Columnas de Opinión 180320

Templo mayor

A ALGUNOS expertos no les cuadra el número tan bajo de infectados por coronavirus en México. Al parecer, dicen, Hugo López-Gatell está aplicando aquello de “si no lo registro, no existe”.

HASTA ayer en Corea se habían realizado 274 mil pruebas, en Italia 134 mil y en Estados Unidos, que inició muy tarde, ya van 25 mil. ¿Y en México? ¡No se sabe! El responsable de atender la emergencia no ha querido decirlo, a pesar de que cada noche el Sector Salud da una conferencia sobre el covid-19. Si se toma en cuenta el número de casos sospechosos, negativos y confirmados que se reportó anoche, serían apenas 971 pruebas realizadas.

Y AUNQUE la Organización Mundial de la Salud urgió a los países a hacer pruebas, pruebas y más pruebas del coronavirus, todo indica que en la Secretaría de Salud en lugar de cubrebocas traen una venda en los ojos. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)

Bajo reserva

Menos besos y abrazos presidenciales.- Nos comentan que tras las críticas que recibió este fin de semana por saludar, abrazar y besar a personas en su gira por Guerrero, el presidente Andrés Manuel López Obrador decidió que los actos públicos de fin de semana continuarán, aunque se buscará que no sean multitudinarios. Nos detallan que, como lo informamos el domingo pasado en este mismo espacio, el evento del 21 de marzo, natalicio de Benito Juárez, en Guelatao, Oaxaca, así como la conmemoración de hoy 18 de marzo, Día de la Expropiación Petrolera, sí se llevarán a cabo, pero se busca que sea con poca gente. En el caso de este miércoles, el evento será en la Torre de Petróleos Mexicanos en la Ciudad de México, y para el sábado 21 de marzo se pretende que al evento acudan solo algunos de los pobladores de Guelatao. Ya se verá si este fin de semana hay menos besos y abrazos presidenciales. (El Universal, Nación, p. 2)

Sacapuntas

Le fue como en feria.- Vaya tunda la que recibió el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ayer, en su reunión con senadores. Los reclamos de la oposición por la lentitud ante el COVID-19, y por atribuir al Presidente poderes extranaturales le llovieron durante unas cuatro horas. Aun así, sugirió a los legisladores no suspender las sesiones, aunque hoy se tomará la decisión. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)

En privado // Y después el mundo será otro…

Retales

  1. GABINETES. La reunión de los gabinetes a la que el Presidente convocó por la mañana para encabezarla por la noche, fue para revisar los avances de sus programas de Bienestar, y no de emergencia por el Coronavirus;
  1. CONGRESO. Por ahora seguirán las sesiones en el Senado, a pesar de la oposición del PAN, y lo mismo en la Cámara de Diputados. Ya las suspenderán. (Joaquín López – Dóriga, Milenio Diario, Al Frente, p. 3)

 Duda razonable // “El virus de la idiotez”: AMLO y la H1N1

En mayo de 2009, Andrés Manuel López Obrador estuvo en la cabina de W Radio, en el programa que yo dirigía y que él visitaba con frecuencia. Eran tiempos de crisis epidemiológica, de la pandemia de gripa de H1N1 que afectó seriamente al país en aquellos años. De eso, entre otras cosas, conversamos aquella mañana.

¿Lo ha hecho bien ante la crisis el presidente Calderón?, le pregunté. “Creo que no ha actuado bien, no quise contradecir cuando estaba en su apogeo la alarma, el miedo; creo que el gobierno federal, Calderón en particular, hace las cosas mal, esto es parecido a lo que hizo con el narcotráfico… entrando, entrando le pegó un garrotazo al avispero a lo tonto y generó un problema mayor, no sabía, ni le importó, a lo mejor, sobre las consecuencias que iban a generar sus decisiones. (Carlos Puig, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)

Serpientes y escaleras // Coronavirus: lo peor viene en dos semanas

Cuestionado fuertemente por senadores de oposición, que le preguntaron por qué el gobierno se niega a convocar al Consejo de Salubridad General y por qué no declaran de una vez emergencia nacional y suspensión de actividades y reuniones en todo el país, el subsecretario Hugo López-Gatell, coordinador Nacional contra el Covid-19, respondió una y otra vez a los miembros de la Junta de Coordinación Política del Senado que “de nada sirve” suspender desde ahora la actividad económica o las sesiones parlamentarias, que se hará hasta dentro de dos semanas cuando empezará la Fase 2 de contagios del coronavirus y se declarará emergencia nacional, la cual tendrá su punto más alto el 15 de abril y durará entre 12 y 20 semanas, es decir entre 3 y 5 meses.

López-Gatell también les informó a los senadores que la estimación oficial es que el coronavirus lo contraerán 70% de los mexicanos (90 millones de personas) pero según las proyecciones basadas en lo ocurrido en la provincia de Hubei, China, solo 250 mil mexicanos desarrollarán la enfermedad de Covid-19 y de esos enfermos el 70% (175 mil 759 mil personas) buscarán atención médica; y de ese universo, el 80% sólo requeriría tratamiento ambulatorio, sin hospitalización, mientras que el 20% restante de enfermos sí requerirían hospitalización, el 14% de ellos no ingresarían a terapia intensiva, y el 6%, que serían 10,528 personas, sí requerirían terapia intensiva y serían los casos más graves. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 11)

Bitácora del director // Esto no se resuelve con tres mil 500 mdp

El polvo de la devastación creada por el coronavirus ya se está asentando en China –país de origen del patógeno– cuando en México apenas comienzan a sentirse sus primeros efectos.

Ayer, Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, calculaba que la epidemia costará a nuestro país cerca de tres mil 500 millones de pesos.

Pero eso es apenas una fracción de lo que ha gastado China cada año en investigación científica e infraestructura hospitalaria desde el surgimiento del SARS, en noviembre de 2002.

La rapidez con la que Pekín logró bajar la curva de propagación del COVID-19 estuvo apoyada en una década de inversión pública. En el primer rubro, el equivalente de 36 mil millones de dólares para el lapso 2009-2019; en el segundo, 191 mil millones. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)

Razones // Energía: última llamada antes de la recesión

En este nuevo aniversario de la expropiación petrolera el presidente López Obrador, en plena crisis financiera y sanitaria ocasionada por la pandemia del coronavirus, tiene la que es muy probablemente una de sus últimas opciones para aceptar la reapertura de las subastas petroleras y los farmouts que permitan la inversión privada en el sector energético. Una reapertura que tiene que ir acompañada por las inversiones en las energías renovables, hoy congeladas y cada vez más importantes en un contexto de clara crisis petrolera nacional e internacional.

Si la decisión de cancelar el aeropuerto de Texcoco lastimó la relación de confianza de la nueva administración con la iniciativa privada, la cancelación, en los hechos, de la Reforma Energética fue lapidaria a la hora de decidir nuevas inversiones. A la desconfianza se sumó la falta de seguridad jurídica, agudizada por el conflicto con los gasoductos y por la disputa de Pemex sobre un yacimiento, con altas reservas, explorado y descubierto por empresas privadas que lo ganaron en una licitación previa a la llegada del nuevo gobierno. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 18)

Cuenta corriente // Llegó el día: fase II acelerará recesión en México

Tiempos complicados y muy difíciles para la toma de decisiones públicas. Ayer se registraron los primeros casos de contagio comunitario de COVID-19 en México, pero a la epidemia se suma la percepción creciente de que la recesión en México no se evitará, ni menos aún, será leve.

Los argumentos son: 1) la economía no estaba creciendo desde el 2019; 2) aunque hubo un incremento al salario mínimo, el número de personas empleadas en el mercado informal es muy alto y vive al día; 3) el margen de maniobra fiscal es pequeño y 4) el margen monetario y crediticio puede ser una buena alternativa, pero requiere de que la administración de López Obrador genere un choque de confianza para reactivar la inversión industrial y energética. (Alicia Salgado, Excélsior, Dinero, p. 5)

Pulso político // Actúan la sociedad por su cuenta

Mientras en el Gobierno lopezobradorista deshojan margaritas para decidir si aplica o no y cuándo medidas de emergencia por la pandemia de coronavirus, como lo han hecho otros países que cerraron sus fronteras, se declararon en cuarentena, cancelaron vuelos de aerolíneas y suspendieron todo tipo de eventos masivos, distintos sectores de la sociedad actúan cada uno, sin esperar que los casos detectados aquí, que anoche llegaron a 93, se multipliquen y haya decesos.

El número de entidades en que se generalizó la suspensión de clases creció; universidades e instituciones de estudios superiores cerraron sus puertas; la jerarquía eclesiástica anunció la cancelación de misas dominicales; la Suprema Corte de Justicia suspendió sus actividades; en algunas dependencias, empresas y fábricas se advierte ausentismo y sigue en vilo la tradicional representación del Viernes Santo en Iztapalapa, aunque se realizará sin asistentes. (Francisco Cárdenas Cruz, La Razón, México, p. 11)

Cuchillito de palo // ¡Ni besos ni abrazos!

Ufanos de los avances científicos, tecnológicos y de la bonanza que acarrearían, de la nada surge una amenaza brutal, que postra al mundo. La pandemia aísla a las naciones y rompe con la globalización, foco de orgullo internacional.

Golpea inmisericorde a quienes tardaron en despertar al destino que los alcanzó: Italia y España se pensaron a salvo, hasta que la enfermedad tocó a sus puertas. La respuesta ha sido a rajatabla: cerraron regiones enteras y clausuraron la vida en sociedad.

En esta tierra azteca, el populista de Palacio insiste en dar besos y abrazos. Como con el resto de los graves problemas que nos aquejan, se aferra a un loco optimismo que, para desgracia de todos, puede ser mortal. (Catalina Noriega, El Sol de México, Análisis, p. 17)

Alhajero // López – Gatell acusó los golpes

En ninguna de sus presentaciones en las conferencias de prensa —ni en las Mañaneras ni por la tarde en Palacio nacional- habíamos visto al subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, así: serio, seco, distante, desanimado incluso.

Era claro que los golpes recibidos –por parte de múltiples medios, nacionales e internacionales— debido a la frase que soltó sobre el mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador: “La fuerza del presidente es moral, no es una fuerza de contagio”, lo diezmó.

Porque no sólo se trataba de una frase desafortunada políticamente hablando –aunque muy buena para la Guerra de las Galaxias-, sino que reflejó para algunos lo peor que le podía a López –Gatell en estos momentos de la emergencia epidémica: lucir como un zalamero ante el Jefe del Ejecutivo.

Y sí, lucía deprimido el doctor en Epidemiología, aunque hizo un gran esfuerzo para sobreponerse ante los medios en la Mañanera. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 6)

Contra las cuerdas // Coronavirus opaca al presidente

Un grupo de 10 gobernadores en el país de diferentes partidos, incluso de Morena, está enfrentando con mayor responsabilidad la pandemia que tiene de cabeza al mundo y toman acciones para mantener a raya al coronavirus descordinados del gobierno federal, porque López Obrador es el único presidente en el mundo que va al revés de los países que se protegen del virus histórico.

López Obrador reparte besos y abrazos en sus giras que no quiere cancelar. Tampoco suspende sus conferencias mañaneras, desde donde desacredita a su científico y subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, quien pide a la gente no tocarse. AMLO también rechaza untarse gel antibacterial en las manos. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 9)

Malos modos // El mejor trabajo del mundo

Me decía un amigo al que, fraternalmente, llamaré un obseso del trabajo, que nuestro Presidente tiene “el mejor trabajo del mundo”. Me parece una afirmación excesiva, pero desde cierto punto de vista no está del todo lejos de la realidad. Veamos su día a día: Sí, está lo de reunirse a primerísima hora con el Gabinete de Seguridad y luego la sesión de stand up en Palacio Nacional, dos palizas autoinfligidas que se diría impropias de quien pasó 18 años en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.

Pero tiene sus muchas compensaciones. Especulo, por supuesto, pero imagínate que, como es normal en cualquier actividad profesional, por llamarla de algún modo, surgen tensiones, inconformidades, enojos.

¿Que el secretario de Salud sigue sin abrir la boca? ¿Qué Poncho se puso medio imprudente? ¿Que Marcelo anda demasiado protagónico? ¡Bum! Levantón de las cinco de la mañana y a sentarse en esas sillitas como de festival de fin de curso en la primaria, a escuchar lo que tienes que decir, frente al tribunal implacable de la patria. (Julio Patán, El Heraldo de México, País, p. 11)

Uso de razón // La crisis ya la había provocado AMLO

No pudieron conducir el país en épocas de normalidad, menos lo van a poder hacer ahora que la recesión económica y una pandemia recorren el mundo.

Tendrán como argumento de la debacle económica el efecto global del coronavirus, pandemia que menospreció el gobierno de México, no tomó medidas para enfrentarla, y además nos encuentra con los sistemas de salud desmantelados.

Antes de la epidemia ya se había caído la actividad industrial, el sector servicios, se frenó la creación de empleos, se les cayó el incremento al consumo, se vino abajo la recaudación por ISR e IVA y la delincuencia se les disparó.

Habrá recesión mundial, sin duda, pero la crisis ya la había provocado el Presidente al manejar la economía sin conocer la materia y con decisiones ideológicas o sencillamente de hígado. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 30)

Carta de Washington // ¿Señora Presidenta? No por ahora

Apenas la semana pasada, Elizabeth Warren, senadora por Massachusetts, la otra mujer que seguía compitiendo y que en algún momento se pensó podría resultar nominada, retiró su precandidatura. Días antes lo había hecho Pete Buttigieg, el primer aspirante a la Casa Blanca abiertamente homosexual en la historia del país, y ya se habían ido los contendientes de color y las otras mujeres.

Warren, quien evitó no hablar de sexismo en campaña, sí centraba sus discursos en mujeres prominentes de la historia, defendía asuntos como las guarderías y prometía reducir la desigualdad de salarios entre los sexos, al retirarse dijo que aquí la lucha de las mujeres continúa y que sus sueños no mueren, pero se lamentó diciendo que todas esas niñas que en Estados Unidos necesitan el gran ejemplo de una Madame Presidenta, tendrán mínimo que esperar cuatro años, si no es que más. (Concepción Badillo, La Crónica de Hoy, Mundo, p. 21)