Opinión Migración 010220

Abajo

Francisco Garduño

Durante cuatro días el Instituto Nacional de Migración prohibió el ingreso de ONGs para que visitaran a los migrantes centroamericanos y ofrecerles asesoría legal. Fueron 96 horas en que ellos estuvieron incomunicados lo que genera varias preguntas: ¿por qué se dio la orden?, ¿cuál era el objetivo? Y ¿quién ideó esta acción absurda? Las respuestas las tiene que dar el titular del INM, Francisco Garduño, porque lo primero que resalta es una deleznable violación a los derechos humanos y al trato digno que debe tener cualquier persona. (La Crónica de Hoy, Opinión, p.2)

 

Racismo y migración

El resultado de estas conductas lo podemos observar viajando por el territorio nacional y constatando que la población indígena vive hoy en las regiones más inhóspitas de nuestro país, como es el caso de las montañas y barrancas de Chihuahua, las selvas y montañas de Chiapas, las zonas áridas de Oaxaca y los desiertos de San Luis Potosí, Zacatecas y Coahuila. ¿A qué se debe esto? ¿Será acaso porque ellos decidieron vivir en esos lugares? Por supuesto que no. Sus ancestros ocuparon y vivieron en todo el territorio nacional aun en los tiempos posteriores a la consumación de la Independencia. Tenemos que aceptar que ellos debieron ser removidos de los lugares que habitaban y trasladados de manera violenta o con engaños a sus ubicaciones actuales por sucesivos gobiernos de la república, destacándose los de Porfirio Díaz en el siglo XIX y de Gustavo Díaz Ordaz, ya en el siglo XX.

En ambos casos la población nacional, mayoritariamente mestiza, nada hizo para defender a los indígenas y mostrar su rechazo a esas injustas medidas gubernamentales. Si nosotros nos preguntáramos ahora por qué sucedieron estos hechos, la única repuesta posible es la cultura racista de amplios sectores de la sociedad. De mi niñez yo recuerdo haber escuchado hablar de las gatas y de los indios pata rajada para referirse a la población indígena, conceptualizada como floja, sucia y carente de inteligencia. Consciente seguramente de este problema, el presidente Adolfo López Mateos ordenó la construcción del Museo Nacional de Antropología, con la finalidad de que la población de nuestro país se sintiese orgullosa de su pasado indígena. El impacto positivo que tuvo ese proyecto es innegable. Sin embargo, la conducta de un sector de nuestra sociedad a partir de las migraciones masivas de la población centroamericana que vive hoy una crisis económica y de violencia en sus países, generada por las políticas de dominación ya mencionadas, nos hace ver que el pensamiento racista subsiste en la actualidad en nuestro país, orientado ahora hacia los centroamericanos, como si se tratara de personas totalmente diferentes a nosotros, y similar a la del sector más racista de la sociedad estadunidense, en el que está incluido en primer lugar su presidente Donald Trump.

Ciertamente, el trato de las autoridades mexicanas hacia los migrantes que pretenden entrar a México para dirigirse a Estados Unidos conforma una política contraria a la tradición de hospitalidad que ha caracterizado a nuestro país en tiempos pasados, (especialmente entre 1934 y 1946). El mensaje del gobierno del presidente López Obrador informando que la Guardia Nacional había actuado para proteger a los inmigrantes de incurrir en riesgos innecesarios (probablemente reales en virtud de los asesinatos de migrantes acaecidos en el pasado), no podía ser más desafortunado en virtud de su similitud con los mensajes de los nazis orientados a encubrir las operaciones de secuestro y traslado de los judíos a sus campos de exterminio. Hoy, sin embargo, el actual gobierno tiene pocas posibilidades de maniobra en virtud de la dependencia económica de Estados Unidos, cuyo gobierno nos tiene amenazados con posibles castigos económicos si nuestro país no detiene a los centroamericanos antes de que éstos lleguen a su frontera, ignorando que son ellos los verdaderos responsables de las causas que los han forzado a huir de sus propios países, siendo este el costo que debemos pagar por la pérdida de soberanía, cuya responsabilidad recae en los gobiernos de Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto. (Enrique Calderón Alzati, La Jornada, Opinión, p.15)

 

Infancia y sociedad

De mochilas, héroes y balazos

EU nos vende las armas y nos compra la droga… y no le duele que nos estemos matando, mientras que la Guardia Nacional se convierte en un muro vivo y gratuito contra migrantes. AMLO se niega a enfrentar a grupos criminales argumentando que tal estrategia no dio resultado en gobiernos anteriores. Pero hoy se sabe que la razón de aquel fracaso es que no hubo un verdadero combate, sino protección de algunos cárteles y colusión de autoridades con la delincuencia organizada. Sólo 2 por ciento de los jóvenes becarios de la 4T fueron contratados. Violencia y pobreza se tienen que prevenir en la niñez, a la que el gobierno no está cuidando; al mismo tiempo debe enfrentar a la delincuencia con la ley en la mano y balazos legítimos o seguirá creciendo. Lo demás es demagogia y falta de compromiso con el pueblo masacrado a diario en todo el país. (Andrea Bárcena, La Jornada, Opinión, p.30)

 

Migración-fronteras: la peor política exterior

Si a alguien le quedaba duda de que México sería nuevamente utilizado en la campaña electoral del Presidente Trump para su reelección, la respuesta se dio en las tres concentraciones de precampaña de los últimos días. Se refirió como un logro propio a las políticas aceptadas e implementadas por el gobierno de México para frenar la migración hacia EU en nuestras fronteras norte y sur. Afirmó: “Con todo respeto, México está pagando el muro”, al tiempo que reiteró la amistad que lo une al presidente López Obrador… “que está haciendo un trabajo fantástico”. Sus seguidores lo aplaudieron. Pero fue más allá al afirmar que “México está pagando el Muro, “pronto averiguarán cómo”. Se refirió a la contención de la migración en las fronteras norte y sur de México por parte de la Guardia Nacional, a la expulsión o retorno a territorio nacional de los migrantes y al otro muro que representa la contención de la migración en nuestra frontera sur, para que no transiten a través de México hacia Estados Unidos.

En días pasados, la prensa mexicana manifestó un rechazo generalizado a la violencia desatada en días recientes contra hondureños que pretendían cruzar el Suchiate, con un desigual enfrentamiento entre piedras de migrantes y gases lacrimógenos y toletazos por parte de la GN; golpes y jaloneos que involucraron incluso a mujeres y menores. Hay 27 mil elementos de la GN para contener la migración desde Honduras, Guatemala y El Salvador. ¿Dónde quedó la política migratoria de México que dio acogida a los españoles en los años 30, a los guatemaltecos en los 80, a perseguidos políticos…? Circularon en los medios fotografías, audios e imágenes de la brutalidad contra los migrantes en el río Suchiate, fronterizo con Guatemala. (Enriqueta Carrera, El Universal, Opinión, p.12)

 

Gobierno VS Mujeres

Otra política que ha causado gran polémica recientemente y tiene una dimensión de género frecuentemente soslayada es la política de persecución y criminalización de los migrantes. En particular, la colaboración en la política Quédate en México, mediante la cual el gobierno mexicano ha accedido a aceptar migrantes que han solicitado asilo en Estados Unidos sin ofrecerles la debida protección a sus derechos humanos. A la fecha se han registrado más de 340 casos de secuestro, violación y tortura como consecuencia de esta medida y, de nuevo, las mujeres se encuentran en un grado mayor de vulnerabilidad.

Estos son tan sólo algunos ejemplos en los que el gobierno ha tomado decisiones que, al no contemplar la dimensión de género de los fenómenos sociales y las políticas públicas, terminan afectando desproporcionadamente a las mujeres y principalmente a las menos favorecidas. Por negligencia y por omisión, pero principalmente por incompetencia e improvisación, este gobierno se está convirtiendo en un gobierno contra las mujeres. (Cynthia López Castro, El Universal, Opinión, p.13)

 

Insensibilidad humana

Lo que se debe esperar de un proyecto político que vendió a todo México “esperanza”, es que ahora que gobierna, su actitud sea solidaria ante el sufrimiento y dolor que viven todas las víctimas de la delincuencia.

Solidario también ante el dolor de las familias de niños enfermos de cáncer, así como de las comunidades campesinas que son desplazadas de su hogar por la delincuencia organizada del Estado de Guerrero para quedarse con sus tierras, de los microempresarios que son acosados por la delincuencia organizada por el cobro del “derecho de piso”, de las familias centroamericanas que han sido engañadas por alguien en su país de origen para que en caravanas lleguen a México a enfrentar riesgos. Esperaríamos una actitud sensible y solidaria ante las tragedias que viven otros tantos grupos sociales, hoy en posición vulnerable.

Sin embargo, las respuestas gubernamentales se han caracterizado por la ausencia de sensibilidad frente al dolor humano… igual que sucedió con los gobiernos anteriores, hoy denominados conservadores y neoliberales. La sensibilidad social se vincula con problemáticas grupales, que se resuelven con respuestas políticas, como las que hay. Sólo la sensibilidad humana puede dar respuestas al dolor personal y familiar. (Ricardo Homs, El Universal, Opinión, p.13)