Bancariza a Refugiados.- BanCoppel, que encabeza Julio Carranza, quiere convertirse en la primera entidad bancaria en México en ofrecer servicios financieros a las personas refugiadas y solicitantes de asilo.
Nos adelantan, como parte de esta idea que será anunciada en breve, que la institución financiera aceptará como identificación oficial los documentos expedidos por el Instituto Nacional de Migración (INM).
Resulta una estrategia interesante si consideramos las cifras de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR): México recibió 2 mil 137 solicitudes de asilo en 2014, pero éstas se incrementaron a 70 mil 302 al cierre de 2019.
Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), a través del programa de Inclusión e Integración de Refugiados se consiguió en un año que 60 por ciento de las personas reubicadas en estados como Coahuila, Jalisco, Nuevo León y Aguascalientes se integraran a la economía formal.
Falta conocer los detalles del tipo de servicios financieros que les ofrecerán y otros datos relevantes de esta idea ya que el mercado al que apunta puede representar un riesgo adicional para ser sujetos de crédito. (Reforma, Negocios, p. 3)
QUE hoy está previsto que Alejandro Giammattei, presidente de Guatemala, tenga una sesión solemne en el Senado para reafirmar los lazos de amistad que unen a México con aquella nación y para plantear su programa de gobierno, sobre todo en materia de migración y seguridad. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Giammattei, en el Senado mexicano.- Con la casa aún tirada por los trabajos de remodelación, que, por cierto, no mejoraron la iluminación en el salón de plenos, el Senado se declaró listo para recibir hoy al presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei Falla. Dicen que el momento interesante del mandatario centroamericano será cuando dé un mensaje desde la tribuna y haga referencia al tema de la migración y cooperación bilateral con México. Ah, pero algunas bancadas se quedarán con las ganas de intercambiar puntos de vista sobre migración, pues se aprobó un acuerdo en el que sólo hablará el gobernante guatemalteco. Así qué chiste. Por cierto, acudirán como invitados especiales el canciller Marcelo Ebrard y la presidenta de la Cámara de Diputados, Laura Rojas. (La Razón, La Dos, p. 2)
Cuando el 31 de agosto de 2016 Donald Trump visitó al presidente Enrique Peña Nieto en Los Pinos se desató una crítica feroz de muchos de los que hoy miran hacia otro lado, para no ver la relación política del presidente Andrés Manuel López Obrador con el mismo personaje.
Hoy en día, aquella atropellada visita no tiene peso alguno, lo que priva es la entonces inimaginable relación entre López Obrador y Trump al punto de recibir reconocimientos públicos que no ha hecho a ningún otro jefe de gobierno del mundo.
Debo apuntar que en esos dos temas, México ha sido la parte más activa e interesada: la firma del T-MEC y la detención de 175 mil migrantes el año pasado.
Pero Trump los presentó como sus triunfos. No hubo reconocimiento a nadie más que a él mismo que tuvo, además, su mejor semana: el martes, en Iowa, el ridículo de los demócratas que, como la oposición en México, carece de liderazgos sucesorios y de organización, y ayer la exoneración del juicio de destitución.
Dicho lo anterior, debo reconocer la sagacidad de López Obrador en su relación con Trump, que lo acompañará el resto de su sexenio, será reelecto el 3 de noviembre. Ha evadido y evitado confrontarse con él, ha cambiado políticas públicas como la migratoria, que ha salvado de graves daños al país como los aranceles, el arma favorita de Trump.
La otra opción era el enfrentamiento y me queda claro que en ese plano, México tiene infinitamente mucho más que perder que Estados Unidos, y así ha llevado la fiesta en paz. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)
El presidente Donald Trump ha dado repetidamente las gracias a Andrés Manuel López Obrador. Ha subrayado que es amigo suyo
El primero amenazó al país con desaparecer el TLC, y el segundo cedió a las presiones para poder firmar el T-MEC. El primero amenazó con subir el arancel a los productos mexicanos si no era detenida la migración, y el segundo mandó miles soldados de la Guardia Nacional a la frontera, con los que deportó en 2019 a casi 180 mil migrantes de Centroamérica. “No recuerdo una época en que las decisiones de un gobierno mexicano hayan estado tan alineadas con los deseos puntuales de un presidente estadunidense”, señaló Héctor Aguilar Camín.
El proyecto de izquierda del presidente López Obrador recoge mucho de lo que era antes considerado de derecha. El Presidente ha convertido al Ejército en un protagonista de la vida nacional al militarizar la lucha contra el crimen organizado. Ha ordenado a los soldados reprimir a los migrantes ilegales que huyen de la pobreza y la violencia de Centroamérica. (Carlos Tello Díaz, Milenio Diario, Política, p. 12)
El discurso de Trump incluyó sus diatribas habituales contra los migrantes indocumentados latinoamericanos.
Habló extensamente sobre “migrantes ilegales criminales”, culpándolos de 10 mil robos el año pasado, y mostró el caso de “un criminal extranjero” acusado de violación y asesinato de una mujer de 92 años. Como siempre lo hace, Trump dio la impresión de que la mayoría de los migrantes indocumentados son criminales.
En rigor, un estudio del Instituto Cato de 2018 muestra que los migrantes indocumentados cometen menos delitos que los nacidos en Estados Unidos. “No tiene vergüenza, señor Presidente”, tuiteó la congresista Donna Shalala (D-Miami) después del discurso de Trump.
“Los migrantes han construido este gran país, pero usted elige ignorar ese hecho. En cambio, trafica con el miedo y la división al equiparar a los migrantes con asesinos y violadores”.
Trump ha cortado la ayuda externa a Centroamérica, continúa construyendo un muro inútil en la frontera mexicana, ha separado a los bebés de sus madres migrantes y no ha otorgado el estado de protección temporal a los venezolanos que huyen de su país. Con estas y varias otras medidas, Trump ha probado no ser amigo de los latinos.
Sin embargo, Trump hizo lo correcto con Guaidó, y los demócratas hicieron lo correcto al aplaudir de pie. Con suerte, esta muestra de apoyo bi-partidista hará que Washington le preste más atención a la crisis humanitaria de Venezuela. (Andrés Oppenheimer, Reforma, Internacional, p. 15)
Un fantasma recorre el mundo: el fantasma de la migración. Desde siempre, la especie humana ha migrado. Según el historiador y escritor israelí Yuval Noah Harari (1976) en su libro “De animales a dioses”, el homo sapiens se dispersó, desde África, lugar de su origen, hacia los demás continentes en busca de nuevos espacios habitables. Pero el hecho actual, que debemos enfatizar, es la migración humana no deseada sino necesaria para la sobrevivencia.
Nadie atraviesa la selva chiapaneca con un niño en los hombros, por el gusto de practicar el turismo extremo. Ninguna mujer embarazada atraviesa el Río Suchiate con el agua a la cintura —porque el parto en agua reduce el estrés de la madre y es más suave para el bebé—. Esto lo hacen hombres y mujeres que migran de Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, en busca de mejores condiciones de vida.
Lo mismo sucede con las familias mexicanas que atraviesan el Río Bravo o el desierto de Arizona con todos los peligros que esto entraña no por conocer Disneylandia, sino huyendo del hambre. (Manuel Ajenjo, El Economista, Geopolítica, p. 36)
La presencia de mexicanos en Centroamérica ha sido más intermitente. Allí están las inversiones de Cemex, TV Azteca o las operaciones de Grupo Bimbo. Uno de los consorcios más visibles fue Grupo Tradeco, de Federico Martínez. Y más recientemente, la expansión de Chuy Vizcarra o la incursión de Grupo Lala en Honduras…
El Salvador también ha sido campo fértil para empresarios y exfuncionarios aztecas, aunque no con la intensidad prevista, tras el triunfo de Nayib Bukele en las elecciones presidenciales del 2018. Las caravanas migrantes ralentizaron las relaciones entre los guanacos con la Cuarta Transformación… que falló en su promesa de apoyos para los centroamericanos.
El enfriamiento de las relaciones entre ambos dignatarios, empero, no frenó la expansión empresarial… al menos así pudo constatarse recientemente, gracias al trabajo del sitio informativo El Faro.net, que reveló los nexos del gobierno de Bukele con Grupo Seguritech, de Ariel Zeev Picker Schatz.
Y es que, sembradas en las redes sociales, hace dos meses comenzaron a circular dos fotografías del viceministro de Seguridad y director de los penales salvadoreños, Osiris Luna, a bordo de un avión privado. La primera reacción del funcionario, de indudable cercanía con el presidente, fue explicar que viajó a México. (Alberto Aguirre, El Economista, Política, p. 35)
El presidente Donald Trump presentó ante el Congreso de EU el “estado que guarda” la Unión Americana. Algo algo así como el informe anual que rinde el Ejecutivo federal de este lado del río Bravo. Más allá de las descortesías que el primer mandatario estadounidense propinó a varios de los presentes (particularmente, a Nancy Pelosi, representante demócrata y líder de la cámara de representantes, a quien le negó el saludo y se burló por lo mal que va el proceso de destitución), el show de la noche se lo llevó la congresista al romper el discurso de este, luego de concluida su intervención. Le siguió en popularidad la propuesta del ejecutivo de crear una fuerza militar espacial, que remató con el anuncio de que EU será el primer país en poner su bandera en la superficie de Marte.
México resultó otro gran tema en el discurso del hombre naranja. Dijo que el muro está quedando muy bien y que con ello está disminuyendo el número de migrantes y drogas. Mencionó la firma de tratados de asilo con México y países centroamericanos; así como el cambio que se dará en las leyes de migración. Se espera que aún menor número de migrantes puedan ingresar a territorio estadounidense. (Verónica Malo Guzmán, El Heraldo de México, País, p. 8)
Resignados como estábamos a una anunciada absolución de Donald Trump en el juicio político que culminó ayer en el Senado de Estados Unidos, nos queda el consuelo del juicio popular el 3 de noviembre. Pero, que nadie se haga ilusiones, porque, si el Congreso del país vecino está infestado de fanáticos republicanos del magnate populista, sus seguidores son legión en todo el país y son plaga en el Bible Belt, ese cinturón de Texas al norte de Florida, que engloba a los antiguos estados confederados del profundo sur. ¿Cómo no van a querer esos descendientes de esclavistas a un presidente que encabeza marchas contra el aborto, que idolatra los rifles de asalto y que odia a los inmigrantes latinos? ¿Qué más les da si Trump ha cometido delitos, si de lo que se trata es de impedir que regrese al poder un liberal antipatriota, o peor aún, un socialista?
Es cierto: Bill Clinton también se libró del impeachment por el caso Mónica Lewisnky, pero mentir para ocultar una relación sexual no alcanza ni de lejos la gravedad de los delitos de Trump: chantajear a Ucrania (acosada bélicamente por Rusia) negándole ayuda militar, mientras no investigase los negocios de un hijo de Joe Biden; y obstruir la investigación del Congreso. (Fran Ruiz, La Crónica de Hoy, Mundo, p. 19)
El presidente Donald Trump pronunció la noche del martes un discurso a la medida de sus intereses políticos. Pero fue uno que reflejó sin querer las fracturas políticas y sistémicas que afectan a los Estados Unidos hace años pero se agravaron desde su elección en 2016.
El tercer mensaje de Trump sobre el Estado de la Unión fue optimista y presentó la rosada visión del país que pretende desarrollar durante su campaña electoral a lo largo de este año.
Cierto que no olvidó las aristas más duras de su oposición al “socialismo” del que implícitamente acusa a sus rivales demócratas, restricciones migratoria y su geocentrismo estadounidense.
La realidad de las cosas podría resumirse en dos fotos, la imagen del momento en que el presidente Donald Trump ignora la mano extendida de Nancy Pelosi, la presidenta de la Cámara baja del Congreso estadounidense, y la de Pelosi al romper las hojas del discurso de Trump al final del ritual mensaje presidencial. En alguna medida son simbólicas de la polarización política del país hegemónico en el mundo. (José Carreño Figueras, El Heraldo de México, Orbe, p. 23)
México, tercer lugar mundial entre los receptores de remesas // ¿Qué comida nos venden que no quieren que sepamos?
Tiene dos buenas noticias el Banco de México. Las reservas internacionales siguen creciendo. Aumentaron la última semana en 394 millones de dólares, totalizan 182 mil 796 millones. La otra buena es que los envíos de dólares de los paisanos registraron un nivel histórico el año pasado. Alcanzaron la cifra de 36 mil millones de dólares, crecieron 7 por ciento en comparación con 2018. México ocupa el tercer lugar entre los receptores de remesas (ver cuadro), son la primer fuente de divisas, muy pero muy delante de Pemex. Hace unos días el presidente Trump lanzó otra de sus habituales amenazas: dijo: ¿Saben quién pagará por el muro, verdad? “A través de las remesas, los inmigrantes ilegales de México van a pagar por el muro.Cien por ciento. Porque cuando digo algo, lo digo en serio”. No dio más detalles, sin embargo. Anda engallado, ayer fue absuelto por el Senado de Estados Unidos de los dos cargos que le imputó la Cámara de Representantes. Fatigosa tarea la que tiene enfrente el canciller Marcelo Ebrard: habrá que seguir toreándolo el resto del año, mínimo, porque puede relegirse. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)