Tras la cascada de críticas por haber calificado como “valientes” a los asesinos del empresario Eugenio Garza Sada, el historiador Pedro Salmerón renunció a la dirección del INEHRM con una carta en la que se despidió, pero repartiendo culpas.
En tres cuartillas y media acusa a “La derecha”, a la que le atribuye tener un “talante inquisitorial” y hasta “fascista”, de haber orquestado un “linchamiento mediático” en su contra.
Y dicen en la 4T que si se tardó cuatro días en presentar su renuncia fue porque se sentía intocable y presumía su cercanía con el director del Fondo de Cultura Económica, Paco Ignacio Taibo II, y con la esposa del Presidente, Beatriz Gutiérrez Müller.
Pero esas supuestas buenas relaciones que lo tenían tan envalentonado no sirvieron de nada, pues cuentan que fueron precisamente los intelectuales de izquierda que forman parte del gobierno quienes le dijeron que tenía que renunciar por sus errores.
Al final, algo sí quedó claro: que no es lo mismo historiador valiente… que ¡valiente historiador! (Reforma, Opinión, p. 10)
Corrido de la UNAM, ¿director en la 4T? En la comunidad del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM les parece muy extraño que nadie en la 4T se haya preguntado por qué el designado para reemplazar a Pedro Salmerón como director del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM), Felipe Ávila Espinosa, de pronto terminara sus relaciones laborales con la Universidad Nacional y con la SEP, cuando fue investigador de ese instituto y funcionario de la Secretaría. Nos comentan que, por norma, Ávila no debía ocupar más cargos de tiempo completo que su puesto como investigador en la UNAM; pero aún así lo hizo hasta que la directora de aquel tiempo, María Alicia Mayer, lo descubrió en 2013. Ahora que la honestidad es supuestamente tan valorada, ¿dejarán en el cargo a quien es conocido dentro de Históricas como Felipe “Dobleteo” Ávila? Otra tarea para la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto. (El Universal, Nación, p. 2)
Bomba yucateca. De gira por Yucatán, el presidente Andrés Manuel López Obrador continúa generando alianzas y demostrando que sí hay coordinación con los estados. Esta vez correspondió al gobernador Mauricio Vila, quien recibió el espaldarazo del gobierno federal, particularmente en lo que se refiere a la transferencia de recursos para el estado, por lo que éste no sufrirá en este aspecto. Y todo se debe a la confianza que le genera al primer mandatario, pues Vila no se “clava” lo que le mandan. “Mira, te tengo confianza y sé que si te transferimos recursos, los vas a aplicar bien porque hay otros casos en donde sí tengo que actuar de manera precavida, porque puedo mandar los recursos y se los ‘clavan’, que es el problema”, dijo López Obrador. Enhorabuena para los yucatecos y su grandeza cultural, ¡bomba! (Excélsior, p. 11)
Que en la fiesta por los 80 años del PAN, el líder del partido, Marko Cortés, hizo un recuento de los militantes que han influido en la vida política y social del país, pero se desbordó en elogios hacia el ex presidente Vicente Fox. Luego vino un espectáculo en el que se retomaron nuevamente las aportaciones de los hombres clave blanquiazul… menos uno, Felipe Calderón, de quien no se dijo una sola palabra.
Que el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila, tuvo un día muy agitado ayer, pues acompañó al presidente Andrés Manuel López Obrador en su gira por la entidad y regresó corriendo a clausurar la cumbre de los premios Nobel, donde fue uno de los personajes más ovacionados junto a Rigoberta Menchú y Ricky Martín. De hecho, recibió un diploma firmado por los 30 galardonados invitados al encuentro. (Milenio Diario, p. 2)
En la primavera de 2014, meses antes de la tragedia que marcó brutalmente al gobierno de Enrique Peña Nieto, funcionarios de su administración parecían determinados a defenestrar al entonces alcalde de la ciudad de Iguala, Guerrero, José Luis Abarca, pues junto con su esposa, María de los Ángeles Pineda, eran considerados piezas para la operación del crimen organizado en la región. De pronto, la estrategia fue frenada, al parecer por cálculo político.
El director en persona del Centro Nacional de Inteligencia (Cisen), Eugenio Imaz, sostuvo encuentros con colaboradores del entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero, a quienes mostró un informe sobre “objetivos prioritarios” de la institución, entre los que se hallaba ese presidente municipal, postulado como Aguirre, por el Partido de la Revolución Democrática. El informe incluía fotografías de Abarca con Andrés Manuel López Obrador. El político tabasqueño afinaba en esa época los últimos detalles para formalizar el registro de su nuevo partido, Morena.
Reportes allegados a este espacio dan cuenta de que la integración de los expedientes judiciales para el desafuero de Abarca Velázquez, y su eventual encarcelamiento por delitos federales, avanzó con celeridad en las primeras semanas tras estos contactos, pero súbitamente entró en un impasse. (Roberto Rock L. El Universal, Nación, p. 11)
Una vez más, Enrique Peña Nieto fue noticia esta semana, y como lo ha sido desde hace muuucho tiempo, no por causas buenas. En esta ocasión, se le vio cenando en un restaurante japonés en NY con su novia ¡disfrazados de hippies! O algo parecido.
El problema del priista es que no entiende que nunca entendió y que sigue sin entender. En su momento no supo ni enfrentar la irritación social ni leer el hartazgo ciudadano ante la atascada corrupción que imperaba en su administración. Hoy parece vivir en una realidad paralela en la que los funcionarios de su gobierno no son perseguidos y no están en el ojo del huracán.
Pero entonces, ¿tenía que esconderse y retirarse al Himalaya? La respuesta es simple: esconderse no, retirarse sí. Aplicar la máxima de sus correligionarios priistas, de que después de gobernar calladitos se veían más bonitos y que el bajo perfil era su mejor amigo. Si bien el exmandatario ha guardado total silencio para defender sus reformas estructurales o sus decisiones de gobierno, que hoy son consideradas como mismísimo eje del mal, hay que recordar que una imagen vale más que mil palabras. (Vianey Esquinca, Excélsior, Nacional, p. 8)
Urgido de un liderazgo definido y consecuente, dispuesto a enfrentar los (supuestos o reales) excesos del lopezobradorismo, Acción Nacional recibió ayer –“más que con los brazos abiertos…” diría alguno– al expresidente Vicente Fox Quesada quien, apenas volvió a la palestra, no dudó en convocar a la conformación de un frente común para “darle en la madre” al gobierno de la 4T, a Morena, su partido y a “este falso profeta –su titular– que piensa que tiene la razón en todo”.
Eufórico, claramente empoderado tras comparecer ante jóvenes del blanquiazul que le festejaron todas y cada una de sus expresiones, el exmandatario compareció luego ante la XXIV Asamblea Nacional, ante quienes definió el referido Frente –“anti (Andrés Manuel) López Obrador” diría después alguno, como si ello hiciera falta– respecto del que, advirtió, “no debe ser todo azul, rojo, amarillo o México Libre, (pues) cuando se trata del país no hay colores”.
Y todo para revelar que, en aras de tal objetivo, “estoy convocando a todas las fuerzas ciudadanas. Ya me reuní con el PAN, el PRI, (Felipe) Calderón, Los Chuchos (Jesús Ortega- Jesús Zambrano-Carlos Navarrete) del PRD (y) vamos a cabalgar de nuevo: vamos a repetir el 2000”. (Enrique Aranda, Excélsior, Nacional, p. 14)
El caso de “Yamileth”, un alias para proteger la identidad de una víctima de explotación sexual que se relata hoy en las páginas de EL UNIVERSAL, hace voltear a ver uno de los delitos de mayor incremento en el país pero del que poco se habla y poco se conoce: la trata de mujeres con fines de prostitución. A decir de los expertos, este delito constituye una de las actividades más lucrativas para el crimen organizado, sólo superada por el narcotráfico y el comercio ilegal de armas.
El dato que conmociona es que según revelan representantes de organizaciones contra la trata, nueve de cada diez mujeres nunca logran ser rescatadas, a lo que se añade que además de ellas, también niños y hombres han sido incorporados a esta práctica. En cuanto al modus operandi de los denominados “enganchadores”, una constante es que estos actúan de un modo peculiar: establecen una relación amorosa con la víctima, la seducen y la convencen a cambiar de lugar de residencia. Una vez fuera de su círculo familiar, el trato hacia ellas cambia y se torna agresivo. Es cuando son sometidas y obligadas a prostituirse. En otras ocasiones, son otras mujeres las que se encargan de reclutar a las víctimas, frecuentemente con la promesa de darles un trabajo en el extranjero o en alguna ciudad al norte del país.
Haciendo un comparativo estadístico, las cifras revelan que en el primer semestre de 2019, las denuncias por delito de trata se han incrementado un 9 por ciento en relación a lo registrado en el mismo periodo de 2018. A ello se debe agregar el contexto de crisis a que están siendo sometidos los pocos refugios para mujeres víctimas de esta práctica, afectados para su supervivencia por los recortes presupuestales. (Editorial, El Universal, Opinión, p. 12)
En poco menos de un mes, el 21 de octubre de este año, los canadienses acudirán a las urnas para elegir un nuevo Parlamento que, a su vez, elegirá al nuevo Primer Ministro. Como están las cosas, lo más probable es que Justin Trudeau ganará por un apretado margen de votos populares, pero con relativa facilidad, un nuevo periodo de cuatro años como premier de su país.
Comparada con el caos y el conflicto que caracteriza a la política en Estados Unidos, Gran Bretaña, Argentina o México, la elección canadiense es predecible, aburrida y casi podría uno decir que de trámite.
Trudeau reconoció el error, pidió que lo disculparan y trató de continuar con la campaña. No queda claro si será posible, pero el sistema político canadiense tiene ventajas que otros sistemas no tienen. La más notable, es la confianza que los ciudadanos tienen en sus instituciones, por lo que cabe la posibilidad de que el incidente no pase a mayores y Trudeau se enfile a una victoria.
Algo importante, que evita la polarización que se observa en otros países, es que—a diferencia de lo que ocurre en EU, por ejemplo—una familia canadiense no debe ir a la quiebra para pagar los medicamentos por enfermedades como la diabetes. A diferencia de lo que ocurre en Gran Bretaña donde, en el marco del brexit, la mentira y la desconfianza se han adueñado del discurso político, en Canadá los políticos cuidan sus palabras y no usan a los extranjeros como chivos expiatorios. (Manuel Gómez Granados, La Crónica de Hoy, Opinión, p. 2)
El Presidente Andrés Manuel López Obrador no puede evitar hacer promesas sin fundamento, prometer básicamente lo que no se va a cumplir. Nadie habla de si tiene buena voluntad o si sus intensiones son las mejores, el problema de AMLO es que no ha podido diferenciar las promesas de campaña de los actos de gobierno.
El avión presidencial se volvió un estandarte para su campaña, una promesa de venta si llegara a ser presidente, hasta un spot le dedicaron y ahí AMLO señalaba que la aeronave no la tenía ni Obama, lo cual era cierto, pues el Air Force One que utilizan los mandatarios de Estados Unidos es mucho mejor. Pareciera que el avión presidencial nos resolvería la vida a los mexicanos, no es así.
Otra discusión será si es más o menos eficiente el traslado del mandatario por vuelo comercial respecto a una aeronave privada para hacer sus giras. López Obrador no dará marcha atrás, aunque sea ineficiente o una pérdida de tiempo los traslados, es más importante para él la popularidad que la eficiencia en ese sentido. (Héctor Escalante, El Sol de México, Análisis, p. 17)