La noticia es que los tiempos del juicio contra Emilio Lozoya no dependen de los que marca el coronavirus y como el plazo legal estaba cerca de vencer, la Cancillería de Marcelo Ebrard, que en estos días ha estado ocupadísima en los temas de connacionales varados en diferentes partes del mundo, debió concluir, para darle trámite, la solicitud de extradición del exdirector de Pemex. Así que ayer ya giró el documento correspondiente al Reino de España en el cual se establece que los delitos imputados son operaciones con recursos de procedencia ilícita, cohecho y asociación delictuosa. No hay pausa de la 4T en el asunto. (La Razón, Opinión, p.2)
Tras años de intentar impedir el acceso y asentamiento de migrantes y refugiados en Estados Unidos, pareciera que Donald Trump finalmente logrará su objetivo. El pasado viernes, los gobiernos de México y EE.UU. anunciaron por separado el cierre parcial de la frontera entre ambos países citando medidas para evitar la propagación del coronavirus. Con este acuerdo, se vetan todos los traslados “no esenciales”, en particular los desplazamientos con finalidades turísticas y recreativas, hasta el 20 de abril. Pero en realidad, la pandemia también está siendo invocada como antifaz para justificar un blindaje inédito de la frontera y la expulsión sistemática de migrantes desde Estados Unidos que, sin lugar a dudas, también afectará localidades mexicanas en estos tiempos de crisis.
Las nuevas disposiciones ponen en riesgo a los migrantes situados en zonas fronterizas, siendo éstos particularmente vulnerables en la situación actual. Ello, puesto que las autoridades norteamericanas han afirmado que toda persona indocumentada que ingrese al territorio de los Estados Unidos será retornada al punto de entrada o a su país de origen. El gobierno de Trump también está permitiendo la deportación de miles de solicitantes de asilo quienes buscan entrar a EE.UU. por vías legales a través de las cortes de migración, muchas de las cuales suspendieron sus actividades el 18 de marzo. Visto su carácter aparentemente indiscriminado, estas medidas podrían violentar el derecho internacional. (León Castellanos-Jankiewicz, El sol de México, Opinión, p.14)

(Extradición Sol de México, Análisis, P.14)