito?

El lunes 26 de agosto se llevó a cabo una audiencia ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos para que las autoridades rindieran cuentas sobre la recomendación emitida por la masacre de los 72 migrantes. Por ahora nada ha cambiado. Para los allegados, el tema es sobrevivir, imposible aspirar a más. Sobrevivir y luchar contra la impunidad asfixia, mata. Durante el indescriptible periplo de los seres cercanos, muchas madres han enfermado; ahora luchan contra males físicos, perviven abrasadas por cuadros depresivos y de ansiedad. Honduras, El Salvador, Guatemala, Brasil, Ecuador y México conforman el hábitat de los familiares; todos comparten abandono estatal y miseria. A pesar de ello, con gran valentía, continúan su lucha; buscan certezas, no promesas; no se detendrán: imposible hacerlo, las vidas/muertes de los suyos son las de ellas.

Las familias de migrantes terminan siendo las más afectadas en procesos trasnacionales de búsqueda de justicia: su país las ignora y el país donde ocurrieron los hechos, México, no tiene la suficiente voluntad para indagar y responder. ¿Qué se requiere para resolver tragedias como la de los 72 migrantes?: voluntad, ética y esfuerzo. En México poco se denuncia; la desconfianza en las autoridades es enorme: la indiferencia e indolencia de quienes ejercen el poder lacera, sepulta. “A veces pienso que lo peor que me ha pasado, más allá de la muerte de mi hija, es el tremendo maltrato que he vivido por parte de las autoridades”, comentó una madre cuya hija fue víctima de feminicidio en Ciudad Juárez. (Arnoldo Kraus, El Universal, p. 13)

El laberinto guatemalteco

Entre los muchos problemas que el gobierno de Donald Trump le ha generado el mundo, hay uno especialmente cercano a nosotros y profundamente problemático. Es la decisión de Jimmv Morales, el presidente de Guatemala, de aceptar que Guatemala se convierta en tercer país seguro. Eso no es sencillo ni es barato. Más bien al contrario, porque implica que cualquier persona, de cualquier parte del mundo, que pensaba llegar a Estados Unidos para solicitar asilo ahí, tiene la obligación de solicitar asilo primero en Guatemala antes de hacerlo en EU.

Canadá aceptó una situación similar a principios de la década pasada y la experiencia difícilmente puede considerarse positiva. El principal problema en Canadá son los gastos, el costo que implica convertirse en tercer país seguro, pero en el caso de Guatemala (o para México) a esos costos tendría que agregarse el hecho objetivo, irrefutable, que Guatemala (o México) no es un país seguro para sus propios ciudadanos.

Guatemala padece muchos de los mismos males que padece México como consecuencia de la migración y la vecindad con EU, entre los más notables, el que las dificultades para entrar a EU hacen que florezca una industria del tráfico de personas, además de que alienta a que grupos de delincuentes vean a los migrantes como blancos de sus actividades, sea para robar lo poco o mucho que llevan consigo o para secuestrarlos y exigir el pago de rescates a sus familiares. (Manuel Gómez Granados, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 2)

Por la Tangente // Frontera del Terror

Después de aplicar ahí una de las primeras medidas lopezobradoristas: incentivos fiscales, baja en el precio de gasolinas y aumento en el salario mínimo, la frontera norte aparece como la única región del país con despunte económico en el año de gobierno, pero también con crecimiento en tragedia, violencia, empobrecimiento y crisis social, lo que ha empezado a revertir la vocación de aceptación migratoria de la franja norte,  ahora hacia el rechazo, la indignación, el miedo y la organización, también, de autodefensas.

En la frontera norte, el crecimiento del 5.7 por ciento en producción manufacturera reportada por el  Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), va de la mano con el aumento en la tasa de homicidios, daño en propiedad ajena y violaciones surgida este año;  630 veces más que la registrada en el resto del país.

Sin embargo, las voces de esa frontera que alcanzan a escucharse a nivel nacional son las de los conflictos postelectorales, ansias de poder, actitudes antidemocráticas, pugnas partidistas y de nuevo, un abandono total de la sociedad y de la migración que ahí va concentrando una verdadera mezcla explosiva.

La llegada de grupos migrantes chinos, haitianos, africanos, además de las caravanas procedentes de Centroamérica a ciudades de Baja California, particularmente a Tijuana, ha provocado un gran impacto en la sociedad que han empuñado ya banderas de protesta y solicitud de ayuda, sin que hasta el momento las autoridades hayan prestado atención al rápido incremento también de desapariciones, extorsión y robo que empiezan a pintar el registro con señales de crimen organizado trasnacional. (Ethel Riquelme, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 4)

Contra las Cuerdas // Porfirio, el todas mías

Porfirio Muñoz Ledo no baja la guardia. Sabemos que mantiene una guerra abierta contra la cancillería de Marcelo Ebrard Casaubón, al criticar la política exterior del ex jefe de Gobierno de la Ciudad de México, frente a Estados Unidos, en gran medida, movido por la venganza a raíz de que la 4T no concedió la subsecretaría de América del Norte para su hijo Porfirio Thierry Muñoz Ledo Chevannier, miembro del servicio exterior desde los oaños 80.

Muñoz Ledo acusa a Ebrard de invadir facultades y también critica que se use a la Guardia Nacional para detener el ingreso de migrantes. Eso parece una postura acertada en legítima defensa de los derechos humanos, sin embargo, detrás hay otros motivos de fondo. Lo han intentado convencer de que le baje a sus comentarios en contra del supersecretario en que se ha convertido Ebrard, pero no ha cedido a las peticiones de la cancillería. (Alejandro Sánchez,  El Heraldo de México, p. 5)

Una política migratoria ¿humanitaria?

La política migratoria actual está envuelta y encubierta de un lenguaje y una narrativa al parecer humanista o humanitaria. A lo migrantes detenidos en operativos se les llama rescatados, a los deportados a su país de origen se los llama devueltos; a los asegurados se les nombra como presentados ante la autoridad migratoria; a los solicitantes de asilo centroamericanos, deportados a México, se los considera como protegidos.

Maquillar la realidad con un lenguaje supuestamente humanitario o incluyente impide y dificulta la evaluación y el análisis de una política migratoria. No es lo mismo otorgar de manera masiva visas humanitarias en enero, que suspender esta práctica de manera abrupta en junio y mandar 6 mil integrantes de la Guardia Nacional a controlar el flujo migratorio. Y, según parece, el discurso sobre migración segura, ordenada y regular sigue siendo el mismo.

Porque en realidad y hablando claro, las llamadas visas humanitarias que se otorgaron masivamente en enero, eran visas de tránsito. De igual modo los permisos de salida para abandonar la nación por alguna de sus fronteras, eran permisos para transitar a la frontera norte.

Y hay que reconocer que esta política tuvo como resultado el aumento notable de migrantes centroamericanos y la reactivación de flujos de cubanos, haitianos y extracontinentales. En ese periodo no cambiaron las condiciones de violencia y pobreza en Centroamérica o Haití, tampoco las condiciones políticas en Cuba como para justificar un incremento notable de los flujos. (Jorge Durand, La Jornada, p. 16)

El Santo Oficio // Historia de lo inmediato

La sonrisa de Trump

López Obrador ha polemizado con la Corte, con la CNDH, con grupos de mujeres sobre la despenalización del aborto, con organizaciones de la sociedad civil; ha desmentido a sus funcionarios y cancelado programas como el de estancias infantiles. Contra viento y marea, se ha mantenido firme en sus decisiones —excepto cuando Donald Trump le habla fuerte.

El 31 de mayo, el titular del periódico apantalla: “AMLO a Trump: en son de paz, ‘no convierta su nación en un gueto’”. Ese mismo día el presidente estadunidense amenazó a México con una escalada arancelaria, del 5 al 25 por ciento, “hasta que los inmigrantes ilegales dejen de llegar a nuestro país”. El 30 de junio se da el banderazo a la Guardia Nacional, comienza el control de migrantes y 2 de julio se publica una declaración de Trump: “Mexicanos, ‘tan felices como yo’ con la migra de la 4T”. En el resumen de la nota se lee: “El estadunidense elogia el ‘gran trabajo’ de López Obrador en las fronteras y descarta aranceles ‘por ahora’”.

El 21 de julio la cabeza principal de MILENIO no deja lugar a dudas sobre la obediencia al fascista del norte: “Pacto con EU elevó 88% captura de migrantes; más de mil al día”. El resumen alude a 43 mil 279 migrantes detenidos por el gobierno mexicano en unas cuantas semanas. El 23 de julio, el secretario de Estado de Estados Unidos pone las cartas sobre la mesa, por si alguien creía haber satisfecho a Trump: “Pompeo: México cubre la frontera con miles de soldados, pero aún falta”. El 9 de agosto, el periódico vuelve sobre el tema: “México redujo 43% cruces a EU desde la amenaza de aranceles”.

Los ejemplares de MILENIO consultados hablan también de feminicidios, crímenes multitudinarios, desapariciones forzadas, asesinatos de periodistas, crecimiento cero… pero vamos requetebién, como nos dirán en el primer Informe, eso es lo bueno. (José Luis Martínez S., Milenio Diario, p. 19)


Las seguridad en el I Informe de Gobierno

En un contexto de masacres, faltas de respecto a la autoridad, improvisaciones por parte de los funcionarios civiles encargados de la Seguridad Pública federal, entre otras variables, la postura del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, comienza a perfilar lo que serán las bases de una política que atienda las exigencias de las distintas Seguridades del país.

Y me refiero a los planteamientos realizados tanto en sus entrevistas matutinas, como en las giras por todo el país. Por una parte, ha señalado que la Seguridad Pública es un tema pendiente y de primer orden en la agenda de su gobierno. Derivado de esto, hay que agregar, que debido a la intensidad de violencia y la reiteración de verdaderos actos de barbarie, se ha puesto en predicamento a la Seguridad Interior. De allí, que la indispensable consideración de las Fuerzas Armadas en primer lugar y luego, de la Guardia Nacional, sigan siendo los recursos con los que el mismo Comandante Supremo sigue contando, además de la nueva corporación para la Seguridad Pública.

Aunado a la problemática de la Seguridad Pública y de la Seguridad Interior, en tanto existen antagonismos como la migración irregular y los efectos que genera en México, se suman otros aspectos como el tráfico de variado tipo: armas, drogas, dinero, entre otros, lo que pone en riesgo la Seguridad Regional. Por sus características geopolíticas, México es un foco natural de atención y tensión de los círculos de poder, que lo mismo van de las grandes empresas petroleras, a los medios de comunicación o a la natural proyección de los intereses nacionales de otros Estados. (Javier Oliva Posada, El Sol de México, p. 17)

Informe

Desde el primer día, el señor Presidente decidió estar presente todos los días para que la vida política gire únicamente a su alrededor, los medios de comunicación registran sus palabras, sus silencios, sus acusaciones, sus negaciones, sus insultos y sus calumnias; sus epítetos suman cientos y los repite cotidianamente.

De entrada, escogió como colaboradores a personaje variopintos; las secretarías de Energía, Comunicaciones, Salud, Trabajo, Turismo,  Pemex y la Comisión Federal de Electricidad están en manos de incapaces cuya única tarea es destruir el pasado, cortar los presupuestos y hacer declaraciones que dan pena ajena; debido a esto, ya renunciaron funcionarios importantes, el director del IMSS, el de Hacienda y otros trece: INEE, CRE, Comisión Nacional de  Hidrocarburos, Migración, etcétera, hartos de las mentiras que imperan en Palacio Nacional.  (Rafael Álvarez Cordero, Excélsior, p. 16)

Crónica // Un día cualquiera en CedarPark

¿Habrá sido otro de los tantos crímenes de odio que son pan de cada día y que, de una forma u otra, son promovidos por el actual gobierno estadunidense? Las condiciones en que quedó el auto que conducía la víctima -un cedazo hecho de orificios de bala- revelan que el atacante, fueran sus motivos los que fueran, estaba cargado de un odio desmedido. Los meseros del restaurante mencionado arriba, ilegales casi todos e invariablemente mexicanos, vieron con temor que, una tarde de la semana pasada, al estacionamiento del lugar llegaban varias camionetas blancas con franjas verdes, de las cuales descendieron unos dieciséis hombres que usaban uniformes verde olivo; en los cintos llevaban algunos artefactos, entre los que destacaban balas y pistolas.

La anfitriona, también ilegal, tragó saliva cuando los vio entrar, pero su temor disminuyó cuando el que iba al frente pidió una mesa para el grupo. El mesero que debió atenderlos no pudo evitar recordar que, jomadas antes, en el noticiario hispano informaron que no muy lejos de esa zona, rumbo a Arlington, se presentó un trío de agentes de migración en un local de comida. (Saúl Toledo Ramos,  La Jornada, p. 16)

Apuntes Incómodos // Informe análogo

Muchas voces que hace meses se habrían alzado para proteger al enfermo sin acceso a medicamentos, hoy fingen sordera o relativizan el analfabetismo político de un secretario de Salud al minimizar la desesperación de una familia. Tiempos donde la disculpa da derecho a la imbecilidad.

Acostumbrados al daño, hemos ido perdiendo la relación de jerarquías que permite medir los desastres. Abrazamos el cúmulo de vicios en un sistema al que se le ha sumado la aceptación de lo que antes rechazábamos.

La opacidad se ve transparente. Mensajeros defienden las adjudicaciones directas, la falta de concordancia en sus propios datos, la inmaculada presencia de los maculados. El festejo de dichos es abdicación a los hechos. Somos una nación plagada de infortunios a la que, en espera de tiempos mejores, añadirle unos cuantos dejó de hacer diferencia. Qué extraño es el orgullo de retener migrantes. Ya encontrarán la forma de huir o levantarán enojo en la estación migratoria Siglo XXI. Cuánta indiferencia provoca el desprecio al orden democrático en las elecciones de nuestro estado boreal. (Maruan Soto Antaki, Milenio Diario, p. 3)