Fallo adverso de Corte de EU.- Rápida respuesta la que dio ayer la Cancillería a la resolución de la Corte de Estados Unidos, que determinó que la familia de un joven de 15 años, a quien un agente fronterizo disparó y mató desde territorio estadounidense, en 2010, no podrá presentar una demanda civil. La dependencia, a cargo de Marcelo Ebrard, externó su preocupación porque el fallo tendría efectos en casos similares, con lo cual se podría limitar la posibilidad de exigir justicia y una reparación del daño en tribunales. Nos comentan que, como sea, Relaciones Exteriores acompañará todas las acciones de connacionales en esta materia. (La Razón, La Dos, p. 2)
Un mal paso ha dado la Suprema Corte de Estados Unidos, prácticamente da garantías a la patrulla fronteriza para que dispare a través de la frontera en contra de presuntos migrantes “agresores”. México ya no podía seguir poniendo la otra mejilla: de ahí la condena a esa lamentable decisión. La defensa de los mexicanos tiene que continuar, por sobre cualquier otro interés. (La Crónica de Hoy, Primeras planas)
Acostumbrados a enfrentar crisis migratorias constantes, un grupo de eurodiputados anduvo en Ciudad Juárez para conocer cómo está manejando el gobierno mexicano el tema de los miles de migrantes que esperan en territorio nacional a que Estados Unidos tramite su solicitud de asilo.
Y algo deben estar haciendo bien en la SRE, pues los legisladores se dijeron sorprendidos y aplaudieron las medidas. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
El Pacto Migratorio Mundial debe ser una guía para todos los países, en la medida en que enfatiza el papel de la migración como factor de desarrollo, a los derechos humanos como el marco que debe primar en el manejo de los flujos migratorios, además de establecer compromisos concretos contra la trata y el tráfico de personas.
Sin embargo, el gobierno mexicano debe añadir a su política las propuestas del Pacto Mundial sobre Refugiados, cuyos objetivos son diferentes al PMM. Se centra en los derechos de los refugiados y las obligaciones de los estados, pero incorpora la cooperación internacional. Esto último supone un extraordinario aporte de la Declaración de Nueva York adoptada en septiembre de 2016 al llenar un vacío de décadas de la Convención sobre Refugiados del año 1951.
El Pacto Mundial sobre Refugiados orienta a la comunidad internacional para apoyar a los países, comunidades de acogida e incluir recursos financieros adicionales, respaldo político, asistencia técnica, acuerdos comerciales preferenciales, mayor acceso al reasentamiento. Asimismo, busca incluir a los refugiados en la sociedad y la economía del país de acogida, permitirles que contribuyan a sus nuevas comunidades y asegurar su propio futuro.
El Pacto Mundial sobre Refugiados establece la arquitectura para que, ante una gran crisis de refugiados, la respuesta internacional sea más sólida, más predecible y más equitativa. De tal suerte que, como señala Filippo Grandi, el Alto Comisionado para los Refugiados, los refugiados no sólo sean una preocupación internacional sino una responsabilidad compartida. Por eso no se debe confundir con el pacto de migración que se adoptó en Marrakech a finales de diciembre de 2018, pues si bien migrantes refugiados han salido de su país hay una distinción legal importante entre unos y otros.
Se puede afirmar que México está enfrentando una gran crisis de refugiados y los cambios que el gobierno realizó ante las amenazas de Donald Trump no están dando buenos resultados. Por ejemplo, reforzar las fronteras con la Guardia Nacional incrementa los conflictos y genera la terrible industria de los traficantes de personas. Es cierto que hay dificultades tanto por falta de personal capacitado en migración y derechos humanos como por limitaciones presupuestales que están afectando al conjunto de organizaciones encargadas de apoyar a los refugiados como es la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar). (Ana María Aragonés, La Jornada, Opinión, p. 16)
A las 11 de la mañana en la Secretaría de Gobernación se lanzará la Estrategia Nacional para la Implementación de la Agenda 2030 en México, que tiene como ejes rectores la inclusión social y económica, un enfoque multidimensional de la pobreza, la igualdad de género y empoderamiento de las mujeres, el reconocimiento de los derechos de los migrantes y fortalecer el estado de Derecho.
Esta agenda fue aprobada en 2015 por 193 países miembros de la ONU y, de acuerdo con sus promotores, “representa una propuesta transformadora hacia la construcción de un modelo de desarrollo incluyente, justo y equilibrado, que siente las bases para un porvenir más próspero para la presente y las futuras generaciones”, y ayudará a “repensar los modelos de desarrollo actuales”.
Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, hará la presentación oficial de esta agenda, que tiene como lema “Por el bien de todas y todos: primero los pobres, el cuidado del medio ambiente y una economía incluyente”. Lo acompañarán Olga Sánchez Cordero, titular de Gobernación, y Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores. (Jesús Rangel, Milenio Diario, Negocios, p. 26)
En los últimos 25 años la economía y la sociedad estadounidense se han polarizado: un estancamiento de la prosperidad y un aumento acelerado de la desigualdad han provocado desencanto y frustración crecientes entre las clases medias que antaño simbolizaban al Sueño Americano. Este proceso se agudizó con la gran crisis de 2008-2009 y Donald Trump entendió como pocos el momento y lo aprovechó. Con un discurso que capturó la incertidumbre y la nostalgia clasemediera a la vez que magnificaba su enojo, Trump navegó hasta alcanzar la presidencia. El nativismo, la xenofobia, el simplismo fueron sus palancas, pero la piedra en que se sostuvieron era ese profundo enojo, esa desesperanza. Para un electorado enojado, nada mejor que un candidato vociferante.
Bernie Sanders está igual de enojado, pero lo expresa de diferente manera: sus enemigos no son los inmigrantes ni quienes tienen diferentes creencias o colores de piel, sus enemigos son los que él llama los grandes beneficiarios del establishment: los multimillonarios, las grandes corporaciones, los políticos que viven del intercambio de favores y dinero que es la política en Washington. (Gabriel Guerra, El Universal, Opinión, p. 13)
La película de Sergio Arau tenía la idea correcta cuando hizo la cinta de Un día sin mexicanos desde 2004. El también músico fue buscado mucho para que diera su opinión sobre los migrantes cuando Trump inició sus discursos y respondió con inteligencia, gracia y sentido del humor. Pero el mensaje, más allá de dejar claro lo necesarios que somos para que funcione la sociedad, era muy claro: hay que apreciar lo que uno tiene.
La escena donde la migra, al final (así que es spoiler, cuidado), agarra a un grupo de compatriotas y en lugar de deportarlos se regocija, es de antología. Estos días se ha vuelto a hacer muchas referencias a esta cinta con el llamado a Un día sin mujeres en nuestro país para el próximo 9 de marzo.
Hay quienes no aprenden hasta que duele en el bolsillo, y dolerá, pero también es cierto que muchas veces la ausencia puede hacer que se cobre conciencia de lo que uno tiene. Y fíjense lo delicado de usar las palabras y conceptos adecuados, porque automáticamente iba a escribir, ‘no se aprecia lo que se tiene hasta que se pierde’, cuando una de las premisas básicas de lo que sé que muchas mujeres queremos decir es que no somos posesiones. No somos de nadie más que de nosotras mismas. (Susana Moscatel, Milenio Diario, M2, p. 36)