El Subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Alejandro Encinas, escribe en su artículo que el Presidente ha definido como prioridad la búsqueda e identificación de las personas desaparecidas, en especial la búsqueda en vida. Para ello, ha insistido, no se escatimarán recursos. Así se fortalecen las capacidades de la Comisión Nacional y del Sistema Nacional de Búsqueda; se da cuenta de información que permaneció oculta durante años; se encara la emergencia forense y de identificación humana que sufre el país; se revisa a fondo el papel de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, y, fundamentalmente, se reconoce el papel central de las familias en las tareas de búsqueda.
Se avanza, pero falta mucho por hacer. El contexto de violencia en el país prevalece. La intolerancia agravia a periodistas y defensores de derechos humanos, quienes siguen siendo objeto de ataques a su integridad; surgen discursos xenofóbicos y discriminatorios contra las personas migrantes en distintas regiones del país, en momentos en que las solicitudes de refugio alcanzan 40 mil personas; el feminicidio y la violencia intrafamiliar aumentan dañando en especial a las niñas y niños. (Alejandro Encinas, El Universal, Nación, p. 13)
Esta semana sabrá el canciller Marcelo Ebrard el ánimo de la Casa Blanca, al reunirse con el secretario de Estado, Mike Pompeo, si están satisfechos con el cumplimiento del gobierno de México de los acuerdos que anularon la amenaza de aranceles.
No fue fácil cambiar la política migratoria de brazos abiertos anunciada a principios de diciembre por una que, al final del día, lo único que hace es aplicar las duras reglas de migración que tiene México.
Pero, a querer o no, habrán de lidiar con las intemperancias de un Donald Trump en campaña por la reelección, y a soportar más groserías de las que hubo que soportar hace tres años. (José Fonseca, El Economista, p. 35)
El problema de la creciente migración se remonta a procesos de transición en el Istmo, a través de los cuales gobiernos autoritarios fueron sustituidos por democracias, jóvenes pero débiles, marcadas por la inestabilidad política, económica y social. De acuerdo con la Encuesta sobre Migración en la Frontera Sur de México (2017 condiciones de inestabilidad ocasionaron una situación intolerable en los países del Triángulo del Norte centroamericano: desempleo, precarización de las condiciones laborales y el incremento de la inseguridad y la violencia.
El actual incremento de los flujos de personas provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador con rumbo a Estados Unidos ha generado nuevos retos para actores políticos y sociales en México. En las últimas semanas, se han suscitado críticas severas y certeras a la política migratoria del gobierno mexicano, especialmente la relacionada con el despliegue de la Guardia Nacional, que ha generado tensiones con organizaciones de la sociedad civil que acusan afectaciones a los derechos humanos. Ante tales cuestionamientos, advierto cuáles han sido aquellas vías de largo alcance que requieren acentuarse para superar estas dificultades que hoy se perciben como insalvables, sin soslayar el desconcierto y la molestia ante una repentina vuelta de tuerca de la política migratoria. (José Luis Caballero, Reforma, Opinión, p. 10)
El primer lunes de septiembre es por tradición el “Día del Trabajo” en los Estados Unidos, instaurado, según la historia menos como un homenaje a los trabajadores o mártires de la causa laboral que como un festejo alternativo al promovido por la Internacional Comunista a fines de siglo XIX o bien como un modo de romper un periodo de cuatro meses –de principios de julio a fines de noviembre– sin un descanso extra para los empleados.
Cualesquiera sea la realidad, y es posible que haya sido una combinación, el movimiento sindical estadounidense está lejos de ser lo que llegó a ser. A principios de los años 50 representaba a poco más de un tercio de todos los trabajadores, aunque a pesar de su importancia nunca tuvo la predominancia que llegaron a tener los sindicatos en otros países desarrollados. De hecho se vio obligado a jugar a la política como otras fuerzas que actúan en la economía estadounidense y hoy por hoy, potente como es todavía, encuentra que su mayor crecimiento se da entre los sectores de servicios, por ejemplo empleados gubernamentales, de mantenimiento y entre los alguna vez desdeñados migrantes.
Parte del fenómeno se debe a que la economía estadounidense no es amigable a la sindicalización y ofrece armas legales a los empleadores, incluso el derecho a contratar personas no sindicalizadas; parte también es que se trata cada vez más de una economía de servicios, con un mayor número de personas con instrucción universitaria o especializada; los trabajos sindicalizados son usualmente los menos pagados para aquellos con menor instrucción mientras que la industria de alta tecnología ofrece los mejores salarios, pero usualmente en contratos individuales. Y esto ocurre en combinación con una población laboral decreciente.
En otras palabras, la política migratoria está a punto de un nuevo cambio… (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, p. 23)
México condena enérgicamente la xenofobia y la superioridad racial por considerarlas inaceptables y denigrantes. Ante los acontecimientos ocurridos en El Paso, Texas, el pasado 3 de agosto, el Presidente Andrés Manuel López Obrador y el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, han manifestado claramente la posición mexicana de defensa de los connacionales, de indignación y de rechazo tajante a los crímenes de odio y xenofobia enraizados en peligrosas concepciones de supremacismo blanco.
La Declaración destaca que en la Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José los Estados Partes se comprometen a respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre ejercicio sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición social.
La Declaración expresa su más fuerte condena al ataque, manifiesta sus condolencias a los familiares de las víctimas y su solidaridad con los pueblos y gobiernos de los Estados Unidos de América y de México, señala su rechazo a la discriminación racial y los crímenes motivados por el odio, el racismo, la xenofobia e intolerancia.
Otro relevante instrumento interamericano es la Convención Interamericana contra toda forma de discriminación e intolerancia (CIDI que establece que la discriminación puede estar basada en diversos motivos como nacionalidad, identidad cultural, origen social, condición migratoria, característica genética, entre otras causas, y que frecuentemente se presenta la discriminación múltiple o agravada, cuando esta discriminación se compone de más de dos de estos elementos. (Luz Elena Baños Rivas, Reforma, Opinión, p. 10)
En menos de 30 días, se han registrado tres tiroteos en los Estados Unidos (EU), concretamente en las ciudades de Odessa, Midland y El Paso en el estado de Texas, estos hechos han dado la vuelta al mundo no sólo por el número de hispanos muertos que hasta la fecha son casi 35 y más de 40 heridos, sino también, por el silencio que el presidente de ese país, Donald Trump, ha guardado en torno a los acontecimientos.
Estos hechos ya comienzan a causar estragos en la política interna de la Unión Americana toda vez que, el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, pidió tajantemente a Donald Trump, “hacer algo” para frenar los tiroteos que se han registrado desde que asumió la presidencia de ese país, pues para muchos, desde entonces, han ido en aumento, principalmente en contra de latinos.
Andrew Cuomo se ha caracterizado por ser crítico de las políticas de Trump a quien acusa también, de tener una relación estrecha con la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés) además de que ha hecho reiterados llamados al control de las armas en ese país. (Julio César Moreno, La Crónica de Hoy, Metrópoli, p. 11)
Se ha cumplido un año de un gobierno que generó expectativas de cambio para quienes creyeron que las promesas de campaña se traducirían en mejora para todos los mexicanos. En este período, al momento de realizar las evaluaciones, existe un ánimo de incredulidad frente a los resultados anunciados.
En el tema migratorio, la percepción no es distinta: El discurso de las autoridades habla de la defensa de los mexicanos en el exterior, pero en la realidad se sienten indefensos frente a la persecución y criminalización que sufren cotidianamente los mexicanos que residen en Estados Unidos.
En su Informe de Gobierno, el presidente asume la política migratoria como un asunto de soberanía nacional que, sin embargo, no ha sido capaz de desplegar un acuerdo bilateral que, como país soberano, fije una posición firme frente al gobierno de Estados Unidos que ponga freno al permanente discurso de odio de Donald Trump, el cual ha generado un ambiente de criminalización, persecución y, ahora, de agresión directa a la comunidad mexicana migrante, con la lamentable pérdida de vidas de connacionales.
Por el contrario, el gobierno federal se vio sometido y fue obligado a convertirse en el muro que tanto pregonó Trump, asumiendo los dictados de una política de contención migratoria que desplazo hacia la frontera sur de México las acciones persecutorias en contra de los flujos migratorios.
La política de protección a la comunidad mexicana migrante que vive en Estados Unidos, denominada “Estrategia de Protección al Migrante en EUA”, se resume en una serie de medidas de asesoría y asistencia legal en materia de derechos humanos, atención a grupos vulnerables y servicios consulares. (Pilar Lozano Mac Donald, El Universal on line)
El contenido y tono del discurso del primer (¿o tercer?) informe de gobierno de López Obrador era previsible. Pero la retórica nos hace reflexionar sobre si realmente hay una estrategia de construcción de la cuarta transformación (4T). También nos reafirma los principales rasgos de lo que es el peculiar estilo de gobernar del mandatario.
El escenario utilizó toda la tramoya de los clásicos informes del priismo más recalcitrante. Para que no quedara duda de una rectoría del Estado centrada en una presidencia unipersonal, el presídium fue López Obrador, nadie más. Su gabinete en primera fila, como obedientes súbditos, muy aplaudidores. Con una imagen pulcra muy cuidada —cosa rara— López Obrador soltó a diestra y siniestra cifras y aseveraciones, de las cuales muchas son difíciles de comprobar y otras son mentiras llanas. Algunos ejemplos: “hemos logrado desaparecer prácticamente el huachicol, el robo de combustible se ha reducido 94%” (¿respaldo de esa cifra?); “no existen en el mundo oficinas de promoción como Proméxico” (mentira); “por primera vez en 14 años detuvimos la caída progresiva de la producción de petróleo” (falso); “en los primeros siete meses, según el IMSS, se han creado más de 300,000 nuevos empleos” (falso); “se crearon 100 universidades” (¿evidencia?, ¿dónde?); “la Bolsa de valores subió 2% desde que asumí el cargo” (falso). El aplauso a los migrantes por enviar más remesas al país fue patético; denota su desconocimiento del fenómeno migratorio y la de los receptores. (Federico Rubli Kaiser, El Economista, p. 46)
Ni una sola nación está libre del golpe de algún fenómeno violento de la naturaleza, como los geológicos y los climatológicos. Por ello, es de suma importancia que las autoridades correspondientes conozcan a fondo los factores de riesgo, exposición y vulnerabilidad de los territorios. Un total conocimiento de lo anterior derivará en una efectiva política de prevención y manuales de actuación para disminuir las afectaciones, justo para evitar desastres cuyas pérdidas y costos se vuelvan contra la sociedad y el entorno.
Hacia finales de la semana pasada se formó el huracán Dorian, categoría 5. Ayer pegó en la isla de Grand Bahama con vientos de 250 km/h y grandes cantidades de lluvia, lo cual provocó una destrucción extrema.
De ahí la importancia de contar con mecanismos de prevención y fondos. Dorian ya esquivó Puerto Rico, pero seguro no será el único huracán que amenace a Estados Unidos en los meses que restan de la temporada y ojalá al presidente Donald Trump no se le ocurra quitarle más dinero al fondo de emergencias para desastres naturales y trasladarlo a otro rubro, como lo hizo con 155 millones de dólares que fueron a parar a la oficina de Inmigración y Control de Aduanas, para retener hasta unos 50 mil migrantes al mismo tiempo en cárceles privadas en la frontera con México. (Lorena Rivera, Excélsior, Nacional, p. 17)
Añoranzas.- La vieja guardia añora el Día del Presidente. Echa de menos cuando hacía largas filas frente al jefe para besarle la mano y decirle ¡qué se unta que le brilla tanto! (O cualquier otra tontería). También les parece raro que Andrés Manuel haya pedido un aplauso, no para él, sino para los trabajadores migrantes. Verdaderos héroes, dijo. Las remesas alcanzaron en julio su segundo mayor nivel mensual desde que se tienen registros, hace más de 24 años, según cifras divulgadas por el Banco de México. Sumaron 3 mil 270 millones de dólares, 14.4% más que en julio de 2018. Entre enero y julio totalizan 20 mil 525 millones de dólares. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p. 6)