Bajo el tema “La industria en un entorno VUCA y el nuevo paradigma empresarial”, es decir, en un contexto de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad en términos de la economía mundial y, en el ámbito nacional, el “Panorama político y económico en la cuarta transformación”, se desarrollará a partir de hoy el 25 Congreso de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros (AMANAC), que dirige Adrián Aguayo Terán.
El congreso de AMANAC es considerado uno de los eventos más importantes de comercio exterior mexicano, que deberá inaugurar el gobernador del estado, Héctor Astudillo, y participará el coordinador general de Puertos y Marina Mercante de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Héctor López Gutiérrez, así como Francisco Cervantes, presidente de la Concamin.
El Congreso abordará cinco principales tópicos, entre los que destacan: “Panorama del desarrollo y tendencias de los puertos Latinoamericanos”; “Panorama y tendencias del transporte marítimo; el efecto del azufre bajo y la concentración”; “La Cuarta Transformación Portuaria”; “Desarrollo marítimo y portuario en México en los últimos 25 años”; y “Ley de movilidad y transporte”. (Julio Brito A. La Crónica de Hoy, Opinión, p.4)
Las guerras de Independencia no trajeron buenas soluciones para nadie. No le devolvieron a España el dominio sobre sus colonias ni dieron a éstas independencias practicables. La guerra engendró guerra y ésta un odio fratricida que introdujo una lesión esquizofrénica en el corazón de las sensibilidades nacionales hispanoamericanas.
El núcleo de nuestros nacionalismos fue el patriotismo criollo, la historia política de un resentimiento. Para afirmarse frente a los peninsulares, los criollos, sus hijos, se adscribieron a la noción de una grandeza americana previa, anterior a la Conquista. Con las guerras de Independencia, la rivalidad familiar, política, económica, simbólica, alcanzó un nivel de encono que prolongó por generaciones las diferencias entre la antigua metrópoli y las nuevas naciones. (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Opinión, p.3)
Durante la última campaña presidencial, la revista Nexos me pidió que hiciera un perfil de Ricardo Anaya.
Hable con sus amigos y enemigos, con él, por supuesto, con sus aliados ocasionales y los de toda la vida. Lo vi en eventos y leí sus propuestas.
No era difícil ver que el joven maravilla había construido una apuesta política que, siendo muy atractiva para muchos, en la superficie y el fondo estaba lejísimos del partido en el que se había formado (Ricardo Anaya, las tentaciones de la suerte, revista Nexos, 21 de junio 2018).
Construyó una coalición que, a juzgar por su plataforma, sus principales asesores, lo que decía en campaña estaba en el centro izquierda, pero cuyo partido mayor, el que importaba en la coalición, el Partido Acción Nacional (PAN), estaba, por historia y convicción, en el centro derecha. (Carlos Puig, Milenio, Opinión, p.2)
Nunca olvidaré aquella mañana del jueves 19 de septiembre de 1985.
Eran las 7:19, sabría después y para siempre, y me despertó un sacudimiento. Entonces vivía en el sur de la ciudad y supe que había sido fuerte porque por aquellos rumbos no se sentían.
Encendí la televisión, entonces trabajaba en Canal 13, y vi a don Pedro Ferriz y a Adriana Pérez Cañedo hablando ya del temblor, pero con la única fuente de lo que habían sentido. Me asomé al Canal 2 y no había señal, tampoco en los otros canales de Televisa que transmitía, como lo sigue haciendo hoy, desde Chapultepec 18. Luego conocería la tragedia de amigos y compañeros muertos y el edificio de noticieros en la calle, en ruinas. (Joaquín López Doríga, Milenio, Opinión, p.3)
QUE la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena, que encabeza Héctor Díaz-Polanco, descartó la propuesta de Andrés Manuel López Obrador que había adoptado de inmediato y sin análisis la dirigente nacional Yeidckol Polevnsky, relativa a elegir por encuesta al nuevo presidente partidista.
En respuesta a Bertha Luján, aspirante al relevo, la comisión argumentó que ese método solo puede ser aplicado, de acuerdo con los estatutos, para seleccionar candidatos para procesos electorales constitucionales, por lo que el nuevo CEN se decidirá por voto en el congreso nacional de 23 y 24 de noviembre.
QUE el senador Higinio Martínez pidió licencia al Senado para asumir la dirigencia de Morena en el Estado de México y los integrantes de su bancada le desearon felicitaciones y un pronto regreso. De hecho, en los próximos días hará mancuerna con Mario Delgado para apoyarlo rumbo a la dirigencia de ese partido que, como decíamos antes, no podrá ser mediante encuesta. (Milenio, Opinión, p.2)
Más que una venganza, la revancha es la oportunidad de enmendar el rumbo. Es una segunda oportunidad y por eso, a diferencia del impulso vengativo, la revancha surge del deseo de superación. Es una tarea igualmente costosa, pero no estéril.
Hoy México tiene la oportunidad de jugarse la revancha con Donald Trump. Con el año electoral en puerta y la promesa de una nueva ola de insultos y descalificaciones, de una nueva campaña anti-México, es tiempo de plantearse el partido de vuelta entendiendo que las condiciones del encuentro han cambiado.
Desde que asumió la presidencia Trump no ha tenido reparo para exigir un nuevo acuerdo comercial y una mayor cooperación en materia migratoria, dos promesas centrales de su campaña. Ha utilizado la naturaleza asimétrica de la relación para obligarnos a contribuir en su proyecto político. Atrás dejó cualquier expectativa para trabajar desde el paradigma de la corresponsabilidad que, durante años, permitió avanzar en la reconciliación y la normalización de nuestra compleja relación con Estados Unidos. (Enrique Acevedo, Milenio, Opinión, p.3)
El nombramiento de Robert O’Brien como consejero de Seguridad Nacional en lugar de John Bolton significa un cambio de estilo más suave, pero con el mismo en preservar el papel dominante de Estados Unidos en el mundo.
Dicha designación representa también una mejor coordinación entre la Casa Blanca y el Departamento de Estado, y el fortalecimiento del secretario Mike Pompeo teniendo a un amigo más en la Casa Blanca.
Donald Trump destituyó al rijoso John Bolton, quien embarcó a su jefe con el intento fallido de provocar la caída de Nicolás Maduro, con un abogado que prefiere negociar en lugar de amenazar. (Agustín Gutiérrez Canet, Milenio, Opinión, p.9)
Está por iniciar el proceso para elegir al próximo titular de la CNDH, que presidirá la Comisión durante la 4T.
La relación entre el presidente López Obrador y el actual ombudsman, Luis Raúl González Pérez, se descarriló y ninguno de los tuvo interés de componerla.
Se dice que la voz que se escuchará en el proceso de elección será la del cura Alejandro Solalinde, que no quiere la Comisión para él sino para Elizabeth Lara.
De hecho, Solalinde, que domina la propaganda, la ha estado placeando para que la ubiquen los medios.
Se trata de una abogada oaxaqueña vinculada a la defensa de los migrantes en los últimos años, aunque antes, tome nota, fue asesora legal de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, APPO.
López Obrador dijo que le gustaría para la CNDH una persona lo más cercana posible al pueblo y lo más alejada del poder. ¿Será el perfil de Elizabeth? (La Crónica de Hoy, Opinión, p.3)
Preparan expediente de exesposo de Robles
Por si no tuviera suficientes malas noticias, la más reciente con la inhabilitación del servicio público por 10 años por parte de la Función Pública por irregularidades en su declaración patrimonial, nos comentan que en el Archivo General de la Nación desclasificarán pronto un expediente que hizo la temida Dirección Federal de Seguridad sobre su exesposo Julio Moguel Viveros, con quien procreó a su hija Mariana. Nos adelantan que en los archivos podría salir a relucir el nombre de la extitular de la Sedesol, Rosario Robles, quien se encuentra en prisión preventiva en Santa Martha Acatitla. El expediente que se prepara en Lecumberri abarcará más de 100 fojas, que cubren la década de los 70, época en la que Moguel conoció y dio a clases a doña Rosario en la Facultad de Economía de la UNAM. Nos dicen que será en febrero del próximo año cuando la versión pública de don Julio esté disponible para consulta pública. (El Universal, Opinión, p.2)
Hace un par de meses, el presidente Andrés Manuel López Obrador mandó un mensaje a su antecesor Enrique Peña Nieto: que le bajara.
¿A qué se refería el de Morena? Unos días antes se había vuelto viral una fotografía del expresidente en la boda de su abogado y operador Juan Collado. Miembros de su gabinete y encumbrados políticos de la era priista redondeaban la imagen, cantando a coro con Julio Iglesias. Fue interpretada como un símbolo de que, en tiempos de la autodenominada cuarta transformación, muchos señalados de estafar al país estaban felices, felices, felices.
Para el presidente López Obrador fue la gota que derramó el vaso. Se sabía que Peña Nieto se daba la gran vida de expresidente. Nueva relación personal, viajes al extranjero, de compras en Europa, restaurantes de lujo. Todo, mientras en México se seguían ventilando los escándalos de su corrupción. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Opinión, p.2)
En su edición de ayer el diario Milenio publicó como titular más destacado una frase supuestamente atribuida al presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Luis Raúl González: “Aunque reprobable, la tortura no invalida todo testimonio.”
Este funcionario debió contorsionarse cuando leyó la tergiversación que se hizo de sus declaraciones. Es inconcebible que un defensor de derechos serio se atreva a avalar una prueba testimonial que haya sido obtenida mediante tortura.
Son explícitos los tratados internacionales que ha signado nuestro país, la Constitución, las leyes y la jurisprudencia mexicanas: la tortura invalida por entero el testimonio utilizado para inculpar (o autoinculpar). (Ricardo Raphael, El Universal, Opinión, p.2)
Una de las grandes promesas de la campaña de Andrés Manuel López Obrador fue que vendería el avión presidencial que “ni Obama tenía”. Así lo repitió en varias ocasiones durante su campaña y, apenas llegó a la Presidencia, se ha rehusado a volar en él. Muy rápido, la Secretaría de la Defensa contactó a Boeing, la empresa que le arrendó el TP-01 a Banobras, para mandarle el avión de regreso para estacionarlo en uno de sus hangares, en lo que se vende.
Recordemos que este avión no es propiedad del gobierno federal aún porque el contrato entre Boeing y Banobras se firmó en noviembre de 2012 a un costo de 2 mil 952 millones de pesos que se deberían pagar en 15 años. Así, la factura del avión presidencial aún no es del gobierno mexicano, es de Boeing. (Ana Paula Ordorica, El Universal, Opinión, p.6)
A un personaje de la vieja guardia le escuché en una ocasión comentar que cuando un político termina un cargo para el que fue electo o es destituido de alguna posición, lo mejor que podría hacer, para su salud mental y política, era seguir el ejemplo del águila calva de Norteamérica y ocultarse del ojo público por una temporada. Explicaba que las majestuosas águilas de cabeza blanca, que habitan en el Norte de México y principalmente en territorio de los Estados Unidos, viven hasta 70 años, pero para poder llegar hasta esa edad tienen que enfrentar un difícil proceso de cambio cuando se acercan a los 40 años.
Justo a las cuatro décadas de vida, las águilas calvas experimentan cambios físicos que las obligan a tomar una dolorosa decisión: sus uñas se vuelven flexibles y demasiado apretadas, por lo que les es muy difícil atrapar y sostener a sus presas; su pico crece tanto que se curva hacia su pecho. Sus plumas envejecen y hacen que sus alas se vuelvan más pesadas, lo que les dificulta la capacidad de volar y planear en el aire. En ese momento, el águila se enfrenta a una disyuntiva: morir, porque ya no puede cazar para alimentarse u ocultarse durante 150 días en los riscos más altos de la montaña para pasar por un doloroso proceso de renovación. En ese tiempo, oculta en un nido cercano a un paredón, el águila empieza a golpear su pico contra la pared de rocas hasta que consigue que se le desprenda y le comience a salir uno nuevo. Una vez que el pico nuevo crezca, con él se arrancará una a una las uñas de sus talones para dar paso al nacimiento de nuevas uñas; cuando éstas le crezcan lo suficiente, empezará a desplumarse ella misma, arrancándose las plumas viejas y pesadas, y sólo cuando le hayan salido otras nuevas, exactamente a los cinco meses o 150 días de su ocultamiento, podrá salir de su escondite para emprender el vuelo de renovación, con el que celebra que podrá vivir al menos 30 años más, hasta cumplir el promedio de 70 años. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.13)
Un texto de puño y letra de Rosario Robles será dado a conocer hoy a las 8:30 de la mañana en las escalinatas del penal de Santa Martha Acatitla. Tiene que ver con las violaciones cometidas a su debido proceso y a la presunción de inocencia.
Lo leerá su hija, Mariana Moguel Robles, un mes cuatro días después de que el juez Felipe Delgadillo Padierna enviara a la cárcel a la exsecretaria de Estado por ejercicio indebido de la función pública.
Ese delito no amerita prisión preventiva oficiosa. El juez, sobrino de la diputada Dolores Padierna, tenía una baraja de 14 medidas cautelares. Eligió la más dura con el argumento de que la acérrima adversaria de su tía había presentado una licencia con dirección falsa. (Francisco Garfías, Excélsior, Opinión, p.4)
El expresidente municipal de Iguala, José Luis Abarca, uno de los responsables directos de la desaparición de los jóvenes, un personaje ligado al narcotráfico, casado con María de los Ángeles Pineda, hermana de tres de los líderes de Guerreros Unidos y con largos antecedentes de violencia en el propio municipio, puede ser el próximo liberado del caso Ayotzinapa.
La historia de Abarca la contamos con detalle en el libro La noche de Iguala (Cal y Arena, 2018). Hoy queremos recuperar una parte que ha sido ignorada: su participación en el asesinato de otros dirigentes de izquierda, opositores suyos en el municipio y a su vez ligados con la normal de Ayotzinapa.
Para el matrimonio Abarca-Pineda, la presencia de los estudiantes en el municipio no era nueva: el 3 de junio de 2013, los normalistas habían tomado violentamente el Palacio Municipal para exigir la presentación con vida del entonces desaparecido Arturo Hernández Cardona, dirigente de la organización Unidad Popular de Guerrero, de la que los alumnos de la normal se habían hecho aliados políticos. (Jorge Fernández Meléndez, Excélsior, Opinión, p.14)
EN EL gobierno federal se comenta que un panista encabeza la lista de sus gobernadores menos favoritos: el tamaulipeco Francisco Javier García Cabeza de Vaca.
NADA BIEN ha caído su poca colaboración en diversos temas, comenzando con el de la seguridad pública, a pesar de que se han agudizado los enfrentamientos de fuerzas federales con el crimen organizado en su entidad.
DE HECHO, no cooperó ni con el festival previo al Grito en el Zócalo, en el que Tamaulipas fue la única entidad del país que no mandó un grupo artístico.
EL MALESTAR ante esa actitud ha ido creciendo e incluso hay quienes afirman que legisladores de Morena le están preparando al panista una “sorpresita” en el Congreso federal. A ver de qué se trata. (Fray Bartolomé, Reforma, Opinión, p.8)