El reportaje de Blanche Petrich titulado Pedro y Piter, niños brasileños de cuatro y dos años, deportados a Haití por el INM, publicado ayer, debe hacernos reflexionar sobre la desinformación, en su caso, o la apatía que tenemos respecto de la práctica que se ha implementado con los migrantes a partir de haber caducado (utilizo el concepto de Blanche) la promesa del Presidente de recibir a los migrantes con una política de puertas abiertas, humanitaria: visas y trabajo.
Esa práctica es francamente violatoria de los derechos de las personas migrantes, en especial de mujeres, niñas y niños, debido a la separación de las familias de la que tanto reclamamos cuando tratamos este tema en relación con nuestros paisanos en Estados Unidos. (El Correo Ilustrado, La Jornada, Editorial, p. 2)
El derecho de asilo como una de las máximas garantías de protección de la humanidad ha sido amenazado en los últimos años. Durante 2019, Estados Unidos estableció restricciones al derecho de asilo las cuales obstaculizan el derecho a la protección ante la devolución, elevan la carga sobre los solicitantes más allá de los estándares legales, recortan derechos básicos y libertades y no están en línea con las obligaciones internacionales de los Estados[1].
En el caso de México, el número de solicitudes de asilo aumentó considerablemente durante 2019. De enero a noviembre la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) registró 66,915 solicitudes, en comparación con las 29,631 correspondientes a todo el 2018. La mayoría de los solicitantes eran de Honduras, El Salvador, Cuba y Venezuela. Si bien el gobierno mexicano ha realizado grandes esfuerzos para fortalecer a la COMAR, la institución sigue estando sobrecargada y necesita mayor presupuesto. (Estelle Levoyer, El Universal)
Para los mexicanos tiene especial interés lo sucedido en Irak. Un grupo de personas con doble nacionalidad ha acudido ante instancias de EU para promover que los cárteles mexicanos del crimen organizado sean denominados oficialmente como organizaciones terroristas extranjeras. La recurrencia a la nación vecina se produjo luego del lamentable asesinato de mujeres y niños pertenecientes a comunidades mormonas asentadas en el norte de México. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)
Construir comunidades seguras en México y, en particular, para las mujeres requiere garantizar el acceso a la justicia a toda la población. Para avanzar en esa ruta es necesario que los jueces no se conciban sólo como aplicadores de leyes y reglas prestablecidas, sino como intérpretes de principios y de valores. Aunque no tienen la última palabra en esa interpretación, dentro de sus atribuciones, pueden ser interlocutores de quienes son menos escuchados y darles voz. ¿Qué derechos deben protegerse para las mujeres, las minorías sexuales, los indígenas, los jóvenes, la infancia, los migrantes, y otros grupos de población en situación de vulnerabilidad? ¿Cuáles son las áreas de oportunidad de las leyes y normas actuales para proteger esos derechos? ¿Qué tienen que decir las y los ciudadanos a los poderes judiciales al respecto? (Joel Salas, El Universal)
México, como se ha visto, no está exento de sufrir consecuencias si la volatilidad emocional de Trump empeora ante un escenario adverso y de peligro a su seguridad nacional. Una frontera porosa, harto desordenada y con altos niveles de tensión suma a un escenario poco favorable para esta 4T que desborda un extraño ánimo. (Marcela Gómez Zalce, Milenio, Al Frente, p. 2)
En el norte del país, nos cuentan, están a la expectativa de ver cómo se ponen las cosas en Chihuahua el próximo viernes, ya que se confirmó la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador a Ciudad Juárez, donde tendrá lugar la típica mañanera. Lo relevante del caso, nos explican, es que el gobernador de Chihuahua, Javier Corral (PAN), es uno de los que más fuerte le han hablado al Presidente desde que era candidato y cuando asumió el cargo, por cuestiones de recursos y seguridad, pero también AMLO le ha revirado al panista en diversas ocasiones. Así que la inquietud que hay, nos dicen, es por la cara que darán ambos políticos de corrientes diferentes y la postura mediática que asumirán sobre los temas incómodos que se lleguen a colar en la agenda y que los han confrontado, como son la deuda pública, el fondo minero y hasta asuntos más locales en los que la Federación tiene injerencia, como la renovación del Chamizal y la atención a migrantes. ¿Saldrán chispas o sonrisas? (Kiosko, El Universal, Estados, p.A23)
La fuerte relación establecida con Donald Trump también deberá pasar por varias pruebas de fuego en un año electoral donde el presidente estadunidense se juega su reelección. México se ha convertido en el muro fronterizo que quería Trump pero no le será suficiente. Trump está apostando fuerte e irracionalmente y exige que se le acompañe. Lo que está sucediendo con Irán es una demostración de ello y Trump exigirá apoyo a sus políticas. Mientras el mundo está al borde de la guerra, aquí jugamos a la crisis nada menos que con Bolivia y nos centramos en un exembajador que roba libros, playeras y acosa sexualmente. (Jorge Fernández Menéndez, Nacional, p. 6)
Uno de los más importantes derechos humanos es el recibir protección y resguardo cuando la vida de cualquier persona está en peligro por razones de su pensamiento, ideología o activismo político.
El derecho de asilo está integrado como un derecho humano básico en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, documento aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948. Esta declaratoria universal, en su artículo 14 establece de forma muy clara: “En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él en cualquier país. Este derecho no podrá ser invocado contra acción judicial realmente originada por delitos comunes o actos opuestos a los propósitos y principios de la Naciones Unidas”. (Jesús Martín Mendoza, El Heraldo de México, País, p. 8)
En los últimos años creció en México un nuevo perfil de personas: apátridas en su propio país. Gente que emigró a Estados Unidos en la infancia sin un acta de nacimiento porque sus padres no los registraron y no tienen documentos que los identifique como ciudadanos mexicanos cuando son repatriados.
Las principales causas de la apatridia en el mundo están relacionadas a la discriminación por raza, etnia, religión, idioma, género (en 25 países, la legislación no permite a las mujeres transmitir su nacionalidad): por una mala redacción de las leyes o porque algunos Estados desconocen a sus ciudadanos que emigran. (Gardenia Mendoza, El Heraldo de México, Orbe, p. 19)
Además de las evidentes asimetrías en materia de poder político y bienestar social, existen grandes diferencias entre las culturas políticas de las dos Américas, lo que ha convertido las relaciones intercontinentales en un terreno particularmente complicado. Para América Latina, los ejes políticos centrales son, precisamente, los temas que resultan determinantes para el presidente Trump (comercio, medio ambiente y migración), tanto frente a sus votantes como en lo que se refiere a su posicionamiento internacional. Por ello, es casi inevitable que haya un conflicto de intereses permanente en el hemisferio occidental. Pese a la retórica agresiva y racista de Trump, la política exterior concreta de Estados Unidos en la región está marcada por una continuidad respecto a las medidas bilaterales y multilaterales. Los modelos de desarrollo conservadores vigentes en muchos países de América Latina permiten, además, que Washington siga manteniendo un esquema tradicional de dominación. (Víctor Flores Olea, La Jornada, Opinión, p. 11)