El COVID-19 recrudeció las protestas y denuncias por violaciones a los derechos humanos de los migrantes retenidos en las casi 50 estaciones del Instituto Nacional de Migración (INM). En menos de 10 días, cinco motines en las estaciones de Chiapas, Tabasco, Sonora y Coahuila acentuaron las protestas, ante las condiciones en que continúan operando estos centros de retención, a decir de las organizaciones de la sociedad civil que se sumaron a la exigencia de “libertad” de los migrantes, debido a la incertidumbre y el temor por contagiarse de COVID-19.
En las estaciones Siglo XXI, de Tapachula, Chiapas, y en Tenosique, Tabasco, comenzaron hace unos días las protestas de los migrantes, que temen contagiarse de coronavirus, cuya situación derivó en enfrentamientos con la Guardia Nacional, con saldo de una persona muerta y varias heridas. Para el centro de derechos humanos Fray Matías de Córdova, los motines indican que la situación en las estaciones es insostenible, con personas angustiadas por el encierro indefinido debido al bloqueo de los esquemas de deportaciones, y sin información debida sobre la pandemia.
Salvador Cruz, representante del centro, dijo a El Heraldo de México que el manejo de la autoridad es a base de represión. Hasta finales de marzo, cuando México implementó la Fase 2 de la contingencia, realizaron el último monitoreo en Siglo XXI. Encontraron a familias muy grandes.
Desde el año pasado hasta éste, veníamos percibiendo enfermedades de tipo respiratorio, digestivo y epidérmico, particularmente en niños”, y dijo que esto se agrava por la “deficiente atención” y la resistencia del INM a canalizar los casos graves. Médicos Sin Fronteras dio a conocer que atendió casos de migrantes retenidos que durante semanas no recibieron servicios. Denunció que la autoridad migratoria no cumple con los protocolos para salvaguardar la vida de hombres, mujeres, niños y niñas. (Jeny Pascacio, El Heraldo de México, p. 15)
La presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, denunció que en las estaciones migratorias existe hacinamiento y falta de servicios de salud de calidad, lo que puede poner en riesgo a los extranjeros por la emergencia sanitaria del Covid-19. “Nosotros denunciamos lo que pasa en los centros migratorios. En el caso de Tenosique, Tabasco, (donde falleció una persona, la semana pasada) tiene capacidad para 100 personas, pero al momento de los hechos había 156. Además estaban en condiciones insalubres que los ponen en riesgo”, aseveró a La Razón.
La ombudsperson afirmó que es urgente que se tomen medidas preventivas para que no se vuelvan a suscitar motines como los ocurridos en albergues de Tabasco y Sonora, la semana pasada, donde los indocumentados manifestaron que temen contagiarse del virus y pidieron regresar a sus países de origen. Refirió que las estaciones con mayor riesgo de continuar con estas situaciones son las que se ubican en la frontera sur; “pero también hemos visto que en el norte comienza a haber estos problemas, por ello hacemos el llamado para que se tomen acciones preventivas; es necesario garantizar sus condiciones de vida y evitar que se cree un foco de contagio”. (Jorge Butrón, La Razón, P.p.)
Al menos 18 albergues en Tijuana y Mexicali, Baja California, comenzaron a cerrar sus puertas a la población migrante ante la pandemia del Covid-19; sobre todo por los extranjeros que son deportados de Estados Unidos. Además, en estos lugares se reforzaron las medidas sanitarias con el propósito de brindar un mejor servicio, prevenir contagios del virus y evitar motines por parte de indocumentados que quieren regresar a sus países de origen.
En entrevista con La Razón, José María García, director del albergue Juventud 2000, dijo que desde el lunes pasado ya no se permitió la entrada de nuevos migrantes y destacó que se quedará a 50 por ciento de su capacidad total. “Tenemos alrededor de 90 personas, pero ya no estamos permitiendo que entren más porque no queremos que se genere un contagio por el virus. Tenemos medidas en el interior del inmueble y tratamos de guardar distancia”, indicó. (Jorge Butrón, La Razón, Covid-19, p. 5)
Casi un centenar de estudiantes mexicanos varados en España solicitaron al Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, la intervención del Gobierno mexicano para su repatriación. Ayer, 96 personas firmaron una carta fechada en Madrid, donde aseguran que son cientos los mexicanos que se encuentran en aquel país europeo por motivos académicos o laborales y que ante la pandemia por Covid-19 no pueden regresar a México.
“Nos encontramos vulnerables económica, emocional y principalmente en aspectos de salud, ya que estamos en un estado de estrés constante, de confinamiento, varados y la mayoría de nosotros sin los recursos económicos suficientes”, dice la misiva difundida a través de redes sociales. “Solicitamos a usted y al Gobierno de México, la repatriación tal como les fue brindada a nuestros compatriotas mexicanos en otros países”. (César Martínez, Reforma, Nacional, p. 8)
(Redacción, La Jornada, Polìtica, p. 5)
Al menos 13 mexicanos en Nepal esperan respuesta de la Secretaría de Relaciones Exteriores a través de su embajada en la India y su consulado en Nepal, para ser evacuados de esta nación asiática, que, como muchas otras, ha cerrado sus fronteras por el COVID-19. Una de estos connacionales es Jazmín Rodríguez de 25 años de edad. Alpinista y emprendedora social que se encontraba en las montañas del Himalaya cuando cundió la pandemia hace más de un mes y el ejercitó obligó a todos los extranjeros a concentrarse en la capital, Katmandú. (Enrique Sánchez, Excélsior, Alerta Coronavirus, p. 10)
Cerca de mil mexicanos siguen varados en diversos países a raíz de las restricciones que se han aplicado para hacer frente a la pandemia del coronavirus COVID-19, según registros de Relaciones Exteriores. Lizzet Narváez, estudiante en Desarrollo de Negocios, continúa varada en Argentina junto con cerca de 40 connacionales más porque todos los vuelos fueron cancelados.
Los 40 mexicanos no fueron incluidos en los vuelos que el gobierno de envió la semana pasada para repatriar a 280 connacionales. De momento Lizzet se ha sostenido con sus ahorros y apoyo familiar, pero el dinero está por agotarse. Desde Katmandú, Nepal, un grupo de cinco mexicanos difundió un video para pedir ayuda a la secretaría de Relaciones Exteriores pues aún siguen sin recibir apoyo para ser evacuados. “Nuestros recursos se están agotando. Somos de los pocos que aún no tenemos una respuesta definitiva, necesitamos ser evacuados”, mencionó la mexicana Yuridia Vélez en la grabación. (Gerardo Suárez, El Heraldo de México, País, p. 9)
La recesión económica provocada en el mundo por el COVID-19 tendrá un impacto negativo en América Latina, y se reflejará en un descenso en el envío de remesas de los migrantes, indicó un informe del grupo Diálogo Interamericano, basado en Washington. De acuerdo con el especialista Manuel Orozco, la baja provocada por la recesión económica será de unos 3,700 millones de dólares respecto a los 82 mil 794 millones enviados en 2019.
En el caso de México la baja podría ser de casi 1,600 millones de dólares: de 36,045 millones en 2019 a 34,440 millones en 2020. La razón de la baja está por un lado en el desempleo creado por el coronavirus, especialmente en EU, y por tanto la menor cantidad de recursos disponibles para los migrantes. “Estamos hablando de casi un millón de (migrantes) latinoamericanos que perderían sus empleos”, comentó Orozco. (José Carreño Figuera, El Heraldo de Mèxico, Orbe, p. 22)
La pandemia de Covid-19 alcanza en Estados Unidos dimensiones históricas, pues en pocos días rebasó las cifras de España, Italia y China, señaló Silvia Núñez García, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte, de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Además, indicó que para las autoridades estadunidenses es sorprendente que su vecino del sur, México, reporte cifras tan bajas de contagio. Y es que la diferencia entre las que registra uno y otro país, particularmente en las fronteras, es incomprensible. Por citar un ejemplo, de lo que sucede en la frontera, que comprende más de 3 mil kilómetros y más de un millón de cruces legales terrestres, en California hace unos días se contabilizaron 6 mil 200 casos de contagios, mientras en Baja California 23; en Arizona 919, y en Sonora 14; en Nuevo México 237 casos, y siete en Chihuahua, sostuvo la investigadora Núñez García. (Redacción, La Jornada, Política, p. 7)
Ciudad Juárez.- El estado de Chihuahua controla el ingreso de paisanos provenientes de Estados Unidos a través de filtros sanitarios al cruzar la frontera para evitar la propagación del Covid-19. Los puntos de revisión se encuentran en ocho puentes internacionales -entre ellos los cuatro que conectan Ciudad Juárez con El Paso- y en varias carretearas de la entidad, en donde participan elementos viales de la Secretaría de Seguridad Pública, así como personal médico.
“Hay un primer filtro, donde a la persona que cruza se le hace un cuestionario, se le toma la temperatura, y si ofreciera datos con cualquier enfermedad respiratoria aguda, esto haría que la persona pasara al segundo filtro, donde ya hay personal médico que es más minucioso en la atención”, explicó Arturo Valenzuela, director médico de la zona norte de la Secretaría de Salud estatal. Los médicos, apuntó, valoran si alguna persona reúne las características para ser candidato a la prueba de Covid-19, y darle indicaciones para no contagiar a su círculo cercano. (Pedro Sánchez, Reforma, Nacional, p. 7)
No hay paz para los venezolanos que huyeron de sus país en busca de una vida mejor y ahora se ven obligados a regresar por una pandemia. Con sus hijos en brazos, arrastrando desvencijadas maletas por la carretera y desafi ando el clima, cientos de emigrantes comenzaron a caminar a su país desde Colombia, desterrados por los efectos del coronavirus, en los primeros pasos de un largo e inesperado viaje. Colombia se convirtió en los últimos seis años en el domicilio de más de 1,8 millones de venezolanos que huyeron de la crisis política, económica y social del país. Pero las medidas de aislamiento preventivo que decretó Colombia para frenar la expansión del coronavirus cambiaron sus vidas. (Ángel Sastre, La Razón, Primera Plana, p. 8)
Casi la mitad de los extranjeros que llegaron a Estados Unidos en la última década tenían estudios universitarios, un porcentaje superior al de décadas previas. La llegada de trabajadores altamente capacitados reemplazó a la de obreros y constructores, que se redujo a raíz de la recesión.
Cifras difundidas la semana pasada por la Oficina del Censo indican que 47 por ciento de las personas nacidas en el extranjero que llegaron entre el 2010 y el 2019 tenían títulos universitarios, comparado con tres por ciento de los extranjeros llegados antes del 2009. Esto responde a una serie de factores. El resultado fue una caída en la inmigración de América Latina y un aumento en la de asiáticos, que tienden a tener niveles educativos más altos, según expertos.
Los cambios en los patrones inmigratorios no responden sólo a las políticas de Donald Trump, que ha tratado de desalentar la inmigración desde el sur y retrata a los inmigrantes como una carga para los sistemas de salud, seguridad y bienestar, de acuerdo con los demógrafos. (AP, Excélsior, Global, p. 26)
El Gobierno griego puso ayer en cuarentena un segundo centro de migrantes en su territorio después de que un hombre de 53 años diera positivo por el coronavirus. El hombre, afgano, vive con su familia en el campamento de Malakasa junto con cientos de solicitantes de asilo. Fue trasladado a un hospital en Atenas. Las pruebas en sus contactos continuarán mientras la agencia de salud pública intenta rastrear la ruta del virus. El jueves, las autoridades pusieron en cuarentena el campamento de Ritso na, en el centro del país, después de que 20 personas dieran también positivo por Covid-19. Fue la primera instalación de este tipo en Grecia que se vio afectada desde el brote de la enfermedad. Grecia fue la principal puerta de entrada a la Unión Europea para más de un millón de personas que huyeron del conflicto sirio entre los años 2015 y 2016. Más de 110.000 personas viven actualmente en centros para migrantes en el país. (Redacción, La Razón, Primera Plana, p. 8)
Bangkok. Las autoridades de Malasia detuvieron ayer a 202 migrantes supuestamente rohinyás, incluidos cinco menores, llegados en un barco de traficantes de personas a la isla de Langwawi, informaron fuentes oficiales. Los guardacostas malasios indicaron que el barco fue interceptado a unos 1.2 km en aguas de Langkawi y que las personas a bordo fueron arrestadas por entrar ilegalmente al país. (EFE y AP, El Heraldo de México, Orbe, p. 25)
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) detuvieron a un hombre de nacionalidad colombiana señalado de presunto robo a casa habitación en la alcaldía Álvaro Obregón. Los hechos ocurrieron cuando se reportó a los números de emergencias sobre presuntas agresiones con disparos de arma de fuego por varios sujetos que salieron de un domicilio y huían sobre la calle Minerva, en la colonia La Florida, alcaldía Álvaro Obregón. (Notimex, Excélsior, Comunidad, p. 25)
Oaxaca, Oax., Un migrante hondureño murió tras ser arrollado por el ferrocarril del sureste, conocido popularmente como La Bestia, al parecer mientras dormía sobre las vías del tren en uno de los tramos que cruza por Ciudad Ixtepec, en la región del Istmo de Tehuantepec, reportaron corporaciones policiacas. El reporte preliminar indicó que la víctima identificado como Bryan A.R., de 22 años de edad, originario de la comunidad de Sabá, departamento de Colón, Honduras, falleció mientras dormía sobre las vías, por lo que no advirtió el avance de las locomotoras, 4408 y 4414, procedentes de Medias Aguas, Veracruz con destino a Salina Cruz, en el Istmo. (Patricia Briseño, Excélsior, Nacional, p. 20)
A las 19 horas, en Palacio Nacional, la Secretaría de Salud dirige el informe diario sobre COVID-19 en México.