Opinión Migración 220320

Razón de peso

Uno de los motivos de la negativa de la Cancillería, a cargo de Marcelo Ebrard, para cerrar el espacio aéreo mexicano a vuelos europeos, tiene que ver, nos dicen, con los esfuerzos que se realizan para repatriar a los mexicanos que se encuentran en el extranjero, sobre todo, en países en donde la pandemia del coronavirus se ha extendido. O sea, no es capricho. (Sacapuntas, El Heraldo de México, LA2, p. 2)

El retorno asistido de mexicanos ante el COVID-19

México hace efectiva su tradición de asistir a sus connacionales a través de su red de embajadas y consulados. No se puede soslayar la importancia de la acción consular en situaciones de emergencia como: desastres naturales, accidentes y percances que sufren los mexicanos en otros países, sin olvidar situaciones más graves como convulsiones políticas, sociales y conflictos armados o, como ahora, la pandemia del COVID-19.

Es difícil saber con precisión el número exacto de mexicanos que se encuentran varados en el mundo. La red consular y de embajadas ha habilitado líneas telefónicas y ha hecho un esfuerzo de difusión de los números de emergencia y ha levantado datos de las personas que han solicitado apoyo. Tanto en el exterior como en las oficinas centrales de la SRE —a través de la Dirección General para Protección a Mexicanos en el Exterior y las áreas políticas de Cancillería— se han hecho gestiones con aerolíneas y gobiernos extranjeros para facilitar el retorno a casa de los mexicanos. Es una tarea titánica, dado que hay grupos tanto grandes como chicos de connacionales en casi todas las regiones del mundo que requieren apoyo. (Maximiliano Reyes Zúñiga, Excélsior, Nacional, p. 10)

Cierre de fronteras, México aislado

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador anunció desde un principio que no tomaría medidas extremas de confinamiento frente a la amenaza del COVID-19. Aunque tal parece que después de ver el “futuro” y la tragedia que viven hoy España e Italia que tomaron medidas similares, la pregunta es: ¿fue la mejor decisión? Durante la influenza H1N1, nuestro país fue el origen y se tomaron medidas extremas para evitar su propagación; sin embargo, las consecuencias y contagios por coronavirus ya la superaron.

Se podría decir que México se lo está́ llevando con calma, antes de tomar medidas radicales como el cierre de fronteras, pero como el resto de las naciones aliadas están tomando medidas contrarias, se podría decir que nuestro país se está quedando aislado a la inversa.

Un caso es El Salvador, su mandatario Nayib Bukele decretó el cierre de fronteras sin tener un caso confirmado. La estrategia de Corea del Norte parece fue la más efectiva para enfrentar esta amenaza.

Después el gobierno de Estados Unidos tomó la decisión de restringir la entrada a su territorio. El panorama ha sido más desolador, pero responsable y visionario sobre lo que podría ocurrir en escenarios futuristas. (José Luis Camacho Acevedo, El Heraldo de México, País, p. 19)

Frentes Políticos

 

  1. El oficio. El presidente Andrés Manuel agradeció a su homólogo de EU, Donald Trump, por no haber cerrado totalmente la frontera entre ambos países. “Hablé con Donald Trump; le transmití la solidaridad de México con el pueblo y el gobierno de los EU. Agradecí su decisión de no cerrar la frontera”, escribió el Presidente en redes sociales. Se acordó mantener el intercambio de mercancías vía terrestre y no interrumpir el ingreso de mexicanos a aquel país, siempre y cuando tengan permiso para laborar. Lo que se interrumpió fue el paso vía terrestre de turistas. No se olvide que el jueves por la tarde el rumor de que Trump anunciaría el cierre total de fronteras fue apagado gracias a la intervención de Marcelo Ebrard, el canciller apagafuegos de la 4T. Otra tarea bien hecha. (Frentes Políticos, Excélsior, Nacional, p. 13)

Varados en República Dominicana

Entré en contacto la tarde de ayer con el grupo de WhatsApp nombrado: Varados en RP. Supe por una amiga tapatía que unos 40 mexicanos en República Dominica no pueden volver al país porque las aerolíneas le cancelaron los vuelos debido al cierre del espacio aéreo.

Se conocieron en el hotel, por redes sociales, por amigos de amigos o por la costumbre muy mexicana de que cuando viajamos al extranjero y encontramos paisanos en el itinerario somos muy dados a socializar con ellos, aun sin conocerlos, y solemos intercambiar números telefónicos. (Alejandro Sánchez, El Heraldo de México, País, p. 5)

El adicto

A los adictos les cuesta ver las consecuencias de sus actos. Les importa el placer inmediato de la droga. AMLO parece tener ese comportamiento.

Debió sentirse bien cuando prometió libre tránsito a cuanto migrante quisiera pasar por México, pero era evidente la implicación: Estados Unidos amenazaría con cerrar la frontera. Seguro se sintió muy bien cuando afirmó que no hay que parar todo dado que afectaría a “mucha gente que se busca la vida en la calle”. Pero si el coronavirus se expande con la rapidez que se ha visto en otros países y que temen muchos expertos, los pobres serán los más afectados, en su salud y en su bolsillo. Cruel paradoja es que los republicanos en Estados Unidos estén dispuestos a repartir dinero como socialdemócratas, mientras que la izquierda estatista en México tiene un gobierno digno del elogio de los fisiócratas: “dejen hacer y dejen pasar, el mundo va solo”. (Carlos Elizondo Mayer Sierra, reforma, Opinión, p. 9)

Pasado esto, nada será lo mismo

Nuestras ciudades se han llenado de cafés, bares, salas de cine y centros comerciales plagados de alegres clientes que no sólo quieren adquirir los últimos trapos de moda o los más sofisticados artilugios tecnológicos sino que se encuentran allí para disfrutar meramente del tiempo libre, para mirar las competiciones deportivas en la pantalla gigante de una cantina o para departir con los amigos en la terraza de su restaurante favorito. Las familias no se quedan en casa sino que viajan los fines de semana o emprenden de plano un viaje a tierras lejanas en vacaciones. Venecia, París y Londres, entre otros tantos destinos turísticos, se están volviendo lugares cada vez menos atractivos para el visitante porque su calles y plazas están verdaderamente atiborradas de hordas de excursionistas pero ello mismo nos habla del auge de la industria turística en el mundo, así sea que muchas personas no hayan todavía viajado en avión y que para otros millones de seres humanos el único viaje posible sea la emigración forzosa para escapar a las desesperanzadoras condiciones de miseria en las que viven. (Román Revueltas Retes, Milenio, Al Frente, p. 2)