Opinión Migración 281019

 Rozones

  • ¿Qué se logró en EU?

La noticia es que este fin de semana, 13 diputados de todas las bancadas se dieron cita en San Diego, California, para participar en una reunión interparlamentaria con congresistas de Estados Unidos, en la que el T-MEC, migración y seguridad fueron los temas de la agenda. Se trató de un foro al que no acudió la presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Rojas, quien adelantó que sólo iría en caso de que confirmara su asistencia Nancy Pelosi. Lo cierto es que en San Lázaro esperan ya que se informe de los resultados alcanzados y que éstos sean tangibles, para que a nadie se le ocurra pensar que el viaje se trató de la resurrección del… turismo parlamentario. (La Razón, Opinión, p.2)

 

T-MEC, ¿a punto de turrón?

Migración y armas

El gobierno mexicano cedió frente a la amenaza arancelaria del presidente estadunidense e incluso dio un giro radical a su política en materia migratoria, al aceptar utilizar a buena parte de su incipiente Guardia Nacional para detener el flujo migratorio de centroamericanos hacia el vecino país del norte.

Aunque en el discurso México ha reiterado su rechazo a ser “tercer país seguro”, en los hechos lo está siendo, al retener y mantener en México a cientos de migrantes. Incluso el presidente Trump ha felicitado públicamente al gobierno mexicano por el gran trabajo que está haciendo con los migrantes.

En México el gobierno lopezobradorista ha sido criticado por ceder a la presión arancelaria y por cambiar su política migratoria y de seguridad. (Marco A. Mares, El Economista, Opinión, p.44)

 

Desde Afuera / México, ¿Revitaliza su política exterior?

El gobierno mexicano parece estar dispuesto a trazar un acercamiento con Bolivia, Cuba y Venezuela

La política exterior de México parece encontrarse en una nueva coyuntura, al buscar revitalizar lo que algunos consideran como sus viejas glorias.

Por un lado mantiene una buena relación con EU, su abrumador vecino y principal socio comercial, si bien su decisión de no confrontar al gobierno del mercurial presidente Donald Trump y tratar de cooperar con él ha llevado a que lo acusen de hacer parte del “trabajo sucio”, al menos en lo que se refiere al tema de refugiados centroamericanos.

Los problemas de México y EU no se reducen a la muy notoria crisis de los migrantes, sino que temas como narcotráfico y comercio pueden convertirse en puntos de contención que tal vez obliguen a concesiones mexicanas.

En compensación aparente, el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador parece dispuesto a trazar una ruta de política exterior donde son notables los acercamientos simbólicos a Bolivia, Cuba y Venezuela, tres naciones confrontadas con Washington.

El acercamiento con Cuba no tiene problema. Ha sido una postura tradicional del gobierno mexicano y la reafirmación de los lazos amistosos entre los dos países es mucho más una expresión de independencia que otra cosa.

Los vínculos históricos y el sitio que Cuba tiene en el imaginario mexicano lo hacen fácil de pasar por alto. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Opinión, p.23)

El qué y por qué desde Washington  / Balas fronterizas injustificadas

Cuando un agente fronterizo mata a un ciudadano mexicano en la frontera solamente por encontrarlo sospechoso, ¿es ése un acto criminal que requiere reparaciones legales?  Sí, claro que lo es. Para cualquier persona razonable ésa debería ser la respuesta.

Pero en este mundo las cosas no son tan transparentes y por eso estamos por ver si para los nueve magistrados de la Corte Suprema de EU, 5 conservadores y 4 liberales, la respuesta es igual de clara.

El nombre de Sergio Hernández no se me olvida. Sergio un joven mexicano tenía 15 años cuando en 2010, murió en la frontera del lado mexicano cuando un guardia fronterizo le disparó desde Estados Unidos.

Sergio no estaba intentando escalar el muro o cruzar armado con drogas. El niño, ¡sí!  El niño jugaba con amigos de su edad a correr por el espacio de cemento que sirve de alcantarilla en la frontera, entre Ciudad Juárez y el Paso.  Los niños subían corriendo por el espacio entre las fronteras tocaban el lado estadounidense y regresaban riendo del lado mexicano. Los seres humanos normales a los 15 años juegan así. (Armando Guzmán, El Heraldo de México, Opinión, p.24)