Siempre he sostenido que el presidente ya había logrado su sano objetivo de separar el poder económico del poder político cuando decidió cancelar el aeropuerto de Texcoco. Quizá no se había dado cuenta que su sola llegada al poder tenía al empresariado de rodillas.
El gran perdedor del Texcocazo fue el propio presidente. Los empresarios obtuvieron nuevos contratos, los inversionistas fueron compensados por el gobierno, y en cambio, la señal de desconfianza enviada a los mercados financieros terminó paralizando la economía mexicana y dejando expuesto a un presidente que seguía apostando que creceríamos al 2%. Va a ser cero.
La semana pasada se aventó otro Texcocazo.
El presidente aborrecía la reforma educativa aprobada en 2013 y que no alcanzó a implementarse bien. El odio era personal, quizá porque los impulsores de esa reforma son enemigos a los que detesta: el Pacto Por México con el que fue arrinconado, el PRI de Peña Nieto, el PAN que le revuelve el estómago, el PRD de Los Chuchos, los organismos de la sociedad civil que desprecia por fifís, la experiencia de instituciones internacionales a las que considera imperialistas y neoliberales. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Opinión, p.2)
Todo por la fuerza caprichosa de la mayoría, nada por la razón, ni mucho menos por el derecho.
Las reformas educativas aprobadas por el pleno de la Cámara de Diputados, la semana pasada, violentaron el proceso legislativo.
Dice el reglamento de esa Cámara que los proyectos de dictámenes de las leyes o reformas que pretenden aprobarse deben circular cinco días antes de que la comisión responsable se reúna para discutir y votar. (Ricardo Raphael, El Universal, Opinión, p.2)
Después de la reciente visita de Cuauhtémoc Blanco a Palacio Nacional, en la que el gobernador de Morelos se quejó amargamente por la falta de apoyo federal a su estado y hasta amenazó con dejar el cargo, el presidente Andrés Manuel planteó el tema de qué hacer con la entidad morelense y con el gobernador en una reunión de su gabinete de seguridad. Las cifras y el diagnóstico que le presentaron sus colaboradores hablaba de un estado con serios problemas no sólo de seguridad, sino también de gobernabilidad, ante la debilidad e impericia del mandatario y la existencia de varios grupos que se disputan el control del gobierno estatal.
Fue tan duro el diagnóstico que le presentaron al presidente sobre la situación de Morelos que uno de sus secretarios planteó incluso la posibilidad de tomarle la palabra al gobernador y buscar un proceso constitucional para aceptar su licencia y dar paso a una sustitución constitucional por el Congreso del estado, aunque según la Constitución morelense, al no cumplirse aún los primeros tres años del mandato, el sustituto tendría que convocar a nuevas elecciones. Pero la propuesta fue atajada de inmediato por el presidente con un argumento que dejó claro que, más que la permanencia de Cuauhtémoc Blanco, lo que preocupa en estos momentos en Palacio es el efecto político que tendría su salida del cargo: “No podemos mover a Cuauhtémoc porque eso llevaría a que también salga Cuitláhuac de Veracruz”, se dijo en esa reunión del gabinete de seguridad federal, ante lo cual el tema se cerró y la instrucción fue “enviar toda la ayuda necesaria a Morelos”. (Salvador García Soto, El Universal, Opinión, p.11)
Fox-PAN: reconciliación desesperada // “Darle en la madre” a la 4T // Unión de Desplazados por AMLO // Salmerón: valentía y enredos
Difícil le resultaría al Partido Acción Nacional encontrar una forma más clara de mostrar su estancamiento, cortedad y desesperación que la ofrecida al convertir a Vicente Fox Quesada no sólo en estrella principal de un desvalorizado festejo cumpleañero de la agrupación derechista sino, aún peor, en presunto eje organizador de un proyecto multipartidista de salvación nacional, en el “coordinador” del presunto plan maestro para “darle en la madre” al proceso autodenominado Cuarta Transformación.
Tenis en lugar de botas e incluso una retórica en deterioro. El gran merolico de 2000 en metamorfosis siempre caricaturesca, henchido de riqueza en su Centro Fox (luego del estado de economía personal y familiar en crisis antes de llegar a Los Pinos), convertido ahora en cañonero de críticas desgarbadas y ejemplo de saltimbanqui histórico que “expulsó” al Partido Revolucionario Institucional de la silla presidencial pero reprodujo sus vicios y terminó apoyando a los candidatos de tres colores en 2012 (tapete de Peña Nieto) y en 2018, con José Antonio Meade. (Julio Hernández López , La Jornada, Opinión, p.10)
Los misterios luminosos y otros no tanto // De funcionarios públicos y los primeros milagros // No te preocupes, Rosario
Ya habíamos quedado en que el rosario es la devoción mariana más difundida en el mundo católico. Y en la entrega antepasada hice referencia a los dos primeros misterios, los gozosos y los gloriosos. Nos quedan entonces los luminosos y los dolorosos.
Seamos razonables. Queremos creer que las cosas van a cambiar gracias a los embates de la terca realidad. Van a cambiar, pero no para bien.
¿En serio creemos que milagrosamente la economía va a repuntar? Sobre todo ahora que sabemos que ni siquiera es una meta del gobierno. ¿Pensamos que la Guardia Nacional va a terminar con los cárteles de narcos, extorsionadores, secuestradores y huachicoleros pese a que la experiencia muestra que las soluciones militares no resuelven el problema?
Demos fortaleza a la esperanza: nadie piensa de que en dos o tres años nuestro sistema de salud va a ser como el de los países nórdicos ¿Habrá alguien que realmente crea que ceder la asignación de plazas a la CNTE elevará el nivel de la educación en México? (Fernando García Ramírez, El Financiero, Opinión, p.36)
pasan los meses y se acerca la fecha del primer año de gobierno de López Obrador, va haciéndose patente que en realidad tenemos dos gobiernos: el que sucede en el ámbito simbólico, en el espacio del discurso del Presidente, y el que sucede en la realidad, en el ámbito del rendimiento de sus políticas públicas.
Hay el gobierno de las palabras y de los símbolos y hay el de las cifras y de los hechos. El primero es potente y en muchos sentidos hace olvidar al segundo.
La semana que pasó, a partir de la ceremonia de el Grito, fenómeno rarísimo, peculiar de México, en el cual un presidente grita desde un balcón de palacio que el país es independiente, López Obrador nos ofreció una muestra del poder de su gobierno simbólico. (Héctor Aguilar Camín, Milenio, Opinión, p.3)
Ante las excarcelaciones de probables asesinos (casi 80) de los normalistas de Ayotzinapa, consumadas a partir de señalamientos de tortura, conviene poner atención en este ángulo del caso Iguala para saber qué tan consistentes han sido los indignantes fallos judiciales en la mayoría de los liberados.
Como sugirieron el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes, que reportó 17 casos, y la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para Derechos Humanos, que denunció 34, la CNDH practicó los exámenes mejor acreditados en el mundo, conocidos como Protocolo de Estambul, a 72 detenidos que interpusieron quejas, y corroboró tortura en ocho, tres de los cuales fueron descubiertos por sus visitadores adjuntos, abogados y peritos clínicos. Cinco de ellos son coincidentes con los reportados por la Oficina de la ONU para Derechos Humanos, y dos con los del GIEI. Verificó, además, 28 tratos crueles, inhumanos y/o degradantes para obtener información que, como en casos de tortura, pudieron incidir en las declaraciones ministeriales. (Carlos Marín, Milenio, Opinión, p.7)
La ola de asesinatos que se está viviendo en Jalisco y otros puntos del país donde tiene influencia el Cártel Jalisco Nueva Generación está relacionada con los ajustes de cuentas internos de esa organización, derivada de luchas sucesorias, de la indisciplina de sus integrantes y la falta de control de sus líderes, según organismos federales de inteligencia.
Todo ello se cataliza a través de las ejecuciones que son ordenadas y dirigidas contra miembros relevantes del CJNG. El 19 de agosto de 2019 fue asesinado en el penal federal de Puente Grande, en Jalisco, Eleno Madrigal Birrueta, apodado El 20, uno de los hombres de mayor confianza y amistad con Nemesio Oseguera (Nemesio utiliza también el nombre Rubén), El Mencho, líder de la organización. Madrigal fue localizado sin vida dentro su celda, colgado y duramente golpeado. A pesar de que estaba acompañado, nadie vio nada. El 20 era el jefe regional en los municipios de Autlán de Navarro, La Huerta, Casimiro Castillo, Cihuatlán, Cuautitlán de García Barragán y Villa Purificación, en Jalisco, y controlaba las actividades de venta de droga, robo de combustible y cooptación de autoridades.
Era, además, el propietario del Rancho Los Pinos, ubicado en el poblado de Tecomates, en el municipio de Casimiro Castillo, el cual era utilizado por El Mencho y donde el 1º de mayo del 2015 fue derribado un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana. (Jorge Fernández Meléndez, Excélsior, Opinión, p.14)