¡UY, PERDÓN! Ahora resulta que al presidente de la República hasta lo que no come, ¡le hace daño! A más de uno sorprendió el berrinche de Andrés Manuel López Obrador, luego de que se anunciara el acuerdo entre el Consejo Mexicano de Negocios y el Banco Interamericano de Desarrollo.
TAL VEZ lo que más desconcertó fue que el mandatario, ante la crisis económica, decidió abandonar a la pequeña y mediana empresa; y ahora increíblemente le molesta que alguien que no sea él le aviente un salvavidas a todos esos empresarios. Pero más allá de la pataleta, lo más grave sería que el Presidente le ordene a Hacienda obstaculizar el proyecto del BID.
RESULTA contradictorio que López Obrador se niegue a lanzar un plan serio para evitar el colapso de este sector y, al mismo tiempo, pretenda tener el monopolio de los apoyos. Dicho en términos beisboleros pa’ que lo entienda: ni picha, ni cacha, ¡ni deja batear! (F. Bartolomé, Reforma, Opinión)
Hágase la transparencia en los bueyes de mi compadre. Ese refrán popular, nos dicen, muy bien podría aplicarse al caso de la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, cuyo diagnóstico positivo por Covid-19 fue ocultado por el gobierno federal durante una semana. Cierto es que la funcionaria pudo haber mantenido su diagnóstico bajo reserva, sin embargo, ayer la dependencia a su cargo emitió un boletín para comunicar el contagio de doña Irma Eréndira. Si lo iba a hacer público ¿por qué una semana después de haber recibido los resultados de sus pruebas decidió dar a conocer los resultados? Nos hacen ver que lo importante es saber ahora si la secretaria avisó a todas aquellas personas tanto del gobierno como particulares con las que mantuvo contacto cercano, o si se enteraron ayer por los medios. Además, nos hacen ver, este caso abre la pregunta de si hay algunos otros miembros del gabinete que estén contagiados, sin que se haya informado públicamente de su estado de salud. (El Universal, Nación, p. 2)
QUE el diputado Porfirio Muñoz Ledo expresó ayer, en reunión virtual del grupo parlamentario de Morena, su inconformidad por la intención de citar a sesión extraordinaria el próximo 5 de mayo para discutir y votar la iniciativa del presidente Andrés Manuel López Obrador sobre reasignación del gasto por la pandemia de covid-19… justo en la fase crítica de la emergencia.
El ex presidente de la Cámara de Diputados hizo notar que, por su edad, él está dentro de los grupos más vulnerables ante el coronavirus, y cuando alguien le respondió “pero pareces de 18”, reviró: “es que tú ves la carrocería, pero no el kilometraje”. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Optimismo. Esteban Moctezuma, titular de la SEP, confirmó que han decidido retomar el ciclo escolar el 1 de junio. Esto le pone fecha de caducidad a la pandemia del coronavirus, pues, de acuerdo con sus cálculos, para entonces habría pasado el riesgo. En reunión virtual con los coordinadores parlamentarios de la Cámara de Diputados, les dijo que al retomar las actividades escolares se ampliará seis semanas más, para concluir así el año lectivo, pues, cuando inició el confinamiento, el pasado 23 de marzo, ya se habían cubierto dos terceras partes de los programas. Informó a los legisladores que el programa Aprender en Casa se encuentra en marcha en todos los niveles educativos y en todo el país. Nada debe detener a la educación y crecer desde casa es una oportunidad irrepetible. Aprovéchenla. (Excélsior, Nacional, p. 15)
Sesión espiritista.- La mañanera de ayer tuvo su segmento espiritista. De alguna forma todavía desconocida, López Obrador logró entrar en contacto con Julio Scherer para interpretar su reacción a la portada más reciente del semanario que fundó.
No se sabe cómo se manifestó el espíritu de don Julio, acaso con golpes en el escritorio presidencial. Lo cierto es que según el presidente si Scherer viera la portada de Proceso se volvería a morir. La verdad se excedió en su libertad interpretativa.
Como es natural la familia resintió los dichos presidenciales. Una hija del periodista dijo que su papá se volvería a morir si supiera que AMLO nombró a Bartlett para su gabinete ampliado.
Otro espíritu, todavía más chocarrero, reveló en realidad lo que irritó al mandatario no fue la foto de portada, sino la frase del cintillo.
Chéquenla. (La Crónica de Hoy, Opinión)
Contradecir al ‘bombero’.- Al secretario de Hacienda es ya común que el Presidente lo contradiga en público. Pero sorprende que ahora sea el canciller Marcelo Ebrard, quien haya quedado en desacuerdo público con López Obrador, en torno del convenio del BID con el Consejo Mexicano de Negocios para otorgar créditos a las Mypymes. “No me gusta el modito de que se pongan de acuerdo y quieren imponernos sus planes”, reprochó el mandatario. Esta queja se da un día después de que su secretario “bombero”, quien le apaga los fuegos, a quien recurre para todo tipo de asuntos, aunque no estén relacionados con la diplomacia, dijera sobre ese acuerdo: “Felicitaciones, muy oportuna iniciativa para proteger nuestra planta productiva y el empleo”. ¿Falta de comunicación en Palacio, o dos visiones? (El Financiero, Nacional, p. 33)
El cubrebocas y la relatividad.- Raramente en la experiencia de salud hay consideraciones absolutas, dijo anoche el subsecretario Hugo López-Gatell antes de hacer las suyas sobre la polémica por el uso del cubrebocas, que se pueden resumir así: no está mal usarlo, aunque no hay evidencia científica de que su uso reduzca contagios, y además hay quien los usa mal y sale peor. No está mal que en la CDMX se recomiende su uso, aunque no sirva de mucho, porque la CDMX es la que más está ayudando a reducir contagios. No está mal usarlo, aunque se pueden descuidar otras medidas, pero ciertamente no hace daño. No está mal usarlo, aunque preocupa que sea una medida centrada en las personas porque eso genera un desgaste operativo. Aunque no hace daño. Por fin se entendió… eso de que son raras las consideraciones absolutas. (La Razón, La Dos, p. 2)
Aclaración.- Para evitar enfrentamientos, empresarios como Gustavo de Hoyos y Carlos Salazar aclararon que el Programa de Financiamiento para mipymes, auspiciado por el BID, no involucra recursos públicos. Lo que quieren es liquidez para reactivar el sector. Buscan opciones, como la junta virtual a la que convocan para este miércoles el CCC y la Coparmex. (El Heraldo de México, La 2, p. 2)
En lugar de estar balconeando —ni siquiera a todos los incumplidos, sino a los que el Presidente elige—, mejor que el gobierno actúe conforme a sus facultades para que se respeten acuerdos, normas, leyes. Y es que en la conferencia matutina, la administración lopezobradorista exhibió a empresas que no acatan la disposición de cierre que deben realizar ante la pandemia ocasionada por el covid-19.
Además de contribuir al discurso repetitivo de denostación, AMLO se expuso (y expuso de manera innecesaria a su profesional secretaria del Trabajo). Omitió mencionar los negocios de Grupo Salinas que continúan laborando en desacato.
En el reporte ¿Quién es Quién? Se les olvidó Elektra, la cual solo puede estar parcialmente abierta para operaciones financieras. Para nada ayuda seguir con el discurso azuzador mañanero. (Elisa Alanís, Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Con el despotismo de éste, el gobernador de Baja California, Jaime Bonilla Valdés, ha decidido que es un buen momento no para dar estímulos fiscales a los atribulados contribuyentes, sino para crear impuestos nuevos.
Lleva once, en lo que va de su efímero gobierno, que todavía no cumple un semestre. Y para ello ha contado con la sumisión del Congreso local. El 31 de diciembre, cuando los bajacalifornianos se disponían a recibir el Año Nuevo, los diputados del oficialismo (Morena y Partido Verde) esperaron a que los legisladores de oposición se hubiesen retirado y sesionaron para aprobar una serie de gravámenes a combustibles, hospedaje y ventas en casas de empeño, que se sumaron al incremento del impuesto sobre nómina, votado en la sesión anterior.
Ante las protestas que suscitó la acción, Bonilla acusó a los empresarios de no querer pagar impuestos y les dijo que “están chillando más que un puerco atorado en un cerco”. (Pascal Beltrán del Río, Excélsior, Nacional, p. 2)
Una inversión alemana por cinco mil millones de dólares, en Topolobampo, Sinaloa, podría venirse abajo por el fantasma de las “consultas ciudadanas” al estilo 4T. Se trata de un proyecto de la empresa alemana Proman para construir una planta de fertilizantes nitrogenados, que daría empleo directo a dos mil sinaloenses.
El presidente López Obrador se comprometió —hace diez meses— a “consultar” con el “pueblo bueno” la construcción de la planta, tras las protestas de algunos integrantes de los “pueblos originarios” y pescadores que se oponen a la obra.
Dijo entonces: “Habrá de investigar a fondo el tema y que mediante los estudios pertinentes se determine si afecta o no su operación en la región. “Dado el caso de que no se llegue a un acuerdo entre las partes inconformes, se habrá de decidir de manera democrática, con una consulta ciudadana al respecto”.
Un proceso similar a lo que ocurrió en Mexicali con la planta cervecera que Constellation Brands tuvo que cancelar, tras una simulación de consulta. Usaron como pretexto que iba a dejar sin agua a esa sedienta ciudad. Fake News, diría Trump. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
Parece que al presidente no le gustan las iniciativas del sector empresarial para paliar la crisis que se viene, no le gusta tampoco que la Secretaría de Hacienda valide algunas de las ideas ni mucho menos que las respalde aunque éstas no tengan una repercusión directa al erario. Vamos, que al presidente no le gusta, ni siquiera, que los empresarios se organicen y presionen, legítima y políticamente, al gobierno para acompañar o crear nuevos planes de la mano del sector productivo.
Dudo que los treinta millones de votos, al menos la mayoría de ellos, que llevaron al presidente a ser el hombre más poderoso en la historia contemporánea del país, fueran sufragios pensados realmente en los términos de las decisiones que ahora vivimos, sin embargo, nadie puede alegar que todo esto “llegó por sorpresa”.
El presidente tiene un proyecto de nación con la visión de un hombre aldeano, un serio problema en el corte de miras, quiere un país chiquito, sencillo, pobretón y sin grandes ambiciones. (Luis Cárdenas, El Universal, Nación)
Astillero
AMLO y empresarios: los moditos // Acuerdos con el BID // Floreros y prepotencia // Banxico: “no vaya a ser…”
Encarrerado en consolidar su caracterización como el más rudo opositor empresarial a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Gustavo de Hoyos Walther, no dejó pasar ayer la oportunidad de decir que el Presidente de la República ni ayuda ni se deja ayudar y, aún más, miente.
En el papel del policía bueno, Antonio del Valle, presidente del Consejo Mexicano de Negocios (la entidad privada que negoció con el Banco Interamericano de Desarrollo un programa de créditos a empresas mexicanas), matizó al decir que AMLO había tenido un malentendido, pues el mencionado programa no implica ninguna obligación para el erario nacional: No hay aval crediticio alguno por parte de la Secretaría de Hacienda, no hay recursos del sector público, no se incrementa la deuda, es de operación privada.
Aún así, Del Valle aseguró que la secretaría a cargo de Arturo Herrera ha estado informada del plan de créditos del BID a micro, pequeñas y medianas empresas que son proveedoras de grandes corporativos. (Julio Hernández López, La Jornada, Política)
Aunque la mayoría de las actividades productivas se encuentran en paro forzoso por la pandemia, hay algunas indispensables para el abasto del país y, ahora más que nunca, muestran su buen desempeño.
Es el caso de los hospitales, en donde todo el personal labora a marchas forzadas. Otra actividad básica es la de los laboratorios farmacéuticos que invierten crecientes recursos para producir los medicamentos que se utilizan para atender a los pacientes infectados. Una tercera actividad fundamental es la producción y distribución de todo tipo de alimentos y bebidas y, a diferencia de otras naciones, en México se ha logrado mantener un abasto eficiente.
Así podemos señalar decenas de actividades que se encuentran activas y que han permitido que la producción, la distribución y el consumo de los bienes y servicios necesarios para la población estén disponibles en todo momento. (Miguel Pineda, La Jornada)
Al presidente López Obrador no le gustó el programa de apoyo a las Pymes que lanzaron el BID y el Consejo Mexicano de Negocios. “No me gusta mucho el modito de que se pongan de acuerdo y quieran imponernos sus planes. Si ya no es como antes, antes el poder económico y el poder político eran lo mismo. Ahora ya no.
Ahora el gobierno representa a todos, hay una separación del poder económico y del poder político. ¿Cómo que se hace un acuerdo y ahora que Hacienda lo avale?, ¿que nosotros estamos aquí de florero, de adorno?”.
Antes de evaluar el contenido del esquema, el presidente lo descalificó porque no fue él quien lo anunció y probablemente ni lo autorizó. No importó que el Canciller y coordinador de las políticas públicas contra la pandemia, Marcelo Ebrard, se haya congratulado por la iniciativa ni tampoco que la propia secretaria de Economía, Graciela Márquez, lo haya anunciado y haya aludido a Hacienda como parte de este esquema. (Enrique Quintana, El Financiero, Página Dos, p. 2)
La aversión ideológica del Presidente hacia la empresa privada es incurable. También hacia la ciencia. Eso ya lo deberían tener claro los integrantes más lúcidos y experimentados de su gabinete, que aplauden lo que AMLO abuchea.
Ante la falta de apoyo del gobierno a la economía, el Consejo Mexicano de Negocios gestionó ante el BID, con el aval de la Secretaría de Hacienda, créditos para 30 mil empresas pequeñas, medianas y micros, que podrían alcanzar los 12 mil millones de dólares.
De esa manera se salvan los empleos y, fundamental, las cadenas productivas. (Pablo Hiriart, El Financiero, Nacional, p. 34)
¿De verdad estatizarán las afores? Es evidente que la crisis económica hace que los fondos de pensiones que manejan las afores muestren resultados negativos para las inversiones, porque la economía está paralizada.
Los recursos de los fondos de pensiones acumulados desde la reforma de 1997 suman ya más de 4 billones de pesos, algo así como 200,000 millones de dólares, más de lo que suman las reservas del Banco de México.
Ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador, durante la mañanera advirtió que, una vez que pase la actual crisis sanitaria y económica, se revisarán los fondos de pensiones, “porque lo que hicieron en 1997 fue privatizar las pensiones”. (José Fonseca, El Economista, Política, p. 59)
Van tres ocasiones, por lo menos en la última semana, que el presidente López Obrador se resbala públicamente y aparece desinformado o con información equivocada al hacer comentarios sobre acciones y decisiones que tomaron miembros importantes de su gabinete. La última y más reciente, fue su exabrupto de ayer, cuando se dijo en contra del acuerdo logrado entre el BID-Invest, el Consejo Mexicano de Negocios y el Consejo Coordinador Empresarial para apoyar con créditos a 30 mil pequeñas y medianas empresas mexicanas mediante la compra del facturaje de empresas grandes y otorgar hasta 12 mil millones de dólares de apoyos crediticios a las Pymes.
A pesar de que ese acuerdo había sido avalado en la víspera por su secretario de Hacienda, Arturo Herrera, y celebrado en redes sociales por su secretaria de Economía, Graciela Márquez, que lo consideró positivo con hashtags como #UnidosSaldremosAdelante y #MéxicoSolidario, y por el canciller Marcelo Ebrard que mandaba en Twitter sus “Felicitaciones, muy oportuna iniciativa para proteger nuestra planta productiva y el empleo”.
El presidente no sólo aparecía desinformado sobre algo que habían apoyado sus colaboradores sino que tenía información equivocada e imprecisa, al suponer que ese acuerdo entre el BID y los empresarios mexicanos involucraba recursos públicos y deuda para su gobierno, algo que negaron los empresarios que, unos sutiles y otros más duros, le corregían la plana al presidente. (Salvador García Soto, El Universal, Nación)
A tres calles de la oficina del gobernador Cuauhtémoc Blanco, hombres vestidos de negro, con chaleco antibalas, botas policiacas, pasamontañas y gorras, comenzaron a repartir despensas enviadas en apoyo de comerciantes del centro de Cuernavaca, y a consecuencia de la crisis desatada por el Covid-19, por un líder criminal apodado El Señorón. Otra célula del Señorón, integrada también por hombres vestidos con equipo táctico, entregó despensas a trabajadores del servicio de transporte público de Acapantzingo.
El Señorón es un apodo que se escucha cada vez con mayor fuerza en Morelos desde que el líder del grupo de Los Rojos, Santiago Mazari Miranda, El Carrete, fue detenido en las inmediaciones de Chichihualco, Guerrero, en agosto del año pasado.
El gobierno de Blanco dice que “de momento” no tiene información sobre este personaje. Fuentes locales sostienen que El Señorón podría ser un sujeto conocido como El Frank o El Colombiano, jefe del gota a gota, la extorsión y la venta de droga en diversos municipios de Morelos. (Héctor de Mauléon, El Universal)
Hace un par de meses, Gallup ubicaba la aprobación del presidente Donald Trump en 49 por ciento, el nivel más alto desde que asumió el cargo. Hoy, las encuestas le dan calificaciones mediocres por su respuesta a la pandemia y ubican su popularidad a la baja: apenas 43 por ciento, según la misma Gallup.
Este giro complica la reelección de Trump. Con una tasa de desempleo no vista desde la Gran Depresión, el presidente se ha quedado sin una narrativa a partir de la prosperidad económica. Además, ahora está atorado en un tema que le es adverso, sin poder cambiar el foco de la conversación.
Electoralmente, lo más delicado para el presidente no es su sitio debajo de Joe Biden a escala nacional, pues la ventaja del demócrata no es mucho mayor a la que Hillary Clinton reportaba en 2016. Lo grave es que ahora las encuestas —incluidas las de Fox News— lo ubican rezagado en estados clave, como Michigan, Pensilvania e incluso Florida. En todos ellos sale reprobado en el manejo de la pandemia. (Leopoldo Gómez, Milenio Diario, Al frente, p. 3)
El tío Sam ha presionado a México para que las ensambladoras sigan funcionando al margen de cualquier consideración de salud. Desde Twitter, el embajador de Estados Unidos, Christopher Landau, llamó a mantener intactas las cadenas de suministro. Expresó su preocupación por los cierres a causa del coronavirus que perjudican el flujo de partes y productos que alimentan a las empresas de los tres países de la zona de libre comercio de América del Norte. La destrucción económica también amenaza la salud, escribió.
En la misma ruta, la Asociación Nacional de Manufactura de Estados Unidos envió una carta al presidente López Obrador para demandar la homologación de la clasificación mexicana de actividades industriales consideradas como básicas con las de Estados Unidos.
El empecinamiento empresarial por mantener funcionando las fábricas en la región de Lombardía pese a la pandemia fue fundamental en la catástrofe sanitaria italiana. La obcecación de las maquiladoras en la frontera con EU por laborar al margen de cualquier consideración de salud de sus obreros (y la falta de una respuesta enérgica de las autoridades mexicanas para impedirlo), anticipan que el caso italiano podría repetirse aquí. (Luis Hernández Navarro, La Jornada)
En la mañanera de ayer el Presidente López O. se despojó de su máscara y dejó ver su verdadero rostro.
Fea y preocupante visión quedó al descubierto: el rostro que apareció tras la mañanera es el de un aspirante a dictador marxista-comunista, a la usanza de Fidel Castro, Hugo Chávez o Nicolás Maduro.
Dejó claro, con el berrinche que se echó ayer, que pretende EXPROPIAR las AFORES, que son los ahorros de los trabajadores, sus fondos de pensión hoy en cuentas individuales administradas por los BANCOS mexicanos, y que no permitirá que nadie impulse ningún plan o idea que tenga como fin apoyar y ayudar a la planta creadora de empleos mexicana para SOBREVIVIR a la crisis.
La visión que plasmó ayer, el cobre que mostró, indica claramente que su visión es la de un Gobierno totalitario, que concentra -o pretende hacerlo- toda acción, visión y decisión.
No sólo no está dispuesto a ayudar el Presidente en la labor de salvamento de la economía mexicana, sino que manifestó que tampoco está dispuesto a permitir que nadie más lo haga. (Manuel J. Jáuregui, Reforma, Opinión)
Es difícil dimensionar aún los alcances de la pandemia del Covid-19. Es difícil porque este nuevo coronavirus humano es global y nos hace sentir vulnerables a todos. Desde inicios de los años 80, el VIH hizo que millones de personas, principalmente de la diversidad sexual, nos sintiéramos vulnerables y que se exigieran respuestas gubernamentales. El VIH detonó nuevas avenidas de activismo político, obligó a la creación de nuevas organizaciones dedicadas solo a este tema y ayudó a crear redes solidarias. Como ocurrió con el VIH para las entonces incipientes organizaciones LGBT, el Covid-19 pone hoy un reto monumental para las organizaciones de la sociedad civil (OSC) y para la protesta social en México y el mundo.
El nuevo coronavirus ha dejado ya más de 209 mil muertes a nivel global, causará estragos en la economía, sacará a gobiernos que han respondido mal ante la crisis en las próximas elecciones y está dañando la salud mental de millones de personas. Si las OSC no se adaptan a esta nueva emergencia, podrían ser parte de los daños colaterales de la pandemia. Un país con menos OSC es uno en el que afloran los peligros del autoritarismo. Un país con más OSC siembra más semillas de participación democrática y empoderamiento ciudadano. La pandemia del Covid-19 pasará y el tiempo de regresar a las calles no solo a abrazarnos, sino a protestar, también regresará. (Genaro Lozano, Reforma, Opinión)
Andrés Manuel López Obrador estaba furioso. Su tono era tal, que ¡hasta los gatos que deambulan por Palacio deben haberse escondido al escucharlo en la mañanera! “No me gustan los moditos, no somos floreros”, llegó a decir en un momento dado. Son unos “prepotentes”, dijo de los empresarios. Y de paso dejó en entredicho —otra vez— a la Secretaría de Hacienda.
Mirando la escena, uno habría jurado que si el Presidente hubiese tenido enfrente a Arturo Herrera en ese momento, seguro lo despide. Y sin ningún miramiento. A estas horas —desde el mediodía de ayer— ya quedó claro que López Obrador se equivocó; que “tuvo un malentendido” sobre el tema que tanto lo irritó, porque resulta que los créditos para mipymes acordados entre el BID Invest y el Consejo Mexicano de Inversiones para apoyar con factoraje a los proveedores de grandes empresas no incluyen recursos del sector público. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 6)
Hace una semana escribí en este espacio que ha llegado el momento de discutir no sólo el Pacto de Coordinación Fiscal, sino entrar de lleno al debate del Pacto Federal e incluso ir más allá. Y es que ante la visión centralista y el desdén que muestra por todos aquellos que no se alinean a su agenda y a su forma de pensar, el presidente López Obrador simplemente los llena de insultos, apodos y frases trasnochadas. Lo hemos escuchado ir en contra de la prensa, de las instituciones, de la sociedad civil organizada y, ahora también, en contra de algunos gobernadores.
Esta discusión fue puesta sobre la mesa por los mandatarios de cuatro estados: Jalisco, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, pero a estos se les podrían sumar otros tantos hasta llegar a lo que algunos autores mencionan como el “borderland”, ampliando el concepto de lo conocemos hoy como línea fronteriza (en este caso entre EU y México), que comprende aproximadamente desde Querétaro hasta Kentucky, y que comparten mucho más de lo geográfico, pues es un territorio que tiene de las tasas más altas de crecimiento económico en el mundo. Esta situación la explica de buena manera Ricardo Raphael cuando alude a los dos Méxicos: “el mexiquito” y “el mexicote”. (Adriana Sarur, El Heraldo de México, País, p. 12)