A las Mujeres de México, que merecen un país donde no las torturen, no abusen de ellas ni las maten.
Ricardo Monreal Ávila es un político con numerosas horas de vuelo. Su experiencia política, parlamentaria, administrativa y académica lo dotan de una visión más amplia e integral de lo que es el servicio público y todos sus bemoles.
Desde que fue electo como senador de la República y posteriormente como el coordinador de la bancada mayoritaria, dio visos de diálogo, inclusión y acuerdos. Lejos de buscar “piratearse” senadores de otras bancadas para ampliar su mayoría, fue congruente y respetuoso de la decisión del electorado y con lo que había, empezó a trabajar, apostando por un trabajo permanente. (José Luis Camacho Vargas, El Sol de México, Opinión, p. 8)
Las manifestaciones públicas representan un ejercicio de participación democrática plenamente legítimo. Y este momento de la vida nacional nos demuestra que la humanidad no puede dar por hecho el futuro si las mujeres no lo encaran en las mismas condiciones y oportunidades.
Nuestra nación requiere que la seguridad e igualdad sustantiva de la mujer mexicana sea puesta por encima de todos los intereses públicos para generar un impacto institucional que brinde soluciones efectivas y que verdaderamente incidan en su pleno desarrollo. En este sentido, el Poder Judicial de la Ciudad de México reafirma su compromiso para garantizar el acceso a la justicia y proteger los derechos de las mujeres que acuden a nuestra institución, y así preservar un ambiente libre de violencia. (Rafael Guerra Álvarez, La Jornada, Opinión, p.6)
El proyecto de dictamen para reformar las leyes Federal del Trabajo y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con la finalidad de regular la práctica de la subcontratación por parte de las empresas, continúa en la tierra de nadie de la discusión parlamentaria. Inicialmente aprobado por las comisiones unidas de Trabajo y Previsión Social y de Estudios Legislativos, segunda, del Senado de la República, inmediatamente después frenado por la Junta de Coordinación Política de esa cámara, sometido a estudio y modificaciones por medio de parlamento abierto, y ahora en espera de ser presentado ante el pleno sena-torial, el dictamen exhibe el interés de los sectores empresariales porque la legislación referida al outsourcing sea, en definitiva, lo más anodina posible. (La Jornada, Editorial, p.8)
Pues no hubo manera de que el presidente Andrés Manuel López Obrador mostrara empatía hacia las mujeres que marcharán hoy y pararán toda actividad mañana. Hasta el último momento demostró cuánto le molesta este movimiento.
Lo que ocurrió esta semana sólo fue el reflejo de una larga lista de desaciertos. Primero, anunció que la venta de los boletos de la rifa del (no) avión iniciaría el 9 de marzo, día en que se convocó el Paro Nacional de Mujeres. Ante las obvias reacciones de enojo, el miércoles reculó y señaló: “Ni tenía en mente que el lunes era lo del día 9, el paro que se promueve del movimiento feminista”. Esta declaración dejó claro que, por decir lo menos, el paro lo tiene sin cuidado. (Vianey Esquinca, Excélsior, Opinión, p.9)
La pluralidad política es un principio fundamental de la democracia. Ninguna sociedad moderna puede ser expresada por un solo partido político, para que una democracia funcione, requiere de un sistema de partidos pluralista y competitivo. No hay un número de partidos ideal para todos los estados. Más bien, la cantidad de éstos debe estar determinada por la diversidad política, ideológica, y a veces regional o étnica que habita en la sociedad, y tal diversidad evoluciona con el tiempo.
La legislación mexicana contempla esos principios y establece mecanismos de renovación periódica del sistema de partidos. Ofrece periodos y reglas para crear y registrar nuevos partidos, y a la vez exige umbrales de cantidad de afiliados y número de votos para que los partidos conserven su registro. El Instituto Nacional Electoral vigila el cumplimiento de la legislación vigente en torno a los requisitos necesarios para obtener registro partidista. En esta ocasión, además, el INE diseñó una aplicación digital para que las organizaciones que quieran formar un partido registren con certeza a sus adherentes, mediante la lectura digital de la credencial de elector original y la fotografía viva del afiliado. Se acabaron las afiliaciones ficticias, basadas en fotocopias o sin la anuencia de los ciudadanos. (Jaime Rivera Velázquez, Excélsior, Opinión, p.9)
Confrontado como nunca antes en su aún breve existencia, con un presidente “interino” –Alfonso Ramírez Cuéllar– que no termina de posicionarse ni de convencer, y una secretaria general “en funciones de dirigente” –Yeidckol Polevnsky– que no acaba de bajar la cabeza ni acepta abandonar el cargo, el primer nivel de decisión del partido de Andrés Manuel López Obrador y su gobierno avanza, irremisiblemente, hacia su eventual fractura y extinción.
Ajenos a toda práctica democrática, el diálogo y la búsqueda de consensos, efectivamente, los distintos liderazgos que hoy por hoy pujan por hacerse con el control del partido del gobierno, maniobran y tejen alianzas para, primero, intentar deshacerse de quienes –en cuanto que partícipes en su fundación– se asumen con derecho a ocupar posiciones, operar en un sentido específico u opinar sobre el futuro de Morena para, después, avanzar en el posicionamiento de los suyos, con miras a copar la (prácticamente inexistente) estructura nacional. (Enrique Aranda, Excélsior, Opinión, p.14)
QUE hablando de política de género y manifestaciones por el 8 y el 9 de marzo, las mujeres integrantes del gabinete del presidente Andrés Manuel López Obrador reiteraron su apoyo a ambas movilizaciones y resaltaron las políticas de la 4T para combatir cualquier tipo de violencia contra las mexicanas.
Por cierto, en la cadena de mujeres realizada ayer en CdMx participaron Dania Ravel y Adriana Favela, consejeras del INE, quienes anticiparon que se sumarán a la jornada #ElNueveNadieSeMueve, para lo cual no pedirán permiso para faltar al trabajo, como ocurrirá con miles más. (Milenio, Opinión, p.2)
Un tal Marco Antonio Olvera —metido a periodista el hombre (no sabemos mucho de sus reportajes de investigación ni de sus artículos en los medios tradicionales pero, eso sí, parece que gestiona entrevistas para politicastros del inefable PT y de Morena, nuevos partidos oficiales, aparte de haber sido empleado de René Bejarano, el célebre “señor de las ligas”)— le solicitó al presidente de la República que pusiera en marcha el aparato del Estado mexicano para investigar a quienes estuvieren presuntamente detrás del movimiento de mujeres que organiza las protestas de hoy y el paro de mañana. Entre los presuntos implicados en la trama estarían Felipe Calderón, “Margarita” Gómez del Campo (vaya oficio, el de este tal reportero, que no sabe siquiera aprenderse bien los nombres), Víctor Trujillo, Denise Dresser y Frida Guerrera. Arguye, el tipo, que “no hay ningún movimiento en el mundo que se mueva sin recursos económicos… sería interesante que los mexicanos sepamos quiénes los financian”. (Román Revueltas, Milenio, Opinión, p.2)
Lo que viene será mucho más complicado para el presidente Andrés Manuel López Obrador. La pregunta es cómo habrá de responder ante la adversidad. En la respuesta hay quien invoca la capacidad de cambiar como ocurrió con la política migratoria. Otros refieren el rosario de decisiones desafortunadas seguida de una conducta de reiteración, como ha sido evidente en su respuesta al reclamo de las mujeres contra la violencia y la desigualdad, y que hoy domingo marchan en lo que seguramente será mucho más que un sano precedente de la protesta social.
El Presidente no es misógino, pero no es feminista, ni siquiera humanista como él se refiere. Su intolerancia y desprecio a las libertades lo llevan al campo conservador. Sí es de reconocerle su actitud cristiana ante los delincuentes, a quienes pretende reconvenirlos mediante abrazos y no balazos. El Presidente cree en el perdón y la reconciliación del pecador. La cuestión es que es Presidente de la República y ése no es el terreno resbaladizo de la moral y de las verdades reveladas, sino el de la ley y sus consecuencias. (Federico Berrueto, Milenio, Opinión, p.3)
Guerra de tuits en el Senado
En el escándalo por la acusación de que se espió a los panistas en el Senado, el sábado estuvo lleno de tuits, a partir de un señalamiento del coordinador de Morena, Ricardo Monreal Ávila, de que con qué frivolidad se encandaliza. Desde la trinchera blanquiazul salieron avisos de que traerán expertos a que investiguen, y la bancada de la mayoría, a su vez, se escandalizó: que cómo se atreven a dudar de la fiscalía. El PAN acusó que han enviado “millones” de mensajes de whatsapp y correos difamándolos por este asunto. Nos dicen que se han utilizado recursos institucionales de comunicación social, que dependen de la mesa directiva, en un pleito de grupos. Dado que esto parece ya guerra mediática, ¿todo se vale?
Fiscalía va en serio en denuncia de espionaje
Nos cuentan que, contrario a la respuesta de Morena en el Senado de que todo es un montaje (y al escepticismo del PAN), la Fiscalía General de la República, que encabeza Alejandro Gertz Manero, se tomó muy serio la investigación tras la denuncia por espionaje presentada por los senadores del PAN. Nos describen que todo el viernes trabajaron los peritos tratando de encontrar a dónde llegaban los micrófonos y se llevaron lo que encontraron. Morena, al encabezar la Junta de Coordinación Política y la Mesa Directiva, controla el resguardo físico de todas las instalaciones del Senado, por lo que la Fiscalía no descarta citar primero a los servidores públicos encargados del resguardo, como una primera pieza en la indagatoria. ¿Las cosas quedarán en ese nivel o subirán más arriba?
Nada sobre el paro en la FGR
Hablando de la Fiscalía, nos comentan que la institución hizo mutis sobre el paro nacional de mujeres convocado para mañana en el país. Mientras que diversas instituciones públicas y empresas anunciaron que darán el día a sus empleadas, nos aseguran que don Alejandro Gertz aún no deshoja la margarita sobre la posición de la FGR sobre las mujeres que laboran en ella. Ante la polémica que generó la supuesta propuesta —nunca admitida— de eliminar el delito de feminicidio, algunos en la institución consideran que lo menos que la fiscalía debería hacer, es no sancionar a las mujeres de la FGR que decidan sumarse al paro nacional. (El Universal, Opinión, p.2)
Una extensa cadena de complicidades parece estar nuevamente en marcha para que un bloque de empresas intermediarias, intocables pese a denuncias de comportamiento monopólico, arranquen del ya exhausto presupuesto de salud contratos por decenas de miles de millones de pesos al año.
Zoé Robledo, director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), se halla, como ocurrió con su antecesor, Germán Martínez, frente al dilema de bloquear lo que a todas luces se advierte como un saqueo sobre el erario federal, o someterse al poderoso cabildeo de estas compañías. (Roberto Rock L. El Universal, Opinión, p.10)