Opinión Migración 221219

Intersticios // La violencia como escape

En primer lugar, es lógico que en tanto vivamos en una cultura ultra violenta en países como México, ese rasgo permeé la narrativa tanto de escritores que comienzan como de gente mucho más experimentada, como sucede con la profusión de literatura del narco, migración, desapariciones, feminicidios y demás temas escabrosos de la realidad nacional. Existen desde luego grandes obras en estos registros, que hacen plena justicia a la “situación humana” a la que se refiere Means, que en absoluto trivializan la violencia, y otras que sí parecerían utilizarla como “herramienta útil”. Supongo que corresponde a los lectores discernir cuáles se inscribirían en qué categoría.

Pero más allá de las tendencias narrativas, quizá la frase de Means se pueda extender a otros ámbitos donde sin duda se trivializa la violencia, como pueden ser las redes sociales, donde ahora incluso líderes o partidos políticos participan del insulto o la amenaza pública a la menor provocación, o las propias guerras culturales, donde de pronto parecería que una obra lúdica que además claramente puede interpretarse en clave subversiva, como es el caso del Zapata con tacones, de pronto se convierte en una afrenta a la historia patria y, seguramente, a la propia identidad de aquellos a quienes ocasiona tanto agravio. A fin de cuentas, quizá la violencia incesante trasladada a la escritura o a los ámbitos privados no sea sino un infructuoso intento por evadirse de la violencia verdadera, y pelear todo el día en ámbitos mayormente inofensivos opere como negación de aquello con lo cual nos resulta imposible lidiar.   (Eduardo Rabasa, Milenio, Cultura, p. M2 32)

Campus // Juan Trump

El presidente Andrés Manuel López Obrador y el presidente Donald Trump han construido una amistad insuperable. Juntos son dinamita, una pareja explosiva. Además de profesarse un gran afecto, los dos se procuran, apoyan y defienden. Mientras que en las conferencias matutinas el Presidente no pierde una sola oportunidad de agarrar tiro con la prensa, el empresariado o la sociedad civil organizada, a Donald no lo toca ni con el pétalo de una declaración.

Trump ha iniciado una campaña persecutoria en contra de la diáspora de mexicanos que se ha asentado en Estados Unidos. El embate mediático e institucional del gobierno estadounidense ha relegado a la indefensión a millones de mexicanos migrantes y de mexicoamericanos que podrían encontrar en las palabras del presidente AMLO seguridad y fe. Sin embargo el Presidente sabe que su amigo enfrentará en las urnas a su electorado el próximo noviembre.  (Alejandro Echegaray, El Heraldo de México, Estados, p.11)

Bajo reserva

La peor cara del muro de Trump

Aunque se dicen muy amigos, Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador, la realidad es que ambos presidentes tienen prioridades opuestas, quizá la mayor de ellas: levantar un muro en toda la franja fronteriza con México. Próximamente la administración Trump comenzará a construir el muro en la zona de Arizona, por donde cruza el Río San Pedro, a pesar de ser zona desértica y que por lo tanto, de manera natural, impide el cruce de personas. El problema es que los estudios ambientales señalan que el daño al ecosistema podría ser catastrófico en caso de realizarse la obra. ¿Será que México va a actuar en contra del proyecto? ¿O tendrán que ser únicamente las organizaciones estadounidenses las que entren a la batalla?  (Bajo Reserva, El Universal, Nación, p.2)

Ojo por ojo // El final de las “narcoseries”

Déjeme le explico porque con esto de la Navidad y de los temas que necesariamente todos tenemos que discutir (por aquello de la agenda del odio), de seguro usted ni siquiera está enterado, pero es importante, le afecta.

Hace unos cuantos días, el secretario de Seguridad Pública del estado de Sonora comenzó una campaña contra el consumo de narcoseries como El señor de los cielos, El Chema y La querida del Centauro. Las razones son obvias, pero lo interesante es que los medios tradicionales y la sociedad reaccionaron con una furia enorme, tremenda, argumentando, entre otras cosas, que la autoridad estaba atentando contra la industria del entretenimiento, censura y un montón de barbaridades más.  (Álvaro Cueva, Milenio, Política, p. 9)