Porfirio firme en Morena.- La versión que corrió desde hace unos días respecto a que el diputado Porfirio Muñoz Ledo estaba por dejar las filas de Morena quedó acallado, pues nos aseguran que el legislador sigue firme en el partido. Nos hacen ver que las críticas de don Porfirio a algunas políticas de la autollamada Cuarta Transformación le hacen más bien que mal al gobierno. Añaden que aunque hay varios de sus compañeros de bancada, y uno que otro funcionario del gobierno federal, que les gustaría ver a Muñoz Ledo fuera de Morena, no será tan sencillo sacudirse al experimentado legislador ni a sus incómodas críticas. Así que como él mismo lo ha señalado, “es un delirio estar con Porfirio”. (El Universal, Nación, p. 2)
Amigos por siempre. De acuerdo con la percepción de Marcelo Ebrard, el secretario de Relaciones Exteriores, atribuyó a un problema de traducción del Embajador de EU, Christopher Landau, el reclamo a México por los escasos resultados en materia de seguridad pública. La semana pasada se difundió un video en el que el diplomático estadunidense expone, personalmente y sin el uso de traductor, a Alfonso Durazo, secretario de Seguridad Ciudadana, la falta de resultados en el combate a la delincuencia. “A veces las traducciones no son exactas, cuando hay un visitante, yo hablo en español y el visitante habla en su lengua porque cuando tú haces la traducción hay variaciones importantes en lo que estás diciendo”, reiteró el Canciller. Él sabe de tesituras y de buenos modales, pero, la verdad, sí parecía un regaño. (Excélsior, Nacional, p. 11)
La “mala traducción” del embajador.- Ahora resulta que lo dicho por el embajador estadounidense Christopher Landau, de que no debían continuar las “atrocidades” en México, fue más bien un error de traducción. El canciller Marcelo Ebrard aseguró ayer que tiene “muy buena relación con el embajador, lo que pasa es que a veces las traducciones no son exactas, entonces hay cosas que él piensa cuando se traduce del inglés al español, por eso siempre hay un protocolo”. Ay, embajador, a ver si va mejorando su español, caray… (El Financiero, Nacional, p. 33)
Grupo Kiwis.- El PVEM es el único partido verde del mundo que incluye entre sus propuestas políticas la pena de muerte.
Un caso singular, que además cuenta entre sus aliados a un grupo de diputados de Morena, que es el partido en el poder, teóricamente de izquierda.
Por ser morenos por fuera, pero verdes por dentro, a estos legisladores se les conoce en San Lázaro como el Grupo Kiwis.
Su trabajo conjunto, más allá de la correncia coyuntural de la pena de muerte, está conectada con la construcción de supermayoría en San Lázaro, que no es poco.
Ya que las ideologías son piezas de museo, lo que permanece son los intereses compartidos entre extraños compañeros de viaje. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Se abrió el debate.- Nos hacen ver que el líder de la bancada del Partido Verde en San Lázaro, Arturo Escobar, abrió un debate que dará mucho de qué hablar. Ante crímenes como el de Ingrid y la niña Fátima, el legislador impulsa castigar ese tipo de delitos con pena de muerte. Propone aplicar dicho castigo a violadores que asesinen a sus víctimas, a infanticidas y feminicidas. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Cuando se genera un delito de alto impacto social y mediático, como los recuentes casos de los feminicidios de Ingrid Escamilla y la niña Fátima, ciertos sectores de la sociedad inmediatamente alzan sus voces para exigir se establezca la pena de muerte para esos delitos, a fin de que la sanción aplicada siente un precedente y sirva de escarmiento y advertencia para otros potenciales delincuentes que planeen incurrir en actos similares.
Y es que estas exigencias nacen al calor de la percepción popular de que la prisión no es suficiente castigo para el criminal que ha dispuesto de la vida de una mujer o una niña, sintiendo que incluso se le premia al delincuente asegurándole su manutención vitalicia, aunado a la idea bastante extendida de que quien entra a un reclusorio por un delito, sale especializado en muchos otros tantos más. Aún más, aseguran que eliminando a un violador o feminicida específico, se conjura el peligro que esa persona en concreto vuelva a delinquir, teniendo en mente lo que hace poco aseguraba el asesino serial de mujeres, bautizado por la prensa como “El monstruo de Ecatepec”, que si volvía a quedar libre, reincidiría en los feminicidios. (Editorial, El Universal, Opinión, p. 12)
El máximo castigo, desapareció de nuestra Constitución el 9 de diciembre del 2005. Existía desde la época prehispánica, aunque algunos congresos lo eliminaron, para luego reimplantarlo. Al fin lo abolió Vicente Fox, a la vez que se prohibió cualquier tipo de tortura, la que, de acuerdo a los Informes de Defensores de los Derechos Humanos, sigue aplicándose.
La ancestral costumbre, a pesar de los cambios legislativos y los intentos por aleccionar a los cuerpos policiacos y a las fuerzas armadas, se ejerce con frecuencia, aunque dé al traste con procesos en los que, los presuntos culpables quedan libres al habérseles confirmado, como en el caso de varios de los involucrados en la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. Los autores, por supuesto, en la impunidad.
Mientras se tenga un sistema penitenciario podrido, como el que hay, las cárceles seguirán siendo un centro de producción y distribución de delitos. Basta con ver el origen del porcentaje más alto de extorsiones telefónicas. Urge capacitar a los cuerpos policiacos. Es en vano subir penas, menos pensar en la de muerte, mientras haya impunidad. (Catalina Noriega, El Sol de México, Análisis, p. 18)
La Administración General de Aduanas (AGA), a cargo de Ricardo Ahued, detectó que en el aeropuerto de la Ciudad de México y de Ciudad Juárez se desconecta el circuito cerrado de cámaras para monitorear el control y resguardo de las instalaciones aduaneras y de las mercancías de comercio exterior.
Ése es sólo un ejemplo básico de cómo opera una red de empleados aduaneros con conexiones en el poder político y económico para consecuentar el contrabando de drogas y mercancías en diferentes puntos aduaneros del país.
Sin embargo, ya se dieron órdenes de activar los sistemas, así como de endurecer las medidas para acabar con la corrupción. No es un caso aislado. El sector aduanero forma parte de la cadena de los negocios al margen de la ley porque, de acuerdo con Alejandro Armenta, presidente de la Comisión de Hacienda en el Senado, junto con las factureras y evasión fiscal, representa la parte más tóxica del antiguo presidencialismo para saquear el país. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 8)
Hasta este momento el presidente Andrés Manuel López Obrador ha sido un gobernante con “suerte”. Todavía no ha tenido que enfrentar una gran calamidad, y su liderazgo no ha sido puesto a prueba. Cuando fue jefe de gobierno de la Ciudad de México, fue un “suertudote” porque del 2000 al 2006, la capital no sufrió algún gran desastre, y problemas que enfrentaba la ciudad recibía el apoyo del gobierno federal. Señor presidente, en varias ocasiones lo rescató el entonces presidente Vicente Fox.
Pero ahora el presidente Andrés Manuel López Obrador y su gobierno enfrentan la tormenta perfecta: ingobernabilidad y violencia por no enfrentar los grupos del crimen organizado, inconformidad y protestas de mujeres –por no escuchar sus reclamos–, una economía en recesión propiciada por políticas erradas, y ahora la amenaza del coronavirus, en un momento de desabasto de medicamentos y debilidad institucional –también propiciados por simple y llanamente no entender los retos y debilidades del sistema de salud. (Ana María Salazar, El Financiero, Opinión, p. 30)
Muy seguro de sí mismo, el presidente López Obrador dijo varias veces en la conferencia mañanera que apostaba a analistas, expertos, inversionistas y agencias calificadoras que la economía mexicana crecería 2% durante 2019.
Era el primer tramo del año pasado, cuando frente a las decisiones de política económica del actual gobierno y las señales de guerra a los inversionistas, todos rebajaban sus pronósticos de crecimiento para la economía de nuestro país, y el primer mandatario contestaba que estaban equivocados, que su nuevo modelo económico iba a generar 2% de crecimiento en el primer año y de ahí para arriba, que no estaban tomando en cuenta los enormes beneficios de combatir la corrupción, que no metían en sus variables el regadero de programas sociales que detonarían desde abajo el consumo interno del país.
El presidente apostó… y perdió. Ayer por la mañana salió el dato de crecimiento económico para 2019. Se confirmó lo que se temía: números rojos. Para ser exactos, menos 0.1%. Un discreto besito a la recesión. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
García Luna ofrece un millón de dólares por su libertad condicional // ¿Cuánto debería pagarnos Facebook por nuestra información personal
Y de dónde sale tanto dinero? El sueldo de un secretario de Estado en el gobierno de Felipe Calderón no excedía los 200 mil pesos mensuales, incluyendo prestaciones y un bono de desempeño. Sin embargo, César de Castro, el abogado de Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública, solicitó a un juez que deje en libertad al policía del panismo bajo una garantía de un millón de dólares, que en parte representa el valor de propiedades que tiene o admite tener.
Vale recordar que otro pollo gordo, Alonso Ancira, ex presidente de Altos Hornos, detenido en España, pagó un millón de euros como fianza para permanecer en libertad mientras se desarrolla el proceso de extradicion a México. El abogado De Castro aseguró que García Luna no tiene la menor intención de darse a la fuga ni los recursos para hacerlo, pues prácticamente está en bancarrota. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 6)
García Luna ofrece fianza de un millón de dólares.-César de Castro, abogado del ex secretario de Seguridad Pública, escribió una carta al juez Brian Cogan de Nueva York solicitándo que su defendido pueda esperar su juicio en libertad. Ofreció una garantía de un millón de dólares que va firmada por tres individuos y un garante, y que queda asegurada con propiedades de Genaro García Luna valoradas en un total de 1.2 millones de dólares. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)
Hugo López-Gatell Ramírez, subsecretario de Salud, ha sido un invitado frecuente a las conferencias mañaneras del presidente Andrés Manuel López Obrador.
Casi al final de su intervención, el funcionario federal creyó necesario “comentar algunos temas emergentes para disipar algunos efectos de la mala información que deliberadamente se ha hecho a lo largo de las semanas recientes”.
Llama la atención el uso de palabras como “gerencia” y “eficiencia” (el subsecretario pronunció alguna derivación de ellas una decena de veces en la mañanera de ayer). Sobre todo, de parte de alguien que proviene de la izquierda mexicana.
Lo digo porque esa corriente política fue especialmente crítica con el entonces presidente Vicente Fox, a quien acusó recurrentemente de manejar el país como si fuera una empresa. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
De la mano con las acusaciones de militarización del país, van las de un presunto golpismo en contra del presidente López Obrador. Lo paradójico son dos cosas: el que ha dado responsabilidades como nunca antes a las Fuerzas Armadas es el propio presidente López Obrador, quien es el que, al mismo tiempo, denuncia conspiraciones golpistas, incluso, en el pasado Día del Ejército, el 19 de febrero, agradeció a los mandos militares “no escuchar los cantos de sirenas y dar la espalda al golpismo”.
¿Quién está conspirando, quién intenta dar un golpe de Estado? No existen conspiraciones: lo que sucede es que cada crítica, cada movimiento social, cada reacción de la gente contra decisiones políticas del gobierno se convierte en una conspiración conservadora o una herencia neoliberal. La capacidad de autocrítica y reacción es casi nula. Llegar a responsabilizar al movimiento feminista (sobre todo el de última generación) de conservador o de explicar que el brutal asesinato de la niña Fátima es responsabilidad del neoliberalismo es casi vulgar. Es como si dijéramos que todas las desgracias de México comenzaron el primero de diciembre de 2018, cuando asumió López Obrador. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)
Justo cuando en el Senado de la República se debate intensamente el esquema de subcontratación denominado outsourcing, con posiciones encontradas entre el empresariado nacional y secretarios del gabinete, en el gobierno federal han abierto una investigación en contra del mayor empleador que hay en el país bajo ese esquema: Raúl Beyruti, presidente de GINgroup, a quien le indagan sus cuentas y manejos financieros por sospechas de “defraudación fiscal” y movimientos financieros irregulares.
Fuentes de la Secretaría de Hacienda confirman que hay abierta una carpeta financiera en contra de Beyruti, a quien la Unidad de Inteligencia Financiera y el SAT le comprobaron tan sólo en un año una facturación de 34 mil millones de pesos, lo que entre otros temas dio pie a que se revisaran las cuentas personales del empresario y la del conglomerado de empresas que agrupa GINgroup.
Pero la polémica y los señalamientos políticos que desata, no parecen afectar al empresario que se presenta como “el mayor empleador en México” y que ahora es investigado por la Unidad de Inteligencia Financiera y el SAT. En la entrevista con Forbes habla del debate del outsourcing en el Senado: “hay una persecución, desde hace tres o cuatro años, contra la tercerización, la subcontratación y el outsourcing, porque [algo] se ha confundido. Por desgracia, hay empresas que se han dedicado a vender facturas”. Y dice que su grupo se prepara ya con la revisión integral de sus procesos y la transparencia. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 8)
En enero del 2020, los homicidios dolosos y los feminicidios fueron 2,892, cantidad casi igual a la del mismo mes del 2019 (2,929), de acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. La cantidad sube en lo que va de febrero y lo más probable es que sea superior al mismo mes del año anterior. Todo señala que en el 2020 el número de los homicidios dolosos y los feminicidios será superior, aunque de manera marginal al 2019.
Los homicidios dolosos y los feminicidios sumaron 34,132 el año pasado, que es un promedio de 94.7 al día, para llegar al máximo histórico de los últimos 55 años. Alejandro Hope plantea que, desde el segundo trimestre del 2018, el número de los homicidios se estabilizó en torno a los 2,900 por mes y que así se ha mantenido en los últimos dos años. No hay explicaciones contundentes sobre este hecho.
Hope proyecta que, de mantenerse los mismos números durante todo el sexenio, se llegaría a 213,000 homicidios dolosos y feminicidios con una tasa sostenida de 27 por cada 100,000 habitantes. (Rubén Aguilar, El Economista, Política, p. 36)
En México, la violencia contra las mujeres es el más grave problema de salud pública. Aunque el gobierno federal se niegue a aceptarlo. Al interior de las casas, en 6 de cada 10 su pareja las golpea. Afuera, en las calles y en los baldíos de los cinturones de miseria que aprietan las grandes ciudades, siguen apareciendo sus cuerpos sin vida. Cada vez más jóvenes. Ahora niñas. Muertas.
Una pesadilla que comenzó en el 93 y que ha visto pasar ya tres presidentes y tres fiscales especiales y nadie hasta la fecha que haya podido ofrecer respuestas a los deudos de las víctimas y a la Nación sobre esta cadena interminable de asesinatos.
Al propio presidente lo traiciona el subconsciente cuando dice que son solo 300 y no 400 casos. 100 más, 100 menos, qué importa. Desvaría cuando acusa a los diputados del PRD y el PRI y los responsabiliza de los execrables crímenes de dos niñas violadas y asesinadas y luego pide que no se politice el asunto. Y se equivoca rotundamente cuando señala que no es correcto que los medios estemos “refriteando” la nota. En cualquier caso, se trata de seres humanos y cada crimen debiera dolernos en el alma”. (Ricardo Rocha, El Universal, Opinión, p. 12)
La visita de Trump a India fue presentada como de negocios, para arreglar el desequilibrio en la balanza comercial, decidir sobre una posible venta de equipo militar y discutir asuntos de seguridad nacional. En realidad se trata de presentar a Trump como un estadista de talla mundial, de cara a la elección presidencial de noviembre. En estos días para Modi, con una economía que cada vez huele más a aguas estancadas, la visita es una oportunidad para desencadenar su maligna retórica nacionalista y disfrazar el fracaso de su política económica neoliberal.
Hoy es evidente que Modi busca transformar para siempre el Estado indio. Esa república estuvo fundada a la sombra de un conflicto religioso, pero siempre con la promesa de que habría un Estado laico. El sistema de castas que Gandhi buscaba abolir ha regresado con la demagogia de Modi y su partido Bharatiya Janata. Un día le preguntaron a Modi si pensaba suprimir el sistema de castas, que tanto gusta a la derecha hindú. En India hay solamente dos castas: la que quiere salir de la pobreza y la que está ayudando para que eso suceda. El discurso vacío de la demagogia de Narendra Modi se acerca a la de Trump y otros líderes populistas. (Alejandro Nadal, La Jornada, Economía, p. 21)
Acostumbrado a recibir expresiones de repudio cuando se presenta fuera de su país, el presidente estadunidense, Donald Trump, gozó de una acogida multitudinaria en su visita a la ciudad india de Ahmedabad, feudo de su anfitrión, el primer ministro nacionalista y promotor de la intolerancia étnico-religiosa, Narendra Modi, frente a pocas y débiles muestras de rechazo.
Como ha sido recurrente en la presidencia del republicano, la preparación de su visita a India consistió en crear un problema para después resolverlo y presentarse como un gran negociador y defensor de los intereses de su país: en esta ocasión, la zanahoria consiste en ofrecer al gobierno reaccionario de Modi un increíble acuerdo comercial que habría sido innecesario si el mismo Trump no hubiera cancelado en 2019 el estatus preferencial en materia de comercio del que gozó Nueva Delhi hasta junio pasado.
En suma, Trump ha aprovechado una coyuntura política (su afinidad ideológica con el gobierno indio de Narendra Modi) para poner en marcha un juego muy peligroso en una región muy combustible y de equilibrios precarios, lo cual constituye una muestra más de la irresponsabilidad del magnate ante las consecuencias de sus actos. (Editorial, La Jornada, p. 2)