Columnas de Opinión 030420

Templo mayor

Es curioso que Andrés Manuel López Obrador siempre ha dicho que no puede haber gobierno rico con pueblo pobre, pero justamente es lo que está haciendo al desdeñar los llamaos de la IO para no permitir que quiebre la economía nacional. Así que a menos que se saque un gran as de la manga el domingo, el lema de “por el bien de todos, primero los pobres”, podría convertirse en: “por el bien de la 4T, ¡primero pobres!”. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)

Frentes políticos

Impasse de espera. Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, aseguró que el gobierno federal está preparado para vivir “lo peor” de la epidemia por el COVID-19 y pronosticó que la crisis de salud pública y económica que arroja la nueva enfermedad “serán pasajeras y transitorias”. “Yo tengo tranquila mi conciencia y sé que vamos bien y es lo que quiero transmitirle al pueblo, vamos a salir adelante de la crisis transitoria (…) vamos a salir fortalecidos porque no nos van hacer cambiar nuestro propósito de acabar con la corrupción y de que haya justicia en el país, o sea, que nos vino esto como anillo al dedo para afianzar el propósito de la transformación”, auguró. No hay cuarentena que dure cien años. Una vez pasada la emergencia sanitaria, el orden político será otro. Ojalá más limpio. (Excélsior, Nacional, p. 15)

Pepe Grillo

Tienen otros datos.- La tregua política ofrecida por el Presidente tuvo vida corta.

Pocas horas después de su ofrecimiento, el propio Presidente, como  era previsible, la rompió. Dijo que sus adversarios no están interesados en la crisis del coronavirus, sino que por su egoísmo quieren vivir una “temporada de zopilotes”.

El mandatario, encarrerado, se siguió de largo y dijo que ahora tampoco coincide con los pronósticos de la Secretaría de Hacienda para el año que viene.

No es el primer desencuentro AMLO-Herrera, pero éste preocupa más porque se trata de que el Ejecutivo y el Secretario de Hacienda manejan datos diferentes sobre el futuro de la economía mexicana.

Aprovechando que son vecinos en Palacio Nacional podrían tomarse un cafecito, o dos, para ponerse de acuerdo. Ellos no pueden estar desafinados. (La Crónica de Hoy, Opinión, On Line)

Rozones

Eso de los gobernadores no nos toca.- Pues con la novedad de que nadie, en ninguna dependencia del gobierno federal, quiso responder a la exigencia directa de los gobernadores de filiación panista de fondos para atender la epidemia convocada por el Covid-19, tampoco a las peticiones de Claudia Pavlovich, del PRI, o del independiente Bronco para apoyar al sector privado y extremar mediadas en la frontera norte. Ayer la respuesta a este cuestionamiento en cuatro dependencias coincidió en la corta respuesta de “eso no nos toca”, “es con Hacienda”, “pregúntale a Arturo”. El domingo parece que será fecha en la que se responda a este reclamo. Si no, la cosa se puede complicar, nos dicen. Pero habrá que ver. (La Razón, La Dos, p. 2)

Confidencial

“Tiempo de zopilotes”… ¡gulp!

Ayer el Presidente volvió a cargar contra los medios. “La prensa amarillista, nuestros adversarios, que todavía no ayudan porque los domina el odio, quieren que digamos cuántos muertos. Ayer estaba yo viendo un mensaje de una periodista pidiendo que digamos cuántos muertos van a haber. Esto me hace pensar y es posible decir: estamos también viviendo en temporada de zopilotes”, dijo. ¿No sería mejor que el gobierno expusiera con mayor claridad por qué hay del lado mexicano de la frontera mucho menos contagios que del lado estadounidense? ¿O por qué hay días que los gobernadores confirman temprano un deceso, y en el reporte de la noche no está incluido? ¿No sería más eficaz que salieran de manera contundente a disipar las dudas sobre los reportes de muertes por neumonía atípica? Son sólo preguntas… (El Financiero, Nacional, p. 33)

Arsenal // El virus que le vino “como anillo al dedo” a los propósitos de la 4T

El Presidente es alérgico a la crítica. Lo demuestra día con día. A cualquier periodista que no esté de acuerdo con sus acciones y posturas le ve afanes “chayoteros” o lo acusa de estar al servicio de los poderosos económicamente.

Soy un convencido de que se tardó en dimensionar el tamaño del desafío, que hizo mal en no obedecer los lineamientos de la Secretaría de Salud, que dio mal ejemplo. Eso puede costar caro.

Ayer dejó claro que no le gusta que comparen sus acciones con las que llevan a cabo otros países frente a la contingencia. A los que exigen cifras reales sobre el número de muertos y contagiados nos dijo que estamos en “temporada de zopilotes”. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)

Astillero

Lo transitorio y el anillo al dedo // AMLO mantiene optimismo// Pero: temporada de zopilotes // Crisis, ¿afianzará transformación?

Es comprensible que el Presidente de México se esfuerce en mantener un talante positivo ante la crisis múltiple que se abate sobre el mundo y que está por entrar en México a su peor momento, según ha advertido el propio Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

En diversas ocasiones ha explicado el político tabasqueño las razones de sus dichos y conductas, que van en sentido contrario a los postulados médicos que ordenan aislamiento y lo cual le ha acarreado ácidas críticas locales y foráneas. Si el máximo líder de una comunidad se retrae, ha planteado, estaría enviando un mensaje equivocado y no estaría en sintonía con los millones de mexicanos que deben seguir trabajando y arriesgándose al contagio del archifamoso virus. Por ello se mantuvo cuanto pudo en contacto directo con la gente y aun ahora sigue en giras con mínimo público asistente. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Política, p. 14)

La gran depresión // ¿El domingo habrá un buen plan?

Lo que tenemos hasta ahora es la urgencia de tomar medidas inmediatas para salvar la economía mexicana, es medio de la emergencia sanitaria por el Covid – 19. Hay un país paralizado que ve cómo sus actividades productivas se apagan y acumulan retrocesos a niveles que hoy todavía somos incapaces de imaginar.

Allá afuera, en el mundo, la situación es la misma. Hay un mundo atrincherado en sus casas, con miles de millones de personas temerosas de contraer el coronavirus SARS-CoV-2. La interacción global de las finanzas y el comercio está paralizada.

Hay, pues, la urgencia de tomar medidas inmediatas para salvar la economía del país. Muchos países ya lo están haciendo. (Enrique Campos Suárez, El Economista, Finanzas, p. 10)

Uso de razón // Cuidado con el Presidente

Es inútil tratar de entender las decisiones y razonamientos del Presidente con los instrumentos del análisis político, pues su conducta como jefe de Estado sólo es comprensible desde otra disciplina, la psiquiatría.

Por si había dudas, ayer planteó en su conferencia en Palacio Nacional que la pandemia y la crisis de salud que caen sobre México “nos vino como anillo al dedo para afianzar el propósito de la cuarta transformación”.

Nunca habíamos oído a un jefe de Estado, en el mundo, decir –y pensar– que una desgracia de esa magnitud que trae muertos, enfermos, desempleados y quiebre de empresas venía bien a un proyecto político. Como anillo al dedo para afianzar sus propósitos.

Sólo Dios, en la Biblia, pudo justificar un cataclismo así. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 34)

El cristalazo // Una bomba en Palacio Nacional

No corresponde este encabezado a la prolongación de las indignaciones feministas de hace meses cuando el fuego llegaba a los ilustres portones del Palacio Nacional y le atizaba candela al venerable maderamen del edificio.

Esta bomba de ayer fue política, gravemente política. Será de acción prolongada, continua y provocará un incendio  el próximo domingo, cuando con una cubeta de pintura color de rosa, el Señor Presidente quiere trazar un panorama económico de optimismo redentor y choque una vez más contra sus especialistas. Ya le había pasado con Carlos Urzúa y todos conocemos el resultado.

Si bien en la virológica materia  del coronavirus  —por marcar un contraste incomprensible—, el Ejecutivo nos ha recomendado hacerle caso a la ciencia, en asuntos de finanzas públicas discrepa en público con sus expertos. (Rafael Cardona, La Crónica de Hoy, Opinión, On Line)

Mitos y realidades de la salud // El “detente” previene y evita el coronavirus

Es lamentable que, junto con los esfuerzos de las autoridades de Salud para prevenir y combatir una pandemia, la desinformación, como ésta del “detente”, venga de donde venga, pero más si viene de la autoridad política del país, merma la autoridad de los científicos y amenaza la salud y la vida de los mexicanos.

Debemos evitar ésta y otras fantasías, como las de un sedicente sacerdote Alejandro Solalinde, que aconseja “tres tés, manzanilla, té verde y diente de león” para prevenir el COVID-19; los avances en la medicina permitirán que la pandemia no sea tan devastadora como las otras que se vivieron en siglos anteriores, pero para eso tenemos que ser conscientes de nuestra responsabilidad personal, quedarnos en casa, escuchar y cumplir las recomendaciones de quienes sí saben y tener calma. Las creencias religiosas son respetables, pero no hay que confundir la gimnasia con la magnesia, el coronavirus es una realidad y lo debemos enfrentar con determinación y tranquilidad. (Rafael Álvarez Cordero, Excélsior, Nacional, p. 12)

Códice // Drogas. La sospechosa ofensiva gringa

Estados Unidos no combate al narcotráfico, lo administra según sus intereses geopolíticos, los cuales cambian cada tanto, pero conservan un rasgo común: asegurar la hegemonía de Estados Unidos, de sus fuerzas armadas y en general de sus negocios.

Cada agencia del gobierno yanqui tiene su propia estrategia y pocas veces coinciden. La DEA y la CIA, por ejemplo, han tenido choques que trascienden la clandestinidad y se convierten en escándalo público internacional. Sirva lo anterior de introducción, para ubicar el anuncio del presidente Donald Trump de que su gobierno ha puesto en marcha una gran movilización antinarco para prevenir que los cárteles de la droga saquen raja de la pandemia de coronavirus para realizar mayor tráfico de drogas.

También influye que aunque saben con exactitud la localización y tamaño de los sembradíos de amapola y coca en el continente se reserven esa información. Sus satélites captan las imágenes y se las guardan para usarla después con lógica política.

Por último, pero no al final algo que debería ir al principio: el voraz apetito de drogas que tiene la población en Estados Unidos no declina y en la cuarentena mucho menos. Esa gente sin drogas en el encierro es un peligro para la seguridad interior. (Juan Manuel Asaí, La Crónica de Hoy, Opinión, On Line)

Seguridad y defensa // Operación antinarco de EU en México y AL

Los mensajes habían sido varios, entre ellos el del embajador estadunidense Christopher Landau y desde luego del propio presidente Trump: está en curso una vasta operación antinarco en México y América Latina. De nada servirá acusar que se trata de maniobra electorera en tanto que se trata de una vasta operación de inteligencia, seguridad nacional y militar. (Carlos Ramírez, 24 Horas, México, p. 5)

¿Cuántas vidas a cambio del Tren Maya?

Dejamos ir la gran oportunidad de aprender de los errores de los otros en esta pandemia. El gobierno mexicano no solamente no aprendió de los errores, sino peor aún, los recrudece en nuestro territorio. Mientras en el mundo hay ejemplos de gobiernos que atienden de manera urgente los efectos de la pandemia y toman decisiones en favor de sus habitantes; en nuestro país, el Presidente y su gabinete van dictando medidas improvisadas, tardías y que costarán la vida de miles de mexicanos.

Al parecer, el Ejecutivo Federal sigue más preocupado en continuar con obras como el aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya o la Refinería de Dos Bocas, —las que costarán poco más de 400 mil millones de pesos—, que en invertir en infraestructura hospitalaria, camas, equipo médico, ventiladores, respiradores, o pruebas de diagnóstico que protejan la salud de los mexicanos.

El panorama es poco alentador en este país, tras el análisis del Dr. Carlos Urzúa —en este mismo diario—, sabemos que no hay ahorros públicos de los cuales se pueda echar mano para afrontar esta crisis. Por ello, lo mejor que debería hacer la 4T es generar medidas eficientes, sobre todo, de corte económico. Esta pandemia afectará a todos, empleados y empleadores, formales o informales. (Kenia López Barradán, El Universal, Opinión, p. 14)