Columnas de Opinión 231019

Templo Mayor

A VECES la Cuarta Transformación parece ser la Cuarta Contradicción, porque así como dicen una cosa, dicen la otra… ¡y hacen otra! Y el caso Culiacán vino a confirmarlo.

DE ENTRADA sigue sin saberse qué ocurrió, porque ni Andrés Manuel López Obrador ni Alfonso Durazo logran ponerse de acuerdo en tener una sola versión de los hechos, contradiciéndose uno al otro. El propio Presidente ya salió con que no estaba enterado del operativo, contradiciendo lo que siempre ha dicho que no se mueve una hoja sin que se entere el Presidente.

PERO lo más increíble es que todos los días, a las 6:00 de la mañana, se reúne el Presidente con el gabinete de seguridad. Si no le informaron ahí lo que planeaban hacer ese día, ¿de qué diablos hablan entonces? ¿De beisbol?

Y AHÍ no acaban las contradicciones, ya que en estos nueve meses de gobierno López Obrador ha insistido una y otra vez: “Al margen de la ley nada, por encima de la ley nadie”. Pero ayer se le olvidó pues salió con que “por encima de las leyes está la vida humana”. ¿Entonces en qué quedamos? Es pregunta que se hace bolas. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 14)

Bajo reserva

El efecto de Culiacán sobre AMLO.- A partir de algunas encuestas y sondeos realizados en redes sociales, muchos se han apresurado a decretar que la liberación del narcotraficante Ovidio Guzmán le hizo “lo que el viento a Juárez” al presidente Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, especialistas en este tipo de estudios comentan que es demasiado pronto para hacer este diagnóstico por varias razones, una de ellas: porque al ver las fechas de levantamiento, algunos de estos números resultan de preguntas hechas antes de la liberación del hijo de “El Chapo” Guzmán y de la demostración de poder de fuego que el cártel de Sinaloa mostró. Además, nos dicen, hay que esperar a los números derivados de levantamientos en vivienda y que llevan continuidad con preguntas y muestras de población iguales a meses anteriores. Entonces se verá en realidad cuánto le costó al Presidente autorizar la liberación del hijo del capo. (El Universal, Nación, p. 2)

Frentes Políticos

Derrotado. Un juez de Control del Reclusorio Preventivo Sur determinó que Rosario Robles, la extitular de Sedesol, continúe su proceso en prisión preventiva justificada. Julio Hernández Barros consideró que se trató de una resolución hecha con el hígado, producto del resentimiento que la familia viene arrastrando de años. Acusó que “el único que ha mentido es el Ministerio Público, con la única idea de mantener en prisión ilegalmente a Rosario Robles”. Adelantó que apelarán esta decisión del juez, que calificó de equivocada, injusta y mentirosa. Es comprensible y hasta justificable su molestia, pero eso es parte de su misión, defender a su cliente. Ahora que el grado de dificultad del caso lo conocemos todos. Búsquele por dónde; despotricando es el peor camino. (Excélsior, Nacional, p. 17)

Trascendió

Que a dos semanas de asumir la titularidad de la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina, Omar García Harfuch siguió en la línea de cuando era director de la Agencia de Investigación Criminal federal y logró la captura de los antagónicos Pedro Ramírez, El Jamón, y Jorge Flores Conchas, El Tortas, líderes de La Unión de Tepito y Fuerza Anti-Unión.

La historia estuvo a punto de repetirse en el fuero común, pues la semana pasada detuvo a Jorge Miguel Rodríguez Muñoz, El Cabezas, quien era el nuevo jefe de la Fuerza Anti-Unión, y ayer estuvo cerca de aprehender a Óscar N., El Lunares, líder de La Unión, en el operativo nocturno con apoyo de la Marina. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

Red compartida

El martes próximo, a más tardar, el secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, comparecerá en el Senado para intentar explicar el desastre de Culiacán. Mientras se tienen un grupo de trabajo en temas relaciones con lavado de dinero y delitos financieros, coordinador por la SER que trabajo de manera conjunta con Estados Unidos para localizar los bienes de “El Chapo” Guzmán relacionados con tráfico de drogas. (La Prensa, Opinión, p. 2)

Pepe Grillo

Delgado se queda afuera.- Mario Delgado no es el personaje más popular en Morena, el partido que aspira a dirigir. A pesar de ser un cuadro relevante, presidente de la Junta de Coordinación Política de San Lázaro, a Delgado ni siquiera lo dejan entrar a las asambleas distritales.

Y es que el pasado domingo bajaron la cortina justo cuando le tocaba entrar a Mario, que se quedó afuera mirando. Él describe lo ocurrido como parte de “una guerrita negra”, que es su manera de decir que le están jugando chueco.

Sabedor de que sus posibilidades de dirigir a Morena disminuyen hora tras hora, Delgado dijo que sus malquerientes tal vez pueden imponer un nuevo presidente del partido, pero perderán la esencia del movimiento y tendrían una dirigencia espuria. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)

Plata o plomo // Culiacán y el presidente que no sabía

El pasado 9 de agosto, en un acto celebrado en Zacatecas, el presidente Andrés Manuel López Obrador soltó una frase lapidaria referida a su predecesor: “No es cierto que el presidente no sabía, o que lo engañaron o fueron desleales sus colaboradores. El presidente tiene toda la información, claro que sabe todo”.

Pues resulta que no, que el presidente no sabe todo. O al menos no si todo incluye el operativo frustrado para capturar al hijo de Joaquín El Chapo Guzmán. En su conferencia mañanera de ayer, el presidente afirmó lo siguiente: “Yo no estaba informado [del operativo], no me informan en estos casos porque hay una recomendación general, hay un lineamiento general que se aplica, le tengo mucha confianza al secretario de la Defensa”.

En este contexto, viene a cuento la frase mil veces citada de Georges Clemenceau, primer ministro de Francia durante la Primera Guerra Mundial: “La guerra es un asunto demasiado serio como para dejárselo a los generales”.

Lo mismo pasa con la seguridad: la responsabilidad última es del presidente. No puede vivir en la feliz ignorancia, solo dando recomendaciones generales y dejando las decisiones cruciales a sus subordinados. Es su responsabilidad, le guste o no. (Alejandro Hope, El Universal, Nación, p. 14)

Análisis sin fronteras // ¿Qué le informan al presidente?

¿Qué le informa al presidente Andrés Manuel López Obrador, todas las mañanas, su gabinete de Seguridad? Desde la campaña el entonces candidato López Obrador presumía que él sí se reuniría todos los días con los secretarios que tienen la responsabilidad de la seguridad del país. Además de ser esto parte de su estrategia de pacificación, el Presidente también parecía darnos a entender que el sí estaba dispuesto a, por lo menos, asumir directamente la responsabilidad de guiar a diario la estrategia de seguridad y justicia.

Hace meses, cuando le preguntaban al Ejecutivo, durante su conferencia mañanera sobre algún tema de seguridad, él podía responder, con lujo de detalle, situaciones en el país, especialmente si estaba relacionada con temas como el huachicol. Eso sí, profundizando y justificando el maltrato y agresiones que han recibido los elementos de las fuerzas armadas, por parte de civiles, al cumplir su deber en diferentes regiones del país.

De hecho, los secretarios que más presencia han tenido en las conferencias de prensa y presentaciones del mandatario en diferentes partes del país, son el secretario de la Defensa, Secretario de la Marina, además del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana. (Ana María Salazar, El Financiero, Opinión, p. 30)

Gran angular // El enorme daño de Durazo al Ejército

Nada ni nadie es infalible, desde luego, pero cuesta trabajo creer, por los años de experiencia y los resultados obtenidos en operativos similares, que el caos y la violencia que se desataron el jueves pasado en Culiacán con la fallida captura de un hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, haya sido consecuencia de una torpe planeación del Ejército.

Tanto o más complicados que la abortada detención del muy menor Ovidio Guzmán López —arropado, eso sí, por el capo histórico Ismael “El Mayo” Zambada— han sido otros operativos planeados para aprehender a delincuentes mucho más poderosos, en especial el que fuera jefe del cártel de Golfo, Osiel Cárdenas Guillén en Matamoros, entonces resguardado por el poderoso y bien pertrechado grupo de “Los Zetas” en una ciudad tan penetrada por el narcotráfico entonces y ahora, como ha sido y es Culiacán.

No hay, como se aprecia, mala planeación en los operativos del Ejército, tampoco en la naciente Guardia Nacional que hasta ahora es lo mismo. Cuesta creer que el de Culiacán haya sido un error militar. Más bien fue político. Alfonso Durazo quiso colgarse solo la medallita, y le causó un enorme daño al Ejército y, más aún, al presidente López Obrador. Abortar la detención de Ovidio fue de alto costo, pero la menos sanguinaria. Ahorita estaríamos lamentando decenas de muertes de inocentes y AMLO resignándose a aceptar el apelativo de “el carnicero de Culiacán”. (Raúl Rodríguez Cortés, El Universal, Nación, p. 7)

Jaque Mate // Frozen

Los gobiernos mexicanos siempre culpan de la violencia en nuestro país a las armas que llegan de Estados Unidos. Lo han hecho todas las administraciones anteriores, principalmente la de Felipe Calderón. Por eso no sorprende que el canciller Marcelo Ebrard se haya reunido con el embajador estadounidense Christopher Landau para pedirle que detenga el flujo de armas en un plan al que se le está llamando Frozen.

Ya sabemos lo que va a suceder, porque ha pasado antes. El gobierno estadounidense establecerá retenes en los accesos a México, lo cual hará más difícil el ingreso a nuestro país y generará un desplome del turismo y de los cruces fronterizos. La violencia, sin embargo, no se detendrá.

Lo que el gobierno mexicano no quiere entender es que las armas estadounidenses no tienen la culpa de la violencia en México. Nuestro país tiene leyes severísimas que restringen la compra y posesión de armas, pero en 2018 registró 29 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes (Inegi), mientras que Estados Unidos, el país con mayor libertad en materia de armas, tuvo solo 5 homicidios por cada 100 mil personas en 2017 (Banco Mundial). (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 14)

Bitácora del director // Golazo en Tepito, ponche en Culiacán

Cinco días después de que el gobierno federal lanzó un operativo fallido para capturar a Ovidio Guzmán, la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina y la Armada de México llevaron a cabo otro operativo, con resultados radicalmente distintos.

Ambos enfrentaron retos formidables: se metieron en el avispero para detener a la avispa reina y extraerla. Uno lo hizo en Culiacán, territorio del Cártel de Sinaloa, y otro, en el barrio bravo de Tepito, baluarte de La Unión, la principal organización delictiva de la Ciudad de México.

A casi una semana del operativo fallido, seguimos sin saber por qué se decidió ir por Ovidio, y quizá también por su hermano, en pleno día, en la mera área comercial de Culiacán, cuando las calles de la capital sinaloense estaban llenas. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)

Convicciones // Culiacán

Los lamentables hechos de Culiacán ponen de manifiesto, a partir de lo que es conocido y público, temas relacionados con el actual gobierno. El ahora presidente pensó que el tema de la seguridad era algo más fácil y manejable. A lo largo de sus 18 años de campaña uno de sus temas preferidos fue criticar a los gobiernos en turno por su supuesta incapacidad para resolver el problema del crimen organizado y la inseguridad. En diversas ocasiones aseguró que a su llegada a la Presidencia el problema se iba a resolver de inmediato. No ha sido así y ahora se ha agravado.

El gobierno no ha demostrado tener una estrategia de cómo enfrentar al crimen organizado y reducir los niveles de violencia. La posición del presidente es no hacer nada porque la violencia produce violencia. Su posición es la de dejar hacer, al tiempo que invita a los criminales, con el tono de un pastor evangélico pentecostal, a convertirse y volver al camino del bien.

En los sucesos de Culiacán, hay otros temas que no se han hecho públicos y por lo mismo se desconocen. Hoy día ya nada puede esconderse y todo termina por saberse. Es sólo cosa de tiempo que surjan a la luz pública. Ya nos iremos enterando y a partir de eso articulando una posición mejor informada. (Rubén Aguilar, El Economista, Política, p. 41)

Doble Mirada // Así de sencillo, así de irresponsable

A las pocas semanas de iniciada la lucha contra el narcotráfico en 2006, al gobierno de Felipe Calderón le era muy claro que no se trataba únicamente de un asunto de capturar a los líderes de las organizaciones y desmantelar sus estructuras criminales. No era solo un asunto de policías contra ladrones. El problema era mucho más profundo. Cuatro fenómenos explican esa complejidad.

Primero, el crimen organizado se había expandido territorialmente y diversificado del narcotráfico a la extracción de rentas sociales (secuestro y extorsión) y a otros mercados ilegales.

La gravedad de los sucesos de Culiacán es que el presidente Andrés Manuel López Obrador nos mandó los dos mensajes equivocados: que los narcos pueden seguir construyendo su Estado mafioso en Sinaloa (y de paso al resto de las organizaciones criminales del país) y, por tanto, que no nos va a proteger, aunque asegure que lo hizo para evitar una masacre. Nos dejó indefensos, lo cual es una invitación a ponerse de su lado. Los ciudadanos toman partido por los criminales cuando ven que el Estado no los combate o es incapaz de defenderlos. Se alinean con quien perciben. (Guillermo Valdés Castellanos, Milenio Diario, Política, p. 14)

Trump y Landau, lágrimas de cocodrilo

La guerra contra las drogas del gobierno mexicano partió de un error estratégico de origen. No exigió que el gobierno de EU la declarara también, al mismo tiempo. Nos lanzamos como el Borras y por eso en muchos aspectos estamos donde estábamos hace más de una década.

Si se hubiera planteado la exigencia, habrá quedado claro para todos que los Estados Unidos no combaten el tráfico de drogas, lo administran según sus intereses geopolíticos los cuales ajustan de tiempo en tiempo. Se parece pero no es lo mismo. Lo primero es su interés geopolítico y después, en un lugar secundario, el combate al tráfico de drogas. Si alguien duda lo anterior, le sugiero revise la historia del caso Irán-Contras, que exhibió a la CIA como un cártel más.  Ahora la compañía, dicen allá, reparte crack en los barrios negros marginales, así se llevan con su propia población. No siempre es tan claro, pero la lógica no cambia.

Es altamente probable que en este momento las agencias norteamericanas sepan dónde están los dos hijos del Chapo que se salvaron en el operativo de Culiacán. Administran esa información para sacarle todo el provecho político posible. Es una cuestión de poder, no de estupefacientes. Ahora que el embajador y el presidente de EU están tan afligidos podrían, en un arranque de sinceridad, decirnos cuál fue el papel de la DEA en el fallido operativo de Culiacán. Somos todos oídos. (Juan Manuel Asai, La Crónica de Hoy, Opinión, on line)

En privado // Palacio y muro de los lamentos

Retales.- Bonilla. A la medianoche del 1 de noviembre, Jaime Bonilla protestará el cargo de gobernador de Baja California por cinco años, conforme a la maroma que el Congreso local hizo a su Constitución. Ya después la Suprema Corte decidirá si es o no anticonstitucional. Y de fallar que lo es, el mandato se acortará al término original de los dos años por los que fue electo. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)

Así lo dice La Mont // Trudeau – Kunz y AMLO

T-MEC: La reelección de Justin Trudeau favorece la ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, pero desde la perspectiva del líder socialdemócrata y su ex aliado Jagmeet Singh (JS) “es como una marioneta de las grandes corporaciones y grupos de interés económico, además proclive a una política antiecologista de extracción de crudo que aumenta el calentamiento global”.

Oposición: Esa opinión la comparten los líderes del separatista Bloque Quebequés Yves-Francois y Partido Popular Maxime Bernier quien pese a su ideología cuestionó “las empresas mineras que patrocinaron la reelección de Trudeau son las mismas que en países socios del T-MEC hacen todo lo que no pueden aquí, tienen impuestos bajos, contaminan y envenenan las tierras donde lucran, pagan salarios miserables, ignoran legislación laboral y despojan a pueblos indígenas de sus tierras”. (Federico Lamont, El Sol de México, Nacional, p. 10)