Cerca de las doce de la noche del martes 17 de septiembre, sujetos a bordo de una motocicleta se aproximan a una vecindad ubicada en la colonia Doctores. Minutos más tarde, las autoridades reciben el reporte de una balacera que ha dejado varias personas lesionadas.
Los oficiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana que acuden al lugar, encuentran, dentro y fuera de la vecindad, a seis personas moribundas. Hombres y mujeres de entre 37 y 41 años de edad. Hay también dos heridas, una mujer de 65 y una niña de cinco años.
Este Pozoles era tío, nada menos, que del jefe de sicarios de la Unión Tepito al que apodan del mismo modo —El Pozoles—, y cuyo nombre es Brayan Mauricio González (el mismo al que detuvieron hace unos meses y se acusa del asesinato de la escort venezolana Kenny Mireya Finol).
Según testigos, cuatro hombres a bordo de dos motocicletas cazaron al líder de comerciantes, quien fue llevado moribundo al hospital Rubén Leñero. Las autoridades afirman que no han hallado vínculo alguno entre el tío del Pozoles y el crimen organizado. Entre los comerciantes de Tepito, sin embargo, los nexos del difunto eran bien sabidos: el periodista Carlos Jiménez ha recordado que este sujeto era el encargado de las extorsiones a comerciantes de origen chino. (Héctor de Mauleón, El Universal, Opinión, p.5)
La semana pasada, el presidente Andrés Manuel López Obrador estuvo en Yucatán y declaró lo siguiente: “Yucatán es un estado seguro donde no hay violencia ni inseguridad, es un ejemplo seguir”.
El presidente tiene razón: en el panorama nacional de violencia, Yucatán es una excepción notable. En 2018, según datos del Inegi, la tasa de homicidio en esa entidad federativa fue 3 por 100 mil habitantes, casi diez veces menos que la tasa nacional y en un rango de país europeo. Si el país tuviese la tasa de homicidio de Yucatán, nos hubiésemos ahorrado 32,214 asesinatos en 2018.
No sorprende por tanto que la percepción de seguridad en Yucatán sea muy distinta a la del resto del país. En 2018, según datos de la Envipe, 67% de los yucatecos se sentían seguros en su estado, 30 puntos por encima de la segunda entidad federativa con la mayor percepción de seguridad (Aguascalientes) y 48 puntos por encima del promedio nacional.
¿Por qué Yucatán ha logrado escapar de la oleada de violencia que ha envuelto al resto del país? No lo sé con certeza, pero van algunas hipótesis:
Durante los últimos meses, los congresistas del partido demócrata en la Cámara de Representantes en EU han debatido la posibilidad de comenzar un proceso de juicio político contra Donald Trump por obstrucción de justicia y otros crímenes que podrían justificar su remoción del puesto. La líder de la mayoría demócrata, la congresista Nancy Pelosi, se ha resistido a dar el paso que definiría el rumbo de la narrativa de la elección presidencial del año que viene. Pelosi teme que el famoso impeachment permita a Trump venderse como un mártir, víctima de una persecución injusta. Aunque el proceso del juicio podría servir para que el electorado estadounidense conozca a detalle todas las ocasiones en que Trump incurrió en faltas graves, también es cierto que los votantes que favorecen al presidente podrían reaccionar indignados, presentándose a votar a favor de Trump en números mayores a lo previsto para proteger a su mártir. No sobra explicar que el juicio político en sí no tendría ninguna posibilidad de culminar en la salida de Trump: se necesita una mayoría en el Senado para remover al presidente, y los republicanos, enfermos de indignidad, no votarán contra el hombre que les ha servido para avanzar la causa conservadora. Así, entre cuidar las posibilidades del eventual candidato demócrata de derrotar a Trump o actuar con estricto apego al mandato legal del Congreso, Pelosi ha preferido lo primero.(León Krauze, El Universal, Opinión, p.7)
Sucedió algo extraordinario en Estados Unidos: un oficial de la Agencia Nacional de Inteligencia reveló al inspector de la agencia (una especie de contralor interno responsable de vigilar el comportamiento de sus funcionarios) que el mandatario Donald Trump, había presionado al jefe de Estado de Ucrania para que se investigara aHunter Biden, hijo del candidato a la presidencia Joseph Biden, sobre su relación con una compañía petrolera ucraniana en la que era miembro del consejo de administración. Trató de demostrar, sin que existieran pruebas, que el entonces vicepresidente Joseph Biden había usado su influencia para apoyar negocios de esa compañía en Estados Unidos. El whistle-blower presenció la llamada telefónica en la que Trump amenazó al presidente ucraniano que de no cumplir con sus exigencias suspendería la ayuda militar autorizada por el Congreso estadunidense con el fin de que ese país se defendiera de la agresión rusa. El quid-pro quo en el fondo era un vil chantaje. En circunstancias normales, el inspector de la Agencia de Seguridad debía informar al Congreso, pero la Casa Blanca vetó la posibilidad.
Chantajear al líder de otra nación, con el fin de socavar el prestigio de quien en este momento encabeza la lista para representar al Partido Demócrata como su candidato a la presidencia, es algo insólito. No está clara la secuela de este nuevo capítulo en la ya larga trama que pudiera acabar con la defenestración del mandatario estadunidense. De lo que no hay duda es que Trump ha hecho todo lo posible para evitar que se llegue al fondo de este y otros asuntos similares, lo que en último término pudiera configurarse como el delito de “obstrucción a la justicia”. (Arturo Balderas, La Jornada, Opinión, p.13)
Fox levanta ámpula
La presencia de Vicente Fox como la principal figura del panismo en la asamblea del pasado sábado, en el marco de los 80 años de Acción Nacional, vaya que ha dado de qué hablar. Su arenga a “darle en la madre a la 4T” parece que caló en la lideresa de Morena, Yeidckol Polevnsky. La dirigente calificó al expresidente como “gente primitiva”, “rupestre”, “vulgar”, y aseguró que en el PAN están desesperados, tratando de sacar de la basura lo que ellos mismos habían tirado.
Giammattei saca jugo a visita
Muy productiva resultó la visita que tuvo en México el presidente electo de Guatemala, Alejandro Giammattei, quien, tras su asistencia a la Cumbre Mundial de los Nobel, en Yucatán, se le vio en diversas reuniones con líderes políticos y empresarios mexicanos, incluida la que sostuvo con López Obrador, además de los senadores Ricardo Monreal, Vanessa Rubio, Damián Zepeda, y el gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, para abordar proyectos de migración y turismo. (El Financiero, Opinión, p.41)
QUE finalmente la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, acudirá al Senado para explicar la política interior del país y las decisiones que se han tomado en materia de migración, luego de que la bancada de Morena bloqueó su asistencia desde junio pasado, cuando la oposición demandó explicaciones en la Comisión Permanente. (Milenio, Opinión, p.2)
“No sabíamos qué era la libertad hasta que nos la arrebataron…”, afirma la venezolana Freya Mendoza cuando, en el foro Voces para Expresar la Libertad la pasada semana en México, intenta explicar la grave problemática política y social que se vive hoy en su país y, más, la manera en que periodistas y comunicadores han sufrido y debido enfrentarla pues, advierte, “la lucha (juvenil contra el autoritarismo y la represión ) comenzó en 2009 por la defensa de la libertad de expresión, pero fue escalando para convertirse en una lucha por los derechos ciudadanos en general”.
ASTERISCOS
* Quien en verdad se mostró muy activo durante la XVII Cumbre Mundial de Premios Nobel fue el electo presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, quien, en Mérida, se dio tiempo para hablar sobre migración, del proyecto Muros de Prosperidad, con los senadores Ricardo Monreal, Vanessa Rubio y Erandi Bermúdez, entre otros y, también, de otras temáticas económicas y turísticas con funcionarios del país…
* Reveladora la cálida recepción que, al margen del evidente vacío que la mayoría de los mandatarios panistas hicieron al gris-gris Marko Cortés, recibió el tamaulipeco Francisco García Cabeza de Vaca, uno de los más activos promotores del grupo de Gobernadores de Acción Nacional (GOAN), a su arribo a la XXIV Asamblea partidista…
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política. (Enrique Aranda, Excélsior, Opinión, p.20)