Opinión Migración 240420

Confidencial

Morenistas, contra el jefe de Migración

Ya no sólo es el diputado Porfirio Muñoz Ledo, sino todos los legisladores de Morena de la Comisión de Asuntos Migratorios de la Cámara de Diputados los que alzaron ayer la voz en defensa de los migrantes y criticaron al Instituto Nacional de Migración. El reproche a la dependencia que dirige Francisco Garduño es porque consideran que no protege a los migrantes del Covid-19 ni respeta sus derechos. Y de paso se lanzaron contra Donald Trump, por los abusos que se cometen en los centros de detención migratoria. (Confidencial, El Financiero, Opinión, p.)

 

Pandemia, derechos humanos y vicios sociales

El secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), António Guterres, advirtió ayer que la pandemia de Covid-19 se está convirtiendo con rapidez en una crisis de derechos humanos en la medida en que diversos sectores políticos y sociales responden a la propagación del coronavirus con crecientes etnonacionalismo, populismo, autoritarismo, así como con una reacción contra las garantías individuales. Como ya había denunciado antes el organismo multilateral, en algunos países esta reacción cobra un carácter estatal en tanto la emergencia sanitaria puede ofrecer un pretexto para adoptar medidas represivas con propósitos no relacionados con la pandemia.

Resulta deplorable que individuos y gobiernos agraven el trance que supone la emergencia al emplearla como justificación para exhibir conductas anticívicas e incluso criminales. Éstas abarcan a las citadas por la ONU, así como los actos de racismo, xenofobia, discriminación, coerción y represión, algunas de cuyas manifestaciones más odiosas e irracionales se hallan en el señalamiento de algún grupo étnico como portador de la enfermedad, en los ataques contra el personal de las instituciones de salud o en el uso de la coerción para imponer las medidas preventivas de distanciamiento social. El reforzamiento de la militarización y la videovigilancia por el gobierno de Donald Trump de la frontera que Estados Unidos comparte con México merece una mención especial como ejemplo de medidas represivas con propósitos no relacionados con la pandemia. (La Jornada, Editorial, p.14)

 

Dinero

En cinco semanas el virus arrasa con el american dream // Cifra de desempleados supera 26 millones // ¿Si convierten a Los Pinos en hospital?

En cinco semanas un virus desinfló el sueño americano –el american dream. Llegó a 26.5 millones el número de desempleados en Estados Unidos, al sumarse más de 4 millones la última semana. Todos los puestos de trabajo creados por Trump y Obama desparecieron. Al comenzar el mes de mayo, el país avanza hacia una tasa de desempleo de 20%, sería la más alta desde la Gran Depresión, según Morgan Stanley. Entre los estados más afectados se encuentran algunos densamente poblados por mexicanos: Nueva York, Nueva Jersey, California y Texas. Los desempleados tienen derecho a cobrar seguro por varios meses y también conservan el servicio médico, siempre y cuando sean documentados. La situación de nuestros paisanos sin papeles es terrible: viven al día y además con la angustia de sus familiares en México. Algunos estados como Georgia, Carolina del Sur, Tennessee, Ohio y Florida se apresuran a reabrir negocios. Esta premura por reactivar la economía y flexibilizar las restricciones podría conducir a más infecciones y muertes por el coronavirus. (Enrique Galván Ochoa, La Jornada, Opinión, p.16)

 

Regresan 10 mil mexicanos

Entre el 11 y el 13 de abril de este año, 386 nacionales de México, Argentina, Uruguay y Chile volvieron a sus respectivos países en un esfuerzo de coordinación sin precedentes. Aeronaves de las Fuerzas Aéreas mexicana y uruguaya colaboraron para cubrir una ruta aérea que conectó a las capitales de esos cuatro países, llevando a casa a 160 mexicanos, 65 chilenos, 123 argentinos y 38 uruguayos. Apenas un día después, 274 connacionales que estaban varados en España llegaron a México en el vuelo 002 de Aeroméxico, después de llevar a cabo exitosas gestiones con la aerolínea y con el Gobierno de España. El 21 de abril llegaron a México 161 personas mexicanas procedentes de Bolivia (84) y Perú (77).

En un día normal, estos datos serían apenas relevantes, pero la crisis ocasionada por el coronavirus ha llevado a países en los cinco continentes a cerrar sus fronteras. En cuestión de días, miles de mexicanos que se encontraban fuera de nuestro país y que tenían planes de regresar en el corto plazo, se encontraron con que volver a México era cada vez más difícil. Mexicanas que habían ido de vacaciones a Egipto, por ejemplo, se enfrentaron a la cancelación de vuelos hacia México. Para volver, la única opción fue aprovechar los espacios gestionados por la Embajada de México en los vuelos chárter del Gobierno de Reino Unido, llegar a Londres, y de ahí viajar a nuestro país. Implementamos esquemas similares para apoyar el regreso de personas desde Sudáfrica y Madagascar, en donde la colaboración con Estados Unidos y Francia fue invaluable. En otros países, como China, Perú e India, por ejemplo, las restricciones internas de movilidad hicieron que el problema no fuera únicamente encontrar un vuelo, sino incluso atravesar el país para llegar al aeropuerto. (Roberto Velasco Álvarez, Reforma, Opinión, p.12)

 

La Gran Depresión / La siguiente llamada de Trump a López Obrador

Y, en el último de los casos, si no hubiera receptividad del mexicano para reabrir esos sectores que le interesan a Estados Unidos, entonces que no quede duda que, además de un tono de voz más elevado, saldrían a relucir los temas de la migración, el muro fronterizo, las remesas y cualquier otra carta que tenga bajo la manga el republicano.

Como sea, no está lejano el día en que la 4T recule del hecho de mantener cerradas esas empresas que le interesa a Estados Unidos que se mantengan activas por sus propios intereses. (Enrique Campos Suárez, El Economista, Opinión, p.8)

 

Visa para un sueño

Fue entrando la noche del martes cuando el presidente Donald Trump anunció que iba a poner una pausa en el sistema migratorio de Estados Unidos para ayudar a los trabajadores de su país en medio de una crisis económica sin precedentes modernos. Al día siguiente, sus asesores en la Casa Blanca y las secretarías encargadas de Seguridad Interna y Justicia se apresuraron para entender qué quería el presidente y cómo iban a cumplir con este nuevo mandato.

No sería la primera vez que un tuit presidencial tomara de sorpresa a gran parte de la administración —así también pasó con la amenaza de gravar el comercio con México en mayo del año pasado—pero de nuevo confrontaban el reto de interpretar los deseos del mandatorio dentro de las posibilidades de la política pública. ¿Qué quiere decir poner pausa en la migración de todo el mundo? ¿Y bajo qué autoridades el presidente lo puede hacer mientras hay leyes del Congreso que rigen la política migratoria?

Al final sacaron una orden ejecutiva mucho más acotada para poner pausa en las solicitudes para residencia permanente (green cards) por dos meses, y sólo las que se piden desde afuera del país y que no corresponden a peticiones por cuestión de trabajo o de hijos menores o cónyuges de ciudadanos estadounidenses. Mis colegas del Instituto de Políticas Migratorias (MPI) calculan que podría llegar a afectar hasta un poco más de 100 mil personas en total, quienes tendrían una demora leve en el proceso de recibir la residencia permanente. Sin embargo, como la mayoría de consulados estadounidenses permanecen cerrados aún, de todos modos no se estaban procesando estas solicitudes. (Andrew Selee, El Universal, Opinión, p.12)