Columnas de Opinión 300120

Frentes Políticos

Maremoto. A la morenista Bertha Luján no le estaba yendo bien, hasta que, por unanimidad, el TEPJF confirmó la decisión de la Comisión Nacional de Honor y Justicia de Morena de desechar las impugnaciones en su contra como candidata a consejera nacional. Es decir, sí le permiten que se postule. Los magistrados consideraron que los requisitos de elegibilidad no pueden ser materia de queja, por lo que fue correcta la decisión de la CNHJ de Morena, ya que este hecho no constituye faltas o violaciones a la normativa del partido. Morena es un extraño partido: está dividido entre los que apoyan a Bertha Luján y los que respaldan a Yeidckol Polevnsky, y en medio de ello deciden tener como líder interino a Alfonso Ramírez Cuellar. La lucha por el poder será épica. No salpiquen. (Excélsior, Nacional, p. 15)

A la sombra

Dicen los que saben que para varios funcionarios de la cuatroté fue reveladora la declaración que el presidente Andrés Manuel López Obrador dio ayer en su mañanera, sobre el desconocimiento de la propuesta de iniciativas de reforma judicial del fiscal ALEJANDRO GERTZ MANERO. A todas luces, dicen en la cúpula cuartotransformista, el mandatario le dio la espalda al titular de la Fiscalía General de la República, escenario completamente opuesto al que se vivió hace un par de semanas cuando el jefe del Ejecutivo respaldó los trabajos de Santiago Nieto Castillo en la Unidad de Inteligencia Financiera. ¿Será como en el béis? Porque los strikes son de campeonato y en cadena nacional. (El Sol de México, Nación, p. 2)

Alhajero // Error táctico de Yeidckol

La soberbia ha llevado a Yeidckol Polevnsky a cometer errores tácticos de nivel básico y a abonar en que se produzca un enfrentamiento, no solamente jurídico y político –que ya están en marcha–, sino también físico entre los militantes de Morena.

Que terminen a golpes, para ser claros. Tan segura se siente de que el Tribunal Federal Electoral anule el sexto Congreso Nacional en el que la destituyeron y fue designado como presidente interino de Morena Alfonso Ramírez Cuéllar, el domingo pasado –además de otros nombramientos del Consejo Nacional–, que la otrora empresaria no tuvo cuidado en proteger sus espacios. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)

Arsenal // Las “piruetas” de Durazo, el pudor de Gertz y las dudas sobre el PRIMOR

El fiscal general, Alejandro Gertz Manero, también se la voló con los senadores. Es cierto que mostró un poco más de pudor, al reconocer que en el país se cometen 33 millones de delitos anuales y que el 99 por ciento se quedan en la impunidad. “Este es un país de víctimas”, reconoció.

Pero dijo que el índice de delitos federales se redujo 13 por ciento en el 2019 y que estos representan sólo el 7 por ciento del total señalado. El resto son delitos del fuero común. Una forma de minimizar la responsabilidad del gobierno de López Obrador. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

Razones // Fuga de reos: por la puerta grande

Las prisiones del país son un desastre de seguridad y un nido de corrupción. La fuga, ayer, del Reclusorio Sur de la Ciudad de México, de Luis Fernando Meza González, Yael Osuna Navarro y Víctor Manuel Félix Beltrán, es un hecho gravísimo. Los tres son integrantes del Cártel de Sinaloa, y Félix Beltrán es uno de los principales operadores financieros de esa organización, se dice que es hijo del consuegro de Joaquín El Chapo Guzmán y estrechísimo colaborador de los hijos de El Chapo, Iván Archivaldo y Ovidio. Los tres estaban en el reclusorio Sur a la espera de ser extraditados a Estados Unidos.

Habrá que ver quién le explica estas fugas al procurador estadunidense William Barr en su muy próxima visita a México, donde está siguiendo muy de cerca, entre otros, estos temas de las extradiciones de criminales a su país. Por lo pronto, una vez más se demuestra que la corrupción no es patrimonio de un sexenio o una administración. Le ocurre a todos, aunque eso duela. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 12)

Ser niño en México

Desde hace varios años los cárteles decidieron reclutar a menores de edad. Tienen, al menos, dos razones para ello: esos niños sicarios son desechables, pueden ser abatidos y fácilmente reemplazados; en el “mejor” de los casos, de ser aprehendidos podrán beneficiarse de las condiciones generosas que establece el sistema penal para menores y, una vez liberados, reincorporarse a la vida criminal.

Como ocurre en muchas regiones del país, en una ancha extensión del estado de Guerrero grupos criminales como Los Ardillos mantienen desde hace años el control de territorios en los que se cultiva amapola y mariguana; el control total les permite imponer su ley: obligar a los campesinos a trabajar en la siembra y cultivo de enervantes y extorsionar o asesinar a quienes se les oponen, ante la incapacidad o la complicidad de las autoridades estatales y federales. (Alfonso Zárate, El Universal, Opinión, p. 13)

Aspirinas para el cáncer

La estrategia de seguridad propuesta por López Obrador se equivoca. Intenta contener un grave cáncer con remedios caseros. Es una necedad insistir en que basta con el desarrollo de una Guardia Nacional. Hace falta mucho mayor inversión para desarrollar policías locales, capacidad y tecnología para investigación e inteligencia, y mucho mejor impartición de justicia. Necesitamos desarrollar una estrategia seria, a sabiendas de que tomará años en dar fruto. Aquí el desarrollo de Estado de derecho es la mejor quimioterapia. Si no lo hacemos, las organizaciones criminales crecerán como un cáncer que desplaza e inhibe a la economía legal, y pone en jaque al cuerpo (Estado).

López Obrador está en un callejón sin salida. La inseguridad desenfrenada y sus propuestas insensatas ahuyentarán a la inversión privada. El desempleo irá en aumento, caerá la recaudación fiscal y tendrá que recurrir a recortes crecientemente dolorosos para mantener la disciplina fiscal prometida. Todo con tal de no corregir un rumbo errado. (Jorge Suárez – Vélez, Reforma, Opinión, p. 13)

Bitácora del director // Libertad amenazada

Nos pasó con la democracia.

Después de las conquistas logradas entre 1988 y 1996, la sociedad se durmió en sus laureles. Pensó –pensamos– que el trabajo estaba concluido y que esa mata frondosa que había florecido después de arar tantos años no necesitaba ser regada y podada. Y ahora lamentamos la posibilidad de una regresión a los tiempos en que la Secretaría de Gobernación se encargaba de organizar las elecciones.

Pero no menos grave es lo que sucede con la libertad de expresión.

Imaginamos que una vez superadas las prácticas de censurar, dictar línea y controlar la información desde el gobierno –sobre las que se formó el régimen autoritario que comenzó a extinguirse hace un cuarto de siglo–, nunca tendríamos que volver a padecer limitaciones a nuestra libertad de opinar y nuestro derecho de saber. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)