Opinión Migración 040320

La disparidad de poder entre los géneros

La desigualdad de género es la gran injusticia de nuestra época y el mayor desafío al que nos enfrentamos en materia de derechos humanos. Aun así, la igualdad entre los géneros ofrece soluciones a algunos de los problemas más intratables de nuestros tiempos.

En todo el mundo, la situación de las mujeres es peor que la de los hombres por el simple hecho de ser mujeres. La realidad es aún peor para las mujeres que pertenecen a minorías, las mujeres de mayor edad, las mujeres con discapacidad y las migrantes y refugiadas.

Aunque hemos presenciado enormes avances en los que se refiere a los derechos de las mujeres en las últimas décadas, como en la abolición de leyes discriminatorias o en el aumento del número de niñas que van a la escuela, ahora nos enfrentamos a una poderosa reacción en sentido contrario. En algunos países se están diluyendo las protecciones jurídicas contra la violación y los abusos domésticos, mientras que en otros se están introduciendo medidas que penalizan a las mujeres y que van desde la austeridad hasta la reproducción coercitiva.

Las mujeres y las niñas también deben hacer frente a siglos de misoginia, y a la borradura de sus logros. Se les ridiculiza diciendo que están histéricas o en pleno ciclo hormonal; se les juzga una y otra vez por su apariencia; deben soportar un sinfín de mitos y tabúes relacionados con sus funciones corporales naturales; día tras día se enfrentan al sexismo cotidiano, la condescendencia machista y la culpabilización de las víctimas. (António Guterres, El Universal, Mundo, p. 15)

Acordes internacionales // El mejor candidato es el que puede ganar

La noche del Supermartes definió a los dos precandidatos del partido demócrata: Bernie Sanders y Joe Biden. El primero, progresista y retador. El segundo, liberal y encantador. La suma de ambos sería un perfil invencible, pero… compiten entre ellos.

Joe Biden se quedó con los primeros estados en cerrar las votaciones: Alabama, Arkansas, Carolina del Norte, Oklahoma, Tennessee, Virginia. Por su parte, Sanders ganó en Colorado y Vermont, aunque la apuesta principal estaba en conseguir los delegados de California. Con estos resultados, la contienda por la candidatura demócrata ha quedo definida.

En temas migratorios, la propuesta de Biden es contundente, pues ha prometido eliminar el programa Quédate en México, que obliga a los solicitantes de asilo a esperar la resolución de sus casos en nuestro país. Además, ha ofrecido protección a los dreamers, desmantelar el muro y encontrar vías legales para los 11 millones de migrantes que viven en Estados Unidos. Una posición pragmática elegiría al candidato que puede derrotar, con mayor soltura, al actual presidente. Y esa opción, mucho lamento, no es Bernie Sanders, quien luce demasiado progresista frente a los ojos de los votantes demócratas. (Valeria López Vela, La Razón, Mundo, p. 31)

Centroamérica y el reloj de arena

En Centroamérica, nuestra región, ese tiempo se agota. Han pasado décadas sin que se encuentre la fórmula que le permita iniciar un camino hacia un desarrollo equilibrado, justo y sustentable.

Enfrentamos una situación complicada en sectores estratégicos y debemos encontrar una ruta que nos lleve a detonar un movimiento regional, no para recuperar el tiempo perdido, sino para actuar a tiempo.

Una de las principales manifestaciones de esta situación se da en el enorme flujo migratorio que, partiendo principalmente de los países del Triángulo Norte, atraviesa la región y nuestro país con miras a llegar a los Estados Unidos.

A esta corriente migratoria debemos añadir un flujo ilícito de mercancías a lo largo de nuestra frontera sur que incluye un grave trasiego de armas y de drogas. Debemos de actuar ya. (Rubén Beltrán, El Sol de México, Análisis, p. 9)

El norteamericanista // Para México, Sanders sería peor que Trump

Para ser claros: lo sucedido en las elecciones del 8 de noviembre de 2016 en Estados Unidos representa un enorme retroceso para la causa de la democracia y las libertades. Aparte, fue un triunfo basado en la satanización de México que sólo se dio gracias a un pacto de impunidad del que el gobierno de Enrique Peña Nieto no nada más fue cómplice, sino artífice.

Sin embargo, con la ratificación del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) (ahora T-MEC) y la insistencia en que México atienda su espeluznante crisis de inseguridad, el actual presidente de los Estados Unidos ha logrado acomodarse.

Es cierto que para los migrantes ha sido terrible y que los sueños americanos de muchos han sido truncados, pero en lo que concierne a la gran mayoría de los 130 millones que vivimos en México, no ha hecho tanto daño como su retórica indicaba. El señor Sanders representa una peligro mucho más grande. Izquierdista radical, el viejo Sanders viajó a la entonces Unión Soviética durante su luna de miel. (Agustín Barrios Gómez, El Heraldo de México, Orbe, p. 24)